Wok de verduras con soja texturizada satay

wok de verduras con soja texturizada estilo satay

Un plato rápido y sencillo de hacer en casa es el wok de verduras con soja texturizada.

En esta receta he usado una salsa a base de cacahuete muy típica del sudeste asiático, pero es muy probable que no tengas salsa satay a mano.

Aunque el plato cambia muchísimo, puedes usar pasta de curry para hacerlo y también queda riquísimo. Las pastas de curry son una maravilla para hacer que un plato quede sabroso en segundos.

Vigila al comprar el bote de salsa, ya que hay muchos currys que no son veganos. Es habitual encontrarnos que llevan salsa de marisco, por ejemplo. Al ser un alérgeno, aparecerá resaltado, pero tendremos que leer bien la etiqueta. 

Tampoco es probable que dispongas de un auténtico wok en casa, y mucho menos de un fogón para wok. Así que no será un plato de wok auténtico, pero nos conformaremos con aplicar una de las técnicas de cocción típicas del wok con una sartén alta y una tapa.

La tapa (y el vasito de agua) es el truco de todo esto. Es lo diferencia entre tener verdura pochada o al dente. No hace falta que sea una tapa que encaje, la mítica de aluminio multiusos te vale.

wok tradicional
Esto es un wok y si quieres uno, necesitas un fogón especial.

Receta de wok de verduras con soja texturizada satay

Ingredientes para el Wok de verduras

  • 2 zanahorias medianas
  • 1 cebolla
  • 1 o 2 pack choi
  • 1 pimiento rojo
  • 2 cabezas de ajo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva extra
  • 1 vaso de agua
  • Sal
  • Aquí queda muy bien el calabacín y el maíz.
  • Opcionales: podéis cambiar la sal por yondu, salsa de soja o tamari.

Si no encontráis pak choi, que es una verdura que viene de Asia pero que ya se cultiva en España, puedes usar acelgas o espinacas. Las espinacas se quedan en nada y la formas de cocinadarlas es más similar entre acelgas y pak choi.

Indicaciones para el Wok de verduras

  1. Lavamos muy bien la verdura de hoja verde, hoja por hoja.
  2. Separamos la penca de la acelga o el pak choi de las hojas.
  3. Cortamos las hojas muy finas y reservamos la mitas para comer crudas.
  4. Pelamos la cebolla y la cortamos fina.
  5. Lavamos muy bien las zanahorias y o bien fortamos con un cepillo la piel, o bien las pelamos.
  6. Las cortamos a bastoncitos.
  7. Si vas a poner calabacín, bien lavado y también a bastoncitos.
  8. El pimiento lo podemos cortar tambien a bastoncitos, pero a mi me gusta más a cuadraditos. Para el wok, se puede hacer a aros finos, del tamaño de los bastoncitos de zanahoria.
  9. Pelamos el ajo y lo laminamos.
  10. Ponemos dos cucharadas de aceite de oliva virgen en una sartén alta o un wok a fuego medio.
  11. Doramos el ajo.
  12. Añadimos el resto de verduras (recordad que hemos reservado parte de las hojas verdes, pero no las pencas).
  13. Al mismo tiempo, añadimos un vaso de agua y ponemos la tapa.
  14. Cocinamos de esta forma durante unos 3-5 minutos a fuego bajo – medio. Podemos ir removiendo y vigilando el agua, ya que depende de vuestra sartén y tipo de fuego.
  15. La idea es que no se cueza la verdura del todo, así que mejor menos que más.
  16. Quitamos la tapa, subimos el fuego y vamos removiendo hasta que el agua se haya evaporado.
  17. ¡Ya lo tenemos! Reservamos en un recipiente a parte, porque sino se seguirían haciendo.

Ingredientes para la Soja Satay

  • 80 gramos de soja texturizada gruesa o media
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 2 cucharadas rasas de pasta para salsa satay
  • 1 cucharada de nata de coco o 3 cucharadas de crema de soja
  • 1 vaso de agua
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • 1 cucharadita de ajo en polvo
  • Opcional: 1 cucharadita de chile picante en polvo o copos
  • Opcional: 1 hoja verde lavada y picada (acelga, pak choi, espicanas)

Indicaciones para la Soja Satay

  1. Remojamos la soja texturizada en agua caliente durante 10-15 minutos. También podemos usar caldo vegetal suave.
  2. Una vez esté blanda, la escurrimos muy bien, aprentándola para que suelte toda el agua.
  3. La colocamos en un bol y le añadimos el aceite de oliva y la soja y las especias de nuestra elección.
  4. En una sartén caliente, rehogamos la soja texturizada hasta que esté doradita.
  5. En ese momento, añadimos el resto de ingredientes: la salsa, la nata de coco, el vaso de agua y la hoja verde picada.
  6. Mezclamos todo bien y a fuego lento dejamos que se evapore el agua, sin perder la textura de salsa.
  7. Reservamos

Montado el plato de Wok de verduras con soja texturizada

  1. Si le vas a añadir pasta, cuécela el tiempo indicado con agua abundante y una pizca de sal.
  2. Escurre bien la pasta. Yo le pongo uno 30 – 40 g en seco por persona.
  3. En una de las sartenes o en un wok, mezclamos las verduras con la soja texturizada.
  4. Añadimos la pasta, mezclamos.
  5. Corregimos de sal y servimos.
  6. Por últimos, añadimos las hojas crudas cortadas finas.

