Hamburguesa vegana de avena y lentejas

¿A quién no le apetece una hamburguesa vegana de avena y lentejas? Lo cierto es que me habéis preguntado mucho por las hamburguesas de lentejas.

Y es que las lentejas son muy, muy baratas. No nos vamos a engañar. Encima son muy nutritivas, una buena fuente de proteína. Aunque esta sea incompleta, con una alimentación variada no es para nada un problema.

En este caso, la harina que le hemos puesto no es de trigo, sino de avena. La harina de avena ya la puedes encontrar en muchos sitios, pero si no das con ellas, no te desesperes. Los copos de avena están por todas partes, y con un procesador de alimentos estilo Nutribullet (de los que puede moler SIN agua o líquido, importante), se hace en menos de un minuto.

No lo intentes con una batidora de vaso que necesite líquido, y menos aún con una de mano, porque les acortarás la vida en el mejor de los casos. En el peor, tendrás que llevarlas al punto verde porque se han roto.

Otra opción excelente para una buena hamburguesa vegana de avena y lentejas es usar salvado de avena, aunque le cambia bastante el sabor.

Como siempre en estos, casos, no se trata de una receta para hacer 2 raciones. Va a depender mucho del tamaño, pero a más mejor: el congelador en tu gran aliado.

Recuerda que, además, las bien masas frías funcionan mucho mejor para luego pasarlas por la sartén, así que si tienes tiempo, deja tu masa de hamburguesa vegana de avena y lentejas en el frigorífico unas horas.

Receta de hamburguesa vegana de avena y lentejas

Ingredientes

  • 500 gr de lentejas cocidas
  • 1 puerro
  • 100 g de harina de avena (copos de avena)
  • 2 cucharadas de lino molido (o lino entero para moler)
  • Pimienta negra molina
  • Aceite de oliva
  • Sal

Indicaciones

  1. Empezamos por lavar las lentejas y escurrirlas bien si son de bote.
  2. Mientras se escurren, hacemos el huevo vegano: ponemos 2 cucharadas de lino con 6 cucharadas de agua en una batidora y rompemos las semillas. Dejamos que espese en el vaso de la batidora o en un vaso de cristal.
  3. Hacemos la harina de avena con los copos, batiéndolos en el procesador de alimentos durante un minuto o menos.
  4. Limpiamos el puerro bien, lo cortamos lo más fino y pequeño posible, y lo pochamos en una sartén con aceite de oliva. Podemos usar la tapa o añadir un poco de agua si hace falta. No nos interesa frito.
  5. En un bol, ponemos las lentejas y las aplastamos con una cuchara. Añadimos dos cucharadas de aceite de oliva y el puerro.
  6. Añadimos sal y pimienta y mezclamos bien.
  7. Incorporamos la harina y trabajamos con las manos. Vamos añadiendo el huevo. Es posible que no lo necesitemos todo, depende de la cantidad de puerro.
  8. Ha de quedar una masa cohesionada, que enfriaremos en la nevera al menos dos horas.
  9. Después, le damos forma de hamburguesa con un molde o con las manos.
  10. Las hacemos en una sartén a fuergo lento o, aún mejor, las metemos al horno a 180ºC. Recuerda que hay que darles una vuelta al menos.

La podemos acompañar con multitud de salsas, como la veganesa casera, o una salsa picante. A mi me gusta sin pan, con verduras a la pancha o patatas gajo.

Hamburguesa vegana de avena y lentejas
Me encanta acompañarla de espárragos trigueros

Ensaladilla rusa vegana, mi versión del clásico veraniego

ensaladilla rusa vegana

La ensaladilla rusa vegana es una de esas cosas que hechas mucho de menos cuando llega el verano y te sientas en una terraza. Una de esas tapas comunes y muy apetecibles para hacer el vermut que desaparecen como posibilidad si llevas una alimentación 100% vegetal.

Lo cierto es que hacer una ensaladilla rusa vegana es extremadamente fácil. De tan fácil, que te olvidas que haga falta una receta.

