Ensaladilla rusa ligera vegana con proteína

Ensaladilla rusa ligera

¿Ensaladilla rusa ligera y vegana? Pero si ya pusiste una receta de ensaladilla rusa vegetal, ¿para qué pones otra?

Lo cierto es que a mi no me va muy bien lo de tomar veganesa, aunque esté muy rica. Es un exceso de grasa que no voy a gastar, así que lo evito.

Por otro lado, lo que sí que busco es que en los platos vegetales de mis comidas principales haya proteína de calidad. Los omnívoros le ponen atún a las ensaladillas, así que yo le pongo proteína texturizada se guisante fina. Como la soja texturizada, pero en guisante.

Aquí lo importante del asunto va a ser que la patata esté bien cocida. De hecho, lo ideal es que se deshaga sola, porque va a ser lo que nos amalgame las verduritas al vapor (o hervidas, si os es más fácil).

Como la ensaladilla la vamos a meter a la nevera, no hace falta que enfriemos la patata antes de mezclarlo todos para beneficiarnos del almidón resistente.

Receta de Ensaladilla rusa ligera

Ingredientes

  • 150 g de patata cocida
  • 30 g de guisante texturizado en seco
  • 80 g de guisantes
  • 5 aceitunas sin hueso de manzanilla o rellenas de pimiento
  • 2 pimientos del piquillo
  • 2 zanahorias medianas
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de tamari
  • Unas tiras de agua wakame
  • Zumo de limón
  • Sal

Indicaciones

  1. Cocinamos al vapor los guisantes para que estén cocidos pero enteros.
  2. Pelamos las zanahorias y las cocinas al vapor 5 minutos.
  3. Una vez estén atemperadas, las cortamos a cuadraditos.
  4. Cortamos en pequeño dos pimientos del piquillo o pimiento escalibado (el sabor es muy diferente, al gusto).
  5. Laminamos las aceitunas y las reservamos con los otros vegetales.
  6. En un bol, ponemos el guisante texturizado con un vaso de agua caliente, el tamari, y el alga. Reservamos.
  7. En un bol grande, ponemos la patata cocida. A mi me gusta hacerla con piel en el microondas porque se hace muy rápido, aunque tendremos que pelarla, sin quemarnos. La hacemos puré.
  8. Añadimos el aceite de oliva, sal y removemos bien.
  9. Añadimos también el pimiento, las zanahorias, las aceitunas y los guisantes (y si le vais a poner más cosas, pues aquí es), un chorro de zumo de limón y removemos.
  10. Retiramos el alga wakame del guisante texturizado y escurrimos bien de agua, presionando. A más seco, mejor.
  11. Incorporamos el guisante texturizado a nuestra ensaladilla.
  12. Podéis dejar unos trozos de patata a cuadraditos enteros si os apetece, para poder morder patata también.
  13. La ponemos en un táper y la enfriamos en la nevera.

¡Ya solo queda servir! Picos de pan, tiras de pimiento… o atacar directamente con el tenedor.

Ensaladilla rusa vegana, mi versión del clásico veraniego

ensaladilla rusa vegana

La ensaladilla rusa vegana es una de esas cosas que hechas mucho de menos cuando llega el verano y te sientas en una terraza. Una de esas tapas comunes y muy apetecibles para hacer el vermut que desaparecen como posibilidad si llevas una alimentación 100% vegetal.

Lo cierto es que hacer una ensaladilla rusa vegana es extremadamente fácil. De tan fácil, que te olvidas que haga falta una receta.

Hay dos cuestiones que hacen que la ensaladilla rusa vegana no sea una opción para la gente no vegana.

La primera, que no lleva atún. A mi no se me hubiese ocurrido jamás, ya que par ami lo importante es la patata y los guisante. Sin embargo, el punch de sabor nos lo pueden dar unas aceitunas verdes o unas aceitunas con pimiento. O, para una versión premium que dicen ahora, unas alcaparras.

La segunda cuestión es la mayonesa. Si ya no le ponemos huevo, ¿qué hacemos con la mayonesa? Pues poner una veganesa o una tofunesa.