Podemos añadir por encima pimienta o picante, como se ve en la foto.

Albóndigas de tempeh veganas y sin gluten

Albóndigas de tempeh

Estas riquísimas albóndigas de tempeh unen algo tan nuestro y tradicional como las albóndigas con un producte típico del sudeste asiático como es el tempeh. Hasta hace un tiempo, solo encontrábamos tempeh de soja, pero ahora lo podemos encontrar de garbanzos o de guisantes, como el que tiene Vegetalia.

También lo hay de azukis y artesano, como el que preparan en The Living Food y que es el que he utilizado siempre con esta receta. El sabor del tempeh casero o artesano cambia muchísimo, así que te recomiendo probar con diferentes especias para encontrar tu receta si usas tempeh comercial.

El tempeh es un fermentando de legumbre, habitualmente de soja, con un hongo, que es esa parte blanquita que queda entre los granos. En el proceso, la legumbre se vuelve más digerible y sus nutrientes más fáciles de asimilar. Incluir el tempeh en tu dieta puede ser una gran idea, ya que son proteínas de alto valor biológico.

Receta e ideas para albóndigas de tempeh

Ingredientes para 2 personas o 6 albóndigas

  • 250 g de tempeh de legumbres
  • 4 cucharadas de harina de almendras rasas
  • 1 cucharada colmada de harina de garbanzos
  • 2 huevos de lino (2 cucharadas rasa de lino molino con 4 cucharadas de agua)
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen
  • 1 cucharadita rasa de ajo en polvo
  • 1 cucharadita de café de aminos de coco
  • 1 cucharadita de café de sal o de Yondu o de salsa de soja o de tamari
  • harina de garbanzos u otra para enharinar las albóndigas
  • Opcional: si te va el picante, añade una cucharada de salsa Sriracha o copos de chile. Cuidado con la salsa que le añade humedad.

Entiendo que mucha gente no tiene algunas cosas «raras» de las que yo dispongo en casa. Las especias y los aderezos, como es de lógica, los podéis hacer al gusto. Si no tienes harina de almendras, que no deja de ser harina de almendras muy fina, la puedes cambiar por harina de garbanzos o de garbanzos con maíz, o arroz o trigo.

El huevo de lino es muy deseable utilizarlo y muy sencillo de hacer. Ahora, si no se usa ni el huevo de lino ni la harina de garbanzos, seguramente se despedace.

Albóndigas de tempeh enharinadas
Albóndigas de tempeh enharinadas con harina de garbanzos.

Indicaciones

  1. Si no tienes huevo de lino en la nevera, empiezar por hacerlo. Mezcla una cucharada rasa de lino molido con dos de agua en un vasito de cristal y deja que se convierta en una sustancia gomosa. Lo puedes dejar hecho en la nevera, en un bote cerrado, con anterioridad.
  2. En un bol, pon el tempeh troceado y desmígalo con las manos.
  3. A continuación, añade el huevo y el resto de ingredientes de la receta y mezcla bien. Te ha de quedar una masa pegajosa pero no en exceso.Masa para albóndigas de tempeh
  4. Cuando ya lo tengas, separa la masa en 6 albóndidas de tempeh medianas u 8 pequeñas.
  5. Ahora ya solo te queda pasarlas por harina y cocinarlas. Como siempre, puedes freír, hacer a la plancha con muy poco aceite y mucha paciencia o hacerlas al horno.
  6. Una ver las tengas hechas, te las puedes comer tal cual, o con pasta y salsa de tomate, o con verduras típicas del sudeste asiático. ¡Buen provecho!

A mi las albóndigas de tempeh me encanta con pak choy y chile picante, como en la foto.

Jackfruit estilo pulled pork vegetal

Pulled pork vegetal

El pulled pork vegetal a base de jackfruit es uno de los platos estrella con esta fruta. Sí, el jackfruit es una fruta, aunque igual no te suena de nada porque en muchos países no es algo habitual. De hecho, se suele importar.

Hace ya unos meses que os expliqué algo más de la jaca, como se puede llamar en castellano, aprovechando una receta de croquetas.

Ahora me atrevo con un trampantojo muy especiado y picante. En realidad es muy fácil de hacer, pero necesitas También puedes adaptar las especias a tu gusto, como siempre, aunque la base de salsa de tomate es realmente importante.

