9 cosas que hacer cuando no puedes salir de casa

Otro artículo con 9 cosas que hacer cuando no puedes salir de casa por culpa del coronavirus, sí.

#yomequedoencasa #staysafe

Lo cierto es que esta no es mi primer confinamiento involuntario. Estuve bastante más tiempo en una situación similar por culpa de una depresión, y la culpa en aquel caso era de la medicación, que no podía retirarme alegremente aunque me dejara para el arrastre. También he tenido muchas épocas en las que no he podido salir de casa por culpa del Síndrome del Intestino Irritable. O más bien por culpa de la diarrea (o al miedo a tenerla).

Y, por supuesto, también me tocó quedarme en casa muchos días en los post operatorios del lipedema. Especialmente en el tercero, que estaba mucho más débil. Salía a darle una vuelta al bloque, a comprar el pan, al médico o al fisio.

Todo esto sin contar con las semanas de entregas de los máster, en las que me he encerrado días sin salir para poder cumplir con las fechas de la universidad y del trabajo. Un encierro voluntario pero que también me ha permitido aprender a gestionarme en un espacio minúsculo (el minipiso donde vivo) durante días.

Mis 9 cosas que hacer en confinamiento o reposo

1. No hacer nada

Lo mejor que se puede sacar de un momento así: no hacer nada, sin culpa.

Seguramente sea lo que más me ha costado aprender a hacer en toda mi vida. Nada de nada. Dejar pasar las horas. Aburrirme. Estar conmigo misma sola sin más. Es un buen momento para conocerte, hacer preguntas, divagar o soñar despierta. Para mi es el paso previo al resto de cosas que hacer, porque me obliga a romper con inercias y rutinas que en estas situaciones no tienen porqué ser necesarias.

2. Conecta contigo misma

Pasar tiempo sola te obliga a conocerte más, a hablar contigo misma, a parar y pensar. La primera vez que frenamos en seco es probable que esto sea algo incómodo, incluso desagradable. Nuestro ritmo de vida es muy rápido y muchas veces nos movemos por inercia. ¿Recuerdas porqué haces lo que haces?

Es un buen momento para meditar, (re)conocerte y (re)organizarte. Dibuja, escribe, canta. Busca nuevas formas de comunicarte contigo y con los demás.

Si necesitas apoyo psicológico, busca consultas online que se puedan adaptar a ti.

3. Descansa

Domir o descansar no suelen estar muy alto en nuestra lista de prioridades. Sin embargo, nuestro cuerpo lo necesita para repararse. Eso no implica estar sin movernos todo el día, sino aprovechar que tienes la oportunidad de dormir en un momento del día en el que no puedes y disfrutarlo.

Es importante observar la higiene del sueño. Cuestiones tan sencillas de poner en práctica como irnos a dormir pronto, no tomar estimulantes como el café ni tampoco alcohol después de media tarde o cuidar del entorno en el que dormimos y habitamos. Mantener la habitación limpia y ordenada e intentar utilizar la cama solo para dormir (aquellas personas que podáis, en pisos compartidos esto es más complicado).

Si tienes un ritual para dormir, síguelo. Si no lo tienes, es un buen momento para adoptar uno.

9 cosas que hacer: dormir

4. Cocina

Cocinar es una actividad que te permite estar sin el móvil en la mano, sin recibir miles de mensajes, sin consumir contenido simplemente por consumirlo. Y comer es algo que vas a tener que hacer. Además, es posible que tengas un alijo de garbanzos o de otros alimentos que quieras gastar. Repasa lo que tienes en la despensa y en la nevera y ponte primero con los frescos.

En esta web tienes un apartado de recetas veganas para ponerte a practicar desde ya. En mi libro Guía Vegana para el vegano (im)perfecto tienes un recetario y varios menús para que veganices tu día a día y saques tu creatividad.

Si no sabes cocinar, es un buen momento para aprender. Yo sabía lo justo y mírame ahora 🙂

5. Muévete

Una de las cosas que siempre he hecho en todos mis encierros, cuando la salud me lo ha permitido, ha sido ejercicio. Oxidarse y perder músculo no es lo peor que nos puede pasar por no movernos. A mi me cuesta hasta pensar con claridad, ya no hablemos de descansar bien, si me paso más de dos días entre el sofá y la cama.

