Arroz meloso con alcachofas

arroz meloso con alcachofas

Este arroz meloso con alcachofas me devuelve a la infancia. Cuando era pequeña, los domingos era el día del arroz. No le vamos a llamar paella, porque eso solo pasaba cuando íbamos a Valencia o a Torreblanca de visita. Sin embargo, recuerdo especialmente el arroz domingo después de una mañana entera en la playa. Como decidí pasarme a una alimentación vegetal con 19 años, así que con el tiempo, mi madre empezó a hacer por un lado arroz de verduras y por otro marisco para ellos. Lo mismo que con las lentejas, que hacía el potaje vegetal, separaba mi parte, y le añadía la morcilla y el chorizo al final de la cocción. Ya veis que a veces no hace falta ni hacer dos comidas.

Así que la receta de hoy es una versión libre de uno de los arroces de mi madre, que nunca usó una lista de ingredientes fija, así que nunca hubo dos iguales. Aprovechamos que estamos en temporada de alcachofas para disfrutarlas con este arroz.

Las alcachofas dejaron de estar en el menú cuando me fui a vivir por mi cuenta porque limpiarlas cuesta un rato, pero me he reconciliado con ellas. Os voy a ser muy sincera: aprovecho tener un rato para limpiarlas bien y hacerlas con las crockpot, y luego añadirlas a los platos. Así hice yo esta. Sin embargo, os voy a dar también las indicaciones para hacerlo desde cero.

Aunque para el arroz meloso de alcachofas nos podemos olvidar de la parte proteica, en este caso he preferido hacer plato único y he añadido la soja texturizada. Podemos tenerla hecha y añadirla posteriormente o simplemente obviarla y tomar un segundo.

Se trata de una receta sencilla pero para la que necesitamos tiempo, al menos una hora para hacerlo con tranquilidad.

Receta de arroz meloso con alcachofas

Ingredientes para dos raciones

  • 100 g de arroz integral en seco
  • 80 g de soja texturizada gruesa
  • 1 kilo de alcachofas
  • 1 calabacín
  • 4 alcachofas
  • 4 zanahorias medianas
  • 3 dientes de ajo
  • 1 o dos hoja de laurel
  • 3 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • agua o caldo de verduras (podéis usar un caldo casero o uno comercial estilo Aneto sin sal, en este caso el de alcachofas quedaría genial)
  • 0,3 g de azafrán opcional
  • Sal

Indicaciones

  1. Pela los ajos y córtalos a rodajas. Resérvalos.
  2. En un bol, con agua bien caliente, hidratamos la soja texturizada. Es importante que esté muy bien hidratada, ya que de otra forma la soja acabará chupando el agua del arroz y nos quedaremos cortos.
  3. La escurrimos bien, y en el mismo bol, ya sin líquido, añadimos una cucharada de aceite de oliva virgen, una cucharadita de ajos en polvo y una pizca de sal. Removemos bien para se le pegue el ajo y el aceite.
  4. Lavamos y pelamos las zanahorias y el calabacín, cortándolo todo a cuadraditos pequeños. Reservamos.
  5. Si tenemos las alcachofas ya preparadas anteriormente, simplemente nos aseguramos que estén a cuartos. Sino, cortamos una parte del tallo, pero no todo. Con un pelador, pelamos la parte exterior del tallo. Entonces, sacamos las hojas exteriores más duras. A mi me gusta también quitar de un corte las puntas de las hojas, como un dedo de longitud. Para que no ennegrezcan, se colocan en agua con limón.
  6. En una sartén mediana, pon tres cucharadas soperas de aceite de oliva. La sartén ha de tener una superficie suficiente para que toda la verdura se pueda rehogar con espacio.
  7. Doramos el ajo y la soja texturizada en la sartén, con fuego medio como máximo.
  8. Añadimos el calabacín, las zanahorias y rehogamos todo. En el caso de tener las alcachofas crudas, en este paso las añadimos a cuartos y también las rehogamos. Ponemos una pizca de sal.
  9. Además de pesarlo, medir el arroz con un vasito o medidor para saber el volumen de líquido a utilizar.
  10. Añadimos el arroz. Removemos bien.
  11. Añadir el azafrán al caldo de verduras caliente (con agua nos quedará menos sabroso) . Para el arroz integral, ha de ser 3 veces el volumen del arroz. lo corregimos de sal si es necesario.
  12. Añadimos el caldo con el azafrán y las dos hojas de laurel.
  13. Paso para alcachofas de la crockpot o que tengamos hechas al horno o al vapor previamente: colocar el las alcachofas encima, a cuartos.
  14. Aquí ya se trata de espera y de no remover mucho. Habitualmente, el arroz integral tarda 20 minutos en estar listo, a fuego medio o bajo. Tenemos que ver el chup chup. Si se queda sin líquido, podemos añadir un poco de caldo caliente, pero con cuidado de no acabar con un arroz caldoso (que tampoco sería un problema).
  15. Lo queremos meloso pero no pasado, así que se trata de una receta para servir y comer caliento al momento.