Piensa que hay que sacarle el gusto de la salmuera y que, no nos vamos a engañar, no tiene casi sabor, es muy neutro. Por lo tanto, la gracia aquí va a ser marinarlo durante unas 4 horas para que coja un sabor que nos guste.

Receta de pulled pork vegetal

Ingredientes

  • 1 lata de jackfruit, unos 480 g
  • 3 cucharadas de tomate doble concentrado
  • 1/2 litro de caldo de verduras
  • 3 cucharadas de salsa de soja o tamari
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de salsa HP
  • 1 cucharada rasa de ajo en polvo
  • 1 cucharada rasa de pimienta en polvo
  • 1 cucharada rasa de comido
  • 1 cucharada de pimentón de la vera ahumado
  • 1 cucharadita de chile picante en copos o molido (opcional)
  • 1 cucharadita de orégano (opcional)
  • sal (para corregir en caso de ser necesario)

Indicaciones

  1. Retirar el líquido del jackfruit.
  2. Deshilachar todos los trozos de jackfruit con las manos, para que se asemeje lo más posible a carne.
  3. Colocar en un bol y añadir todos los ingredientes menos el caldo y la sal (que solo usaremos al final para corregir si es necesario).
  4. Si no tienes tomate doble concentrado, puedes usar tomate triturado, pero entonces no lo añadas ahora, sino cuando lo pongas al fuego.
  5. Mezclar muy bien.
  6. Reservar en la nevera durante unas 4 horas.
  7. En una sartén alta o en una ollita, a fuego bajo, colocar toda la mezcla y añadir agua o caldo de verduras suave hasta cubrir un dedo o dos. Si usas Aneto, pon la mitad de agua.
  8. Dejar que reduzca a fuego muy bajo, removiendo cada cierto tiempo, con cuidado de que no se queme.
  9. Cuando ya haya reducido todo el líquido, puedes poner a fuego vivo, en una sartén con un poco de aceite, el falso pulled pork para que acabe de coger color. Yo lo hago durante unos 5 minutos sin parar de remover.
  10. ¡Ya está listo! Añádelo a un panecillo para comerlo de la forma tradicional, aunque lo puedes disfrutar con unas patatas cocidas, o dentro de unas empanadas. Y por supuesto, también sirve de relleno de croquetas.
Pulled pork vegetal a base de jackfruit
Con patata es mi versión favorita.

Garbanzos marinados, dos ideas muy sabrosas

garbanzos marinados

¿Te apetece cambiarle un poco el sabor a tus platos con estos garbanzos marinados? Lo cierto es que estas dos recetas garbanzos marinados sirven también para marinar tofu o seitán. Aunque si el seitán es poroso, te recomiendo que pongas la mitas de salsa de soja y la otra mitad de agua.

También, si lo vas a dejar varios días o no lo quieres muy fuerte, cambia una parte de la salsa de soja por agua.

No le vamos a poner sal en ninguno de los dos casos ya que la salsa de soja tiene un alto contenido en sal. Si es necesario, usa una salsa de soja baja en sal. Puedes acompañar estos garbanzos de arroz o patata sin aliño para suavizarlo.

Te dejo dos ideas muy diferentes y con medidas orientativas. Puedes probar los garbanzos a las 3-4 horas, igual ya están bien de sabor para ti. Añade el picante con precaución y según tus gustos.

Garbanzos marinados picantes

Ingredientes para un bote grande de garbanzos

  • salsa de soja hasta que cubra
  • 1 cucharada rasa de copos de chile picante
  • 1 cucharadita de pimienta
  • 1 cebolla pequeña picada
  • 3 dientes de ajo pelados y picados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen
  • medio manojo de cebollino

Garbanzos marinados con jenjibre

Ingredientes para un bote grande de garbanzos

  • salsa de soja hasta que cubra
  • el zumo de 1 limón
  • la piel del limón
  • el zumo de 1 naranja
  • la piel de la naranja
  • 1 cucharadita de en polvo jengibre
  • 2 cucharadas de aceite de sésamo
  • medio manojo de cebollino
  • opción picante: una cucharadita colmada de wasabi

Indicaciones

  1. En cualquiera de los dos casos, mezclan todos los ingredientes, con un poco de salsa de soja.
  2. Se colocan los garbanzos escurridos y cocidos (o el tofu a filetes) en un táper ancho plano.
  3. Añadir el marinado.
  4. Añadir salsa de soja justo hasta cubrir.
  5. Puedes poner la mitad de salsa de soja y la mitad agua.
  6. Guardar en la nevera y pasar por la plancha a las 24 horas.
  7. A más tiempo, más fuerte estará.
  8. El marinado te puede servir de base para una salsa o para marinar otro par de tandas.
  9. Los garbanzos los podemos pasar por la plancha, añadirlos a una ensalada o hacerlos al horno.

