Polos de fruta caseros

Llega el verano y nos derretimos con tanto calor. Los helados y los polos de fruta caseros también se derriten, pero al menos nos refrescan por un ratito. Si además de refrescarnos también nos alimentan, mejor que mejor.

Vamos a obviar el polo de zumo de limón o el de zumo de naranja porque para eso no necesitáis leer ninguna publicación, ¡eso sale solo! De hecho es el polo ideal para probar unos moldes de helado nuevos. Eso sí, cualquiera de ellos pringa, y mucho, estos helados caseros se derriten con bastante facilidad, así que hay que comerlos rápido.

Para los polos que os explico, he cambiado los zumos por la fruta completa, pelada y sin pepitas duras. Es decir, yo no los hago a base de licuados, sino metiendo la fruta en una batidora.

Aquí van mis polos favoritos de la temporada:

  • Sandía y hierbabuena: Si os gusta la sandía y queréis algo fresquito, el toque hierbabuena os va a encantar. Es tan sencillo como poner un par de tajadas generosas y sandía y unas hojas de hierbabuena en la batidora. Si la vuestra lo requiere, añadidle un dedo de agua o dos, pero lo mínimo, ¡que la sandía ya es casi todo agua! Lo podéis dejar en la nevera unas horas (para que coja gusto mentolado) y colarlo, para no encontraros pepitas ni trozo grandes de hoja. Lo meneamos un poco antes de meterlos en los moldes ya solo os queda esperar.
  • Piña colada: Tan sencillo que te preguntarás como no se te ha ocurrido. La base es la piña, sin duda, piña bien madura pelada, centro incluido. Yo con media piña pequeña o media tengo suficiente. El coco se lo podemos añadir de muchas formas. A mi me gusta añadir la fruta y luego le pones un poco de crema de coco. La crema de coco es lo que queda en la parte de arriba cuando abrimos un bote de leche de coco. Como en el anterior, añadimos líquido solo si lo necesita la batidora que tengamos. Y de ahí al molde, al congelador y a disfrutar.
  • Frambuesa ácida: La frambuesa y yo tenemos una corta pero intensa historia de amor desde hace unos meses. Iba a hacer un nanacream pero acabé haciendo polos. Ponemos un vaso de agua, zumo de limón y frambuesas y batimos, luego colamos las pepitas. El resultado es muy ácido pero el efecto frío lo atenúa un poco. No es el típico polo, y si lo queréis dulce siempre podéis añadirle algún endulzante, yo aquí le pongo sirope de ágave.
  • Pink Limonade: La limonada rosa se ha convertido en todo un fenómeno. Yo hago una variación para los helados, porque utilizo el zumo de dos limones, un vaso de agua y un montón de frutos rojos. Para endulzar, sirope de ágave o stevia. Si hay muchas semillitas, lo podéis colar antes de verter el líquido en los moldes.

Las proporciones son al gusto, siempre podéis probar el resultado antes de enmoldar, pero os aconsejo que tengáis en cuenta que el frío resta mucho sabor, así que a veces necesitamos que tenga mucho sabor para que luego nos sepa a algo. También os digo que cualquier nanacream queda genial en molde de polo, pero que tendréis que rellenar con cuidado para que no queden huecos.

Este post se seguirá editando durante el verano. Os avisaré en Instagram y Facebook cuando ocurra.

No yogur vegetal rápido

Le vamos a llamar no yogur vegetal porque no le hace falta el fermento, pero en realidad es muy parecido a lo que muchas veces venden por yogur: leche con espesantes. La diferencia es que al hacerlo en casa podemos controlar el espesante que ponemos, la cantidad de azúcar y la procedencia de la leche.

Los ingredientes para 6 vasitos pequeños (y no llenos hasta arriba):

  • medio litro de leche vegetal
  • una cucharada de postre de agar agar en polvo
  • endulzante al gusto

Procedimiento:

Ponemos a calentar la leche vegetal y con el primer hervor añadimos el agar agar y el endulzante si necesita deshacerse, removemos bajando el fuego durante 3 o 4 minutos. Apagamos y añadimos el endulzante si era, por ejemplo sirope de ágave. Rellenamos los vasitos y esperamos que se enfríen para ponerlos en la nevera. El agar agar amalgama muy rápido pero a mi me gusta esperar a que realmente hayan cogido frío. En unas horas los tendremos listos.

