Pesto de aguacate y almendras: vegano y saludable

pesto de aguacate y almendras

Con este pesto de aguacate y almendras podrás aprovechar esos aguacates que se te han pasado un poco de fecha (a no ser que te quieras hacer una mascarilla facial, otra gran opción).

Os animo a que los aguacates que compréis sean de proximidad, y que la compra sea con mesura. Mi opción son los aguacates de la Axarquía de Málaga de Exotic Fruit Box.

En el blog no hay muchas recetas con aguacate, aunque sea el logo de Mi Dieta Vegana. Esto es así porque el oro verde se ha convertido en un problema a nivel mundial por su consumo en zonas donde no se produce (como los EEUU).

Por si no os convence, aquí tenéis otra receta de pesto más tradicional, también 100% vegetal, con anacardos.

Receta de pesto de aguacate y almendras

Ingredientes para 4 raciones

  • 4 raciones de pasta
  • 1 aguacate
  • 30 g de almendras
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen
  • agua de la cocción de la pasta
  • 1 pizca de sal
  • almendra en cuadraditos para decorar

Este pesto de aguacate vegano también se puede hacer con almendras, anacardos o piñones, pero las almendras suelen ser más fáciles de conseguir y mucho más baratas. A mi los piñones me encantan, pero lo cierto es que son una compra muy ocasional y para platos de recetas especiales. Para algo de batalla, prefiero frutos secos más asequibles.

Indicaciones

  1. Cocinamos la pasta en agua abundante siguiendo las instrucciones.
  2. Escurrimos reservando el agua de la cocción. También puede servir el agua de cocer patata.
  3. En el recipiente de la batidora, ponemos los ingredientes de la pasta con un cacito de agua.
  4. Batimos bien
  5. En un bol, ponemos la salsa y la pasta.
  6. Si nos queda muy densa, podemos añadir más líquido.
  7. Servir aún caliente y con las almendras en cuadraditos.
pesto de aguacate

Salsa de yogur vegana para jacket potato de lentejas

Salsa de yogur vegana con lentejas sobre patata

La salsa de yogur vegana es un muy buen complemento para las patatas. Para esa ensalada de patatas con carne vegetal de estilo alemán, que a mi me cuesta horrores llamar ensalada, es ideal. Pero también lo es para unas jacket potato, esas patatas abiertas y rellenas de cualquier cosa deliciosa que se os ocurra.

En este blog somos muy fans de las patatas, así que hay muchas recetas con ellas. Por ejemplo, esta de patatas gajo sin horno o esta otra de gofres de patata.

Receta de Salsa de yogur vegana

Ingredientes para 3-4 raciones

  • 250 g de yogur natural de soja sin azúcares añadidos
  • el zumo de medio limón
  • un puñadito de perejil fresco u otra hierba aromatizante
  • 1 cucharadita de salsa de soja
  • 1 cucharada de aceite de oliva suave
  • 1/4 de cucharadita de pimienta negra molida (una punta)
  • Opcional: 1 cucharadita de salsa HP clásica

Normalmente, este tipo de recetas se hace con yogur griego, que no tiene opción vegana. Sin embargo, hay opciones más cremosas o con más cuerpo que otras. Por ejemplo, aquello que llevan más proteínas.

Si no tienes perejil fresco (o cilantro), puedes echar una cucharadita de las hierbas secas de tu elección.

La salsa HP, la marca de brown sauce que vas a encontrar en el súper, es muy típica en el Reino Unido y yo la uso para aderezar salsa caseras. Pero también otros platos como un filete de seitán o unos guisantes con patata.

Indicaciones

  1. Lavamos y limpiamos bien el perejil fresco.
  2. Lo picamos fino dejando alguna hojita para decorar.
  3. Ponemos en un cuenco todos los ingredientes.
  4. Batimos.