Es una forma de que los socorridos garbanzos tengan otro gusto.

garbanzos marinados con arroz y verduras

Salsa cremosa de almendras

salsa de almendras con setas

Si te gusta la pasta pero te has cansado de la salsa de tomate o de la boloñesa, esta salsa cremosa de almendras te devolverá las ganas de comer espaguetis.

Aunque no es para todo lo que la puedes usar, porque también queda bien con verduras y con platos más contundentes. Sácale el orégano y súbele un poco la pimienta para acompañar un filete de seitán o de soja texturizada.

Esta salsa vuelve a tener a las almendras como protagonistas, como los últimos empanados que han salido en el blog, el del tofu y el de la burger.

Es el puñadito que nos dicen que nos comamos al día, así que cuidado con venirse arriba.

Y recuerda: se trata de comer verdura con pasta, no pasta con verduras.

Receta de salsa cremosa de almendras y setas

Ingredientes para dos personas

  • 60 g de harina de almendras
  • 50 g de proteína texturizada de guisante en seco
  • 200 ml de bebida de avena sin azúcar o agua
  • 1 cucharadita rasa de ajo en polvo
  • 1 cucharadita rasa de orégano.
  • Una pizca de pimienta.
  • Sal
  • 1 cucharada de vino blanco opcional
  • 50 g de champiñones laminados a la plancha opcionales

Puedes cambiar la proteína texturizada de guisante por la de girasol, o por soja texturizada fina. También puedes poner 50 g de tofu, pero ten cuidado con las indicaciones según la opción de pasta o de calabacín.

No le ponemos aceite de oliva porque la harina de almendras ya aporta grasa suficiente.

Indicaciones

  1. En un recipiente ponemos la proteína texturizada con la bebida de avena y mezclamos bien con una cuchada. Puedes poner ahora el vino, si le vas a echar. No se va a evaporar el alcohol, así que con una cucharada es suficiente.
  2. Normalmente, con proteína de guisante texturizada, no tendremos que esperar nada. Con otros tipos de texturizadas, igual necesitamos que el agua / bebida esté caliente y dejarlo unos 10 – 15 minutos.
  3. Metemos el resto de ingredientes en el recipiente (incluidos los champiñones) y batimos. Debe quedar un paté o una crema densa si vas a hacerla con zodles.
  4. Si te ha quedado una crema ligera, entonces es perfecta para pasta.

Zoodles con salsa cremosa de almendras

  1. Para hacer con espaguetis de calabacín, espiralizados, necesitamos que está densa, porque el calabacín suelta agua. Aprovecharemos el propio líquido del calabacín para aligerar la salsa.
  2. Ponemos los espaquetis de calabacín (zoodles) es un bol, sin escurrirlos de ninguna forma y añadimos la salsa.
  3. Mezclamos y dejamos que repose.
  4. Encontraremos el líquido del calabacín. Volvemos a mezclar bien y servimos.
  5. En el caso de que nos haya quedado una crema ligera y no queramos el agua de los calabacines, deberemos poner los zoodles en un escurridor mientras se hace la salsa y secarlos bien con un paño de algodón limpio.
salsa de almendras con espaguetis de calabacín

Sí, el calabacín va a estar crudo, pero lo podéis cocinar. Pero son varios pasos más. En el caso en el que lo hagáis al vapor o lo escalféis, ha de ser 3 o 4 minutos. Sin perder un segundo, hay que meterlo en agua con hielo para que se pare la cocción. Una vez hecho esto, se escurre y se mezcla con la salsa en un bol.

También podéis poner todo en un cacito y calentarlo un poco. Cuidado, se os puede quedar reseco o pegar al cazo: fuego bajo, remover, y añadir un poco de leche de avena si hace falta.

Pasta con salsa cremosa de almendras

  1. Cocer los espaguetis siguiendo las instrucciones del paquete. Para dos personas, 200 g está bien.
  2. Escurrir los espaguetis y volver a poner en la olla.
  3. Añadir la crema a la pasta.
  4. Remover, sin fuego, pero con la olla caliente.
  5. Podemos añadir un poco del líquido que hemos guardado para aligerarla.
  6. Una vez se enfrié, va a quedar más densa de lo que parece al calentarla, así que mucho cuidado si decides reducirla, es fácil que la salsa quede seca y que la pasta se pase.
salsa de almendras con setas

10 motivos para comer hamburguesas vegetales

Las personas veganas comemos hamburguesas vegetales. Hay gente que prefiere las de arroz y tofu de las marcas eco de toda la vida, hay quién se las hace en casa y también hay quién busca el sabor de la carne en las nuevas hamburguesas tecnológicas.

También las puedes hacer en casa. Aquí mismo tienes varias recetas, desde las típicas de garbanzos a las de avena con legumbres, también sin gluten.

Hamburguesas de garbanzos
Las hamburguesas vegetales pueden ser así de apetecibles.

El caso es que parece que a muchas personas, incluso dentro del veganismo, le sorprende que por un lado se rechace el consumo de carne y por el otro coma una “hamburguesa vegetal” con las reminiscencias animales que conlleva.