Y esta es la buena pinta que tiene el arroz meloso con alcachofas:

Consejo: La soja texturizada es muy habitual tenerla hecha cuando nos acostumbramos a ella, ya que así aún es más rápida de utilizar: no tendremos que hidratarla ni dorarla. Si ya la tenemos pre-cocinada (hidratada y dorada) la podemos añadir una ver esté rehogada la verdura, junto con el arroz.

Garbanzos picantes con cúrcuma

Garbanzos picantosos

Si las legumbres te parecen aburridas, estos garbanzos picantes con cúrcuma te harán cambiar de opinión. En realidad, es una receta que podemos hacer con casi cualquier otra legumbres, como la soja o los diferentes tipos de alubias o judías.

Los garbanzos son una de las formas más baratas y sencillas de incluir proteína vegetal en nuestra alimentación. Además, son mucho más versátiles de lo que pueden parecer. Los podemos hacer en guisos y estofados, pero también en paté o en crema. Seguramente, el hummus es la versión procesada del garbanzo más celebrada, además de fácil de hacer y muy nutritiva.

Pero como fan de los platos combinados veganos, tener una opción rápida y fácil de añadir garbanzos a una comida y que tengan un plus de sabor, esta receta no puede faltar.

Siempre le había añadido pimentón de la Vera picante y pimienta negra molida. Así que conociendo las propiedades antiinflamatorias de la cúrcuma junto a la pimienta, y del color y el sabor que le dan, decidí combinarlo todo.

Receta de garbanzos picantes con cúrcuma

Ingredientes para una persona

  • 100 g de garbanzos cocidos
  • 1 cucharadita rasa de cúrcuma en polvo
  • 1 cucharadita rasa de pimienta negra
  • 1 cucharadita rasa de pimentón picante ahumado en polvo
  • Comino en polvo.
  • sal
  • aceite de oliva virgen extra

Indicaciones

Las proporciones de las especias son las que me gustan a mi, pero pueden variar. Os recomiendo utilizar pimienta molida en polvo para poder medir bien, ya que con los molinillos solemos echar mucho menos. El pimentón de la Vera se puede cambiar por cualquier tipo de pimiento picante en polvo que nos guste.

  1. Pelamos los garbanzos cocidos con las manos, para evitar comer la piel. Este paso es opcional pero mejorará nuestra digestión.
  2. En un bol, ponemos nuestros garbanzos cocidos sin piel y todas las especies. Añadimos también una pizca de sal y comino si nos gusta.
  3. Removemos bien para que los garbanzos queden impregnados. Si añadimos una cucharada de aceite de oliva será más sencillo.
  4. En una sartén a fuego medios, añadimos una cucharada de aceite de oliva.
  5. A fuego medio, salteamos los garbanzos.
  6. Si te explotan los garbanzos, controla que estos no estén frío, pon el fuego muy bajo y usa una tapa.
  7. Cuidado con quemar el pimentón, porque amarga. En el caso de no saber controlarlo, podemos añadir el pimentón antes de retirar los garbanzos de la sartén.
  8. Servir caliente o fríos.

