Jackfruit estilo pulled pork vegetal

Pulled pork vegetal

El pulled pork vegetal a base de jackfruit es uno de los platos estrella con esta fruta. Sí, el jackfruit es una fruta, aunque igual no te suena de nada porque en muchos países no es algo habitual. De hecho, se suele importar.

Hace ya unos meses que os expliqué algo más de la jaca, como se puede llamar en castellano, aprovechando una receta de croquetas.

Ahora me atrevo con un trampantojo muy especiado y picante. En realidad es muy fácil de hacer, pero necesitas También puedes adaptar las especias a tu gusto, como siempre, aunque la base de salsa de tomate es realmente importante.

Piensa que hay que sacarle el gusto de la salmuera y que, no nos vamos a engañar, no tiene casi sabor, es muy neutro. Por lo tanto, la gracia aquí va a ser marinarlo durante unas 4 horas para que coja un sabor que nos guste.

Receta de pulled pork vegetal

Ingredientes

  • 1 lata de jackfruit, unos 480 g
  • 3 cucharadas de tomate doble concentrado
  • 1/2 litro de caldo de verduras
  • 3 cucharadas de salsa de soja o tamari
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de salsa HP
  • 1 cucharada rasa de ajo en polvo
  • 1 cucharada rasa de pimienta en polvo
  • 1 cucharada rasa de comido
  • 1 cucharada de pimentón de la vera ahumado
  • 1 cucharadita de chile picante en copos o molido (opcional)
  • 1 cucharadita de orégano (opcional)
  • sal (para corregir en caso de ser necesario)

Indicaciones

  1. Retirar el líquido del jackfruit.
  2. Deshilachar todos los trozos de jackfruit con las manos, para que se asemeje lo más posible a carne.
  3. Colocar en un bol y añadir todos los ingredientes menos el caldo y la sal (que solo usaremos al final para corregir si es necesario).
  4. Si no tienes tomate doble concentrado, puedes usar tomate triturado, pero entonces no lo añadas ahora, sino cuando lo pongas al fuego.
  5. Mezclar muy bien.
  6. Reservar en la nevera durante unas 4 horas.
  7. En una sartén alta o en una ollita, a fuego bajo, colocar toda la mezcla y añadir agua o caldo de verduras suave hasta cubrir un dedo o dos. Si usas Aneto, pon la mitad de agua.
  8. Dejar que reduzca a fuego muy bajo, removiendo cada cierto tiempo, con cuidado de que no se queme.
  9. Cuando ya haya reducido todo el líquido, puedes poner a fuego vivo, en una sartén con un poco de aceite, el falso pulled pork para que acabe de coger color. Yo lo hago durante unos 5 minutos sin parar de remover.
  10. ¡Ya está listo! Añádelo a un panecillo para comerlo de la forma tradicional, aunque lo puedes disfrutar con unas patatas cocidas, o dentro de unas empanadas. Y por supuesto, también sirve de relleno de croquetas.
Pulled pork vegetal a base de jackfruit
Con patata es mi versión favorita.

Garbanzos marinados, dos ideas muy sabrosas

garbanzos marinados

¿Te apetece cambiarle un poco el sabor a tus platos con estos garbanzos marinados? Lo cierto es que estas dos recetas garbanzos marinados sirven también para marinar tofu o seitán. Aunque si el seitán es poroso, te recomiendo que pongas la mitas de salsa de soja y la otra mitad de agua.

También, si lo vas a dejar varios días o no lo quieres muy fuerte, cambia una parte de la salsa de soja por agua.

No le vamos a poner sal en ninguno de los dos casos ya que la salsa de soja tiene un alto contenido en sal. Si es necesario, usa una salsa de soja baja en sal. Puedes acompañar estos garbanzos de arroz o patata sin aliño para suavizarlo.

Te dejo dos ideas muy diferentes y con medidas orientativas. Puedes probar los garbanzos a las 3-4 horas, igual ya están bien de sabor para ti. Añade el picante con precaución y según tus gustos.