Parece que llamarlas hamburguesas ha generado malestar en la industria de la carne. Sinceramente, durante mucho tiempo se han hecho hamburguesas de todo tipo de ingredientes sin que generase ningún debate. Hay hamburguesas de atún o de arroz con cosas desde hace años. Pero, ¡ay!, que ahora las tenemos que compiten en sabor y textura con las clásicas de carne. Lo era un formato de comida rápida sin mucho interés ha pasado a ser algo que «proteger».

El tema para mi está claro: los consumidores distinguen perfectamente unas de otras, pero las hamburguesas vegetales que antes no tenían casi distribución, ahora están por todas partes y suponen una competencia real. El bolsillo, como siempre, el motivo que hay detrás de este tipo de campañas de protección de un producto que no lo necesita.

Sin embargo, las hamburguesa vegetales triunfan como formato dentro y fuera del veganismo por muchos y variados motivos.

10 motivos para comer hamburguesas vegetales

  1. Una hamburguesa hace en pocos minutos. Como vegana, no pienso renunciar a la rapidez y la comodidad de hacer algo rico vuelta y vuelta.
  2. Es una comida que reconocemos y de la que tenemos muy buenos recuerdos. En general, asociamos las hamburguesas a momentos de disfrute y ya nos predispone positivamente.
  3. Son muy fáciles de cocinar. Vuelta y vuelta y ya las tenemos. .
  4. También las podemos comer versión gourmet con una guarnición de patatas gajo o como opción de comida basura vegana, con todo lo que se supone que lleva un hamburguesa «guarra», con su queso Violife y todas las salsas que nos podamos imaginar.
  5. Si decidimos hacerlas en casa, son una gran opción para hacer cantidad y congelar. Si las compramos congeladas, ya las tenemos listas. Nos salvan cuando no hay tiempo o ganas.
  6. Son muy económicas si las hacemos en casa. Cuando las hacemos de legumbre o soja texturizada, el precio baja estrepitosamente. Y siguen siendo muy nutritivas y altas en proteínas.
  7. Quedan muy bien en bocadillo, algo que nos ayuda cuando comemos fuera. Mucha gente no sabe que meterle al bocata cuando empieza con una dieta vegetal (aunque hay miles de opciones). Y seguramente te guste más que ponerle filetes de tofu.
  8. Te ayuda a camuflarte en una barbacoa o un picnic. Si te llevas Frys, Linda McCarthy, Beyond Meat o Moving Mountains, es posible que quieran probarlas. Especialmente las Beyond, que parece que sangren.
  9. Te ayudan con las tentaciones, si las tienes. Algunas personas, aunque sean veganas, echan de menos el sabor de la carne o la experiencia de comer una hamburguesa. Las hamburguesas trampantojo, como la Beyond, salen al rescate. Porque soy vegana por los animales, no por el sabor de la carne.
  10. Son mejores para el medio ambiente que tradicionales de carne. Incluso las compradas. Sin embargo, las ganadores por goleada son las hamburguesas de legumbre y las de proteínas texturizadas. Baratas, ricas, con mucha proteína y respetuosas con el planeta.
Este es el impacto de diferentes dietas en EEUU según Shrink that Footprint.

Así que ya ves que hay multitud de motivos diferentes para comer hamburguesas vegetales. Aunque hay una muy importante que no está en la lista: no haber tenido que matar al animal por su carne.

Ojo: algunas hamburguesas vegetales comerciales o caseras son muy bajas en proteínas.

A veces, relacionamos hamburguesa con comida proteica y no revisamos los macronutrientes. Ni la quinoa ni los champiñones son fuentes de proteína al nivel de las legumbres. Incluso si son de cereal con tofu, revisa el porcentaje de este, igual tampoco cubre la parte proteica.

Esto no debe es un problema en sí mismo, siempre que lo tenemos en cuenta si la acompañamos con un hummus de cualquier legumbre o le añadimos tofunesa. ¡La creatividad y la variedad de la cocina vegetal nunca se acaba!

La hamburguesa de garbanzos que no se deshace

Hamburguesas de garbanzos

La culpa de que hiciese esta hamburguesa de garbanzos la tiene mi amiga Carola. Y mucha gente que me escribe por Instagram y me explica que sus hamburguesas de legumbres de desmoronan.

Lo cierto es que la queja habitual viene siendo sobre las hamburguesas de lentejas, pero tenía un bote abierto de mi legumbre favorita, así que hice un par de pruebas.

Las hamburguesas de legumbres son seguramente uno de los grandes hits de la cocina vegetal sin procesados. A mi, que me encantan las legumbres, en verano ya me sirve comer garbanzos en ensaladas, aplicando la ley del mínimo esfuerzo.

Sin embargo, entiendo las múltiples ventajas de hacer hamburguesas vegetales, así que aquí tenéis una receta más. Sin gluten, para que se pueda apuntar todo el mundo.