Hay dos cuestiones que hacen que la ensaladilla rusa vegana no sea una opción para la gente no vegana.

La primera, que no lleva atún. A mi no se me hubiese ocurrido jamás, ya que par ami lo importante es la patata y los guisante. Sin embargo, el punch de sabor nos lo pueden dar unas aceitunas verdes o unas aceitunas con pimiento. O, para una versión premium que dicen ahora, unas alcaparras.

La segunda cuestión es la mayonesa. Si ya no le ponemos huevo, ¿qué hacemos con la mayonesa? Pues poner una veganesa o una tofunesa.

Receta de ensaladilla rusa vegana

Para esta receta de ensaladilla rusa vegana, os voy a mostrar un truco para usar poca mayonesa. También vamos a cocinar al vapor y a dejar las verduras al dente, para notar su sabor y textura. A mi es como me gusta, quizá porque en la cabeza tengo más bien la ensaladilla de mi abuela, con vinagreta.

Si no te gusta la mayonesa, te aconsejo cambiarla por una vinagreta con vinagre de manzana y cebolla muy fina macerada en limón. Es otra receta, pero se disfruta mucho también.

Ingredientes

  • 250 g de patata
  • 100 g de guisantes
  • 100 g zanahoria
  • 100 g de judías verdes
  • 10 aceitunas verdes sin hueso o rellenas de pimiento
  • 1 cuchadara de veganesa
  • sal

Para mi las aceitunas son opcionales, ya que al llevar veganesa con aceite de oliva, creo que ya hay suficiente grasas buenas en el plato. Pero las incluyo como ingredientes. Suelen estar muy saladas, así que cuidado con añadir más sal.

Ingredientes opcionales: cada persona/familia tiene una receta diferente, así que la ensaladilla rusa vegana dependerá de esa receta. Si eres de ponerle pimiento, no lo dudes y añádeselo.

Indicaciones

  1. Lavamos bien las patatas y las cocinamos al vapor con piel, durante 10 minutos. Se trata de que pierdan un poco la consistencia, así que mejor si son patatas pequeñas. Sino, igual tienes que dejarlas un par de minutos más.
  2. Dejamos que se enfríen las patatas y las pelamos. Reservamos.
  3. Preparamos el resto de verduras frescas. Limpiamos y pelamos las zanahorias y las judías verdes. Si los guisantes son frescos, igual tenemos también que sacarlos de las vainas.
  4. Cortamos las zanahorias en cuadraditos pequeños y las judías verdes en cuadrados.
  5. Preparamos un bol con agua muy fría. Le ponemos unos hielos para asegurarnos.
  6. Hacemos al vapor cada una las verduras. Los guisantes 3 minutos, las zanahorias y las judías verdes 5. Cocinar al vapor nos ayuda a conservar nutrientes.
  7. Vamos poniendo las verduras que hemos cocina, menos las patatas, en el bol con agua fría para cortar la cocción.
  8. ¿Qué hacemos mientras se van cocinando cosas al vapor? Cortamos las aceitunas verdes en rebanadas, que queden como un donut.
  9. Si no tenemos veganesa, la preparamos.
  10. Truco para aligerar la veganesa: en un repimiento, ponemos una cucharada de veganesa y añadimos una cucharada de patata, que ha de estar muy tierna. Mezclamos bien con un tenedor.
  11. Escurrimos las verduras bien y las ponemos en un recipiente junto a las aceitunas cortadas y la patata, que ha de estar un poco deshecha.
  12. Añadimos una pizca de sal y mezclamos bien.
  13. Finalmente, añadimos la veganesa con patata y mezclamos.
  14. Guardamos en la nevera en un táper y servimos fresco.
mi ensaladilla rusa vegana
Aquí mi ensaladilla rusa vegana sin aceitunas

Veganesa casera fácil

patatas con veganesa casera fácil

Prepara una veganesa casera fácil en muy pocos minutos, con ingredientes muy sencillos.

Si hay algo que debamos tener claro, es que se trata de una salsa de la que no se puede abusar, exactamente igual que en el caso de la mayonesa con ingredientes de origen animal.