Jacket potato con salsa de yogur vegana

  1. Cocemos al vapor 4 patatas medianas durant 8-10 minutos.
  2. Por cada patata, pondremos 2 cucharadas de lentejas cocidas.
  3. Calentamos las lentejas en la sartén.
  4. Abrimos las patata, colocando primero las lentejas y por encima la salsa.
  5. Acompañamos las patatas con verduras y ensalada.
Salsa de yogur vegana sobre jacket potato

Pasta con salsa de calabaza y guisantes

Pasta con salsa de calabaza y queso

No siempre nos apetece salsa de tomate y esta pasta con salsa de calabaza puede ser una buena solución para salir de la rutina en la temporada de esta hortaliza. La calabaza es muy versátil y tenemos que dejarla de verla como una mera opción para purés o tartas. Además, si las compramos enteras, podemos llegar a aborrecerla si la consumimos siempre igual. Por aquí te dejo una receta de bocaditos y otra de pastelitos a base de calabaza para salir de esa rutina.

¿Qué queso utilizar? Lo cierto es que un buen queso vegano es importante porque parte del gusto de la salsa va a depender de él. De los quesos comerciales que podemos encontrar ya fácilmente, incluso en grandes superficies, te recomiendo el bloque de Violife estilo mozzarella o equivalente.

En mi caso, tuve la suerte de tener un alijo de queso vegano artesano de Väcka, así que pude elegir. Elegí el Sain Nectaire porque así pude rayar la corteza y usar el centro cremoso para la salsa cremosa.

Receta de Pasta con salsa de calabaza y guisantes

Ingredientes para 4 raciones

  • 80-100 gr de pasta de espagueti integral por persona (o la recomendación que corresponda en cada caso)
  • 100 gr de guisantes
  • opcinal: un puñadito de queso vegano para rallado o que se pueda rallar.

Para la salsa:

  • 500 gr de calabaza cruda sin piel
  • 20 gr de aceite de oliva virgen
  • 80 gr de queso vegano
  • agua caliente de la cocción de la pasta
  • sal y pimienta al gusto

Indicaciones

  1. Empezamos por la calabaza, que es posible que tengáis ya asada.
  2. Precalentamos el horno a 180ºC.
  3. Troceamos a dado 500 gr de calabaza cruda sin piel.
  4. Colocamos la calabaza en un recipiente para horno o en la bandeja con una silicona de horno.
  5. Pintamos los trozo con los 20 gr de aceite de oliva (una cucharada sopera), mejor con un pincel.
  6. Horneamos durante unos 35 minutos o hasta que esté tierna.
  7. Mientras, cocemos los guisantes en agua caliente durante unos 7-8 minutos desde que esta empieza a hervir, que nos queden enteros.
  8. Colamos y reservamos. Si están muy cocinados, será necesario atemperarlos metiéndolos en un bol de agua frío con hielo.
  9. Cocinamos la pasta siguiendo las instrucciones del paquete, sin añadirle nada al agua.
  10. Escurrimos la pasta guardando parte del agua y la dejamos en el colador.
  11. En un bol, colocamos todos los ingredientes de la salsa, añadimos un media taza de agua de la cocción y batimos. Lo podéis hacer con el tipo de batidora que queráis, ya sea de mano (grumosa) o estilo Nutribullet (más fina).
  12. Incorporar la sal y la pimienta a la salsa, batir y probar.
  13. La textura va a ser al gusto, podéis incorporar un par de cucharadas de agua y batir.
  14. Añadimos la pasta y los guisante y removemos bien.
  15. Podemos reservar algunos guisantes para colocarlos por encima y dar un toque de color.
  16. Servimos aún caliente con el queso rallado.
Pasta con salsa de calabaza
Pasta con salsa de calabaza

Gofres de tofu: fake egg waffles

gofres de tofu veganos

Con estos gofres de tofu me he acabado de reconciliar con este derivado de la soja. Hace ya 20 años que consumo tofu y lo cierto es que ha sido una relación tortuosa, lo mismo que me ocurre con la natación. No sé si hay algo peor que hacer cosas obligada para que un alimento no te guste. Pero hace 21 años no había casi opciones vegetarianas o veganas como ahora y el tofu fue de lo primero que vino a sustituir la carne y el pescado en mi plato.

