Salsa de tomate y champiñones fácil

Salsa de tomate y champiñones rápida

Con esta salsa de tomate y champiñones quiero introduciros en uno de mis productos fetiche: los tomates concentrados. Aunque os lo pueda parecer, esto no es contenido patrocinado. Simplemente, soy muy fan del tomate concentrado, el doble concentrado y el triple concentrado.

El tomate concentrado nos sirve para hacer salsas y guisos cuando no hay tomates frescos de calidad. Por lo tanto, es un básico de la cocina de toda la vida que actualmente es más complicado de encontrar, especialmente los doble o triple concentrados.

Los de factura española, como los de la marca Hida o marcas blancas de supermercados, suelen ser concentrados o doble concentrados (con aún menos líquido). El doble concentrado italiano, como puede ser el de la marca Mutti, es directamente una pasta con un sabor muy fuerte y peculiar.

Mutti doppio concentrato di pomodoro

Los tomates concentrados nos sirven, además, para las pizzas, solo hay que extender y no hace falta cocinarlos. Son una solución rápida y práctica que nos puede sacar de muchos apuros y que os recomiendo introducir en vuestra cocina habitual.

Cuando miréis el precio, pensad que son productos que vamos a estirar con agua o caldo y que se miden a cucharadas, por lo un tubo de doble concentrado tiene más duración que una lata grande de tomate triturado (aunque evidentemente no va a ser el mismo resultado).

Receta de salsa de tomate y champiñones

Ingredientes para 4 raciones

  • 2 cucharadas de tomate doble concentrado Mutti o 4 de Hida
  • 2 – 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 150g de champiñones naturales a la plancha o de bote escurridos
  • 3 dientes de ajos o 1 cucharada de ajo en polvo
  • 1 cebolla blanca grande
  • 1 cucharada sopera de albahaca (aunque yo le puse orégano)
  • 1 cucharadita de postre de pimienta negra molida
  • 1 taza de agua de la cocción de la pasta o el arroz (por el almidón)
  • Sal
  • Opcional: maicena o kuzu, harina de almendras

Indicaciones

  1. Cocemos la pasta según las instrucciones del paquete.
  2. Colamos y reservamos el agua de la cocción, al menos una taza para la salsa, pero podemos reservar más para usar en los siguientes pasos.
  3. Lavamos bien los champiñones y los fileteamos.
  4. Los salteamos con una cucharada de aceite. Podemos añadir un poco de agua (normal o de cocción de la pasta) y hacerlos a fuego medio, con la tapa. Reservamos.
  5. Pelamos y cortamos en juliana la cebolla blanca.
  6. Fileteamos los ajos, pelados.
  7. En un sartén, a fuego medio, pochamos la cebolla con los ajos con una cucharada de aceite y medio vaso de agua (puede ser de cocción). La cebolla y el ajo se echan a la sartén sin esperar a que esta se caliente.
  8. En un recipiente para batidora (puede ser de mano, yo uso la Nutribullet o el robot de cocina) ponemos todos los ingredientes de la lista.
  9. Batimos hasta que quede la consistencia deseada. Para que ligue mejor, si no queremos añadir más aceite, podemos poner una cucharada de maicena o de kuzu bien desechos en un poquito de agua caliente. También podéis usar harina de almendras.
  10. Corregimos de sal, pimienta o especias y volvemos a batir para que queden bien incorporadas.
  11. Para aligerarla, se añade más agua de cocción, pero os recomiendo hacerlo cuando mezclamos con la pasta o durante la cocción (por ejemplo con albóndigas).

Este es un ejemplo típico de uso de la salsa de tomate y champiñones. Lo que hice fue acabar de cocinar las albóndigas con la salsa a fuego bajo, con tapa, durante 5 minutos.

Después, la mezclé con los espaguetis en la misma olla donde había cocinado la pasta. Usar la olla de la pasta y el agua de cocción es muy útil para obtener un buen resultado y que el emplatado sea así de limpio.

Salsa de tomate y champiñones rápida

Coliflor asada al horno

col asada al horno

¿Una coliflor asada al horno entera? ¿Así, sin más? Bueno, en realidad no es así sin más, la gracia de estar receta es el marinado que le vamos a poner a la coliflor. O la salsa.

