Horchata y leches vegetales caseras

Hacer horchata y leches vegetales caseras es muy fácil, aunque no nos vamos a engañar. Tiene 2 grandes inconvenientes:

  • Hay que tener tiempo para comprar los ingredientes, hacerla la bebida y limpiar y recoger todo.
  • Dura muy poquitos días, así que hay que hacer la que vayamos a consumir en unas 48 horas y ser rápidas en su consumo.

Además, los frutos secos no son baratos, así que si haces una leche vegetal de anacardos, no va a salir tan bien de precio como una de avena.

Y tenemos un montón de pulpa o residuo sobrante, que va genial para galletas, bolitas energéticas y bases de pasteles raw. Pero, otra vez, necesitamos el tiempo (y los conocimientos) para no malgastar este recurso.

Cómo hacer horchata y leches vegetales caseras con chufa o con frutos secos

Aunque la chufa, que es el ingrediente básico de la horchata, es un tubérculo, la podemos poner en esta categoría porque las instrucciones de uso son las mismas que para almendras, anacardos o avellanas.

El primer paso siempre es remojar bien el producto durante 8 horas. Si vas a hacer la leche o la horchata por la mañana, dejamos en remojo desde la noche anterior. El remojo se puede hacer dentro de la nevera si las temperaturas son muy elevadas. Ni queremos que fermenten ni hace falta que germinen. Usa un táper o cubre con un paño de algodón el remojo.

Puedes remojar incluso dos días, pero entonces te recomiendo que lo metas en la nevera en un táper y que vayas haciendo cambios de agua cada 8 horas.

Si no quieres hacer todo esto, puede utilizar harinas de frutos secos o de chufa. Aunque a mi me parece que encarecen mucho el precio final, es cierto que ahorra mucho tiempo.

Ahora viene cuando tenemos que hacer la bebida. Escurrimos bien los frutos secos o la chufa y batimos con agua. Para batir, podéis usar una batidora de mano, un robot de cocina estilo Thermomix o una estilo Nutribullet. Para las batidoras de manos, los frutos secos o la chufa han de estar blanditos o han de ser de muchos batios, sino las romperemos.

Una proporción típica seria una taza de frutos secos por medio litro de agua. A partir de aquí, va al gusto de cada uno si queremos más o menos densidad, más o menos cremosidad, o más o menos sabor.

Para la horchata, añadimos azúcar, canela y ralladura de limón al gusto al batir. Las recetas de horchata valenciana clásica las encontraréis a lo largo de todo Internet con las proporciones canónicas.

Una vez batido, lo pasamos por una malla fina o una bolsa de leche vegetales. Así separamos la pulpa y el poso de la parte líquida. Si tenéis la Chufamix, la verdad es que es mucho más fácil porque viene con un mortero. Aprietas, levantas, y listo.

Guardamos la bebida en la nevera, a mi me gusta hacerlo en un bote o en una botella de cristal. Y nos apuramos bebiéndolo.

La leche vegetal casera también vale para el café con hielo.

¿Porqué usar la Chufamix?

Después de años de usar diferentes bolsas para hacer horchata y leches vegetales caseras, me había acostumbrado a mi bolsita de nylon. Fácil de usar, de lavar… Ya tenía mi rutina hecha.

Me resistía a usar la Chufamix porque, no nos engañemos, es algo más que guardar en la cocina (o en la habitación de los trastos). Pero para mi lo mejor que tiene no es que sea fácil de usar o que solo necesites la batidora de mano (porque tengo Nutribullet y robot de cocina potente en casa).

Lo mejor es la emulsión. Lo dejas en la nevera y al día siguiente no tienes que agitar, estar perfectamente incorporado. Esto es algo que me encanta y que va genial, porque no solo se nota a la vista: también al gusto.

Así que me gustó tanto que ahora esto en el programa de afiliados. Teneís un 15% de descuento en su tienda con el código MIDIETAVEGANA.

Horchata y leches vegetales caseras con el Vegan Milker
El Vegan Milker de Chufamix.

Sí, es publicidad. Pero si no fuese algo que realmente me gustase y en lo que confío no estaría aquí. Yo elegí el Vegan Milker con mortero de madera. Aunque siga teniendo plástico, el problema no es el plástico: son los productos de usar y tirar y la obsolescencia programada. Así que si la cuidas bien puede tener Vegan Milker para rato.

Turmeric latte: bebida vegetal de cúrcuma

bebida vegetal de cúrcuma

Le llaman leche dorada pero a mi ese nombre no me convence y prefiero bebida vegetal de cúrcuma. O turmetic latte, que queda más moderno.

Las bebidas vegetales con cúrcuma se han puesto de moda por las propiedades antiinflamatorias de la cúrcuma. Lo que no está tan claro es la eficacia, ya que parece ser la curcumina no es precisamente fácil de asimilar y que las cantidades para que sea efectiva no son fáciles de conseguir mediante la alimentación.

Es por ello que pongo la pimienta opcional, porque realmente si no nos gusta, dado que yo no le acabo de ver beneficios reales, podemos saltarnos la combinación tradicional pimienta más cúrcuma.  Y como no soy nada fan de usar aceite de coco, por la falta de proximidad, os invito a probar con una crema de almendras, que también es grasa y tiene un sabor más cercano.

Como ocurre con otros compuestos, las ventajas están ahí pero es la suplementación la que realmente puede ayudarnos a aprovechar las substancias que la naturaleza nos ofrecen.

Igualmente, siempre es interesante tener a mano bebidas que nos gusten y que no estén cargadas de azúcares o grasas de mala calidad. Una buena alternativa si queremos pasar del café, que sí es un inflamatorio.

Receta para un vaso de bebida vegetal de cúrcuma

Ingredientes

  • 1 taza de bebida vegetal sin azúcar añadido
  • 1 cucharadita rasa de cúrcuma en polvo
  • 1 cucharadita rasa de canela
  • 1 cucharita de crema de almendras o anacardos
  • una pizca o hasta media cucharadita de pimienta negra molida (opcional)

Indicaciones

  1. Calentamos la bebida vegetal a fuego medio, sin que hierva.
  2. Añadimos la canela y la pimienta y removemos.
  3. Cuando esté bien incorporado todo, añadimos la cúrcuma en polvo. La primera vez podéis probar con menos cantidad, ya que es un sabor muy intenso.
  4. Añadimos la crema de almendras, batiendo hasta que se disuelva con unas varillas si es necesario.
  5. Servimos en una taza o vaso aún caliente.
  6. Si te gusta con espuma, reserva un poco de bebida vegetal y utiliza un espumador (manual o eléctrico) y si eres amante de la canela, espolvorea un poco por encima. Ten en cuenta que no todas las bebidas vegetales hacen espuma.

Una medida de taza americana son unos 230 ml, aunque lo mejor es tener medidores de tazas y de cucharadas soperas y cucharaditas, y no utilizar las que tenemos en casa. Estos medidores son muy útiles y fáciles de utilizar para este tipo de recetas.