Lasaña vegana fácil: receta sin soja

Lasaña vegana fácil

Una lasaña vegana sin soja puede tener muchos rellenos: setas, espinacas, seitán… Pero también podemos usar la proteína de guisante texturizada. Ya habéis visto que soy una fan de esta opción.

En este caso, he decido ponerle bechamel por encima. Algunas personas necesitamos una dieta baja en hidratos simples, y como todo lo que cocino me lo como, esta opción es la que mejor se ajusta a mis necesidades.

Pero, por supuesto, podéis buscar una receta de bechamel vegana y disfrutar con ella. Yo he usado crema de almendras para suavizar el relleno y de esta forma esquivar la soja. En el mercado tenéis cremas para cocinar de soja, avena, coco… y almendra, además de la de soja, la más habitual.

Esta receta se puede hacer exactamente igual con proteína de soja texturizada fina o gruesa. La soja no es un problema para la salud de las personas, pero es importante no centrar nuestra alimentación en un solo alimento. Es por esto que estoy utilizando la opción de la proteína de guisante.

Receta de lasaña vegana fácil

Ingredientes para dos personas

  • 4 placas de lasaña sin huevo
  • 60 g de proteína de guisante texturizada
  • 1 puerro
  • 1 diente de ajo
  • 4 cucharadas soperas de salsa de tomate
  • 50 ml de crema de almendras
  • sal
  • pimienta
  • pan integral rallado
  • 2 cuchadaras de aceite de oliva virgen extra
  • 1 vaso de agua

Indicaciones

  1. Empezamos por hacer el relleno.
  2. Pelamos y fileteamos el ajo.
  3. Lavamos bien y picamos el puerro muy pequeño.
  4. En una sartén, a fuego medio, ponemos una cucharada de aceite de oliva.
  5. Cuando esté caliente, añadimos el ajo y el puerro y los pochamos. Es más fácil si lo hacemos a fuego bajo con tapa.
  6. Una vez esté, añadimos medio vaso de agua y la salsa de tomate.
  7. Removemos bien e inmediatamente añadimos la proteína de guisante texturizada.
  8. Apagamos el fuego y añadimos casi toda la crema de almendras. Removemos.
  9. Salpimentamos y reservamos. Podemos dejar enfriar y guardarlo en la nevera hasta que lo necesitemos.
  10. Remojamos las placas de lasaña.
  11. Colocamos la primera placa en el recipiente donde vamos a gratinar.
  12. Añadimos una parte del relleno y ponemos una plana encima.
  13. Vamos rellenando hasta acabar con una placa de lasaña.
  14. Aquí es cuando iría la bechamel, pero prefiero ponerle un poco de crema y de pan integral rallado.
  15. Precalentamos el horno a 200 – 220ºC.
  16. Horneamos durante 10 minutos a 200ºC. Revisa el paquete de lasaña, las indicaciones pueden variar según la marca.
  17. Servimos aún caliente.

Si os gusta con queso rallado por encima, la marca Violife es seguramente la que tenga el queso para fundir más logrado y más accesible. Aunque no sea nada saludable, algo que prefiero dejar claro.

También es una buena idea preparar relleno en cantidad, como parte del batchcooking semanal. Este nos puede servir para acompañar un plato de pasta o de arroz.

La receta es muy sencillo y el relleno admite muchas variantes, especialmente porque se presta a añadirle verduras y hortalizas de temporada variadas que tengáis en la nevera. Una cebolla y un pimiento pochados le darían otra dimensión.

Ponedle más relleno que yo, que hice corto aquí. No todo sale bien a primera.