Una de las mejores cosas de los gofres es que son bonitos y entran bien por la vista. Te olvidas de que comes tofu pero te quedas con todos los macro y micro nutrientes por los que es un auténtico imprescindible en mi dieta: proteína y calcio. Además, permiten incorporar nuestros sabores favoritos.

Los ingredientes principales son tofu y harina, de la que se usa para rebozar o para hacer tortilla de patata. Lo que tengáis en la cocina y uséis de forma más habitual.

Podemos utilizar no egg o de Vegg en vez de la harina de garbanzos y la harina de maíz, que son preparados que funcionan muy bien. Si los tenéis por casa y no sabéis que hacer con ellos, con la gofrera podéis hacer maravillas. Tal y como la he hecho aquí, y las opciones que os doy, se trata de una receta sin gluten.

Ya os dejé por aquí unos gofres de patata que quedan deliciosos acompañados de champiñones, por lo que no dudes en que la gofrera puede ser tu mejor amiga.

Receta de Gofres de tofu

Ingredientes para una ración

  • 250 g de tofu
  • 2 cucharadas soperas rasas de harina de garbanzos
  • 1 cucharada sopera rasa de harina de maíz (maicena)
  • 4 cucharadas de agua
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • margarina para el pintar el molde de la gofrera
  • Opcional: sal kala namak y dos pellizcos de tus especias favoritas

Esta receta de masa se puede alargar con agua y añadir un poco de bicarbonato para tener unos pancakes muy curiosos y ricos.

Indicaciones

  1. En un bol, mezclamos las harinas con el agua.
  2. Batimos bien, porque va a ser nuestro falso huevo.
  3. Incorporamos la sal y las especias.
  4. Desmigamos el tofu con las manos, que quede lo más deshecho posible.
  5. Ponemos el tofu desmigado con el falso huevo de harinas y lo mezclamos bien.
  6. Engrasamos la gofrera con el mínimo de margarina vegetal necesaria. Usa un pincel de silicona para que te sea más fácil.
  7. Encedemos la gofrera y dejamos que se caliente siguiendo las indicaciones del fabricante.
  8. Colocamos uno o dos pegotes de la masa en el centro del molde. Dependiendo de la gofrera, tendrás para un gofre o dos, con las cantidades de la receta.
  9. Cocinamos hasta que estén dorados. El tiempo depende mucho de vuestra gofrera.
  10. Están ricos calientes o fríos y es una receta salada ideal para cualquiera hora del día.
Gofres de tofu
Gofres deliciosos y con proteína vegetal de calidad

Bocaditos de alubias blancas y brócoli

bocaditos de alubias blancas

Unos bocaditos de alubias blancas y brócoli que te van a hacer olvidar que estás comiendo legumbres. Y es que, aunque nos encantan los cocidos y los potajes, el hummus y las ensaladas con alubias o garbanzos, de vez en cuando nos encanta cambiar de formato. No son los únicos bocaditos que he hecho, tienes otra receta aquí.

Los nuggets son un formato de deshecho, normalmente con la peor calidad de producto, pero muy fáciles de comer. Esta versión vegana es todo lo contrario: muy nutritivos, saludables y con productos de proximidad y temporada.

Como veréis, lo de añadir el brócoli es para aprovechar los troncos sus troncos de alguna forma que no sea un puré, y para daros ideas de que, en como en las croquetas, en los bocaditos vale todo.

Receta de Bocaditos de alubias blancas y brócoli

Ingredientes

  • 250 gr de alubias blancas con su aquafaba
  • 50 gr de tallos de brócoli al vapor
  • 100 gr de harina de garbanzos
  • 100 gr de harina de centeno
  • 20 ml de aceite de oliva
  • panko o pal rallado
  • 1 cucharadita rasa de ajo en polvo
  • 1 cucharadita rasa de pimienta molida
  • sal

Los bocaditos se pueden freír, hacer la plancha o al horno. En los ingredientes no se incluye el aceite de freír, que sería, como en el caso de unas croquetas, de mínimo un dedo de aceite de oliva dentro de la plancha.