Garbanzos marinados picantes

Ingredientes para un bote grande de garbanzos

  • salsa de soja hasta que cubra
  • 1 cucharada rasa de copos de chile picante
  • 1 cucharadita de pimienta
  • 1 cebolla pequeña picada
  • 3 dientes de ajo pelados y picados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen
  • medio manojo de cebollino

Garbanzos marinados con jenjibre

Ingredientes para un bote grande de garbanzos

  • salsa de soja hasta que cubra
  • el zumo de 1 limón
  • la piel del limón
  • el zumo de 1 naranja
  • la piel de la naranja
  • 1 cucharadita de en polvo jengibre
  • 2 cucharadas de aceite de sésamo
  • medio manojo de cebollino
  • opción picante: una cucharadita colmada de wasabi

Indicaciones

  1. En cualquiera de los dos casos, mezclan todos los ingredientes, con un poco de salsa de soja.
  2. Se colocan los garbanzos escurridos y cocidos (o el tofu a filetes) en un táper ancho plano.
  3. Añadir el marinado.
  4. Añadir salsa de soja justo hasta cubrir.
  5. Puedes poner la mitad de salsa de soja y la mitad agua.
  6. Guardar en la nevera y pasar por la plancha a las 24 horas.
  7. A más tiempo, más fuerte estará.
  8. El marinado te puede servir de base para una salsa o para marinar otro par de tandas.
  9. Los garbanzos los podemos pasar por la plancha, añadirlos a una ensalada o hacerlos al horno.

Es una forma de que los socorridos garbanzos tengan otro gusto.

garbanzos marinados con arroz y verduras

Guiso rápido de lentejas y patata

Guiso rápido de lentejas y patata

Este guiso rápido de lentejas no es la receta casera y de fuego lento que te haría fardar con orgullo de lo bien que dominas los platos de cuchara.

Esta receta es para todas esas situaciones en las que no tenemos tiempo, o no tenemos producto fresco, o simplemente no queremos cocinar.

¿Porqué pisto y no tomate? Normalmente, los botes de pisto no llevan azúcar y suelen llevar mucho menos aceite que el tomate frito, y más verdura. Muchos tomates fritos, especialmente los que se anuncian como tradicionales, no son precisamente saludables.

Sin embargo, hay mucho menos mercado en los pistos. Para mí, los mejores son los de la marca Hida, en lata y sin azúcares añadidos. Me parece una opción digna y no me pagan por decirlo, es una de las marcas fáciles de encontrar que me dan más confianza.

Ahora, si tienes botes de tomate frito casero o de pisto casero, entonces por supuesto que puedes usarlos. Exactamente igual que si has cocido tus propias lentejas.

Receta del guiso rápido de lentejas y patata

Ingredientes

  • 1 lata de pisto de 400 g.
  • 1 bote de lentejas pequeño, de los que son de unos 300g
  • 3 dientes de ajo
  • 1 puñadito de cebolla deshidratada
  • 1 cucharita de pimienta
  • 1 cuchadara de orégano
  • 1 cucharada de tomillo
  • 2 cucharadas de aceite
  • Sal
  • 2 – 3 patatas cocidas
  • Opcional: un puñado de proteína texturizada fina, de soja o guisante

Las patatas las podemos cambiar por arroz, incluso por pasta, espaguetis de calabacines o verdura cocida.

Indicaciones

  1. Pelamos los ajos y los cortados a dados.
  2. En una sartén caliente, ponemos las dos cucharadas de aceite y esperamos a que coja temperatura,a fuego medio.
  3. Cuando estén dorados, añadimos el bote de pisto.
  4. Como siempre quedan restos, ponemos agua a la lata, como un tercio de la capacidad, enjuagamos y añadimos el líquido a la sartén.
  5. Vaciamos el bote de lentejas en la sartén, sin enjuargar, porque el aquafaba (el líquido de gobierno) nos ayudará con la textura.
  6. Añadimos a la sartén la cebolla deshidratada, las especias y la sal. También es el momento para echar la proteína texturizada.
  7. A fuego medio, y removiendo para que no se pegue, dejamos que se evapore el líquido. Cuidado con evaporar todo el liquido, en caliente, siempre parecerá más lígero, pero luego espesa.
  8. Cuando ya lo tengas, agreda las patatas cocidas, sin piel, cortadas, el arroz o la pasta. Remueve y deja reposar unos minutos antes de servir.
  9. También puedes servir la base de patata o arroz y añadir el guiso por encima, como si se tratase de una boloñesa.