Receta de ensaladilla rusa vegana

Para esta receta de ensaladilla rusa vegana, os voy a mostrar un truco para usar poca mayonesa. También vamos a cocinar al vapor y a dejar las verduras al dente, para notar su sabor y textura. A mi es como me gusta, quizá porque en la cabeza tengo más bien la ensaladilla de mi abuela, con vinagreta.

Si no te gusta la mayonesa, te aconsejo cambiarla por una vinagreta con vinagre de manzana y cebolla muy fina macerada en limón. Es otra receta, pero se disfruta mucho también.

Ingredientes

  • 250 g de patata
  • 100 g de guisantes
  • 100 g zanahoria
  • 100 g de judías verdes
  • 10 aceitunas verdes sin hueso o rellenas de pimiento
  • 1 cuchadara de veganesa
  • sal

Para mi las aceitunas son opcionales, ya que al llevar veganesa con aceite de oliva, creo que ya hay suficiente grasas buenas en el plato. Pero las incluyo como ingredientes. Suelen estar muy saladas, así que cuidado con añadir más sal.

Ingredientes opcionales: cada persona/familia tiene una receta diferente, así que la ensaladilla rusa vegana dependerá de esa receta. Si eres de ponerle pimiento, no lo dudes y añádeselo.

Indicaciones

  1. Lavamos bien las patatas y las cocinamos al vapor con piel, durante 10 minutos. Se trata de que pierdan un poco la consistencia, así que mejor si son patatas pequeñas. Sino, igual tienes que dejarlas un par de minutos más.
  2. Dejamos que se enfríen las patatas y las pelamos. Reservamos.
  3. Preparamos el resto de verduras frescas. Limpiamos y pelamos las zanahorias y las judías verdes. Si los guisantes son frescos, igual tenemos también que sacarlos de las vainas.
  4. Cortamos las zanahorias en cuadraditos pequeños y las judías verdes en cuadrados.
  5. Preparamos un bol con agua muy fría. Le ponemos unos hielos para asegurarnos.
  6. Hacemos al vapor cada una las verduras. Los guisantes 3 minutos, las zanahorias y las judías verdes 5. Cocinar al vapor nos ayuda a conservar nutrientes.
  7. Vamos poniendo las verduras que hemos cocina, menos las patatas, en el bol con agua fría para cortar la cocción.
  8. ¿Qué hacemos mientras se van cocinando cosas al vapor? Cortamos las aceitunas verdes en rebanadas, que queden como un donut.
  9. Si no tenemos veganesa, la preparamos.
  10. Truco para aligerar la veganesa: en un repimiento, ponemos una cucharada de veganesa y añadimos una cucharada de patata, que ha de estar muy tierna. Mezclamos bien con un tenedor.
  11. Escurrimos las verduras bien y las ponemos en un recipiente junto a las aceitunas cortadas y la patata, que ha de estar un poco deshecha.
  12. Añadimos una pizca de sal y mezclamos bien.
  13. Finalmente, añadimos la veganesa con patata y mezclamos.
  14. Guardamos en la nevera en un táper y servimos fresco.
mi ensaladilla rusa vegana
Aquí mi ensaladilla rusa vegana sin aceitunas

Tortilla de patata vegana con cebolla

Discusiones a parte, la tortilla de patata vegana con cebolla es uno de esos platos que te pueden salvar de una cena con amigos, de no saber que llevar a casa de los parientes o, simplemente, de mostrar que la comida vegana puede estar buena y no es toda de color verde.

Vamos a por la variante más clásica: la tortilla de patata con cebolla sin huevo. En casa somos concebollistas, así que no tenemos problema. Si no os gusta la tortilla de patata con cebolla, mi consejo es hacer una del huerto, con calabacín y pimiento, ahora entederéis el porqué.

El substituto del huevo que usamos es una taza de harina de garbanzo y una taza de harina Yolanda (es una marca de harina para rebozar sin huevo, si no la encuentras puedes usar harina de trigo). Así que os podéis imaginar que esa argamasa resultante puede hacer que tu tortilla vegana sea un ladrillo si no añadimos nada más que patata. Ahora os explico como lo hacemos en casa.