Indicaciones

  1. Ponemos en un bol las alubias y un par de cucharadas de aguafaba o líquido de gobierno. En muchos botes de alubias suele estar gelatinoso, ponemos el que corresponde a la cantidad de alubias.
  2. Añadimos la sal, el aceite de oliva, el ajo en polvo y las especias que queramos.
  3. Las aplastamos con un tenerdor o las trituramos un poco, con cuidado de que no quede un puré.
  4. Picamos muy fino el brócoli y lo añadimos a la las alubias blancas, mezclando.
  5. Tamizamos las harinas y las añadimos poco a poco. Es posible que, por la diferencia del agua que pueda contener el brócoli y el aquafaba, necesites más o menos harina.
  6. La masa ha de quedar algo húmeda y pegajosa, pero no sin exceso y no líquida. Recuerda que son bocaditos, no croquetas.
  7. Refrigerar la masa al menos durante dos horas. Si es para congelar, también es imporante que la masa esté fría.
  8. Damos forma a los bocaditos.
  9. Empanamos con panko, pan rallado o harina de almendras.
  10. Estos bocaditos de alubias blancas se pueden freír en aceite abundando bien caliente o hacer al horno a 180ºC, teniendo en cuanta que hay que darles la vuelta.
bocaditos de alubias blancas
Así quedan los bocaditos de alubias fritos en aceite abundante.

Col asada al horno: dos recetas fáciles

col asada al horno

Aquí van 2 formas diferentes de hacer col asada al horno, para que veas que hay más de una forma de comer repollo y que no siempre ha de ser hervida o al vapor.

La col, como la coliflor, tiene bastante mala fama. Evidentemente, te puede no gustar el sabor, pero es posible que tu problema tenga más que ver con el olor. La col asada no tiene nada que ver con la cocina, hervida o al vapor, así que le puedes dar una oportunidad.

Puedes hacerla cortada en juliana con bechamel, esa es la opción más fácil pero a mi me parece la menos interesante.

Y es que las dos opciones que te dejo aquí, mi favorita es la del picadillo, pero seguro que la que lleva queso, si eres quesero, te atrapa.

Receta de Col asada al horno

Ingredientes

  • 1/2 col repollo.

Opción 1

  • 1/2 cucharadita rasa de pimienta negra molida
  • 1/2 cucharadita rasa de nuez moscada
  • 1 cucharadita rasa de comino molido
  • 1 cucharadita colmada de orégano
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen
  • 20 ml de crema de soja
  • Opcional: 2 puñados de queso vegano rayado
  • sal

Opción 2

  • 1 tomate fresco picado
  • 1 pimiento rojo pequeño o dos verdes cortado a cuadraditos muy pequeños
  • 1 cebolla blanca mediana cortada a cuadraditos muy pequeños
  • 3 cucharadas de aceite de olivas virgen
  • 2 cucharadas de vinagre de manzana o de arroz
  • 1 punta de cucharadita de pimienta
  • Opcional: 1 cucharadita rasa de pimentón dulce o picante, al gusto
  • sal

Indicaciones

  1. Lavamos la col y descartamos las primeras hojas. Estas nos pueden servir para hacer vapor, por ejemplo.
  2. Cortamos la mitad en juliana o en tiras más gruesas. Si la queremos al dente, mejor más gruesa. Si las quieres más cocinadas, en juliana.
  3. Precalentamos el horno a 180ªC.
  4. En un recipiente de horno grande, que ocupe casi toda la bandeja, colocamos la col.
  5. Mezclamos los ingredientes de la opción escogida en un bol.
  6. En el caso de la primera opción, verteremos en la col antes del horneado.
  7. Horneamos unos 30 minutos, en la parte de abajo vigilando que no se queme pero que quede suficientemente hecha.
  8. Con la primera opción, es mejor servir caliente.
  9. Con la segunda opción, el picadillo, esperamos a que la col se atempere y lo añadimos. A más tiempo lo dejemos, más gusto tendrá.
col asada al horno
Col con crema de soja y queso vegano.

Salsa de champiñones a la cerveza

champiñones borrachos en salsa

La salsa de champiñones a la cerveza viene de una receta anterior, necesaria para poder hacer esta con éxito. He creído conveniente separar de la otra receta para que no fuese excesivamente larga, y porque es posible que a mucha gente no le interese. Se puede desechar o reducir el líquido sobrante, o añadirlo a un puré o a cualquier salsa.