Si quieres que aún quede más resultón, puedes añadirle unas hojas de espinacas crudas u orégano por encima, para darle contraste y color.

Guiso rápido de lentejas y patata

Ensalada de lentejas y nectarina

Ensalada de lentejas y nectarinas

Una ensalada de lentejas y nectarina puede ser un entrante estupendo, aunque en realidad puede ser el plato principal. También funciona de plato único y ya nos hemos asegurado de tomar una de las pieza de fruta del día.

Además, estamos antes una gran forma de tomar proteína y hierro vegetal, especialmente si escogemos como hoja verde a las espinacas.

La proteína de las lentejas “no es completa”. Esto quiere decir que le falta alguno de los aminoácidos esenciales, en este caso la lisina, pero realmente no es un problema si lleva una dieta variada.

Si queréis aseguraros proteína completa en la misma comida, podéis añadir arroz integral a esta ensalada. Igualmente, recordad que no es necesario que la «complementación» se haga en la misma ingesta.

La nectarina es una de mis frutas favoritas del verano, y si creéis que tiene poco sabor, es que no habéis pillado una buena. Pero como sobre gustos no hay nada escrito, también os digo que esto mismo se puede hacer con melocotón, paraguayos, mango o naranja. Así que tenéis para elegir y experimentar.

Receta de la ensalada de lentejas y nectarina

Ingredientes para 2 personas

  • 200 g de lentejas
  • 250 g de espinacas
  • 2 nectarinas
  • 1 cebolla (la podéis encurtir)
  • 1 zanahoria
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de sirope de ágave
  • 1 cucharadita de mostaza
  • 1 cucharadita de lino o chía, recién molidos
  • Sal
  • Opcional: 1 puñado de nueces, germinados, arroz integral.

Indicaciones

  1. Lavamos bien las espinacas, hoja por hoja, quitándole el tallo, y las cortamos para que sea más fáciles de comer.
  2. Lavamos bien las nectarinas, las partimos, deshuesamos y cortamos a cubos.
  3. Pelamos y cortamos la cebolla o escurrimos cebolla encurtida.
  4. Escurrimos bien las lentejas, ya sean de bote o las hayamos cocido. Es importante que estén muy enteras.
  5. En un recipiente pequeño, ponemos el aceite, el sirope de ágave, la mostaza y la sal. Removemos.
  6. En una ensaladera o en un plato hondo, colocamos las espinacas y la salsa y removermos.
  7. Vertemos las lentejas, la cebolla y la nectarina y mezclamos.
  8. Ponemos por la chía o el lino molido, los frutos secos, las semillas o lso germinados que nos gusten.
Ensalada de lentejas y nectarinas
Así queda la ensalada, con algunos de sus ingredientes escondidos, antes de remover bien.

Salsa cremosa de almendras

salsa de almendras con setas

Si te gusta la pasta pero te has cansado de la salsa de tomate o de la boloñesa, esta salsa cremosa de almendras te devolverá las ganas de comer espaguetis.

Aunque no es para todo lo que la puedes usar, porque también queda bien con verduras y con platos más contundentes. Sácale el orégano y súbele un poco la pimienta para acompañar un filete de seitán o de soja texturizada.

Esta salsa vuelve a tener a las almendras como protagonistas, como los últimos empanados que han salido en el blog, el del tofu y el de la burger.

Es el puñadito que nos dicen que nos comamos al día, así que cuidado con venirse arriba.

Y recuerda: se trata de comer verdura con pasta, no pasta con verduras.

