Bocaditos de calabaza y soja texturizada

Estos bocaditos de calabaza y soja texturizada, o la proteína que tú quieras, son otra forma de aprovecha la temporada de calabaza.

Lo cierto es que esta receta podría ser, perfectamente de croquetas, pero las croquetas son más difíciles de hacer y tienen más preparación. Esta receta es muy sencilla ya que no hace falta preparar una bechamel.

Los bocaditos son ideales para comer de una forma menos evidente aquello que no nos gusta, desde brócoli a tofu, pero también nos permite jugar con formas.

Los bocaditos de calabaza y proteína texturizada son «carne» de táper, se pueden congelar y se pueden convertir en un picoteo proteico con una buena salsa.

Receta de bocaditos de calabaza y soja texturizada

Ingredientes

  • 400 g de calabaza pelada y cocida al vapor
  • 3-4 cucharadas colmadas de harina de garbanzo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla mediana
  • 200 g de proteína texturizada fina hidratada
  • 1 cucharadita rasa de pimienta
  • 1 cucharada sopera rasa del sazonador que quieras (vale pimentón)
  • Agua si es necesaria
  • Sal
  • Panko para empanar

A mi me encanta usar el panko. Es uno de esos ingredientes que tienen una historia muy interesante. Los japoneses descubrieron los empanados y los rebozados de la mano de los marineros portugueses que arribaban a sus puertos. Por supuesto, lo adaptaron a sus gustos, integrando estas técnicas en su cocina y haciéndolas diferentes a las originarias de la península.

El panko te dará un extra crujiente, pero puedes usar pan rallado o harina de almendras. No es imprescindible, pero es una buena idea y en supermercados asiáticos lo encuentras a precio razonable.

La proteína texturizada que yo he usado era de soja y de la pequeña, no de la fina (casi arena) ni de la mediana ni de la gruesa. La que tiene apariencia de carne picada. Si usáis guisante os quedarán croquetas, ojo.

Indicaciones

  1. Si no sabes cómo hidratar la soja texturizada, te lo explico aquí.
  2. Pela y pica la cebolla muy, muy fina.
  3. Pocha la cebolla en una sartén con una cucharada de aceite de oliva, una de agua y la tapa.
  4. Cuando esté pochada, resérvala.
  5. En un bol, coloca la soja deshidratada bien escurrida.
  6. Añade una pizca de sal, la pimienta y el sazonador o las especias (menos si es pimentón), junto a una cucharada de aceite. Remueve.
  7. En una sartén, con otra cucharada de aceite de oliva,, a fuego medio, rehoga la soja texturizada, sin quemarla, que quede doradita. Reservar cuando esté.
  8. Si vas a usar pimentón, se lo pones ahora a la soja, porque si se quema da mal sabor.
  9. Con un tenedor o con la batidora, hacemos puré la calabaza.
  10. La colocamos en el bol de la soja texturizada y añadimos también la cebolla pochada. Removemos bien.
  11. Ahora toca poner la harina de garbanzo. Vamos incorporando cada cucharada colmada. Es decir: echamos la cucharada y removemos bien.
  12. Dependerá de la cantidad de líquido que tenga la calabaza, usaremos de 3 a 5 cucharadas.
  13. Te ha de quedar una masa parecida a la de las croquetas a la vista, pegajosa pero te deje las manos bastante limpias.
  14. En caso de que veas que te queda seca, puede añadir agua a cucharaditas, vigilando no pasarte.
  15. Enfría la masa en la nevera durante un par de horas si quieres trabajarla de forma más sencilla.
  16. Damos forma a los bocaditos, haciendo una bolita y aplanando.
  17. Los empanamos en panko.
  18. Ahora podemos elegir: hornear a 180ºC por las dos caras, hasta que estén las dos doraditas (mejor opción), freírlos en aceite abundante (peor opción) o hacerlos a la plancha a fuego medio con un solo chorro de aceite.

A mi me quedaron así, crujientes por fuera y tiernos por dentro.

bocaditos de calabaza rebozados

Wok de verduras con soja texturizada satay

wok de verduras con soja texturizada estilo satay

Un plato rápido y sencillo de hacer en casa es el wok de verduras con soja texturizada.

En esta receta he usado una salsa a base de cacahuete muy típica del sudeste asiático, pero es muy probable que no tengas salsa satay a mano.

Aunque el plato cambia muchísimo, puedes usar pasta de curry para hacerlo y también queda riquísimo. Las pastas de curry son una maravilla para hacer que un plato quede sabroso en segundos.

Vigila al comprar el bote de salsa, ya que hay muchos currys que no son veganos. Es habitual encontrarnos que llevan salsa de marisco, por ejemplo. Al ser un alérgeno, aparecerá resaltado, pero tendremos que leer bien la etiqueta. 