Sin embargo, el hecho de poner cerveza era, precisamente para hacer esta salsa estilo gravy que va a quedar genial con cualquier asado o filete vegetal, también con los hojaldrados.

Si hacéis verduras al horno con vino blanco, podéis hacer algo muy parecido.

Receta de la Salsa de champiñones

Ingredientes

  • Base de la salsa: todo el líquido, la mitad de la cebolla, los ajos y tres o cuatro champiñones de esta receta.
  • 1 cucharada rasa de maicena o 1 cucharadira colmada de kuzu en polvo.
  • 1 cucharadita pasta de levadura (estilo Marmite)
  • 1 chorrito de salsa de soja
  • agua
  • Opcional: 20 ml de crema vegetal para suavizar
  • Opcional: una taza de verdura del caldo de Navidad (zanahoria, chirivias, nabo)

Os doy las dos opciones, la maicena, que es lo más habitual que podemos encontrar, o el kuzu, que a mi me parece mucho mejor opción pero es posible que no encontréis fácilmente. Puede que necesites un poco más, pero también puede reducir el líquido.

Indicaciones

  1. Calentamos un vaso de agua.
  2. Disolvemos el espesante, la maceina o el kuzu, vigilando de que no queden grumos. Puedes usar un colador de maya fina si ves que no consigues desacerlos.
  3. Aprovechamos para disolver también la pasta de levadura.
  4. Colocamos en un vaso de batidora la base de la salsa y, si tenemos, algunas verduras del caldo de Navidad o del caldo de verduras que hayamos hecho.
  5. Lo batimos todo bien.
  6. En un cazo, olla pequeña o sartén, calentamos el resultado a fuego bajo.
  7. Añadimos el espesante y la salsa de soja.
  8. Si vas a añadir crema vegetal, este es el momento.
  9. Removemos con barillas.
  10. No tiene que quedar muy espeso, sino más bien ligero.
  11. Servir caliente

En la foto inicial tienes el resultado de la salsa de champiñones la cerveza acompañando a los champis al horno. Por su sabor potente, es ideal darle sabor al seitán o al tofu.

Champiñones a la cerveza

champiñones borrachos encebollados

Los champiñones a la cerveza son champiñones al horno con cerveza, y no tiene mucho secreto pero quedan deliciosos.

En este caso le vamos a poner una cama de cebolla porque con el líquido sobrante haremos una salsa. Se puede hacer la cama con patata, batata, zanahoria o lo que más nos guste.

Con 20 minutos de hornos, el alcohol de la cerveza se habrá evaporado, aunque es posible que aún estén más tiempo, en mi horno son unos 40 minutos. También puedes usar cerveza sin alcohol o cerveza sin gluten, en el caso de que lo necesites. Piensa que si usas una cerveza con toques cítricos, estos estarán en la salsa.

Receta de Champiñones a la cerveza

Ingredientes

  • 500 g de champiñones enteros
  • 1 cebolla blanca grande o una manojo de cebollitas
  • 3 dientes de ajo
  • 20 ml de cerveza (un quinto, en Cataluña)
  • el zumo de medio limón
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • sal
  • pimienta negra molida

Usa una cerveza de tu elección. Para saber si es vegana, visita barnivore.com o tu foro vegano habitual.

Indicaciones

  1. Haz zumo con medio limón y cuélalo, que no tenga pepitas.
  2. Cortamos parte del tallo de los champiñones.
  3. Los limpiamos bien, debajo del chorro de agua.
  4. Pelamos los dientes de ajo y la cebolla.
  5. Cortamos la cebolla en juliana y los ajos en dos o tres partes.
  6. En un recipiente grande de horno, repartimos la cebolla y los ajos, haciendo la cama para los champiñones. Si quieres poner patata o zanahoria, ahora es el momento.
  7. Añade la cerveza y el zumo de limón.
  8. Coloca los champiñones enteros repartidos por el recipiente.
  9. Pon las 3 cucharadas de aceite por encima de los champiñones.
  10. Salpimienta los champiñones.
  11. Precalentar el horno a 220ºC.
  12. Bajamos a 180ªC y horneamos durante al menos 20 minutos, con la bandeja del horno en la mitad.
  13. Podemos darle la vuelta a los champis y subir la bandeja, horneando 5 minutos más.
  14. Nos quedamos con el líquidos, la mitad de la cebolla y todo el líquido para hacer una salsa.
  15. Servimos los champiñones a la cerveza calientes, con o sin la salsa como tapa o guarnición.