Evidentemente, no es una idea que se me haya ocurrido a mi, porque meter una coliflor en el horno es un clásico de la cocina española. La diferencia va a estar en el salseo y aquí cada «maestrillo tiene su librillo». Te puedes quedar directamente con esta receta o le puede echar un ojo a la de Iosune de Danza de fogones o a las ideas que da El Comidista.

Esta receta para mi es la antesala de la Coliflor con (no) merluza, es decir, con tofu. Como el tofu ya está cocido y con poco que lo tengamos al horno ya vamos a tener el plato listo, podemos utilizar parte de esta coliflor para un plato que en muchas zonas es de fiesta.

¡Quién nos iba a decir que una coliflor al horno podía ser festiva! Esta receta está en el recopilatorio Navidad Vegana.

Receta de Coliflor asada al horno

Ingredientes

  • 1 coliflor entera de uno 800 gr sin hojas

Para la salsa clásica

  • 1 cucharadita rasa de pimentón de la vera dulce o picante
  • 1/2 cucharadita rasa de pimienta negra molida
  • 3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 pellizco de sal o 1 cuchada de salsa de soja
  • Opcional: 1 cucharada de aminos de coco
  • Opcional: 1/2 cucharadita rasa de chile en copos o 1 cucharadita de salsa picante

Para la salsa

  • 2 cucharadas de cilantro picado
  • 1/2 cucharadita rasa de pimenta negra molida
  • 1/2 cucharadita rasa de lemongrass
  • 1 cucharadita rasa de cúrcuma
  • 1 cucharadita rasa de ajo en polvo
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cuchara de mantequilla de cacahuete
  • 1 cucharada de agua
  • 1 cucharada de salsa de soja o tamari
  • Opcional: 1 cucharada de aminos de coco
  • Opcional: 1/2 cucharadita rasa de chile en copos

La mantequilla de cacahuete la puedes cambiar por crema de almendra o por tahini, lo que tengas más a manos.

Indicaciones

  1. Precalienta el horno a 180ºC
  2. En bol, pon todos los ingredientes secos o en polvo de la salsa y mézclalos bien.
  3. Incorpora los líquidos y húmedos y sigue mezclando.
  4. Si no lo has hecho ya, quítale las hojas a la cabeza de coliflor.
  5. Lávala bien con aguan a chorro abundante.
  6. Colócala en un recipiente de horno. Se tiene que aguantas toda la cabeza bien, recuerda cortarle el tronco si hace falta (y no lo tires, que eso va a un puré).
  7. Con un pincel de silicona o una brocha, coloca el marinado de forma uniformes por la coliflor.
  8. Métela al horno durante unos 50 minutos, en la bandeja de en medio.
  9. No queremos que se nos queme, vigila tu horno. Si sabes que es de los que coge temperatura rápido, es mejor que bajes a 150ºC y añadas unos 10-15 minutos.
  10. Cuando veas que tiene buen color y que corre el riesgo de empezar a churruscare, sácala del horno y deja que se atempere un poco antes de servir.
  11. Si ya te ha cogido color o se te ha churruscado y no acaba de hacerse, puedes meterla 5-10 minutos en el microondas dentro de una vaporera grande.
  12. Si la vas a usar para otras recetas, vigila que quede entera, ya que si está muy blanda y le das más cocción, puede quedar incomible.

Hay que tener cuidado con el horno y no dejar la coliflor dentro con miedo a que se nos enfrié. Es mejor hacerla con tiempo, sacarla y para que que recupere el rollo crujiente y esté caliente, la metemos al horno unos minutos a 150ºC.

col asada al horno

Apple crumble ácido vegano, mi postre de manzana favorito

crumble de manzana

Una receta que no puede faltar si te gusta el dulce y las manzanas: el apple crumble ácido vegano. Esta típica receta inglesa, con las manzanas como protagonistas, es muy rápida y sencilla de hacer y nos da muchísimo juego en otoño e invierno. Suele servirse con una crema o con helado, pero también se puede comer solo.