Garbanzos picantes con cúrcuma

Mini Guía Navidad Vegana para no fastidiarla

Cuando eres vegana, las Navidades son fechas bastante poco agradables gastronómicamente. En especial los primeros años, y sobre todo si no somos cocinillas. Pero por una vez vamos a hacer el ejercicio de ponernos del otro lado. ¿Qué pasa cuando, un año, de repente, tenemos invitadas a comer o a cenar a personas veganas? Esta mini guía Navidad vegana es para vosotros.

No soy vegana para fastidiarte a ti la cena o la comida festiva, así que vamos a poner las cosas claras. Para el veganismo no es apto ni el pescado, ni el marisco, ni la carne, así como cualquier derivado animal: lácteos, huevos, miel. Ni como ingrediente principal ni como parte de la preparación. Aquí también entran los aditivos, colorantes e ingredientes «ocultos». Y, por supuesto, las bebidas alcohólicas no se libran de poder ser aptas o no. Aquí te puede ayudar la web Barnivore.

Guía Navidad Vegana

No soy nada fan de los ultraprocesados, pero en estas fechas podemos saltarnos un par de días nuestras costumbres. Eso sí, si has invitado a una persona crudivegana, en ese caso busca un blog con recetas crudiveganas e intenta adaptar algún plato. Ten en cuenta también a las personas diabéticas y celíacas, y a aquellas que no disfrutan con tu plato estrella. En el fondo, en Navidad lo importante es compartir, no lucirse.

Cosas que SÍ hacer

  • Si te pido poder llevarme mi propia comida, déjame hacerlo. A muchas personas les sabe mal que nos llevemos la comida pero luego no nos han preparado comida apta, ya sea por falta de tiempo o de información. Acabar comiendo pan, o verduras al vapor, es hacérmelo pasar mal.
  • Pacta el menú conmigo con anterioridad. Es algo que se suele hacer en mi familia, no solo conmigo, y que entiendo que se puede hacer siempre con cualquier persona. Hablando se entiende la gente.
  • Hay muchas recetas que se pueden veganizar. De esta forma, todos comemos lo mismo, aunque versiones diferentes, y me puede sentir más integrada. El ejemplo típico en Cataluña son los canelones, que en su versión vegana son súper resultones.
  • Comprar la comida a un cátering vegano. Hoy en día hay muchas opciones de comida para llevar, incluso empresas que envías a toda España. Te va a suponer un ahorro enorme de tiempo y energía, y seguro que sale un menú muy completo. Aquello que más triunfe te lo puedes apuntar para hacerlo en casa la próxima vez.
  • Comprar productos 100% vegetales en tiendas especializadas, como los turrones, los Panetone o los polvorones. Hay cajitas pequeñas y bien de precio y están ricas, de verdad, aunque sean veganas.
  • Usar comida fake, lo que se llaman sustitutos. No son necesarios en absoluto, pero es muy vistoso y posiblemente la persona te lo agradezca. Tienes el pavo relleno de Tofurki, las falsas gambas veganas, embutido como el calabizo o el chorizo Avus, los quesos veganos que ya hay en muchas webs y tiendas… Especialmente para los entrantes, pueden ser una buena opción. Me puedes preguntar antes si me gustan, porque son productos caros y algunas personas los evitan por la textura.

Cosas que NO hacer

  • No nos pongas ensalada si no es que nos encanta la ensalada y te lo pedimos efusivamente. 
  • No nos invites el día en el que comes cochinillo lechal. O que vas a poner una langosta entera en medio de la mesa. De verdad, no lo hagas, porque me vas a hacer pasar un mal rato a mi y depende del día yo a ti. Tu ves comida, yo veo a un bebé, un animal, un igual. No nos vamos a poner de acuerdo, así que evitemos el momento de angustia.
  • La pasta con tomate no es un plato de Navidad, al menos en España.
  • No me pongas sopa con caldo de pollo. El caldo de pollo no es vegano. Los platos han de ser 100% vegetales. No importa que no se vea la carne, el pescado, los huevos o los lácteos.
  • No pongas las verduras o los vegetales, o lo que me hayas preparado, en la misma fuente que el resto de cosas. Es poner un poco de atención en la presentación y de verdad que para mi es un detallazo.
  • No me preguntes si voy a hacer una excepción hoy, a comer normal, a adaptarme a lo que haya. Soy vegana todo el año y no estamos en la mítica isla desierta.