La leche vegetal, si es casera, no debe contener agua extra, porque en el proceso de cuajado se separará la leche del agua y nos encontraremos con una parte de gelatina transparente y casi sin sabor. Es decir, dejadla reposar y utilizad solo la parte que sea realmente leche. Si compráis la leche o es leche vegetal prensada en frío, no hagáis caso de esta observación.

Con una cucharada rasa de agar agar en polvo os quedará un no yogur muy firme, podéis jugar con la textura

El hecho de que los vasitos no estén llenos hasta arriba en realidad nos sirve para ponerle mermelada, fruta fresca, cereales o frutos secos. Es un buena opción dejar esos dos dedos para rellenar y así conseguir más sabor.

yougur con fruta natural

También podemos usarlos para desayunos completos, como en este caso donde además de melocotón hemos añadido trigo sarraceno hinchado y un dátil cortado. ¡Las combinaciones son enormes!

yogur con trigo sarraceno y fruta

Desayuno de pudding de chia con fruta y avena

¿Os animáis a desayunar un vaso de pudding de chia con fruta? Las semillas de chia son el alimento estrella de la temporada. Cada cierto tiempo se pone de moda un alimento y parece que no nos cuidemos si no lo tomamos. Más allá de las propiedades que pueda tener, una forma estupenda hacer un desayuno cremoso y ligero.

Preparar el pudding de chia no es difícil, pero deberemos ir ajustando las proporciones al gusto que tengamos, teniendo cuidado que no nos quede ni líquido ni apelmazado.

Mi proporción favorita, para una persona, son tres cucharadas de postre de semillas de chia, que ponemos en un vaso de agua normal y corriente, y cubrimos con dos dedos de leche vegetal. Lo pongo en la nevera y al cabo de una hora lo remuevo bien con una cuchara y lo dejo toda la noche en la nevera. Por la mañana, si veo que me ha espesado demasiado, le añado un dedo más de leche vegetal y remuevo.

Mi vaso de chía favorito lleva lo siguiente:

  • una capa de fruta, por ejemplo papaya o piña, pero sin mezclarlas
  • una capa de copos de avena
  • otra capa de fruta
  • una capa de coco rayado o, mejor aún, de pulpa de coco natural
  • el pudding de chía

Las capas son totalmente intercambiables. Si llenáis el vaso tanto como yo, os hará falta pasarlo a un bol para comerlo sin ensuciar.

vaso chia papaya coco

Coca de San Juan vegana

La coca de San Juan vegana es una de mis placeres favoritos del año. Sant Joan es una festividad que siempre he vivido con mucha ilusión. De pequeña porque coincidía con el fin del colegio y era una noche en la que no se dormía, una noche en la que tirar petardos y comer coca. Con el tiempo celebrar el solsticio de verano ha sido más complicado por trabajo y exámenes, pero siempre ha sido ese punto de inflexión para estar con la familia o los amigos, aunque los petardos me dan cada año más miedo. Los gatos de la casa se asustan menos que yo.

Así que no podía dejar de hacer una coca con un brioche vegano, bastante sencillo de hacer, pero decorada a mi manera. La fruta escarchada no nos gusta y los piñones buenos van demasiado caros, así que se trata de una coca de crema pastelera y almendra laminada. Evidentemente, le podéis poner lo que queráis, ya que la receta en sí no cambia. Os aconsejo hacer primero la crema pastelera y dejarla enfriar bien, en esta entrada tenéis la receta que hemos usado. Y ahora vamos a por el brioche.