El reto de este apple crumble es tener un sabor que recuerde al tradicional. Aunque por margarina entendemos la emulsión de agua y grasas vegetales, muchas margarinas tienen ingredientes de origen animal. Ahora ya encontramos más opciones en el súper solo con ingredientes vegetales.

Receta de apple crumble ácido

Sobre el azúcar, os diré que prácticamente no he usado. La receta suele llevar unos 100 g de azúcar que yo he obviado como si no fuese conmigo y he cambiado por 40 g de lúcuma. Puedes ponerle azúcar blanco en vez de cualquier de las otras opciones (panela, caña integral, coco) porque metabólicamente son casi lo mismo.

Sobre la harina, comentaros que nunca he usado ninguna que no sea de trigo. Creo que la mejor opción es cambiarla por harina de avena. Desconozco con qué harina puede quedar bien para hacerla sin gluten.

Ingredientes para 4 raciones

Para la masa

  • 200 g de harina integral de espelta
  • 150 g de margarina vegetal
  • 40 g de lúcuma en polvo o azúcar (el que tengas)
  • 2 pellizcos de sal
  • 1 cucharadita de café de levadura química
  • opcional: 1 cucharada de copos de avena si os apetece

Para el relleno

  • 4 manzanas medianas royal gala
  • el zumo de 1 limón
  • 2 cucharadas soperas rasas de azúcar

Una vez limpias, os debe de quedar algo más de medio kilo de manzanas troceadas.

Indicaciones

  1. Precalentamos el horno a 200ºC.
  2. Como las manzanas se oxidan muy fácilmente, empezamos por la masa del crumble.
  3. Cortamos la margarina y dejamos que se atempere un poco.
  4. En un bol grande, ponemos todos los ingredientes secos de la masay mezclamos bien. los dos pellizcos de sal son necesarios y ahora es el momento.
  5. Añadimos la margarina al resto de ingredientes de la masa y mezclamos con las manos. Nos ha de quedar una masa parecida a la de hacer galletas. De hecho, si le pones canela y jengibre te salen unas galletas navideñas muy ricas.
  6. Reservamos la masa en un lugar fresquito.
  7. Lavamos, pelamos y descorazonamos las manzanas. Es importante lavarmas y usar un cuchillo limpio.
  8. Cortamos las manzanas a gajos finos, de entre 1 y 2 centímetros. A mi me gusta cortar estos gajos por la mitad.
  9. Colocamos estos gajos en un bol, añadimos el zumo de limón y el azúcar. Removemos.
  10. En una bandeja de horno mediana (si es redonda de uno 20cm) ponemos la manzana.
  11. Extendemos nuestra masa cubriendo toda la manzana.
  12. Colocamos la bandeja en la mitad del horno y horneamos a 180ºC hasta que esté dorado, entre 30 y 45 minutos.
  13. Es importante que la masa quede bien hecha pero no dura, se tiene que podemos desmigajar fácilmente.

Lo puedes servir tal cual, pero también puedes ponerle una crema vegetal avinillada o, mi opción favorita, helado de vainilla.

Apple crumble ácido
Le pusimos helado vegano de vainilla.

Tortilla vegana de calabacín y champiñones

Tortilla vegana de calabacín y champiñones

Nada como aprender a hacer esta tortilla vegana de calabacín y champiñones con cebolla. La podrás tunear al gusto y con ingredientes de temporada, echándole creatividad y todo aquello que sobre de tu nevera.

Y es que se trata de una receta de reparovechamiento, ideal para todos aquellos vegetales que sobran después de hacer otras recetas. Que no se te seque en la nevera esa cebolla que has partido para sofrito o ese calabacín que vas a poner en las hamburguesas.

Decidí poner en práctica esta receta después de hacer pizza la noche anterior. Me encanta poner diferentes verduras y hortalizas en la pizza, pero no me suele caber un calabacín o una cebolla entera, ni mucho menos un pimiento, otro posible y fantástico ingrediente para esta tortilla.

Si ya tienes casi todos los ingredientes cortados y salteados o pochados, dedícales unos minutejos más a esta tortilla de calabacín y champiñones. Te va a alegrar el desayuno, solucionar una cena o rellenarte el táper del día siguiente.

¿Dónde está la proteína? En el garbanzo, pero no habrá mucha. Le puedes añadir medio scoop de proteína en polvo.