Receta de salsa cremosa de almendras y setas

Ingredientes para dos personas

  • 60 g de harina de almendras
  • 50 g de proteína texturizada de guisante en seco
  • 200 ml de bebida de avena sin azúcar o agua
  • 1 cucharadita rasa de ajo en polvo
  • 1 cucharadita rasa de orégano.
  • Una pizca de pimienta.
  • Sal
  • 1 cucharada de vino blanco opcional
  • 50 g de champiñones laminados a la plancha opcionales

Puedes cambiar la proteína texturizada de guisante por la de girasol, o por soja texturizada fina. También puedes poner 50 g de tofu, pero ten cuidado con las indicaciones según la opción de pasta o de calabacín.

No le ponemos aceite de oliva porque la harina de almendras ya aporta grasa suficiente.

Indicaciones

  1. En un recipiente ponemos la proteína texturizada con la bebida de avena y mezclamos bien con una cuchada. Puedes poner ahora el vino, si le vas a echar. No se va a evaporar el alcohol, así que con una cucharada es suficiente.
  2. Normalmente, con proteína de guisante texturizada, no tendremos que esperar nada. Con otros tipos de texturizadas, igual necesitamos que el agua / bebida esté caliente y dejarlo unos 10 – 15 minutos.
  3. Metemos el resto de ingredientes en el recipiente (incluidos los champiñones) y batimos. Debe quedar un paté o una crema densa si vas a hacerla con zodles.
  4. Si te ha quedado una crema ligera, entonces es perfecta para pasta.

Zoodles con salsa cremosa de almendras

  1. Para hacer con espaguetis de calabacín, espiralizados, necesitamos que está densa, porque el calabacín suelta agua. Aprovecharemos el propio líquido del calabacín para aligerar la salsa.
  2. Ponemos los espaquetis de calabacín (zoodles) es un bol, sin escurrirlos de ninguna forma y añadimos la salsa.
  3. Mezclamos y dejamos que repose.
  4. Encontraremos el líquido del calabacín. Volvemos a mezclar bien y servimos.
  5. En el caso de que nos haya quedado una crema ligera y no queramos el agua de los calabacines, deberemos poner los zoodles en un escurridor mientras se hace la salsa y secarlos bien con un paño de algodón limpio.
salsa de almendras con espaguetis de calabacín

Sí, el calabacín va a estar crudo, pero lo podéis cocinar. Pero son varios pasos más. En el caso en el que lo hagáis al vapor o lo escalféis, ha de ser 3 o 4 minutos. Sin perder un segundo, hay que meterlo en agua con hielo para que se pare la cocción. Una vez hecho esto, se escurre y se mezcla con la salsa en un bol.

También podéis poner todo en un cacito y calentarlo un poco. Cuidado, se os puede quedar reseco o pegar al cazo: fuego bajo, remover, y añadir un poco de leche de avena si hace falta.

Pasta con salsa cremosa de almendras

  1. Cocer los espaguetis siguiendo las instrucciones del paquete. Para dos personas, 200 g está bien.
  2. Escurrir los espaguetis y volver a poner en la olla.
  3. Añadir la crema a la pasta.
  4. Remover, sin fuego, pero con la olla caliente.
  5. Podemos añadir un poco del líquido que hemos guardado para aligerarla.
  6. Una vez se enfrié, va a quedar más densa de lo que parece al calentarla, así que mucho cuidado si decides reducirla, es fácil que la salsa quede seca y que la pasta se pase.
salsa de almendras con setas

La hamburguesa de garbanzos que no se deshace

Hamburguesas de garbanzos

La culpa de que hiciese esta hamburguesa de garbanzos la tiene mi amiga Carola. Y mucha gente que me escribe por Instagram y me explica que sus hamburguesas de legumbres de desmoronan.

Lo cierto es que la queja habitual viene siendo sobre las hamburguesas de lentejas, pero tenía un bote abierto de mi legumbre favorita, así que hice un par de pruebas.

Las hamburguesas de legumbres son seguramente uno de los grandes hits de la cocina vegetal sin procesados. A mi, que me encantan las legumbres, en verano ya me sirve comer garbanzos en ensaladas, aplicando la ley del mínimo esfuerzo.

Sin embargo, entiendo las múltiples ventajas de hacer hamburguesas vegetales, así que aquí tenéis una receta más. Sin gluten, para que se pueda apuntar todo el mundo.