Ingredientes para la masa:

  • 300 g farina
  • 100 ml de lleche de soja
  • 25g levadura fresca
  • 50 gramos de maizena
  • 60 ml de leche vegetal
  • 50 g azúcar integral de caña
  • 50 g almendra molida
  • 50 g margarina vegetal
  • la ralladura de un limón

Para decorar:

  • agua con azúcar
  • crema pastelera
  • almendra laminada

Para empezar, mezclamos la harina con la almendra y la margarina. En otro recipiente deshacemos en levadura fresca y la mezclamos con los 100 ml de leche vegetal. Para suplir el huevo, en otro recipiente más mezclamos la maizena con los 60 ml de leche vegetal.

Añadimos los dos líquidos al bol grande, mezclamos un poco, y añadimos el azúcar. Es entonces cuando nos ponemos a amasar con las manos. Nos tiene que quedar una masa parecida ala de pan pero que no esté pegajosa. Si os ha quedado seca, podéis añadir agua o leche vegetal, pero siempre a cucharaditas, ya que es muy poco liquido el que se necesita.

El brioche es una masa que necesita reposo, así que hacemos una bola que enharinaremos en una superficie limpia y lisa, y luego colocaremos la bola en un recipiente tapada por un trapo limpio unos 15 minutos.

Masa vegana de brioche

Masa vegana

Pasado ese tiempo, estendemos la masa en una bandeja o en una silicona de horno. Para que no se nos pegue podemos utilizar papel de horno, aceite, mantequilla o similares. Hay siliconas y recipientes antipegado y podemos obviar este paso. Le damos la forma de coca a la masa y la volvemos a tapar para que leve durante un mínimo de 45 minutos. Nosotros lo dejamos una hora y media.

Precalentamos el horno 180º.

Ahora queda la parte más divertida: ¡decorar! Con el agua con azúcar o con sirope pintamos la coca, y con la manga pastelera ponemos la crema, haciendo algún patrón si queremos que quede dibujo. Esparcimos la almendra laminada. Cuando el horno esté caliente y la coca decorada, la metemos en el horno.

¡Ya solo queda esperar! En aproximadamente 30 minutos ya tenemos nuestra coca de crema pastelera. Recordad que el tiempo depende de vuestro horno, así que tendréis que vigilar a partir de los 20 minutos si ya la tenéis hecha.

¡A disfrutarla! ¡Feliç San Joan!

Crema pastelera vegana

Crema pastelera vegana

La crema pastelera vegana es un básico de la repostería: pasteles, hojaldres, brioches… Hay muchas opciones y si dominamos bien la preparación de una buena crema pastelera pondremos sobre la mesa un postre de primera. Vamos a preparar  cantidad suficiente como para decorar una coca de Sant Joan grande o una milhojas de dos pisos. Los ingredientes siempre es mejor darlos en gramos para tener más precisión. La receta la aprendí en un curso de repostería vegana de Toni Rodríguez pero he modificado algunas cosas, como la cantidad de azúcar.

Ingredientes para la crema pastelera:

  • 500g de leche de soja
  • 80g de azúcar moreno, hasta 125 si sois de mucho dulce
  • 60g de maizena
  • 60g de leche de soja, a parte
  • 2 vainas de vainilla (una si es de calidad)
  • 60g de margarina vegetal, a poder ser no hidrogenada

Empezamos mezclando en un recipiente la leche con el azúcar. Reservamos, y mezclamos los 60 gramos de maizena con los 60 de leche de soja que teníamos a parte, intentando que no queden grumos.

Cortamos la vainilla y nos ayudamos con una cuchara a sacar la pulpa, que mezclaremos con la leche con azúcar. Vamos a infusionar la vainilla. Ponemos la leche con azúcar y vainilla en un cazo y lo llevamos a ebullición, al arrancar el hervor retiramos del fuego y lo colamos para quitar los restos de vainilla, nosotros lo hacemos con un colador de tela de algodón.

Entonces mezclamos la leche infusionada con la que tiene maizena y en un recipiente con el fuego bajo no paramos de remover hasta que espese, uno o dos minutos. Seguimos removiendo y añadimos la margarina, que se deshace perfectamente sin necesidad de estar al fuego con el calor residual de la mezcla.

crema pastelera

Un paso muy importante es estirar la crema para que se enfríe. Cuando ya esté fría movemos con una lengua pastelera. Miramos que no haya grumos, si os quedan grumos lo pasáis por un colador normal para eliminar los más gruesos. Entonces colocamos papelfilm tocando la crema pastelera y la enfriamos en la nevera.