Un par de puntualizaciones importantes:

  • Se trata de una hamburguesa que no se deshacer y que por fuera estará crujiente, pero por dentro puede llegar a tener consistencia de paté.
  • He usado sazonador «de pollo» pero podéis usar cualquier otro sazonador en polvo o la mezcla de especias que más os guste. A mí me resultan muy útiles los sazonadores ya preparados y que además tienen sabores que reconozco como tradicionales.

Con sazonador me refiero a un bote con especias molidas, no a sobrecitos para pechuga de pollo. Es decir, especias varias molidas.

El rebozado de esta hamburguesa de garbanzos, en realidad empanado, está hecho con harina de almendras igual que con el tofu de esta receta. Podéis usar harina fina para un empanado muy fino o almendra granulada par aun empanado más crujiente y grueso.

La harina de almendra es algo que uso mucho en cocina, tanto para dulce como para salado, y es por esto que prefiero comprar en tamaño grande o a granel. Para cocinar, la extrafina de pastelería es la que más me gusta. A granel la podéis encontrar de proximidad y mucho más barata que la de bolsita pequeña. No hace falta que sea eco.

Receta de hamburguesa de garbanzos sabor «pollo»

Ingredientes para dos burgers medianas

  • 150 g de garbanzos cocidos escurridos y pelados
  • 1 cucharada sopera colmada de harina de garbanzo
  • 2 cucharadas soperas rasas de lino o de chía
  • 2 cucharadas soperas rasas de sazonador de pollo
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen
  • 6 cucharadas soperas de agua
  • sal al gusto

Aquí el lino y el garbanzo se alían para que no se os desmonte la hamburguesa. La harina de garbanzo no la podéis cambiar por harina de trigo, ya que la de trigo no os hará el mismo efecto.

Masa de nuestras hamburguesas
Así me quedó la masa de las hamburguesas.

Hay otras harinas que también os pueden servir, como la de arroz, y marcas comerciales que tienen harinas que funcionan muy bien, como Yolanda. Esta marca es bastante fácil de encontrar en grandes superficies.

Indicaciones

  1. Triturar el lino con las cucharadas de agua en caso de no ser lino en polvo. También puedes dejar que reposen sin triturar. Al menos, déjalas reposando 15 minutos (te da tiempo a pelar los garbanzos).
  2. En mi caso, después de escurrir bien los garbanzos, los pelo. Es decir, el peso indicado es con el garbanzo pelado.
  3. En un bol de cristal grande, aplastamos los garbanzos con un tenedor, con cuidado de no convertirlo en puré.
  4. Añadimos el sazonador, la harina de garbanzo y una cucharadita de sal y mezclamos bien.
  5. Añadimos el aceite y el falso huevo de lino y mezclamos con las manos hasta que nos quede una masa consistente.
  6. La harina ha de estar completamente incorporada, si te falta líquido, con una cucharadita de postre puede añadir un poco e ir probando.
  7. Dividimos la masa en dos o tres (me gusta hacer mini burgers) bolas y las aplastamos, dándole forma de disco no muy grueso.
  8. Ponemos un montoncito pequeño de harina de almendra y la repartimos por la hamburguesa, presionando para que quede pegadas.
  9. Les damos la vuelta y hacemos lo mismo. Hay que poner poca o no se pegará bien´.
  10. Podéis hacer un rebozado más compacto si antes las pasáis por harina de garbanzo con agua (la misma cantidad de agua que de harina).
  11. Las puedes guardar en la nevera o congelar, o cocinarlas directamente, no se van a desmontar, aunque el frío siempre ayuda a una mejor textura.
  12. Las puedes freír en aceite muy caliente, pasar por la plancha o hacerlas al horno.
  13. Sabrás que están listas cuando estén doradas por los dos lados.
Masa de las hamburguesas de garbanzos

Tofu rebozado en almendras: barritas de no pescado

tofu rebozado con almendras

El tofu rebozado en almendras es una forma de hacer un trampantojo muy fácil y rico: las barritas crujientes de tofu. Si incluimos alga nori o wakame a la receta, las convertimos en barritas de no pescado.

Y, además, esta receta es sin gluten. Vamos a utilizar dos harinas que no provienen de cereales: harina de garbanzo y harina de almendra.

Con la harina de garbanzo haremos el huevo vegetal, y con la de almendra el empanado. También puedes hacer una harina de almendras un poco más gruesa picando almendras. Así conseguirás que sea una experiencia aún más crujiente.

Receta de tofu rebozado en almendras

Si utilizamos tofu firme, pero algo más blando, tendrás más líquido. Deberemos quitarle agua: lo envolvemos en un paño de algodón limpio y le ponemos un peso. En verano, siempre en la nevera, el tofu es muy sensible a la temperatura.

Lo cortaremos en filetes gruesos. Podemos macerarlo con salsa de soja y cúrcuma o jengibre en polvo, pero no es necesario. Reservamos.