Un par de puntualizaciones importantes:

  • Se trata de una hamburguesa que no se deshacer y que por fuera estará crujiente, pero por dentro puede llegar a tener consistencia de paté.
  • He usado sazonador «de pollo» pero podéis usar cualquier otro sazonador en polvo o la mezcla de especias que más os guste. A mí me resultan muy útiles los sazonadores ya preparados y que además tienen sabores que reconozco como tradicionales.

Con sazonador me refiero a un bote con especias molidas, no a sobrecitos para pechuga de pollo. Es decir, especias varias molidas.

El rebozado de esta hamburguesa de garbanzos, en realidad empanado, está hecho con harina de almendras igual que con el tofu de esta receta. Podéis usar harina fina para un empanado muy fino o almendra granulada par aun empanado más crujiente y grueso.

La harina de almendra es algo que uso mucho en cocina, tanto para dulce como para salado, y es por esto que prefiero comprar en tamaño grande o a granel. Para cocinar, la extrafina de pastelería es la que más me gusta. A granel la podéis encontrar de proximidad y mucho más barata que la de bolsita pequeña. No hace falta que sea eco.

Receta de hamburguesa de garbanzos sabor «pollo»

Ingredientes para dos burgers medianas

  • 150 g de garbanzos cocidos escurridos y pelados
  • 1 cucharada sopera colmada de harina de garbanzo
  • 2 cucharadas soperas rasas de lino o de chía
  • 2 cucharadas soperas rasas de sazonador de pollo
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen
  • 6 cucharadas soperas de agua
  • sal al gusto

Aquí el lino y el garbanzo se alían para que no se os desmonte la hamburguesa. La harina de garbanzo no la podéis cambiar por harina de trigo, ya que la de trigo no os hará el mismo efecto.

Masa de nuestras hamburguesas
Así me quedó la masa de las hamburguesas.

Hay otras harinas que también os pueden servir, como la de arroz, y marcas comerciales que tienen harinas que funcionan muy bien, como Yolanda. Esta marca es bastante fácil de encontrar en grandes superficies.

Indicaciones

  1. Triturar el lino con las cucharadas de agua en caso de no ser lino en polvo. También puedes dejar que reposen sin triturar. Al menos, déjalas reposando 15 minutos (te da tiempo a pelar los garbanzos).
  2. En mi caso, después de escurrir bien los garbanzos, los pelo. Es decir, el peso indicado es con el garbanzo pelado.
  3. En un bol de cristal grande, aplastamos los garbanzos con un tenedor, con cuidado de no convertirlo en puré.
  4. Añadimos el sazonador, la harina de garbanzo y una cucharadita de sal y mezclamos bien.
  5. Añadimos el aceite y el falso huevo de lino y mezclamos con las manos hasta que nos quede una masa consistente.
  6. La harina ha de estar completamente incorporada, si te falta líquido, con una cucharadita de postre puede añadir un poco e ir probando.
  7. Dividimos la masa en dos o tres (me gusta hacer mini burgers) bolas y las aplastamos, dándole forma de disco no muy grueso.
  8. Ponemos un montoncito pequeño de harina de almendra y la repartimos por la hamburguesa, presionando para que quede pegadas.
  9. Les damos la vuelta y hacemos lo mismo. Hay que poner poca o no se pegará bien´.
  10. Podéis hacer un rebozado más compacto si antes las pasáis por harina de garbanzo con agua (la misma cantidad de agua que de harina).
  11. Las puedes guardar en la nevera o congelar, o cocinarlas directamente, no se van a desmontar, aunque el frío siempre ayuda a una mejor textura.
  12. Las puedes freír en aceite muy caliente, pasar por la plancha o hacerlas al horno.
  13. Sabrás que están listas cuando estén doradas por los dos lados.
Masa de las hamburguesas de garbanzos

Ensalada de garbanzos de verano

Uno de los básicos de mi cocina es la ensalada de garbanzos. Para empezar, porque no hace falta ni que hagamos los garbanzos cocidos en casa: podemos usarlos de bote.