¡Ya tenemos  nuestra crema pastelera lista!

Coca vegana de San Juan

Smoothie de remolacha

Un smoothie de remolacha era lo último en que pensaba cuando empecé con los batidos. Como casi todo el mundo, los batidos de frutas con algunas hojas verdes de espinaca, col o lechuga. Sin embargo, con el tiempo, mi paladar se ha acostumbrado a los batidos casi sin fruta, incluso a vegetales con los que antes tenía muy mala relación, como el apio.

Un día compré un manojo de remolacha fresca en un mercado de productores de mi zona y algunas seguidoras de Instagram me animaron a probarla en batido. Incluso me dieron recetas. Aquí va mi favorita.

Para aproximadamente medio litro de batido de remolacha:

  • una remolacha fresca mediana, o dos pequeñas, en crudo
  • dos zanahorias grandes
  • una manzana golden
  • jengibre
  • hielo
  • medio vaso de agua

Se trata de meterlo todo en la batido, el procesador de alimento o similar y darle caña. La remolacha la tenéis que pelar sí o sí, como el jengibre. No os pongo medida de jengibre, pero yo hecho tres dedos, que se note como pica. Las zanahorias y la manzana si son de cultivo ecológico con lavarlas basta.

El hielo, aparte de porque estamos justo ahora en verano, es porque si no usamos un aparato específico para batidos verdes, nos calentará el batido y eso no lo queremos, porque perderemos nutrientes. Yo tengo una mycook, me  va genial, pero como no es el aparato más adecuado el agua y el hielo ayudan a que quede bien y no se caliente el recipiente.

Smoothie Mi Dieta Vegana

A mi este batido me va genial durante la menstruación, porque el jengibre es un antiinflamatorio natural y la remolacha nos ayuda a eliminar toxinas, además de ser fuente de ácido fólico y rica en hierro. La remolacha y la zanahoria tienen un alto contenido en betacarotenos, así que son buenos antioxidantes. Para mi son las propiedades principales. Cuidado las personas con artritis, en ese caso la remolacha no está indicada por su contenido en oxalatos.

Receta sencilla de seitán esponjoso

El seitán es una de las carnes vegetales más utilizas en mi cocina, ya que por suerte no soy celíaca. Aquí os traigo una receta muy sencilla, paso a paso, con la que hacer un seitán esponjoso genial para comer en salsa o para convertirlo en lo que queráis: albóndigas, burgers…

¡Hola Mi Dieta Vegana!

Bienvenidos a Mi Dieta Vegana. Soy Marta Martínez, la persona que está detrás de Mi Dieta Vegana. Trabajo en Agencia Moderna y tengo una mente inquieta, me encanta aprender cosas nuevas y me muevo entre la tecnología y las redes sociales. La nutrición es mi próximo proyecto y desde esta página podréis seguir mis progresos también.

Mi Dieta Vegana empezó siendo una simple cuenta de Instagram donde colgar las fotos de lo que comía cuando empecé la dieta. No quería que mi cuenta personal se convirtiera en un diario de comida y abrí una nueva y limpia.

El veganismo propiamente no es una dieta, es una opción política, una filosofía de vida antiespecista. No es un método para adelgazar, no es la dieta de la piña, es la búsqueda de un mundo mejor para todos, ya seas humana, vaca  o rana.
Elegí el nombre sin pensarlo mucho porque nunca pensé tener público, fuera de mis amigos y de la dietista, pero aquí estamos, creciendo sin parar. Para mi, Mi Dieta Vegana es el blog donde explico mis recetas y aquello que me interesa desde la perspectiva de ser vegana y de estar a dieta: alimentación, deporte, compras, restaurantes, incluso habrá un rinconcito para cosmética y también os presentaré a mi gatos.

Una foto publicada por Mi Dieta Vegana (@midietavegana) el