La hemos utilizado para la ensaladilla rusa vegana, pero también es habitual que se utilice en bocadillos untada en el pan. Para mi, lo ideal es utilizar una cucharada por ración, y no colmada, contando las cucharadas sin colmar como si fuesen aceite.

veganesa casera fácil
Mi veganesa casera fácil

Receta de veganesa casera fácil

Normalmente, utilizo medidos en taza o cucharadas calibrados, de los que podemos comprar en tiendas de cocina o grandes superficies. Así, una taza siempre es una taza y mide lo mismo.

En este caso, depende de la cantidad que queramos hacer, así que os indico en «medidas» para que veáis la proporción. Os invito a empezar con una medida de una taza o un vaso.

Vamos a utilizar bebida de soja porque tiene un contenido en grasa interesante. Podemos usar cualquier otra, pero cuidado con los sabores.

A más neutra, mejor. A menos dulce, mejor aún.

Ingredientes

  • 1 medida de aceite de oliva suave de primera prensada, o de algún aceite de semilla neutro que sea de primera prensada.
  • 1 medida de bebida de soja sin azúcares añadidos
  • 2 cucharadas de vinagre de manzana o de zumo de limón (por cada taza, recalcula si has usado otra medida)
  • 1 pizca de sal

Indicaciones

  1. Pon todos los ingredientes en el vaso de la batidora.
  2. Bate con una velocidad medía sin mover la mano de la batidora, porque se podría cortar.
  3. Una vez la tengas ligada, puedes mover la mano para incoporar bien todos los ingredientes.
  4. Guárdala en un recipiente de cristal que hayas lavado y pasado por un baño maría anteriormente.
  5. En la nevera te aguantará varios días sin problemas.

Es una salsa a la que se le puede añadir ajo, y convertirla en ajonesa, o también especias o picante. Hazla tuya añadiéndole aquello que más te guste al vaso en el primer punto.

El color de la mayonesa dependerá del tipo de aceite y de lo que le añadas. Si usas aceite de oliva virgen extra tendrá un gusto muy fuerte y un color amarillento.

En la nevera, con el frío, seguramente perderá untuosidad. Sácala un poco antes si la vas a servir en un tarro o recipiente.

Lasaña vegana fácil: receta sin soja

Lasaña vegana fácil

Una lasaña vegana sin soja puede tener muchos rellenos: setas, espinacas, seitán… Pero también podemos usar la proteína de guisante texturizada. Ya habéis visto que soy una fan de esta opción.

En este caso, he decido ponerle bechamel por encima. Algunas personas necesitamos una dieta baja en hidratos simples, y como todo lo que cocino me lo como, esta opción es la que mejor se ajusta a mis necesidades.

Pero, por supuesto, podéis buscar una receta de bechamel vegana y disfrutar con ella. Yo he usado crema de almendras para suavizar el relleno y de esta forma esquivar la soja. En el mercado tenéis cremas para cocinar de soja, avena, coco… y almendra, además de la de soja, la más habitual.

Esta receta se puede hacer exactamente igual con proteína de soja texturizada fina o gruesa. La soja no es un problema para la salud de las personas, pero es importante no centrar nuestra alimentación en un solo alimento. Es por esto que estoy utilizando la opción de la proteína de guisante.

Receta de lasaña vegana fácil

Ingredientes para dos personas

  • 4 placas de lasaña sin huevo
  • 60 g de proteína de guisante texturizada
  • 1 puerro
  • 1 diente de ajo
  • 4 cucharadas soperas de salsa de tomate
  • 50 ml de crema de almendras
  • sal
  • pimienta
  • pan integral rallado
  • 2 cuchadaras de aceite de oliva virgen extra
  • 1 vaso de agua