Recetas en las que te puedes inspirar

Es cierto que yo no soy una persona que cuelgue muchas recetas, pero ahora tienes un post entero con recetas dedicadas a la Navidad vegana. ¡Espero que te gusten!

Dejo aquí otras recetas de blogs que me gustan especialmente y que considero que no son más complicadas que la mayoría de recetas navideñas.

El menú vegano

Podemos empezar con una sopa o con una crema 100% vegetal. Ahora tenemos un amplio surtido de leches vegetales al alcance. El blog Begin vegan begun te propone un menú completo. Igual algunos platos, como el seitán rellenos, son muy complicados, pero la crema de castañas es fácil y apta para toda la familia.

Crema de castañas

En el apartado de trampantojos, tenemos las gambas veganas. Es decir, soja con forma y pinta de gamba. No suelen tener mucho sabor, yo no diría nunca que son saludables, pero si vas a hacer un plato con gambas, igual es una buena forma de que la otra persona tenga ese mismo plato. Con los sustitutos de este estilo, está bien preguntar. A mi me encantan, otros los detestan.

Así que sí, puedes hacer un cóctel de gambas vegano.

Gambas veganas

Los canelones, típicos en las mesas de muchas familias, se pueden hacer rellenos de setas, como estos de La Cazuela Vegana. Todos los ingredientes son convencionales y además serán aptos para intolerantes a la lactosa.

Canelones de setas

Si lo que te va es poner el horno, puedes hacer seitán, tofu o Heura con patatas. Suelen ser preparaciones más sencillas en las que la salsa es lo más complicado. Pero tienes webs de donde sacar todas las recetas veganizadas que se te puedan ocurrir, como HazteVeg.com.

También hay opciones con ingredientes sencillos y económicos, como esta genial receta de calabaza con garbanzos de La Gloria Vegana.

Calabaza con garbanzos

Si te atreves, o si no encuentras, puedes incluso hacer polvorones veganos, como estos de Danza de fogones.

Polvorones veganos

Otro postre menos tradicional pero que puede estar buenísimo es este plumcake de fresas y arándanos de Cocina Vegana fácil, que seguro que no somos los únicos en probar.

Y si ninguna te convence, aquí tienes el recetario navideño de Creativegan.

Opciones si no cocinas

No puedo dejar de pensar en las personas que no cocinan. Sí, es cierto, hay gente que no cocina en Navidad, que que encarga una comida maravillosa, o compra precocinados, o que simplemente hace unos platos muy sencillos y tener a una persona vegana sentada en la mesa le resulta un inconveniente. Pues para eso también hay soluciones.

Las más sencilla: encargar la comida. Hay cáterings, ya sean veganos o no, que sí que tienes opciones veganas festivas, especialmente para estas fechas. Pero si no quieres fallar, opciones locales como en Barcelona Vegetart Cuina vegana Cassolana te lo ponen muy fácil. En A Coruña tienes a la maravillosa gente de La cuchara veggie y en Sevilla Veganitessen. Se trata de buscar un poco y de reservar con tiempo.

Pero no se acaban aquí las opciones. Es posible que no necesites absolutamente todo el menú preparado, pero sí algún ingrediente o plato principal ya hecho. Tienes platos preparados en las tiendas veganas, como por ejemplo el Ecocentre o Cal Veganic en Barcelona o Veggieroom en Madrid. Podrás encontrar un montón de variedades de quesos, dulces e incluso falso pavo relleno.

Tofurky

¿Has visto? No era tan, tan difícil, ¿verdad? ¿Qué platos veganos haces tú en casa para las fiestas navideñas?