La hamburguesa de garbanzos que no se deshace

Hamburguesas de garbanzos

La culpa de que hiciese esta hamburguesa de garbanzos la tiene mi amiga Carola. Y mucha gente que me escribe por Instagram y me explica que sus hamburguesas de legumbres de desmoronan.

Lo cierto es que la queja habitual viene siendo sobre las hamburguesas de lentejas, pero tenía un bote abierto de mi legumbre favorita, así que hice un par de pruebas.

Las hamburguesas de legumbres son seguramente uno de los grandes hits de la cocina vegetal sin procesados. A mi, que me encantan las legumbres, en verano ya me sirve comer garbanzos en ensaladas, aplicando la ley del mínimo esfuerzo.

Sin embargo, entiendo las múltiples ventajas de hacer hamburguesas vegetales, así que aquí tenéis una receta más. Sin gluten, para que se pueda apuntar todo el mundo.

Un par de puntualizaciones importantes:

  • Se trata de una hamburguesa que no se deshacer y que por fuera estará crujiente, pero por dentro puede llegar a tener consistencia de paté.
  • He usado sazonador «de pollo» pero podéis usar cualquier otro sazonador en polvo o la mezcla de especias que más os guste. A mí me resultan muy útiles los sazonadores ya preparados y que además tienen sabores que reconozco como tradicionales.

Con sazonador me refiero a un bote con especias molidas, no a sobrecitos para pechuga de pollo. Es decir, especias varias molidas.

El rebozado de esta hamburguesa de garbanzos, en realidad empanado, está hecho con harina de almendras igual que con el tofu de esta receta. Podéis usar harina fina para un empanado muy fino o almendra granulada par aun empanado más crujiente y grueso.

La harina de almendra es algo que uso mucho en cocina, tanto para dulce como para salado, y es por esto que prefiero comprar en tamaño grande o a granel. Para cocinar, la extrafina de pastelería es la que más me gusta. A granel la podéis encontrar de proximidad y mucho más barata que la de bolsita pequeña. No hace falta que sea eco.

Receta de hamburguesa de garbanzos sabor «pollo»

Ingredientes para dos burgers medianas

  • 150 g de garbanzos cocidos escurridos y pelados
  • 1 cucharada sopera colmada de harina de garbanzo
  • 2 cucharadas soperas rasas de lino o de chía
  • 2 cucharadas soperas rasas de sazonador de pollo
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen
  • 6 cucharadas soperas de agua
  • sal al gusto

Aquí el lino y el garbanzo se alían para que no se os desmonte la hamburguesa. La harina de garbanzo no la podéis cambiar por harina de trigo, ya que la de trigo no os hará el mismo efecto.

Masa de nuestras hamburguesas
Así me quedó la masa de las hamburguesas.

Hay otras harinas que también os pueden servir, como la de arroz, y marcas comerciales que tienen harinas que funcionan muy bien, como Yolanda. Esta marca es bastante fácil de encontrar en grandes superficies.

Indicaciones

  1. Triturar el lino con las cucharadas de agua en caso de no ser lino en polvo. También puedes dejar que reposen sin triturar. Al menos, déjalas reposando 15 minutos (te da tiempo a pelar los garbanzos).
  2. En mi caso, después de escurrir bien los garbanzos, los pelo. Es decir, el peso indicado es con el garbanzo pelado.
  3. En un bol de cristal grande, aplastamos los garbanzos con un tenedor, con cuidado de no convertirlo en puré.
  4. Añadimos el sazonador, la harina de garbanzo y una cucharadita de sal y mezclamos bien.
  5. Añadimos el aceite y el falso huevo de lino y mezclamos con las manos hasta que nos quede una masa consistente.
  6. La harina ha de estar completamente incorporada, si te falta líquido, con una cucharadita de postre puede añadir un poco e ir probando.
  7. Dividimos la masa en dos o tres (me gusta hacer mini burgers) bolas y las aplastamos, dándole forma de disco no muy grueso.
  8. Ponemos un montoncito pequeño de harina de almendra y la repartimos por la hamburguesa, presionando para que quede pegadas.
  9. Les damos la vuelta y hacemos lo mismo. Hay que poner poca o no se pegará bien´.
  10. Podéis hacer un rebozado más compacto si antes las pasáis por harina de garbanzo con agua (la misma cantidad de agua que de harina).
  11. Las puedes guardar en la nevera o congelar, o cocinarlas directamente, no se van a desmontar, aunque el frío siempre ayuda a una mejor textura.
  12. Las puedes freír en aceite muy caliente, pasar por la plancha o hacerlas al horno.
  13. Sabrás que están listas cuando estén doradas por los dos lados.
Masa de las hamburguesas de garbanzos

Hamburguesas veganas sin soja ni gluten

hamburguesa vegana sin soja

Las hamburguesas son un formato muy socorrido para comidas y cenas, ¿Qué te parece hacer unas hamburguesa vegana sin soja con champiñones?

Son una de esas cosas que podemos hacer en el batchcooking: una tanda de 6 u 8 hamburguesas veganas sin soja ni gluten. Vamos a hacer una hamburguesa vegana sin soja y sin gluten. Sí, sin soja porque llevan proteína de guisante texturizada.