Indicaciones

  1. Empezamos por hacer el relleno.
  2. Pelamos y fileteamos el ajo.
  3. Lavamos bien y picamos el puerro muy pequeño.
  4. En una sartén, a fuego medio, ponemos una cucharada de aceite de oliva.
  5. Cuando esté caliente, añadimos el ajo y el puerro y los pochamos. Es más fácil si lo hacemos a fuego bajo con tapa.
  6. Una vez esté, añadimos medio vaso de agua y la salsa de tomate.
  7. Removemos bien e inmediatamente añadimos la proteína de guisante texturizada.
  8. Apagamos el fuego y añadimos casi toda la crema de almendras. Removemos.
  9. Salpimentamos y reservamos. Podemos dejar enfriar y guardarlo en la nevera hasta que lo necesitemos.
  10. Remojamos las placas de lasaña.
  11. Colocamos la primera placa en el recipiente donde vamos a gratinar.
  12. Añadimos una parte del relleno y ponemos una plana encima.
  13. Vamos rellenando hasta acabar con una placa de lasaña.
  14. Aquí es cuando iría la bechamel, pero prefiero ponerle un poco de crema y de pan integral rallado.
  15. Precalentamos el horno a 200 – 220ºC.
  16. Horneamos durante 10 minutos a 200ºC. Revisa el paquete de lasaña, las indicaciones pueden variar según la marca.
  17. Servimos aún caliente.

Si os gusta con queso rallado por encima, la marca Violife es seguramente la que tenga el queso para fundir más logrado y más accesible. Aunque no sea nada saludable, algo que prefiero dejar claro.

También es una buena idea preparar relleno en cantidad, como parte del batchcooking semanal. Este nos puede servir para acompañar un plato de pasta o de arroz.

La receta es muy sencillo y el relleno admite muchas variantes, especialmente porque se presta a añadirle verduras y hortalizas de temporada variadas que tengáis en la nevera. Una cebolla y un pimiento pochados le darían otra dimensión.

Ponedle más relleno que yo, que hice corto aquí. No todo sale bien a primera.

Guisantes frescos con tofu

La temporada de los guisantes está aquí y no quería dejar de veganizar otra receta muy típica así que os propongo Guisantes frescos con tofu, que nos hará las veces de proteína. Así eliminamos de la ecuación el jamón, el chorizo o el bacon, que además son mucho más caros.

Las recomendaciones de salud actuales dejan a las carnes procesadas fuera de las dietas saludables, limitándolas. Un ejemplo aquí. Todo lo contrario del tofu, que es una excelente fuente vegetal de proteínas. También de calcio. Una tabla rasa sobre la que imprimir sabores conocidos o nuevo, experimentar y disfrutar.

Los guisantes frescos son una delicia, y no tenemos siempre la posibilidad de degustarlos. Es cierto que los congelados, a nivel nutricional, son perfectos, y una buenísima opción para tenerlos siempre a mano.

Pero si tienes unos guisantes recién cogidos del agricultor de un par de pueblos al lado del tuyo, no dudes en aprovechar para probarlos con muy poca cocción. El sabor es mucho más intenso.

Receta de guisantes frescos con tofu

Ingredientes para 2 personas

  • 200 g de guisantes frescos
  • 100 g de tofu duro
  • 1 cucharadita rasa de pimentón de la Vera ahumado
  • aceite de oliva virgen
  • sal
  • pimienta

Le podéis poner cebolla caramelizada, patata cocida, pimientos escalivados… Esto es una base muy simple con poquitos ingredientes.

Indicaciones

  1. Empezamos por quitar los guisantes de las vainas, si es que no estaban ya pelados. Las vainas no se tiran, puedes hacer una sopa o un puré bien rico.
  2. Cortamos el tofu en cuadrados o en rectángulos.
  3. Lo ponemos en un bol, añadimos el aceite y el pimentón y mezclamos. Dejamos que repose.
  4. Preparamos un bol de agua con cubitos de hielo para parar la cocción de los guisantes. Esto hay que hacerlo siempre que hacemos una verdura al vapor o escaldada durante poco tiempo o se nos pasará de cocción.
  5. Hacemos los guisantes al vapor durante 3 minutos, máximo 5. Si están muy tiernos, 3 minutos máximos.
  6. Metemos los guisante en el agua fresquita. Cuando estén frío, los colamos y los reservamos.
  7. En una sartén caliente, a fuego medio o bajo, «doramos» el tofu. Al llevar pimentón, os recomiendo que el fuego esté bajito y no se queme, o amargará. Si sois de ponerle ajo a todo, este es vuestro momento de añadir un diente de ajo o dos picaditos.
  8. Añadimos los guisantes y salpimentamos.
  9. Le damos un par de vueltas con una cucharada de madera o silicona y servimos.