Tortillas de patatas vegana

Ingredientes para una tortilla hermosa:

  • 700 gr de patata
  • 200 gr de cebolla
  • Una taza de harina de garbanzos
  • Una taza  de harina Yolanda (o trigo)
  • aceite de oliva virgen
  • sal
  • agua

Indicaciones

En realidad hacer una tortilla sin huevo se hace prácticamente igual que cualquier tortilla con huevo, así que si haces de éstas, ves usando las mismas técnicas que sueles hacer, solo piensa que aquí es harina y se tiene que hacer bien.

Empezamos por lavar bien y pelar las patatas. Las troceamos en «dados» no muy grandes y tampoco muy gruesos, porque se trata de que se frían de forma uniforme. Las cebollas también las cortamos a daditos. En una sartén honda, con una buena cantidad de aceite de oliva virgen, freímos las patatas y la cebolla, si hace falta por tandas. No se trata de que las patatas estén para comerse al momento, así que hay que dejarlas doradas sin más. En un bol grande ponemos la patata y la cebolla fritas (cocidas en aceite que dicen en casa) y escurridas y reservamos todo el aceite que nos ha quedado. Para las omnívoras, si hacéis tortilla vegana por favor no reutilicéis aceite de haber hecho «otras cosas», porque se nota el gusto y el disgusto general puede ser importante.

Este es el momento en el que tendríamos los huevos batidos, pero en vez de eso lo que hacemos es tamizar las harinas, ponerla en un bol, y vamos añadiendo agua poco a poco hasta que nos queda una masa pegajosa un poco líquida. La cantidad de agua depende bastante de la harina, pero a mi me recuerda a la textura de la masa de pancakes.

Ponemos la mitad de la mezcla en el bol de las patatas, añadimos sal y removemos. Vamos añadiendo a la mezcla, como haríamos con el huevo. Si usamos la misma sartén que para freír las patatas, ya la tendremos engrasada de aceite, la ponemos al fuego y añadimos un poco más del aceite de antes si hace falta. El truco: poner un par o tres de cucharadas de ese aceite y mezclar antes de verter todo lo que hay en el bol en la sartén.

Aquí os pido paciencia: no es una tortilla con huevo así que tiene que estar perfectamente cuajada porque el sabor a harina sin cocer no es agradable. Así que a fuego bajo y después a fuego medio vamos esperando a que se cuaje un lado. Le damos la vuelta con un plato, y ponemos otro poco de aceite y acabamos de hacerla por ambas partes.

El truco final: si la tortilla es muy gruesa y no sabéis como anda el interior, o la habéis hecho a fuego más bien fuerte y el interior está crudo, un poco de horno os salva la papeleta.

Y si os gusta redondear el tema, un poco de sal kala namak por encima justo al sacarla de la sartén y tendréis sensación de huevo.

Celebramos el primer Vermú vegano #dalealsifón

Esta semana el Instagram de Mi Dieta Vegana, donde empezó todo, ha llegado a los 5000 seguidores. Así que nos juntamos unos cuantos en la Bodega Carol, una bodega de esas de toda la vida, y hicimos un vermú vegano. Tenía planeado celebrar los 4000, pero la alegría ha sido aún mayor.

Además también presentamos los primeros sellos de Martu Alterada, una artista del scrapbooking y buena amiga, los sellos vermuteros #dalealsifón.

Bodega Carol Bodega Carol

Ya sabemos lo que cuesta salir y encontrar comida vegana en algunos lugares de nuestra geografía. Aunque en Barcelona lo tenemos más fácil, la idea de veganizar tapas en un local no vegano nos pareció estupenda a todos los implicados. Así que manos a la obra en mi cocina para llevar toda la comida: chorizo vegano siguiendo una receta de Como ser vegano sin morir en el intento, la tortilla de patata vegana de Rafa, las croquetas de tofu de mi madre pero esta vez con champiñones y una coca integral de trigo y espelta con escalivada casera.

Chorivegano Croquetas veganas Tortillas de patatas vegana

Lo cierto es que nos lo pasamos estupendamente y hay muchas ganas de repetir. Las croquetas y la tortilla volaron y el chorizó sorprendió, así que estoy muy contenta. Algunas de las recetas aparecerán en el blog a partir de la semana que viene.

Aquí os dejo una selección de imágenes de Begoña Fernández donde también podréis ver los sellos de Martu Alterada #dalealsifón.