Receta de Tortilla vegana de calabacín y champiñones

Ingredientes para 1 ración

  • 100 g de champiñones
  • 1/2 calabacín grande
  • 1/2 cebolla
  • 4 cucharadas colmadas de harina de garbanzo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita rada de pimienta
  • 1 cucharadita rasa de orégano
  • agua
  • sal o sal kala namak

Indicaciones

Vamos a hacer como que no tenemos esas verduras ya en la nevera pochadas, a la sartén, al wok o cocidas y empezamos de 0 por si alguien la quiere probar.

  1. Pelamos la cebolla, la cortamos en aros finos o en cuadraditos.
  2. En un sartén, con una cucharada de aceite y el fuego bajo, la pochamos. Muy útil la tapa para aquí para que se haga antes y no pierda el líquido.
  3. Mientas, lavamos el calabacín y los champiñones con agua, que no quede nada de tierra. Lo que no peléis, lo frotáis con un cepillo de verduras.
  4. Echadle un ojo a la cebolla. Cuando esté, se reserva en un recipiente.
  5. Fileteamos el calabacín y los champiñones. También podéis cortados a cubos o dados.
  6. En la misma sartén, ponemos otra cucharada de aceite y añadimos el calabacín y los champis. Con el fuego medio o bajo y la tapa, sin perderlos de vista. Reservamos cuando ya están pochados o doraditos, al gusto. Lo importante es que no queden crudos o pasados. Reservamos junto a la cebolla.
  7. Aquí empieza la tortilla de sobras. En un bol grande donde vaya a caber todo, ponemos el harina de garbanzo tamizada, un pellizco de sal, la pimientas y el oréganos. Mezclamos.
  8. Ahora añadimos el agua para hacer la masa líquida que nos hará de huevo. Empezamos por añadir el líquido que hayan podido soltar las verduras. Ten en cuenta que a veces el cabalacín suelta a posteriori una gran cantidad de agua. Mejor usarla ahora.
  9. Añade entre 6 y 8 cucharadas de agua. Ves de dos en dos, hasta que te quede un líquido ligerito, pero no tanto como el huevo.
  10. Añade la verdura sin líquido (si no lo has puesto ya, deséchalo) y mezcla bien.
  11. Es una tortilla de harina, así que tiene que cuajar. Mi recomendación es que empieces a fuego bajo-medio uno de los lados, con tapa, que le des la vuelta y sigas con el fuego bajo. Cuando ya tenga consistencia, sube el fuego y que te quede doradita.
  12. No hace falta freíla ni cocerla en aceite, con un par de cucharadas más de aceite de oliva o con una cucharada de margarina tendría este aspecto.
Tortilla vegana de calabacín y champiñones
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Patatas en salsa verde con tofu

patatas en salsa verde con tofu

¿Te apetecen unas patatas en salsa verde? Estas además llevan ración de proteínas gracias al tofu, así que es una se trata de una gran combinación. Y una forma excelente de comer el tofu de otra forma si te pasa como a mi, que no eres nada fan del sabor y la textura de este procesado (saludable) a base de soja.

La elaboración de esta receta es sencilla y la gracia se la da la salsa verde. También es verdad que podéis añadir unos guisantes y unas zanahorias al vapor, y un poco de seitán o soja texturizada (previo paso por la sartén, no así a lo loco), y os queda un platazo de aúpa.

Sin embargo, para a provechar que la salsa ya nos proporciona gusto para meter a mi queridísimo tofu. La salsa verde es, evidentemente, una variación, y le vamos a poner algo de hoja verde para que mejore. Y de aceite de girasol nada, aceite de oliva.

El truco de la receta: el alga wakame para darle sabor a mas. Mejor en copos para estos casos. Igualmente, siempre poca cantidad por su contenido en yodo, de los más bajos que hay en algas pero aún elevado.

No es la primera ni tampoco será la última receta con patata que os vais a encontrar.