La conservas de legumbre son una buena forma de tener garbanzos, lentejas, alubias o frijoles siempre listas para usar, sin tener que poner la olla a presión.

Son especialmente útiles para las ensaladas, ya que la mayoría vienen cocidas al dente. Si decidimos hacer los garbanzos en casa, deberemos tener en cuenta que han de quedar enteros, y por lo tanto, interrumpir la cocción antes.

Si tienes problemas con los garbanzos y otras legumbres, aquí tienes algunas ideas para te sienten mejor.

Ya en el título os aviso de que son muy fáciles, así que no os esperéis nada que no se pueda hacer en 5 minutos o menos.

Como ensaladas de verano, llevan ingredientes de temporada o fáciles de conseguir.

Ensalada de perejil, tomate y garbanzos

Ensalada de garbanzos, perejil y tomate

En esta ensalada, el perejil no es un invitado de piedra, es un ingrediente más.

Los ingredientes son garbanzos, tomates y perejil, además de pimiento. Para condimentar, aceite de oliva, zumo de limón, chile en polvo y sal.

¿A que le quedarían bien unas aceitunas? Pues si son rellenar de jalapeños, para mi mejor.

Ensalada de patata y garbanzos

ensalada de garbanzos y patata

Abrimos el bote de patatas que tenemos en la reserva y le añadimos las hortalizas que tengamos en la nevera: tomate, pepino, cebolla, pimiento. Y por supuesto, garbanzos. A poder ser, pelados.

Ensalada de aguacate, tomate y garbanzos

Ensalada de estilo oriental

Aunque esta ensalada queda mucho mejor con edamame, y también se puede hacer con guisantes, con garbanzos también queda bien. Aquí el aderezo ideal es: alga wakame en copos, miso blanco, semillas de sésamo negro y vinagre de arroz. Le podéis añadir una cucharadita de aceite de oliva, pero ya veis que el aderezo recuerda al sushi.

Le podéis añadir arroz, si os apetece. El pepino, que a mi me encanta, es más que opcional aquí.

¡Sin tomate!

En vez de tomate, aquí he usado lechuga, pero quedaría bien con col china o con espinacas cortadas muy finas. Con una vinagreta tradicional queda estupenda.

Ensalada de garbanzos sin tomate

Ensalada de garbanzos y brócoli con cebolla encurtida

Una vez empieza la temporada del brócoli, o si los encontramos antes sin envolver en plastiquete, podemos comernos los garbanzos o cualquier otra legumbre con un poco de bróquil al wok y cebolla encurtida. La cebolla encurtida le da un toque crujiente y avinagrado.

El brócoli es mejor hacerlo unos pocos minutos al vapor, pero a la sartén es también una buena opción, si lo hacemos con el fuego fuerte durante unos pocos minutos.

Ensalada de garbanzos y brócoli
También le puse calabacín a la plancha, una vez se había atemperado.

Ensalasa de rúcula, cebolla y legumbre

Creo que, llegados a este punto, ya veis las variaciones con más o menos los mismo ingredientes. Aquí, además te añadir rúcula, y mezclar casi todo lo anterior, he usado garbanzos picantes. Es importante que la patata y los garbanzos estén fríos, porque esta ensalada en su versión templada deja la rúcula mustia.

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No hace falta mucho aliño, ya que tenemos algo del líquido de las cebollas encurtidas (era cebolla dulce blanca) y el poquito aceite con picante que os debería de quedar de hacer los garbanzos (nada de que naden en aceite).

Gazpacho de calabacín, suave y cremoso

Gazpacho de calabacín

Este gazpacho de calabacín es más suave que el gazpacho tradicional. El tomate y el calabacín tienen unas temporadas coincidentes. Así podremos aprovechar los tomates madurados al sol cuando los calabacines están mejor de precio. Ideal para combinar con uno noboquerones.

Si os gustan los gazpachos tradicionales y veláis por que no se rompa la receta tradicional familiar, no sigáis leyendo, porque voy a cometer algunas herejías.

