10 motivos para comer hamburguesas vegetales

Las personas veganas comemos hamburguesas vegetales. Hay gente que prefiere las de arroz y tofu de las marcas eco de toda la vida, hay quién se las hace en casa y también hay quién busca el sabor de la carne en las nuevas hamburguesas tecnológicas.

También las puedes hacer en casa. Aquí mismo tienes varias recetas, desde las típicas de garbanzos a las de avena con legumbres, también sin gluten.

Hamburguesas de garbanzos
Las hamburguesas vegetales pueden ser así de apetecibles.

El caso es que parece que a muchas personas, incluso dentro del veganismo, le sorprende que por un lado se rechace el consumo de carne y por el otro coma una “hamburguesa vegetal” con las reminiscencias animales que conlleva.

Parece que llamarlas hamburguesas ha generado malestar en la industria de la carne. Sinceramente, durante mucho tiempo se han hecho hamburguesas de todo tipo de ingredientes sin que generase ningún debate. Hay hamburguesas de atún o de arroz con cosas desde hace años. Pero, ¡ay!, que ahora las tenemos que compiten en sabor y textura con las clásicas de carne. Lo era un formato de comida rápida sin mucho interés ha pasado a ser algo que «proteger».

El tema para mi está claro: los consumidores distinguen perfectamente unas de otras, pero las hamburguesas vegetales que antes no tenían casi distribución, ahora están por todas partes y suponen una competencia real. El bolsillo, como siempre, el motivo que hay detrás de este tipo de campañas de protección de un producto que no lo necesita.

Sin embargo, las hamburguesa vegetales triunfan como formato dentro y fuera del veganismo por muchos y variados motivos.

10 motivos para comer hamburguesas vegetales

  1. Una hamburguesa hace en pocos minutos. Como vegana, no pienso renunciar a la rapidez y la comodidad de hacer algo rico vuelta y vuelta.
  2. Es una comida que reconocemos y de la que tenemos muy buenos recuerdos. En general, asociamos las hamburguesas a momentos de disfrute y ya nos predispone positivamente.
  3. Son muy fáciles de cocinar. Vuelta y vuelta y ya las tenemos. .
  4. También las podemos comer versión gourmet con una guarnición de patatas gajo o como opción de comida basura vegana, con todo lo que se supone que lleva un hamburguesa «guarra», con su queso Violife y todas las salsas que nos podamos imaginar.
  5. Si decidimos hacerlas en casa, son una gran opción para hacer cantidad y congelar. Si las compramos congeladas, ya las tenemos listas. Nos salvan cuando no hay tiempo o ganas.
  6. Son muy económicas si las hacemos en casa. Cuando las hacemos de legumbre o soja texturizada, el precio baja estrepitosamente. Y siguen siendo muy nutritivas y altas en proteínas.
  7. Quedan muy bien en bocadillo, algo que nos ayuda cuando comemos fuera. Mucha gente no sabe que meterle al bocata cuando empieza con una dieta vegetal (aunque hay miles de opciones). Y seguramente te guste más que ponerle filetes de tofu.
  8. Te ayuda a camuflarte en una barbacoa o un picnic. Si te llevas Frys, Linda McCarthy, Beyond Meat o Moving Mountains, es posible que quieran probarlas. Especialmente las Beyond, que parece que sangren.
  9. Te ayudan con las tentaciones, si las tienes. Algunas personas, aunque sean veganas, echan de menos el sabor de la carne o la experiencia de comer una hamburguesa. Las hamburguesas trampantojo, como la Beyond, salen al rescate. Porque soy vegana por los animales, no por el sabor de la carne.
  10. Son mejores para el medio ambiente que tradicionales de carne. Incluso las compradas. Sin embargo, las ganadores por goleada son las hamburguesas de legumbre y las de proteínas texturizadas. Baratas, ricas, con mucha proteína y respetuosas con el planeta.
Este es el impacto de diferentes dietas en EEUU según Shrink that Footprint.

Así que ya ves que hay multitud de motivos diferentes para comer hamburguesas vegetales. Aunque hay una muy importante que no está en la lista: no haber tenido que matar al animal por su carne.

Ojo: algunas hamburguesas vegetales comerciales o caseras son muy bajas en proteínas.

A veces, relacionamos hamburguesa con comida proteica y no revisamos los macronutrientes. Ni la quinoa ni los champiñones son fuentes de proteína al nivel de las legumbres. Incluso si son de cereal con tofu, revisa el porcentaje de este, igual tampoco cubre la parte proteica.

Esto no debe es un problema en sí mismo, siempre que lo tenemos en cuenta si la acompañamos con un hummus de cualquier legumbre o le añadimos tofunesa. ¡La creatividad y la variedad de la cocina vegetal nunca se acaba!