Receta de Patatas en salsa verde con tofu

Ingredientes

  • 400 g de patata cocida 
  • 300 g de tofu
  • 250 ml de caldo de verduras suave
  • 1 cucharada rasa de copos de alga wakame
  • 1/2 manojo de perejil fresco
  • 200 g de espinacas de espinacas 
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharada de harina de garbanzo
  • 40 ml de aceite de oliva virgen
  • 2 cucharadas de aceite oliva
  • medio vaso de vino blanco
  • sal

Indicaciones

  1. Las patatas las tendremos ya hechas, cocidas o al vapor con la piel, y esperando en la nevera.
  2. Lavamos bien las espinacas y el perejil y lo picamos todo muy fino y pequeño.
  3. Pelados los ajos y los laminamos.
  4. En una sartén mediana, ponemos a calentar los 40 ml de aceite.
  5. Echamos a la sartén los ajos laminados y esperamos a que se doren.
  6. Una vez dorados, añadimos la harina de garbanzo tamizada. Removemos.
  7. Añadimos el caldo de verdura y los copo de wakame. Si el alga no es en copos, tendremo que hidratarla antes y picarla fina ¡Poquita cantidad, que luego crece! 
  8. Removemos bien para integrar la harina con el caldo, y cuando ya lo tengamos, echamos el perejil y las espinacas picados
  9. Lo dejamos todo a fuego baja que reduzca pero que quede caldo. Habitualmente aquí iría también medio vasito de vino blanco, que os dejo como opcional. Ya tenéis la salsa, que podéis dejar hecha para cuando sea menester.
  10. En ese ratito, podemos filetear el tofu y dorarlo en otra sartén con las dos cucharadas de aceite de oliva. El tofu está más rico si lo habéis fileteado antes y puesto a marinar en tamari y cebollino.
  11. Una vez esté dorando el tofu, a mi me gustar partir las patatas a cuartos y dorarla un poquito. Aquí podéis parar la reducción de la salsa no sea que se os seque.
  12. Ponemos el tofu y las patatas en la sartén con la salsa y cocinamos a fuego bajo durante 5 minutos. Si es necesario, se puede añadir un poco de caldo.
  13. Otra opción es emplatar el tofu y las patatas y añadir la salsa verde por encima.

¿Te animas a probarla? Esta receta era un contenido exclusivo de la newsletter pero se ha venido al blog por petición de mi amiga y fotógrafa Carolina Álvarez.

Salpicón con falso pollo desmigado

Ensalada con proteína desmigada estilo falso pollo desmigado

Una opción fácil, rápida y sencilla de comer sano es esta salpicón con proteína desmigada, que podemos hacer estilo falso pollo desmigado.

No se trata de un salpicón tradicional, pero he querido añadir el brócoli, por ejemplo, para hacerla más completa. La patata cocida es opcional y la podemos incluir si nos resulta interesante.

No confundir la proteína de guisante texturizado con la proteína en polvo para batidos proteicos. El guisante texturizado es similar a la de soja o a la de girasol, aunque su uso es ligeramente diferentes.

Puedes usar soja texturizada, pero no quedará desmigada y parte de las indicaciones no aplicarían.

Receta de salpicón de proteína desmigada

He creído conveniente separar los ingredientes entre la parte «vegetal» y la parte de la proteína texturizada para desmigar.

Ingredientes de la ensalada de hortalizas para dos personas

  • 200 g de judías verdes cocidas
  • 200 g de patata cocida (opcional)
  • 1 tomate
  • 1 pimientos rojo
  • 200 g de brócoli
  • 50 g de cebolla encurtida
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen
  • Sal

Ingredientes para la proteína desmigada estilo falso pollo desmigado

  • 60 g de guisante texturizado
  • caldo vegetal
  • 1 cucharada sopera rasa especias de pollo asado en polvo: ajo, comino, romero, orégano, hinojo, cilantro, pimentón dulce, pimienta y cúrcuma
  • 2 cucharadas de aceite de oliva

Las especias para pollo se venden ya molidas y son muy útiles para condimentar proteínas vegetales. Las podríamos llamar especias para asado, pero es que si no nombramos al pollo sería difícil encontrarlas.