Tampoco es probable que dispongas de un auténtico wok en casa, y mucho menos de un fogón para wok. Así que no será un plato de wok auténtico, pero nos conformaremos con aplicar una de las técnicas de cocción típicas del wok con una sartén alta y una tapa.

La tapa (y el vasito de agua) es el truco de todo esto. Es lo diferencia entre tener verdura pochada o al dente. No hace falta que sea una tapa que encaje, la mítica de aluminio multiusos te vale.

wok tradicional
Esto es un wok y si quieres uno, necesitas un fogón especial.

Receta de wok de verduras con soja texturizada satay

Ingredientes para el Wok de verduras

  • 2 zanahorias medianas
  • 1 cebolla
  • 1 o 2 pack choi
  • 1 pimiento rojo
  • 2 cabezas de ajo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva extra
  • 1 vaso de agua
  • Sal
  • Aquí queda muy bien el calabacín y el maíz.
  • Opcionales: podéis cambiar la sal por yondu, salsa de soja o tamari.

Si no encontráis pak choi, que es una verdura que viene de Asia pero que ya se cultiva en España, puedes usar acelgas o espinacas. Las espinacas se quedan en nada y la formas de cocinadarlas es más similar entre acelgas y pak choi.

Indicaciones para el Wok de verduras

  1. Lavamos muy bien la verdura de hoja verde, hoja por hoja.
  2. Separamos la penca de la acelga o el pak choi de las hojas.
  3. Cortamos las hojas muy finas y reservamos la mitas para comer crudas.
  4. Pelamos la cebolla y la cortamos fina.
  5. Lavamos muy bien las zanahorias y o bien fortamos con un cepillo la piel, o bien las pelamos.
  6. Las cortamos a bastoncitos.
  7. Si vas a poner calabacín, bien lavado y también a bastoncitos.
  8. El pimiento lo podemos cortar tambien a bastoncitos, pero a mi me gusta más a cuadraditos. Para el wok, se puede hacer a aros finos, del tamaño de los bastoncitos de zanahoria.
  9. Pelamos el ajo y lo laminamos.
  10. Ponemos dos cucharadas de aceite de oliva virgen en una sartén alta o un wok a fuego medio.
  11. Doramos el ajo.
  12. Añadimos el resto de verduras (recordad que hemos reservado parte de las hojas verdes, pero no las pencas).
  13. Al mismo tiempo, añadimos un vaso de agua y ponemos la tapa.
  14. Cocinamos de esta forma durante unos 3-5 minutos a fuego bajo – medio. Podemos ir removiendo y vigilando el agua, ya que depende de vuestra sartén y tipo de fuego.
  15. La idea es que no se cueza la verdura del todo, así que mejor menos que más.
  16. Quitamos la tapa, subimos el fuego y vamos removiendo hasta que el agua se haya evaporado.
  17. ¡Ya lo tenemos! Reservamos en un recipiente a parte, porque sino se seguirían haciendo.

Ingredientes para la Soja Satay

  • 80 gramos de soja texturizada gruesa o media
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 2 cucharadas rasas de pasta para salsa satay
  • 1 cucharada de nata de coco o 3 cucharadas de crema de soja
  • 1 vaso de agua
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • 1 cucharadita de ajo en polvo
  • Opcional: 1 cucharadita de chile picante en polvo o copos
  • Opcional: 1 hoja verde lavada y picada (acelga, pak choi, espicanas)

Indicaciones para la Soja Satay

  1. Remojamos la soja texturizada en agua caliente durante 10-15 minutos. También podemos usar caldo vegetal suave.
  2. Una vez esté blanda, la escurrimos muy bien, aprentándola para que suelte toda el agua.
  3. La colocamos en un bol y le añadimos el aceite de oliva y la soja y las especias de nuestra elección.
  4. En una sartén caliente, rehogamos la soja texturizada hasta que esté doradita.
  5. En ese momento, añadimos el resto de ingredientes: la salsa, la nata de coco, el vaso de agua y la hoja verde picada.
  6. Mezclamos todo bien y a fuego lento dejamos que se evapore el agua, sin perder la textura de salsa.
  7. Reservamos

Montado el plato de Wok de verduras con soja texturizada

  1. Si le vas a añadir pasta, cuécela el tiempo indicado con agua abundante y una pizca de sal.
  2. Escurre bien la pasta. Yo le pongo uno 30 – 40 g en seco por persona.
  3. En una de las sartenes o en un wok, mezclamos las verduras con la soja texturizada.
  4. Añadimos la pasta, mezclamos.
  5. Corregimos de sal y servimos.
  6. Por últimos, añadimos las hojas crudas cortadas finas.

Podemos añadir por encima pimienta o picante, como se ve en la foto.