Esta es mi presentación: cazuelita de guisantes frescos con tofu al pimentón ahumado.

cazuelita de guisantes frescos con tofu

Turmeric latte: bebida vegetal de cúrcuma

bebida vegetal de cúrcuma

Le llaman leche dorada pero a mi ese nombre no me convence y prefiero bebida vegetal de cúrcuma. O turmetic latte, que queda más moderno.

Las bebidas vegetales con cúrcuma se han puesto de moda por las propiedades antiinflamatorias de la cúrcuma. Lo que no está tan claro es la eficacia, ya que parece ser la curcumina no es precisamente fácil de asimilar y que las cantidades para que sea efectiva no son fáciles de conseguir mediante la alimentación.

Es por ello que pongo la pimienta opcional, porque realmente si no nos gusta, dado que yo no le acabo de ver beneficios reales, podemos saltarnos la combinación tradicional pimienta más cúrcuma.  Y como no soy nada fan de usar aceite de coco, por la falta de proximidad, os invito a probar con una crema de almendras, que también es grasa y tiene un sabor más cercano.

Como ocurre con otros compuestos, las ventajas están ahí pero es la suplementación la que realmente puede ayudarnos a aprovechar las substancias que la naturaleza nos ofrecen.

Igualmente, siempre es interesante tener a mano bebidas que nos gusten y que no estén cargadas de azúcares o grasas de mala calidad. Una buena alternativa si queremos pasar del café, que sí es un inflamatorio.

Receta para un vaso de bebida vegetal de cúrcuma

Ingredientes

  • 1 taza de bebida vegetal sin azúcar añadido
  • 1 cucharadita rasa de cúrcuma en polvo
  • 1 cucharadita rasa de canela
  • 1 cucharita de crema de almendras o anacardos
  • una pizca o hasta media cucharadita de pimienta negra molida (opcional)

Indicaciones

  1. Calentamos la bebida vegetal a fuego medio, sin que hierva.
  2. Añadimos la canela y la pimienta y removemos.
  3. Cuando esté bien incorporado todo, añadimos la cúrcuma en polvo. La primera vez podéis probar con menos cantidad, ya que es un sabor muy intenso.
  4. Añadimos la crema de almendras, batiendo hasta que se disuelva con unas varillas si es necesario.
  5. Servimos en una taza o vaso aún caliente.
  6. Si te gusta con espuma, reserva un poco de bebida vegetal y utiliza un espumador (manual o eléctrico) y si eres amante de la canela, espolvorea un poco por encima. Ten en cuenta que no todas las bebidas vegetales hacen espuma.

Una medida de taza americana son unos 230 ml, aunque lo mejor es tener medidores de tazas y de cucharadas soperas y cucharaditas, y no utilizar las que tenemos en casa. Estos medidores son muy útiles y fáciles de utilizar para este tipo de recetas.

Gofres de patata veganos

Gofres de patata veganos

Volví de Newcastle con muchas ganas de hacer unos gofres de patata veganos y caseros. Me parecieron una idea genial para acompañar desayunos de cuchara después de verlos en un típico desayuno inglés veganizado que nos tomamos en Supernatural Café.

Al ser la primera vez que los hacía, preferí que llevasen harina de fuerza y asegurar de que iban a salir bien, pero seguiré investigando para hacerlos con harina sin gluten. Así que pronto espero poder traerte una receta de gofres de patata veganos y gluten free.

La receta es una base que, una vez dominada, puede ser modificada añadiéndole especias o aceites aromatizados.