Indicaciones

  1. Empezamos por la proteína de guisante texturizado que vamos a hacer estilo pollo asado: hidratamos con un poco de caldo vegetal. No hace falta inundar la proteína, la de guisante con un poco de líquido ya queda blanda.
  2. La escurrimos y la ponemos en un bol.
  3. Añadimos el aceite y las especias y mezclamos bien.
  4. Ponemos la proteína en una sartén, que ya tiene aceite.
  5. Lo hacemos a fuego media y nos quedará como una tortillita.
  6. Desmigamos la tortillita de proteína cuando esté atemperada y reservamos.
  7. En un bol grande, ponemos la patata cortada a dados, el pimiento crudo y el tomate cortado a cuadraditos, el brócoli en arbolitos y la cebolla encurtida.
  8. Añadimos la cucharada de aceite y mezclamos con cuidado. La cebolla nos aporta vinagre.
  9. Antes de servir, mezclamos con la proteína de guisante desmigada.
  10. Servimos a temperatura ambiente.

Gazpacho de calabacín, suave y cremoso

Gazpacho de calabacín

Este gazpacho de calabacín es más suave que el gazpacho tradicional. El tomate y el calabacín tienen unas temporadas coincidentes. Así podremos aprovechar los tomates madurados al sol cuando los calabacines están mejor de precio. Ideal para combinar con uno noboquerones.

Si os gustan los gazpachos tradicionales y veláis por que no se rompa la receta tradicional familiar, no sigáis leyendo, porque voy a cometer algunas herejías.

Cambiamos el pepino, que a mucha gente no le gusta por el calabacín, y el pan por frutos secos. El pan sirve para amalgamar, y esta receta usa poco aceite, por lo que no habrá una buena emulsión.

Sé que hay gente que pela los tomates. Yo no soy de esas. Lo cierto es que con una batidora de mano no se consigue un gazpacho fino sin hacerlo (o colarlo), pero son un procesador de alimentos o una batidora potente queda genial.

Por supuesto, en esta clase de recetas, las proporciones de prácticamente todo son a gusto del consumidor. Eso sí, tened en cuenta que no es recomendable un exceso de sal. Y que por muy saludable que sea, cada cucharada de aceite de oliva son más calorías, lo mismo con los anacardos.

Veréis que os indico dos tipos de vinagre. En esta receta, el de vino puede ser demasiado fuerte. Podéis usar en su lugar el de manzana o, si tenéis en casa, el de umeboshi.

Receta del Gazpacho de calabacín

Ingredientes

  • 1/2 kilo de tomates
  • 1 calabacín mediano
  • 1 pimiento verde pequeño o mediano
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 ajo
  • 50 g de anacardos almendras
  • un chorrito de vinagre de manzana o de umeboshi
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • sal

Indicaciones

  1. Lavamos bien y pelamos el calabacín y lo cortamos a dados. SI es eco y no os importa el color verdusco en el gazpacho, podéis no pelarlo, pero deberéis frotar bien.
  2. Lavamos los tomates y el pimiento, sacamos las partes que no vamos a utilizar: rabitos, semillas del pimientos, parte blanca del tomate si la tiene.
  3. Cortamos a dados grandes los tomates y a rodajas el pimiento.
  4. Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la batidora o en el procesador de alimentos.
  5. Batimos hasta obtener la textura adecuada, añadiendo agua hasta conseguir el espesor esperado.
  6. Enfriamos en la nevera.

Normalmente, no añado agua, lo dejo concentrado. Es al momento de tomarlo que le añado agua muy fría y lo vuelvo a batir. Para esto, son muy útiles las batidoras portátiles estilo «personal blender».

Si hacéis gazpacho concentrado, vigilad que no tenga cebolla u otra hortaliza que haga necesario consumirlo rápido.

Aquí tenéis una forma de tomar el gazpacho de calabacín, sin agua añadida, con brotes de alfalfa y tomate picado.

Gazpacho de calabacín con brotes de alfalfa
Gazpacho de calabacín con brotes de alfalfa

Ensaladilla rusa ligera vegana con proteína

Ensaladilla rusa ligera

¿Ensaladilla rusa ligera y vegana? Pero si ya pusiste una receta de ensaladilla rusa vegetal, ¿para qué pones otra?

Lo cierto es que a mi no me va muy bien lo de tomar veganesa, aunque esté muy rica. Es un exceso de grasa que no voy a gastar, así que lo evito.