Soja texturizada, la carne picada vegetal

No es que use la soja texturizada cada día, ni mucho menos, me gusta espaciar el consumo de soja en el tiempo, para no abusar de ella. Pero siempre tengo en casa, en su correspondiente bote hermético, para esos días en los que parece que la despensa y la nevera están vacías.

¿Qué es?

Se trata de un producto procesado de la soja que se vende en tiendas especializadas y que puede hacernos la vida mucho fácil.

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Soja texturizada gruesa

La podemos encontrar en diferentes presentaciones: filetitos, trozos grandes o pequeños, tiras cortezas… Pero las más habituales son la soja texturizada gruesa (con forma de bolitas) de diferentes tamaños y la soja texturizada fina. La podemos encontrar en en tiendas especializadas, en herbolarios y también en tiendas online, como Veggieroom.

¿Para qué la utilizamos?

Queda claro que es un producto de la soja. La soja es una legumbre, y en la mayoría de sus presentaciones, como en este caso, una de sus cualidades más apreciadas es el aporte de proteína.

Una de las mejores cosas de la soja texturizada es que absorbe los sabores con mucha facilidad cuando la rehidratamos. Por lo tanto, muy versátil y puede favorecernos si queremos veganizar nuestros platos favoritos.

La presentación va a marcar que haremos con el producto sin duda. Si bien hay gente que se la come sin hidratar, aprovechando el efecto crujiente, la soja texturizada fina es ideal para boloñesas o para hacer hamburguesas, la gruesa para aquellos platos donde necesitemos «carne picada». Lo cierto es que yo también la añado a las cremas.

crema-con-soja-texturizada

¿Cómo la utilizamos?

Todas mis recetas de soja texturizada empiezan igual: calentamos agua o caldo vegetal suficiente para hidratar la soja texturizada. El grosor y el tipo de soja marcaran el tiempo que esta necesite para estar tierna. Si utilizamos un caldo gustoso, absorberá ese sabor y nos quedará mucho más rica.

En mi caso, me gusta hidratarla y pasarla después por la plancha, para marcarla. Antes de eso, la escurro bien y en un bol, añado un par de cucharadas de aceite y especias al gusto y lo mezclo todo bien con las manos. Hay muchos preparados de especias que podéis utilizas, como las típicas «especias de pollo», que son las que de verdad le dan ese sabor a la carne animal, o ponerle un toque diferente con garam masala.

Algunos tipos necesitan cocerse unos minutos porque están muy duros. Otros, como la fina, no necesitan la rehidratación si la metemos en una salsa calentita

Receta de fasa boloñesa de soja texturizada

Ingredientes:

  • 200 gramos de soja texturizada fina o gruesa de grano pequeño, deshitada
  • 40 g de pasta de tomate doble concentrado
  • 2 zanahorias grandes
  • 1 cebolla grande
  • 1/4 de apio (unos 150 grs)
  • sal
  • pimienta
  • 1 pizca de tomillo molido
  • 2 cucharas de aceite de oliva (unos 30 gr)
  • agua caliente
  • caldo de verdura (opcional)

Preparación:

Empezamos hidratando la soja texturizada en agua caliente o en caldo en caldo. Si se trata de la gruesa, recomiendo escurrirla, impregnarla de especias y marcarla en la sartén con un poco de aceite. Si se trata de la fina, no hace falta seguir este paso y se pone directamente en el momento indicado más adelante.

Mientras la soja se rehidrata, seguimos preparando otros ingredientes. Es el momento de picar en dados muy pequeños los vegetales frescos. A más fino, mejor. Rehogamos los daditos de verduras con el aceite, unos 15 minutos, a fuego bajo.

Añadimos la soja y mezclamos bien. Si se trata de la gruesa ya estará marcada y la fina no lo necesita. Añadimos también la pasta de tomate doble concentrado.

Cubrimos con agua caliente o templada. Tiene que haber un dedo de líquido a partir de la mezcla, que iremos evaporando. Añadimos la sal y la pimienta y si nos apetece, especias. La versión más clásica lleva clavo, pero yo me inclino por el tomillo y el orégano.

Bajáis el fuego al mínimo, tapáis la olla y dejamos que se cocine. Para llegar a tener la textura adecuada, es posible que estemos una hora o dos. Si subís el fuego estará antes, pero tendréis que ir dándole vueltas a tope para que no se queme y no quedará tan rica.

pasta-con-bolonesa-de-soja-texturizada

Recomendaciones

El tomate solo se da unos pocos meses del años, así que la pasta de tomate concentrado es una opción muy digna, a la par que cómoda. Además, podéis encontrarla de tomate ecológico y envase reciblaje.

La cantidad de agua y soja varia según el gusto de cada uno, el tipo de soja y la marca, así que las medidas son orientativas.

Esta receta es ideal para hacer un domingo tarde, dejar enfriar y reposar la salsa, guardar una parte en la nevera para el día siguiete y hacer unos túpers para congelar.