Receta de gofres de patata veganos

Ingredientes para dos gofres

  • 250 g de patata cocina
  • 100 g de harina de fuerza
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen
  • 4 cucharas soperas de agua
  • 1 cucharadita rasa de levadura química
  • 2 pellizcos de sal

Indicaciones

  1. En un bol, coloca 200 gramos de patata pelada y cocida o hecha al vapor, que esté muy blanda, y con un tenedor hazla puré.
  2. Añade las dos cucharadas de aceite y la sal, que te ayudarán a conseguir el puré.
  3. En otro bol, tamiza la harina y añade la levadura, mezclando bien.
  4. Mezcla la harina con el puré y añade una cucharada de agua para facilitarte el trabajo. En este punto, es mejor trabajar con las manos.
  5. Añadimos las 3 cucharadas de agua que faltan, poco a poco, y amasamos cada vez. Nos tiene que quedar una masa compacta, estilo pan, pero con la untuosidad de la patata.
  6. La cantidad de agua dependerá de la humedad de la patata y del tipo de harina, así que puedes necesitar algo más de agua. Por eso es mejor añadir poco a poco. Si ves que no está ligada la masa con 4 cucharadas de agua, añade otra. Amasa bien antes de seguir añadiendo.
  7. Deja reposar la masa durante al menos 5 minutos.
  8. Enciende la gofrera para que se caliente.
  9. Divide la masa en 2 o en 4, dependiendo del tipo de gofrera, y colócala extendiéndola de forma uniforma por la superficie de la misma.
  10. Estos gofres suben, así que te debería quedar algo de hueco al cerrar. Sino, el sobrante se escapará por los lados. Como no hay gofreras estándar, debemos experimentar hasta dar con la cantidad adecuada para la nuestra.
  11. Esperamos a que estén doraditos y servimos. Es posible que tengamos que ir abriendo a ver como están, ya que el tiempo es muy variable de una gofrera a otra.
Masa de gofres de patata veganos
Masa de los gofres de patata veganos.

Estos gofres de patata veganos son ideales como acompañamiento a un plato salado, con legumbres, tofu, seitán o hamburguesas vegetales.

También son un genial sustituto de la tostada mañanera. Se pueden dejar hechos de un día para otro y calentar en sartén, añadiendo champiñones o espárragos para un desayuno salado.

English Breakfast con gofres de patata veganos
Mi versión del desayuno inglés, con gofre de patata.

Para esta receta necesitas gofrera. Si no tienes, puede hacer una especie de tortita fina y pasarla por la plancha o la sartén, a poder ser sin aceite.

Tostada de aguacate y tofu para brunchear

Tostada de aguacate con tofu

Una opción típica para un brunch vegano es la tostada de aguacate y tofu. Es un pena que en muchos restaurantes y cafeterías que ofrecen menú de brunch no se incluya. De hecho, suele haber muy pocas opciones veganas. A veces, consigues una tostada con aguacate, sin los huevos en cualquiera de sus formas bruncheras, pero al mismo precio.

Así que para que la disfrutéis en casa, y para esos sitios que quieren incluir una opción algo más elaborada en sus cartas, aquí va una versión de tostada de aguacate con tofu revuelto.

Uno de los ingredientes, la sal kala namak, es absolutamente opcional, pero es estupenda para dar sabor a huevo. Por lo que si se quiere sorprender, es una gran aliada. Además, es algo que se usa muy poco y que al final sale muy bien de precio, porque no la vamos a usar nunca como sal común, ni por cantidad ni por frecuencia.

Sobre los aguacates: es muy importante que sean de proximidad. Sino, es mejor no tomarlos. El cultivo de aguacates se ha convertido en un problema real para muchas comunidades, especialmente en México.

En mi cocina, los aguacates son siempre nacionales. Normalmente, malagueños, de los de Exotic Fruit Box.