Tienes cientos de aplicaciones, tutoriales de youtube y directos en instagram de todo tipo de actividades físicas para hacer en espacios reducidos. Es posible que ahora eches de menos unas bandas rígidas o unas mancuernas de poco peso, pero siempre hay opciones.

5. Escucha música

Sin hacer nada más. O quizás bailando. La música puede ser más que una banda sonora que nos acompaña del camino al trabajo o en los entrenamientos. Puedes aprovechar para hacer arqueología musical, revisar discos y CD’s olvidados o hacer nuevas listas de reproducción de Spotify (o cualquier otro servicios de streaming).

Es un momento complicado para la gente que se dedica a este tipo de sector, así que si puedes, recuerda que seguramente el merchandising es de donde más beneficio sacan los grupos. Puedes también comprarte alguna canción o disco online, aunque lo tengas en tu servicio de streaming.

Te puedes también apuntar a ver iniciativas como el Yo me quedo en casa festival.

6. Películas y series reconfortantes

A mi en estas situaciones me gusta ver aquellas que me hagan sentir bien. No hace falta ponerse al día con nada. Para mi es el momento de ver series coreanas larguísimas con tantos episodios que cuando la acabas no sabes ni como ha empezado. También es ideal para pseudo maratones: volver a ver todo Harry Potter o Star Wars seguido puede ser una buena idea.

Simplemente, escoge según tu estado de humor.

8. No te aisles

Quizá con el confinamiento de estos días no ha pasado que haya tanta aislamiento porque estamos muchos igual: en casa teletrabajando o afectados con un ERTE.

Esto hace que de repente mucha gente estemos en casa, con necesidad de comunicarnos. De hecho, igual nos estamos comunicando más de lo que necesitas, contagiándonos del miedo y la inseguridad que sea crea en una situación de incertidumbre y alarma mundial.

Pero esta situación no es siempre la habitual. Si es por alguna patología o situación personal, quedarnos en casa nos impide socializar. Es posible que además no tengas muchas ganas, pero es importante no llegar a aislarnos del todo.

Aprovecha la tecnología a tu favor: desde apps como Hourse Party o Zoom, a simplemente llamarnos por teléfono o escribirnos correos. Mantén el contacto con las personas importantes para ti.

9. Desconecta del ruido

Haz «limpieza» de redes sociales. También de la televisión, los programas de telerealidad, el salseo, la información sobre la pandemia o los directos de instagram. Seguramente sigues a mucha gente que no te aporta y ahora es un buen momento para quedarte con aquello que realmente te aporta y te hace sentir bien.

Además, en un momento en el que estamos con tanta exposición a la sobre información, dejar de recibir nuevas noticias, muchas contradictorias, de forma constante a mi me genera estrés. Sin embargo, me gusta recibir memes y contenido divertido, que me ayuda a sentirte mejor. Pero quiero saber elegir cuando lo veo.

10. Aprende algo nuevo

Ya sea escuchando un podcast, con un curso de Udemy o de Domestika o viendo vídeos de youtube. Aprovecha el tiempo, si te apetece, para aprender algo nuevo por el gusto de aprenderlo. Sin que sea una obligación.

Puede ser algo que requiera atención u otra cosa que simplemente nos entretenga y nos divierta. En todo caso, es una buena forma de evadirnos de la situación.

En una situación de reposo por enfermedad, es muy posible que no te sientas con mucha fuerza para algo así, pero puedes simplemente escuchar un podcast interesante, que te aporte algo nuevo. Aprender no tiene porqué ser siempre algo productivo.

10 cosas que hacer: respira
Respira.

Este decálogo es personal. Lo que me ha funcionado a mi igual no te funciona a ti. Pero lo que sí o sí necesita nuestro sistema inmunológico es descansar y dormir bien, comer de forma saludable y hacer ejercicio. Lo cual no quita que te comas unas patatas fritas o que un día te hagas un maratón de tu serie favorita.

Sin embargo, cuando son tantos días seguidas, tenemos que proponernos intentar seguir bien. Para mucha gente es importante vestirse cada día como para salir a la calle, otra puede ir en pijama sin problema. Lo importante es cambiarse de ropa y asearse de forma diaria, lo demás dependerá de tus necesidades.

¿Qué añadirías a estas 9 cosas que hacer cuando no puedes salir de casa? ¡Que no sea trabajar!