Escalope de proteína texturizada

Escalope de proteína texturizada

Este Escalope de proteína texturizada de guisante es muy fácil de hacer. Es ideal para congelar, así que lo puedes incluir en tu batch cooking semanal. ¿Por qué usar proteína texturizada de guisante y no de soja? Para empezar, para poder dar una alternativa a las personas que tienen intolerancia a la soja. Pero también porque se comporta de forma muy diferente y es ideal para las masas, ya que tras la hidratación queda mucho más pegajoso.

A mi me gusta comprar este tipo de proteína en diferentes tamaños, aunque de guisante normalmente lo compro a granel en tiendas como J. Renobell, The Living Food o Grans de la Terra en Barcelona. Si lo queréis comprar online, los amigos de Veggieroom también la tienen.

Este escalope de proteína texturizada, aunque no lleva harina en su masa, no es apto para personas celíacas, ya que precisamente el otro ingrediente, el que ayuda a apelmazar y que no se deshaga, el germen de trigo. Igualmente, os recuerdo que ya hay una receta de escalope o de milanesa de soja en en blog.

El germen de trigo es la donde encontramos parte de esos nutrientes tan interesantes del cereal pero que no están en las harinas blancas. Se puede comprar en prácticamente cualquier sitio y es alto el proteínas. Es decir, en gluten.

Receta del Escalope de proteína texturizada

Ingredientes para dos escalopes

  • 40 g de proteína texturizada de guisante en seco
  • 40 g de germen de trigo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • agua para hidratar
  • sal
  • pan rayado, harina de garbanzo, panko o harina de almendra para empanar.

Esta sería nuestra base, con lo cual no tendría gusto a nada. Normalmente yo siempre utiliza las mismas especias. Os aconsejo mucho, para este tipo de recetas, los sazonares para carnes que ya vienen preparados, ya que sin duda son lo que queda menor. Yo en este caso le puse:

  • 1 cucharadita de postre de comino en polvo
  • 1 cucharadita de postre de albahaca en polvo
  • 1 cucharadita de postre de ajo en polvo
  • 1 cucharadita de postre de pimienta negra molida
  • Si os gusta el picante, añadid pimentón o chile picante molido al gusto.

Indicaciones

  1. Empezamos hidratando la proteína en agua caliente, cubriéndola. Normalmente no tarda más de 10 minutos si es de la fina.
  2. La escurrimos todo lo posible, amasando si hace falta.
  3. Añadimos el aceite y lo que hayamos escogido de hierbas y especias para darle sabor, así como la sal y mezclamos bien.
  4. Añadimos poco a poco el germen de trigo y vamos mezclando, hasta que quede completamente integrado.
  5. Lo más habitual es que no necesitemos añadir líquido. Recordad que necesitamos una masa muy manipulable para hacer un escalope fino, por lo tanto no ha de quedar húmeda. Si está excesivamente seca, siempre será posible añadir agua a cucharaditas pequeñas. Y si queda húmeda, podéis añadir más germen de trigo, harina de almendras, o harina de garbanzo.
  6. Dejamos que la masa repose al menos 4 horas en la nevera. Si la usáis directamente, tratadla con mucho cariño porque será más fácil que se desmenuce.
  7. Cuando la masa haya reposado y enfriado, toca darle forma. La podéis enharinar, empanar o rebozar.
  8. Aunque evidentemente se puede freír, os invito a hacer a la plancha con poco aceite, ya que por su finura se hace muy bien, o al horno, a 180ºC vuelta y vuelta, uno 10 minutos.
  9. Para darle la vuelta, usad una paleta grande y procurad que no se doble.
  10. El resultado ha de ser dorado pero no quemado.
  11. Las medidas son muy básicas, así que es muy fácil ir duplicando cantidades para obtener más.

Y así es como quedó el escalope de proteína texturizada de guisante. Lo acompañamos de patatas gajo de verano y champiñones.

Escalope de proteína texturizada

La mejor burger vegana, en Bacoa

Que el mejor sitio para comer una hamburguesa sea una hamburguesería no es algo raro. Pero que el mejor sitio para comerse una burger vegana en Barcelona, con la de restaurantes veganos que hay, sea el Bacoa, tiene mucho mérito.

Opciones veganas de calidad

Una de las cosas que agradezco desde el principio es que haya una opción vegana real, que tenga en cuenta la burger, las salsas y el pan. La Gran Vegano era mi favorita, porque, no nos vamos a engañar, me flipa el guacamole y la combinación es maravillosa.

Esta que veis en la Gran Vegano, con una burger vegana de garbanzos y espinacas, acompañada de aguacate machado y chutney de tomate. Sin mayonesa ni más salsas, que con esas dos de verdad que ya vamos sobrados. Que si queréis la receta, la tenéis en su web.

En verano sacaron durante un tiempo una burger de remolacha, que es algo que me sonaba como muy para veganos, y que no es lo que busco en una burguer. Pero la consistencia y el sabor global de esa burger me encantó. Así que cuando anunciaron que se iba a quedar en la carta me alegré mucho. ¡Dos opciones veganas en carta!

El nombre de la nueva es un juego de palabras, Roast Beet, y tiene como centro de atención una hamburguesa vegana de remolacha y quinoa muy compacta y de color estupendo, acompañada de salsa barbacoa casera, remolacha a la parrilla y aguacate. Ahora igual se entiende que está sea mi ganadora.

Las mejores patatas fritas

Y claro, luego están las patatas. Tantos las que son de corte french fries como las rústicas me encantan, si voy acompañada siempre pedimos una de cada y aprovechamos que tienen varias salsas veganas, como el ketchup casero, para mojarlas.

Otra cosa por la que me gusta ir a Bacoa es que puedes pedir la hamburguesa al plato, con ensalada, o con ensalada de lentejas. ¿No os parece una idea maravillosa?

Para mi es importante tener un lugar donde compartir una cena o una comida con mis amigos y mi familia. Igual de primeras prefieren la burger de siempre. Pero muchas veces, se atreven a probar la propuesta vegana y aquí sé que van a salir sorprendidos. Mi marido es muy fan de la gran vegano por su jugosidad a pesar de no ser vegano y no gustarle el aguacate. 

Y vosotros, ¿con cuál de las dos os quedaríais?