Ingredientes

  • Un bloque de tofu duro de 250 g
  • 1 cucharadas de harina de garbanzo
  • Un cuenco de harina de almendras
  • Una cucharada rasa de alga nori en copos
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • Opción: lmendra laminada o almendra a cuadraditos
  • Aceite de oliva para freír
  • Sal

Indicaciones

  1. Escurrimos bien el agua del tofu. Ha de quedar bien seco. Si es necesario, lo envolvemos con un trapo limpio de algodón y le ponemos un peso encima. Un libro será suficiente.
  2. Cortamos el tofu en filetes o en barras, a nuestra elección.
  3. En un plato hondo, ponemos 2 cuchara da harina de garbanzo con 4 de agua y mezclamos bien. Este va a ser nuestro huevo.
  4. Mezclamos los copos de alga nori y un par de pellizcos de sal con el huevo.
  5. Podemos hacer que los copos de nori sean más pequeños lo podemos moler o picar en un mortero.
  6. En un plato plano, ponemos la harina de almendra.
  7. Empanamos los filetes de tofu pasándolos primero por el falso huevo y después por la almendra almendra.
  8. Para freír, el aceite de la sartén ha de estar caliente, como si hiciésemos croquetas.
  9. Se pueden hacer a la plancha, con un par de cucharadas de aceite y el fuego más bajo, o al horno.
  10. Servimos con almendra laminada por encima.

El tofu es un alimento proteico de primer orden, muy saludable y que no afecta a la salud hormonal de las personas. Y que ya viene cocido, lo podéis comer directamente del envase sin problema.

tofu rebozado con almendras

Arroz meloso con alcachofas

arroz meloso con alcachofas

Este arroz meloso con alcachofas me devuelve a la infancia. Cuando era pequeña, los domingos era el día del arroz. No le vamos a llamar paella, porque eso solo pasaba cuando íbamos a Valencia o a Torreblanca de visita. Sin embargo, recuerdo especialmente el arroz domingo después de una mañana entera en la playa. Como decidí pasarme a una alimentación vegetal con 19 años, así que con el tiempo, mi madre empezó a hacer por un lado arroz de verduras y por otro marisco para ellos. Lo mismo que con las lentejas, que hacía el potaje vegetal, separaba mi parte, y le añadía la morcilla y el chorizo al final de la cocción. Ya veis que a veces no hace falta ni hacer dos comidas.

Así que la receta de hoy es una versión libre de uno de los arroces de mi madre, que nunca usó una lista de ingredientes fija, así que nunca hubo dos iguales. Aprovechamos que estamos en temporada de alcachofas para disfrutarlas con este arroz.

Las alcachofas dejaron de estar en el menú cuando me fui a vivir por mi cuenta porque limpiarlas cuesta un rato, pero me he reconciliado con ellas. Os voy a ser muy sincera: aprovecho tener un rato para limpiarlas bien y hacerlas con las crockpot, y luego añadirlas a los platos. Así hice yo esta. Sin embargo, os voy a dar también las indicaciones para hacerlo desde cero.

Aunque para el arroz meloso de alcachofas nos podemos olvidar de la parte proteica, en este caso he preferido hacer plato único y he añadido la soja texturizada. Podemos tenerla hecha y añadirla posteriormente o simplemente obviarla y tomar un segundo.

Se trata de una receta sencilla pero para la que necesitamos tiempo, al menos una hora para hacerlo con tranquilidad.

Receta de arroz meloso con alcachofas

Ingredientes para dos raciones

  • 100 g de arroz integral en seco
  • 80 g de soja texturizada gruesa
  • 1 kilo de alcachofas
  • 1 calabacín
  • 4 alcachofas
  • 4 zanahorias medianas
  • 3 dientes de ajo
  • 1 o dos hoja de laurel
  • 3 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • agua o caldo de verduras (podéis usar un caldo casero o uno comercial estilo Aneto sin sal, en este caso el de alcachofas quedaría genial)
  • 0,3 g de azafrán opcional
  • Sal