Cambiamos el pepino, que a mucha gente no le gusta por el calabacín, y el pan por frutos secos. El pan sirve para amalgamar, y esta receta usa poco aceite, por lo que no habrá una buena emulsión.

Sé que hay gente que pela los tomates. Yo no soy de esas. Lo cierto es que con una batidora de mano no se consigue un gazpacho fino sin hacerlo (o colarlo), pero son un procesador de alimentos o una batidora potente queda genial.

Por supuesto, en esta clase de recetas, las proporciones de prácticamente todo son a gusto del consumidor. Eso sí, tened en cuenta que no es recomendable un exceso de sal. Y que por muy saludable que sea, cada cucharada de aceite de oliva son más calorías, lo mismo con los anacardos.

Veréis que os indico dos tipos de vinagre. En esta receta, el de vino puede ser demasiado fuerte. Podéis usar en su lugar el de manzana o, si tenéis en casa, el de umeboshi.

Receta del Gazpacho de calabacín

Ingredientes

  • 1/2 kilo de tomates
  • 1 calabacín mediano
  • 1 pimiento verde pequeño o mediano
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 ajo
  • 50 g de anacardos almendras
  • un chorrito de vinagre de manzana o de umeboshi
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • sal

Indicaciones

  1. Lavamos bien y pelamos el calabacín y lo cortamos a dados. SI es eco y no os importa el color verdusco en el gazpacho, podéis no pelarlo, pero deberéis frotar bien.
  2. Lavamos los tomates y el pimiento, sacamos las partes que no vamos a utilizar: rabitos, semillas del pimientos, parte blanca del tomate si la tiene.
  3. Cortamos a dados grandes los tomates y a rodajas el pimiento.
  4. Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la batidora o en el procesador de alimentos.
  5. Batimos hasta obtener la textura adecuada, añadiendo agua hasta conseguir el espesor esperado.
  6. Enfriamos en la nevera.

Normalmente, no añado agua, lo dejo concentrado. Es al momento de tomarlo que le añado agua muy fría y lo vuelvo a batir. Para esto, son muy útiles las batidoras portátiles estilo «personal blender».

Si hacéis gazpacho concentrado, vigilad que no tenga cebolla u otra hortaliza que haga necesario consumirlo rápido.

Aquí tenéis una forma de tomar el gazpacho de calabacín, sin agua añadida, con brotes de alfalfa y tomate picado.

Gazpacho de calabacín con brotes de alfalfa
Gazpacho de calabacín con brotes de alfalfa

Ensaladilla rusa ligera vegana con proteína

Ensaladilla rusa ligera

¿Ensaladilla rusa ligera y vegana? Pero si ya pusiste una receta de ensaladilla rusa vegetal, ¿para qué pones otra?

Lo cierto es que a mi no me va muy bien lo de tomar veganesa, aunque esté muy rica. Es un exceso de grasa que no voy a gastar, así que lo evito.

Por otro lado, lo que sí que busco es que en los platos vegetales de mis comidas principales haya proteína de calidad. Los omnívoros le ponen atún a las ensaladillas, así que yo le pongo proteína texturizada se guisante fina. Como la soja texturizada, pero en guisante.

Aquí lo importante del asunto va a ser que la patata esté bien cocida. De hecho, lo ideal es que se deshaga sola, porque va a ser lo que nos amalgame las verduritas al vapor (o hervidas, si os es más fácil).

Como la ensaladilla la vamos a meter a la nevera, no hace falta que enfriemos la patata antes de mezclarlo todos para beneficiarnos del almidón resistente.