Por otro lado, lo que sí que busco es que en los platos vegetales de mis comidas principales haya proteína de calidad. Los omnívoros le ponen atún a las ensaladillas, así que yo le pongo proteína texturizada se guisante fina. Como la soja texturizada, pero en guisante.

Aquí lo importante del asunto va a ser que la patata esté bien cocida. De hecho, lo ideal es que se deshaga sola, porque va a ser lo que nos amalgame las verduritas al vapor (o hervidas, si os es más fácil).

Como la ensaladilla la vamos a meter a la nevera, no hace falta que enfriemos la patata antes de mezclarlo todos para beneficiarnos del almidón resistente.

Receta de Ensaladilla rusa ligera

Ingredientes

  • 150 g de patata cocida
  • 30 g de guisante texturizado en seco
  • 80 g de guisantes
  • 5 aceitunas sin hueso de manzanilla o rellenas de pimiento
  • 2 pimientos del piquillo
  • 2 zanahorias medianas
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de tamari
  • Unas tiras de agua wakame
  • Zumo de limón
  • Sal

Indicaciones

  1. Cocinamos al vapor los guisantes para que estén cocidos pero enteros.
  2. Pelamos las zanahorias y las cocinas al vapor 5 minutos.
  3. Una vez estén atemperadas, las cortamos a cuadraditos.
  4. Cortamos en pequeño dos pimientos del piquillo o pimiento escalibado (el sabor es muy diferente, al gusto).
  5. Laminamos las aceitunas y las reservamos con los otros vegetales.
  6. En un bol, ponemos el guisante texturizado con un vaso de agua caliente, el tamari, y el alga. Reservamos.
  7. En un bol grande, ponemos la patata cocida. A mi me gusta hacerla con piel en el microondas porque se hace muy rápido, aunque tendremos que pelarla, sin quemarnos. La hacemos puré.
  8. Añadimos el aceite de oliva, sal y removemos bien.
  9. Añadimos también el pimiento, las zanahorias, las aceitunas y los guisantes (y si le vais a poner más cosas, pues aquí es), un chorro de zumo de limón y removemos.
  10. Retiramos el alga wakame del guisante texturizado y escurrimos bien de agua, presionando. A más seco, mejor.
  11. Incorporamos el guisante texturizado a nuestra ensaladilla.
  12. Podéis dejar unos trozos de patata a cuadraditos enteros si os apetece, para poder morder patata también.
  13. La ponemos en un táper y la enfriamos en la nevera.

¡Ya solo queda servir! Picos de pan, tiras de pimiento… o atacar directamente con el tenedor.

Ensalada de patata y brócoli: receta de verano

Ensalada de patata y brócoli

La ensalada de patata y brócoli es mi respuesta veraniega al plato de patata y brócoli cocidos que nunca pude comerme de pequeña. Pocas cosas están más malas, bajo mi punto de vista, que el brócoli cocido. Ese pobre brócoli blando, amarillento y sin casi nutrientes, que han pasado a mejor vida por culpa de tanto calor.

La patata y el brócoli al vapor son dos básicos de la cocina de previsión, eso que llamamos ahora batch cooking. El día de la compra perdemos algo más de tiempo y hacemos unas patatas y un par de brócolis al vapor. Lo podemos hacer con una vaporera para olla o con una vaporera de microondas, según nos convenga. En el micro, las patatas se suelen hacer en 10 minutos y el brócoli entre 3 y 5. El brócoli al vapor ha de estar al dente.

Os recomiendo NO cortar ni pelar la patata, solo lavarla bien. Al contrario, el brócoli mejor cortado en arbolitos, bien limpio también.

Una vez atemperados, colocamos todo en tápers y dejamos enfríar. Puedes aprovechar también para hacer patatas gajo de verano.

Todo listo para una fresquita y rápida ensalada de patata y brócoli.