La proteína de guisante texturizada es una muy buena opción para las personas que son intolerantes a la soja. Pero también para no depender tanto de la soja y cambiar de legumbre.

Este es el aspecto de la proteína de guisante texturizada

Las especias que aparecen en la receta son las que a mi me gustan en la proporción que me parece mejor, pero las podéis cambiar perfectamente por otras, o simplemente añadir pimienta y sal.

Receta de la hambueguesa vegana sin soja ni gluten

Ingredientes para 6 hamburguesas

  • 100 g de proteína de guisante texturizada fina o pequeña
  • 1 cebolla
  • 250 g champiñones limpios
  • 6 cucharadas de lino
  • 100 ml de agua
  • 1 cucharada rasa de harina de garbanzo
  • 1 cucharadita de pimienta
  • 1 cucharadita de ajo en polvo
  • 1 cucharadita de pimentón
  • 1 pizca de sal
  • Aceite de oliva virgen

Indicaciones

  1. Empezamos haciendo el huevo vegano: batimos el agua y el lino con un procesador de alimentos o una batidora y lo reservamos, que cuaje.
  2. Pelamos y cortamos la cebolla lo más pequeño posible.
  3. En una sartén caliente, ponemos un chorro de aceite .
  4. Cuando esté caliente el aceite, añadimos cebolla en la sartén a fuego bajo.
  5. Limpiamos bien los champiñones y los picamos muy fino, a trocitos muy pequeños.
  6. Añadimos a la sartén con la cebolla. Y ponemos tapa
  7. Una vez se poche todo, lo vertemos en un bol.
  8. Añadimos todos los condimentos y mezclamos bien con una espátula o lengua de gato.
  9. Pesamos la proteína de guisante fina y la vertemos en el bol.
  10. Seguimos mezclando para que se humedezca bien.
  11. Dejamos que la proteína de guisante absorba el agua del lino y de la cebolla y los champiñones.
  12. Doramos un poco la harina de garbanzo, removiendo con una cuahrada de madera o de silicona, sin que se queme, en una sartén limpia.
  13. Cuando esté, añadimos la cucharada rasa de harina de garbanzos a la mezcla, que tendremos que incorporar muy bien.
  14. Si vemos que le falta humedad, podemos añadir agua, pero a cucharadas, una a una, vigilando de no pasarnos.
  15. Idealmente, meteríamos en un táper la masa para que se enfriase bien.
  16. Le damos forma de hamburguesa a la masa, del tamaño que más nos interese.
  17. Podemos hacerlas al horno o a la plancha en la sartén, con un poco de aceite de oliva, a fuego bajo hasta que esté dorada por los dos lados. Si es muy gruesa nos puede quedar cruda.
  18. También podemos congelarlas, poniendo papel vegetal en medio.

La mejor burger vegana, en Bacoa

Que el mejor sitio para comer una hamburguesa sea una hamburguesería no es algo raro. Pero que el mejor sitio para comerse una burger vegana en Barcelona, con la de restaurantes veganos que hay, sea el Bacoa, tiene mucho mérito.

Opciones veganas de calidad

Una de las cosas que agradezco desde el principio es que haya una opción vegana real, que tenga en cuenta la burger, las salsas y el pan. La Gran Vegano era mi favorita, porque, no nos vamos a engañar, me flipa el guacamole y la combinación es maravillosa.

Esta que veis en la Gran Vegano, con una burger vegana de garbanzos y espinacas, acompañada de aguacate machado y chutney de tomate. Sin mayonesa ni más salsas, que con esas dos de verdad que ya vamos sobrados. Que si queréis la receta, la tenéis en su web.

En verano sacaron durante un tiempo una burger de remolacha, que es algo que me sonaba como muy para veganos, y que no es lo que busco en una burguer. Pero la consistencia y el sabor global de esa burger me encantó. Así que cuando anunciaron que se iba a quedar en la carta me alegré mucho. ¡Dos opciones veganas en carta!

El nombre de la nueva es un juego de palabras, Roast Beet, y tiene como centro de atención una hamburguesa vegana de remolacha y quinoa muy compacta y de color estupendo, acompañada de salsa barbacoa casera, remolacha a la parrilla y aguacate. Ahora igual se entiende que está sea mi ganadora.

Las mejores patatas fritas

Y claro, luego están las patatas. Tantos las que son de corte french fries como las rústicas me encantan, si voy acompañada siempre pedimos una de cada y aprovechamos que tienen varias salsas veganas, como el ketchup casero, para mojarlas.

Otra cosa por la que me gusta ir a Bacoa es que puedes pedir la hamburguesa al plato, con ensalada, o con ensalada de lentejas. ¿No os parece una idea maravillosa?

Para mi es importante tener un lugar donde compartir una cena o una comida con mis amigos y mi familia. Igual de primeras prefieren la burger de siempre. Pero muchas veces, se atreven a probar la propuesta vegana y aquí sé que van a salir sorprendidos. Mi marido es muy fan de la gran vegano por su jugosidad a pesar de no ser vegano y no gustarle el aguacate. 

Y vosotros, ¿con cuál de las dos os quedaríais?