Receta de Ensaladilla rusa ligera

Ingredientes

  • 150 g de patata cocida
  • 30 g de guisante texturizado en seco
  • 80 g de guisantes
  • 5 aceitunas sin hueso de manzanilla o rellenas de pimiento
  • 2 pimientos del piquillo
  • 2 zanahorias medianas
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de tamari
  • Unas tiras de agua wakame
  • Zumo de limón
  • Sal

Indicaciones

  1. Cocinamos al vapor los guisantes para que estén cocidos pero enteros.
  2. Pelamos las zanahorias y las cocinas al vapor 5 minutos.
  3. Una vez estén atemperadas, las cortamos a cuadraditos.
  4. Cortamos en pequeño dos pimientos del piquillo o pimiento escalibado (el sabor es muy diferente, al gusto).
  5. Laminamos las aceitunas y las reservamos con los otros vegetales.
  6. En un bol, ponemos el guisante texturizado con un vaso de agua caliente, el tamari, y el alga. Reservamos.
  7. En un bol grande, ponemos la patata cocida. A mi me gusta hacerla con piel en el microondas porque se hace muy rápido, aunque tendremos que pelarla, sin quemarnos. La hacemos puré.
  8. Añadimos el aceite de oliva, sal y removemos bien.
  9. Añadimos también el pimiento, las zanahorias, las aceitunas y los guisantes (y si le vais a poner más cosas, pues aquí es), un chorro de zumo de limón y removemos.
  10. Retiramos el alga wakame del guisante texturizado y escurrimos bien de agua, presionando. A más seco, mejor.
  11. Incorporamos el guisante texturizado a nuestra ensaladilla.
  12. Podéis dejar unos trozos de patata a cuadraditos enteros si os apetece, para poder morder patata también.
  13. La ponemos en un táper y la enfriamos en la nevera.

¡Ya solo queda servir! Picos de pan, tiras de pimiento… o atacar directamente con el tenedor.

Tofu rebozado en almendras: barritas de no pescado

tofu rebozado con almendras

El tofu rebozado en almendras es una forma de hacer un trampantojo muy fácil y rico: las barritas crujientes de tofu. Si incluimos alga nori o wakame a la receta, las convertimos en barritas de no pescado.

Y, además, esta receta es sin gluten. Vamos a utilizar dos harinas que no provienen de cereales: harina de garbanzo y harina de almendra.

Con la harina de garbanzo haremos el huevo vegetal, y con la de almendra el empanado. También puedes hacer una harina de almendras un poco más gruesa picando almendras. Así conseguirás que sea una experiencia aún más crujiente.

Receta de tofu rebozado en almendras

Si utilizamos tofu firme, pero algo más blando, tendrás más líquido. Deberemos quitarle agua: lo envolvemos en un paño de algodón limpio y le ponemos un peso. En verano, siempre en la nevera, el tofu es muy sensible a la temperatura.

Lo cortaremos en filetes gruesos. Podemos macerarlo con salsa de soja y cúrcuma o jengibre en polvo, pero no es necesario. Reservamos.

Ingredientes

  • Un bloque de tofu duro de 250 g
  • 1 cucharadas de harina de garbanzo
  • Un cuenco de harina de almendras
  • Una cucharada rasa de alga nori en copos
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • Opción: lmendra laminada o almendra a cuadraditos
  • Aceite de oliva para freír
  • Sal

Indicaciones

  1. Escurrimos bien el agua del tofu. Ha de quedar bien seco. Si es necesario, lo envolvemos con un trapo limpio de algodón y le ponemos un peso encima. Un libro será suficiente.
  2. Cortamos el tofu en filetes o en barras, a nuestra elección.
  3. En un plato hondo, ponemos 2 cuchara da harina de garbanzo con 4 de agua y mezclamos bien. Este va a ser nuestro huevo.
  4. Mezclamos los copos de alga nori y un par de pellizcos de sal con el huevo.
  5. Podemos hacer que los copos de nori sean más pequeños lo podemos moler o picar en un mortero.
  6. En un plato plano, ponemos la harina de almendra.
  7. Empanamos los filetes de tofu pasándolos primero por el falso huevo y después por la almendra almendra.
  8. Para freír, el aceite de la sartén ha de estar caliente, como si hiciésemos croquetas.
  9. Se pueden hacer a la plancha, con un par de cucharadas de aceite y el fuego más bajo, o al horno.
  10. Servimos con almendra laminada por encima.

El tofu es un alimento proteico de primer orden, muy saludable y que no afecta a la salud hormonal de las personas. Y que ya viene cocido, lo podéis comer directamente del envase sin problema.

tofu rebozado con almendras