Receta de ensalada de patata y brócoli

Ingredientes

  • 1 patata mediana al vapor
  • 1/2 brócoli pequeño al vapor
  • 1 tomate
  • Cebolla encurtida
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen
  • 1 cucharadita rasa de ajo en polvo
  • 1/2 cucharadita rasa de pimienta
  • 1 cucharada de semillas de cáñamo peladas.
  • Sal

Indicaciones

  1. Si no tienes la patata y el brócoli al vapor, te toca hacerlos ahora. Mejor por separados. La patata tarda tres veces más.
  2. Lava bien el tomate y córtado a dados.
  3. Pela la patata al vapor, hecha con la piel, y córtala también a dados.
  4. Escurrimos bien la cebolla encurtida que vamos a utilizar. Guardamos una do dos cucharadas del líquido para aliñar.
  5. En un bol, colocamos el brócoli, la patata y el tomate y mezclamos. Es posible que el tomate suelte mucho líquido: escurrimos con cuidado.
  6. Ahora añadimos el aceite, el ajo el polvo, la pimienta molida, la sal y el líquidos avinagrado de las cebollas. Removemos y probamos.
  7. Corregimos de sal y añadimos la cucharada de semillas de cáñamo y otras semillas que nos gusten.
ensalada de patata y brócoli con cebolla encurtida

Patatas gajo de verano

Las patatas gajo de verano son mis patatas de todo el año, pero las llamo así porque en esta época del año definitivamente no enciendo el horno más que 2 veces. Una de ellas, para hacer la coca de San Juan.

El horno, desde que vivo por mi cuenta, es algo que solo se pone si hace verdadera falta y se aprovecha bien. Así que en verano, con la necesidad de comida y recetas frescas, no es una opción encenderlo.

No encender el horno no implica renunciar a comer las típicas cosas que se harían al horno. Simplemente, hay que cambiar la técnica de cocción. Por supuesto, el resultado no es el mismo. Tampoco es lo que buscamos.

Receta de patatas gajo de verano

Sí, le llamo receta, pero no, no es realmente una receta. Esta es una forma de hacer las patatas, y otros vegetales, muy útil.

En el caso de las patatas, hay dos fases. Idealmente, si tenemos tiempo (o precisamente porque no tenemos) aprovecharemos para enfriar las patatas de la primera cocción al vapor y conseguir que se conviertan en un maravilloso prebiótico.

Sobre este tema, el almidón resistente, me extendí en una newsletter de hace semanas.

Ingredientes

  • Patatas
  • Aceite de oliva
  • Pimienta negra molida
  • Ajos en polvo
  • Sal

Podemos hacer una mezcla de pimientas molidas, pimentón de la vera dulce y romero. También le podemos añadir un poco de chili picante o de pimentón de la vera picante.

En la foto veis al versión más sencilla, solo con pimientas negra molida.

Indicaciones

  1. Escogemos patatas que sean del mismo tamaño.
  2. Lavamos muy bien las patatas y no las pelamos ni las cortamos.
  3. Las metemos en una vaporera (las hay para microondas pero también de las que se acoplan a las ollas) y las cocemos al vapor. En el microondas, las patatas medianas se hacen en 8 minutos, las grandes en 10.
  4. Esperamos a que estén atemperadas y las metemos en la nevera. De un día para otro, a poder ser, en un táper cerrado. Este paso os lo podéis saltar, pero a mi me parece muy útil hacer un kilo de patatas al vapor y dejarlas en la nevera para tener unas raciones los días siguientes.
  5. Cortamos las patatas a gajos conservando la piel.
  6. Ponemos una sartén a fuego medio con unas cucharadas de aceite de oliva.
  7. Las echamos a la sartén, teniendo en cuenta que solo las queremos dorar.
  8. Hacemos primero un lado del gajo, luego el otro lado y finalmente las ponemos sobre la piel.
  9. En este momento, salpimentamos y añadimos especias.
  10. A mi aquí me gusta esperar un poco a que se hayan pegado las especias, con el fuego apagado, y revuelvo un poco las patatas en la sartén.
  11. Servimos.
  12. Podemos corregir de las especias que queramos. Personalmente, es creo que le queda bien un poco de romero seco en hoja por encima.

Aquí la versión más sencillita de las mismas. Para mi, lo importante es tener las patatas listas en la nevera. Así la parte de plancha se hace mientras cocinamos otras cosas.

Plato con patatas gajo de verano
Patatas gajo de verano, perfectas como acompañamiento