La receta de la salsa la tienes aquí.

champiñones a la cerveza en salsa
Champiñones a la cerveza en su salsa.

Galletas de jengibre y canela veganas

Galletas de jengibre

Las galletas de jengibre son un clásico de las Navidades, aunque yo no tengo el molde de muñequito. Aquí mucha gente conoce esas galletas por Jengi, de Shreck, o por las pelis navideñas americanas.

Aquí ya le habían comida las piernas al pobre Jengi.

Sea como sea, son unas galletas que van muy bien con el café o con el té, que pueden tomar muchas formas y que puedes decorar al gusto.

A mi el glaseado me parece demasiado, pero si os apetece poneros a decorar galletas, os recomiendo echarle un ojo a este post de In My Vegan Kitchen. Es un actividad muy relajante.

Si buscas más recetas navideñas o festivas, no te pierdas el artículo Navidad Vegana.

Receta de Galletas de jengibre

Galletas de jengibre
Mi molde de gatito nunca defrauda.

Ingredientes para dos bandejas de galletas

  • 450 g de harina de trigo integral
  • 200 g de margarina
  • 50 g de azúcar blanquilla
  • 60 ml de agua
  • 15 g de levadura química
  • 1 cucharada sopera colmada de jengibre molido
  • 1 cucharada sopera colmada de canela molida
  • 1 cucharadita rasa de nuez moscada o de clavo molido
  • sal

Podrás añadir más o menos especias, pero para el resto de ingredientes es mejor pesar y hacerlo tal cual. El azúcar ya está al mínimo, y no va a ser mejor por usar siropes o panela (van por la misma ruta metabólico, al cuerpo le parecen casi lo mismo).

Sobre la levadura química, si usas harina de trigo refinada, entonces necesitas 12 g. Con la integral siempre hay que tener en cuenta que necesita un poco más de ayuda para subir.

Indicaciones

  1. Sacamos la margarina de la nevera y la pomamos. Es decir, le quitamos el frío y la dejamos muy blanda. Lo podemos conseguir de diferentes formas, puedes usar el microondas 10 segundos con la opción descongelar, por ejemplo.
  2. En un bol grande, ponemos todos los ingredientes secos y mezclamos bien.
  3. Añadimos el agua y la margarina pomada.
  4. Nos lavamos bien las manos, cepillando las uñas, porque vamos usarlas para amasar.
  5. Incorporamos los ingredientes líquidos y amasamos con las manos.
  6. En una superficie lisa y muy limpia, ponemos nuestra masa.
  7. La estiramos bien con un rodillo, que quede bien fina. Si no tienes, lo puedes hacer con paciencia y las manos.
  8. Saca la bandeja del horno, coloca papel de horno o una silicona de horno.
  9. Precalienta el horno a 180ºC.
  10. Usa los cortadores de galleta que más te apetezcan. A mi me gustan gorditas, pero las puedes hacer finas. Ten en cuenta que van a crecer.
  11. Ves colocando las galletas con algo de espacio en la bandeja (con papel o con silicona).
  12. Con los recortes que queden, vuelve a hacer una pelota y a estirarla.
  13. Con la cantidad de la receta necesitarás mínimo dos horneados.
  14. Hornea durante 15 minutos si son finas o 20-25 si son más gruesas.
  15. Déjalas enfriar sin apilarlas.
  16. Decóralas si te apetece. Yo les hes puesto un poco de azúcar glas, usando un colador y golpecitos.

Estas galletas de jengibre se conservan muy bien en un tala hermética de galletas, es posible que tengas alguna en casa de galletas compradas.

Galletas de jengibre