Indicaciones

  1. Pela los ajos y córtalos a rodajas. Resérvalos.
  2. En un bol, con agua bien caliente, hidratamos la soja texturizada. Es importante que esté muy bien hidratada, ya que de otra forma la soja acabará chupando el agua del arroz y nos quedaremos cortos.
  3. La escurrimos bien, y en el mismo bol, ya sin líquido, añadimos una cucharada de aceite de oliva virgen, una cucharadita de ajos en polvo y una pizca de sal. Removemos bien para se le pegue el ajo y el aceite.
  4. Lavamos y pelamos las zanahorias y el calabacín, cortándolo todo a cuadraditos pequeños. Reservamos.
  5. Si tenemos las alcachofas ya preparadas anteriormente, simplemente nos aseguramos que estén a cuartos. Sino, cortamos una parte del tallo, pero no todo. Con un pelador, pelamos la parte exterior del tallo. Entonces, sacamos las hojas exteriores más duras. A mi me gusta también quitar de un corte las puntas de las hojas, como un dedo de longitud. Para que no ennegrezcan, se colocan en agua con limón.
  6. En una sartén mediana, pon tres cucharadas soperas de aceite de oliva. La sartén ha de tener una superficie suficiente para que toda la verdura se pueda rehogar con espacio.
  7. Doramos el ajo y la soja texturizada en la sartén, con fuego medio como máximo.
  8. Añadimos el calabacín, las zanahorias y rehogamos todo. En el caso de tener las alcachofas crudas, en este paso las añadimos a cuartos y también las rehogamos. Ponemos una pizca de sal.
  9. Además de pesarlo, medir el arroz con un vasito o medidor para saber el volumen de líquido a utilizar.
  10. Añadimos el arroz. Removemos bien.
  11. Añadir el azafrán al caldo de verduras caliente (con agua nos quedará menos sabroso) . Para el arroz integral, ha de ser 3 veces el volumen del arroz. lo corregimos de sal si es necesario.
  12. Añadimos el caldo con el azafrán y las dos hojas de laurel.
  13. Paso para alcachofas de la crockpot o que tengamos hechas al horno o al vapor previamente: colocar el las alcachofas encima, a cuartos.
  14. Aquí ya se trata de espera y de no remover mucho. Habitualmente, el arroz integral tarda 20 minutos en estar listo, a fuego medio o bajo. Tenemos que ver el chup chup. Si se queda sin líquido, podemos añadir un poco de caldo caliente, pero con cuidado de no acabar con un arroz caldoso (que tampoco sería un problema).
  15. Lo queremos meloso pero no pasado, así que se trata de una receta para servir y comer caliento al momento.

Y esta es la buena pinta que tiene el arroz meloso con alcachofas:

Consejo: La soja texturizada es muy habitual tenerla hecha cuando nos acostumbramos a ella, ya que así aún es más rápida de utilizar: no tendremos que hidratarla ni dorarla. Si ya la tenemos pre-cocinada (hidratada y dorada) la podemos añadir una ver esté rehogada la verdura, junto con el arroz.

Garbanzos picantes con cúrcuma

Garbanzos picantosos

Si las legumbres te parecen aburridas, estos garbanzos picantes con cúrcuma te harán cambiar de opinión. En realidad, es una receta que podemos hacer con casi cualquier otra legumbres, como la soja o los diferentes tipos de alubias o judías.

Los garbanzos son una de las formas más baratas y sencillas de incluir proteína vegetal en nuestra alimentación. Además, son mucho más versátiles de lo que pueden parecer. Los podemos hacer en guisos y estofados, pero también en paté o en crema. Seguramente, el hummus es la versión procesada del garbanzo más celebrada, además de fácil de hacer y muy nutritiva.

Pero como fan de los platos combinados veganos, tener una opción rápida y fácil de añadir garbanzos a una comida y que tengan un plus de sabor, esta receta no puede faltar.

Siempre le había añadido pimentón de la Vera picante y pimienta negra molida. Así que conociendo las propiedades antiinflamatorias de la cúrcuma junto a la pimienta, y del color y el sabor que le dan, decidí combinarlo todo.

Receta de garbanzos picantes con cúrcuma

Ingredientes para una persona

  • 100 g de garbanzos cocidos
  • 1 cucharadita rasa de cúrcuma en polvo
  • 1 cucharadita rasa de pimienta negra
  • 1 cucharadita rasa de pimentón picante ahumado en polvo
  • Comino en polvo.
  • sal
  • aceite de oliva virgen extra

Indicaciones

Las proporciones de las especias son las que me gustan a mi, pero pueden variar. Os recomiendo utilizar pimienta molida en polvo para poder medir bien, ya que con los molinillos solemos echar mucho menos. El pimentón de la Vera se puede cambiar por cualquier tipo de pimiento picante en polvo que nos guste.

  1. Pelamos los garbanzos cocidos con las manos, para evitar comer la piel. Este paso es opcional pero mejorará nuestra digestión.
  2. En un bol, ponemos nuestros garbanzos cocidos sin piel y todas las especies. Añadimos también una pizca de sal y comino si nos gusta.
  3. Removemos bien para que los garbanzos queden impregnados. Si añadimos una cucharada de aceite de oliva será más sencillo.
  4. En una sartén a fuego medios, añadimos una cucharada de aceite de oliva.
  5. A fuego medio, salteamos los garbanzos.
  6. Si te explotan los garbanzos, controla que estos no estén frío, pon el fuego muy bajo y usa una tapa.
  7. Cuidado con quemar el pimentón, porque amarga. En el caso de no saber controlarlo, podemos añadir el pimentón antes de retirar los garbanzos de la sartén.
  8. Servir caliente o fríos.

Garbanzos picantes con cúrcuma