Receta de Tostada de aguacate y tofu

Ingredientes para 2 personas

  • 1 aguacate maduro mediano o grande.
  • Dos panecillos o 4 rebanadas de pan medianas o dos grandes, siempre pan integral.
  • 200 g de tofu blando.
  • El zumo de medio limón.
  • Orégano.
  • Pimienta negra molida.
  • Ajo en polvo.
  • Sal.
  • Sal kala namak.
  • Aceite de oliva virgen.

Indicaciones

  1. Tostamos los panecillos partidos por la mitas o el pan que tenemos.
  2. Para sacarlo de la cáscara, es genial usar una cuchara después de partirlo por la mitad.
  3. Pelamos el aguacate, le quitamos el hueso, y lo dividimos de forma igualitaria en cuatro o en dos, según las piezas de pan que tengamos.
  4. Cortamos a cuadraditos o a tiras y los colocamos en el pan.
  5. Ponemos un poco de sal, pimienta negra y ajo en polvo y el zumo de limón o de lima, de forma equilibrada en todas las tostadas.
  6. Para el tofu revuelto, lo desmenuzamos con las manos para que quede bien menudo.
  7. Después, en una sartén caliente, con una cucharada de aceite de oliva, lo tostamos un poco.
  8. Añadimos el tofu a las tostadas cuando esté templado.
  9. Por encima, añadimos el orégano y la sal kala namak.

Con esta base, podemos hacer muchas combinaciones con hojas verdes, tomate, patés vegetales en la base (como hummus o olivada).

Tostada de aguacate con tofu
Unas tostadas diferentes y muy apetecibles.

Curry rojo de calabacín y lentejas: receta vegana

Curry de calabacín y lentejas

Para hacer este curry rojo de calabacín y lentejas necesitas una pasta de curry que sea vegana. Hay que tener cuidado porque muchas llevan ingredientes de origen animal, dependiendo del país de origen de la receta de la pasta. Suelen ser salsas o concentrados de marisco o pescado.

No es lo mismo la pasta de curry, ya sea rojo, verde o de otro tipo, que el curry en polvo convencional. El resultado no se va a parecer en nada, pero también se encuentra curry rojo en polvo y el uso es el mismo.

Este tipo de ingredientes se puede comprar en supermercados y tiendas orientales.

Receta de Curry rojo de calabacín y lentejas

Ingredientes para dos raciones generosas:

  • 200 gramos de lentejas cocidas
  • 2 calabacines grandes
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de pasta de curry rojo
  • 250 ml de leche de coco
  • pimienta
  • sal
  • aceite de oliva virgen
  • chili en polvo (opcional)

Indicaciones

  1. Lavamos bien los calabacines, los pelamos, los cortamos a dados y los reservamos.
  2. Pelamos la cebolla y los ajos y los picamos.
  3. En una sartén caliente, a fuego medio, ponemos un par de cucharas de aceite de oliva virgen.
  4. Antes de que se dore el ajo, añadimos los calabacines. Los pochamos a fuergo bajo con una tapa, para que se hagan en su propio jugo. Podemos añadir un poco de agua de ser necesario.
  5. Mientras, calentamos un poco la leche de coco y disolvemos la pasta de curry en ella.
  6. Añadimos la leche de coco con curry a la sartén, junto con las lentejas.
  7. Salpimentamos. Si nos gusta el picante, añadimos una cucharadita rasa de chili en polvo o en copos.
  8. Cocinamos a fuego bajo, mezclando bien para que se incorporen todos los sabores. El calabacín ha de quedar desecho y las lentejas enteras pero tiernas.
  9. Si queremos que nos quede más líquido, siempre podemos añadir más leche de coco o caldo de verduras.

Si no encuentras leche de coco, puedes usar otra leche vegetal, mejor siempre sin azúcares añadidos. Si compras leche de coco en lata, puedes agitar la lata y aprovechar la crema resultante, o guardar la «nata» de coco para otra preparación.

Para acompañar el curry rojo de calabacín y lentejas nada mejor que un cereal integral, como el arroz, la quinoa o el trigo sarraceno. Así también conseguimos que el plato sea sin gluten.

Curry rojo de calabacín y lentejas