Cirugía de lipedema en brazos

Como ya sabéis las personas que me seguís en Instagram y en otras redes sociales, mi cirugía de lipedema en brazos fue un auténtico éxito.  La afectación de los brazos es inferior al 30%, por lo que somos muchas menos personas afectadas y hay menos casos con los que comparar.

No tenía muy claro que esperar y tampoco me quería hacer grandes expectativas a nivel estético. También sé que los postoperatorio son duros. Por eso mismo, antes de la primera cirugía de piernas, quiero explicar el postoperatorio de la cirugía de lipedema de brazos hasta ahora, que estoy ya casi plenamente recuperada.

Sobre el lipedema a nivel general ya tenéis otro post y sobre el preoperatorio también.

Cirugía de lipedema en brazos: intervención

Ingresé a primera hora, así que no tuve tiempo de ponerme muy nerviosa. Es importante llevar el consentimiento médico, el consentimiento para el anestesista y todas las pruebas médicas que nos han pedido.

Una vez está todo en orden a nivel de papeles, solo queda desvestirse y ponerse la bata. El cirujano vendrá a hacernos unas fotos para documentar el antes y el después de la zona a tratar. También nos hará el marcaje con un rotulador. El Dr. Burgos de la Obra me explicó cómo se iba a desarrollar todo el proceso y como era la intervención.

A partir de ahí, es esperar que nos lleven en la camilla a quirófano, nos levantaremos para que nos puedan aplicar un desinfectante/antiséptico estilo Betadine. Entonces por nuestro propio pie nos pondremos en la mesa de operaciones y el anestesista nos podrá la vía o las vías necesarias para la intervención.  En mi caso, al suministrarme anestesia general, no recuerdo nada más, me desperté en la habitación con mi marido. El Dr, Burgos de la Obra se acercó a explicarme como había ido la intervención y enseñarme las fotos tomadas allí.

Como vamos a estar dos días con un bolero compresivo y unas vendas encima, sin vernos los brazos, ver estas fotos ayudan mucho a hacernos una idea del cambio y de cómo ha ido todo. Nunca me había visto los brazos tan finos. Me sacaron 3,2 litros de grasa con la técnica WAL. Como me explicó el equipo de Medplast, en la cirugía de lipedema en brazos solo hay un punto por cada entrada de cánula, por lo que la cicatriz que queda es muy pequeña y si queda bien puede ser imperceptible.

Cirugía de lipedema en brazos: postoperatorio

Es vital seguir las instrucciones que nos da el cirujano. En algunos momentos nos puede parecer imposible cumplirlos, pero a mí me dejaron muy claro que el postoperatorio era crítico para el resultado final.

Las primeras 24 horas estuve ingresada así que fue todo bastante sencillo de cumplir. Durante esas horas estamos especialmente débiles y no debemos intentar hacer nada solas. No es el único día que vamos a necesitar ayuda para todo, así que es importante que en el hospital nos acompañe una persona de total confianza.

Al no ser de Madrid, una vez nos dieron el alta, mi marido y yo nos fuimos a un apartamento no muy lejos del hospital. Pude ir por mi propio pie, ya que, como os explicaba en los otros posts, las cirugías van por zonas y en la de brazos no se toca nada más. Viajar el día que nos dan el alta no está aconsejado, así que nos quedamos dos días más para volver a Barcelona con todas las garantías.

Drenaje linfático manual

El edema va apareciendo según pasan las horas. Nada más despertar tenía las manos normales, sin embargo al día siguiente tenía los dedos hinchadísimos. También se me hinchó el pecho y la cara debido al edema, y la piel cogió una tonalidad amarilla.

Normalmente, a las 48 horas nos podemos retirar los vendajes quedándonos solo con la compresión de postoperatorio. Es así la primera vez que nos vamos a ver la piel, si es que nos sacamos el bolero. Aunque yo me vi ya muy diferente, tenía muchos hematomas, los puntos estaban cicatrizando y estaba llena de hematomas de las muñecas al pecho.

Los Drenajes linfáticos manuales (DML) nos ayudarán a que el postoperatorio de la cirugía de lipedema en brazos sea mucho más corto. Me hice el primero a las 48 horas de la operación, como me indicaron en Medplast, en Sanamanzana. Son masajes muy suaves para ayudar a nuestro sistema linfático a drenar todo el edema que se genera.

Las dos primeras semanas podemos necesitar 3 masajes y a partir de ahí va bajando. Una vez en Barcelona, busqué un centro donde este tipo de terapia estuviera enfocada para postoperatorio y para linfedema y que me quedase cerca. Los DML ayudan a que el edema desaparezca, así como la hinchazón y los hematomas.

Compresión

La parte más difícil para mí fue estar con el bolero de compresión las 24 horas. Lo cierto es que al principio le echaba parte de la culpa de mis incomodidades a la compresión. En realidad, la compresión es muy importante para que el tejido se recupere de la cirugía de lipedema en brazos. Si no la usamos apropiadamente, la piel nos quedará más fláccida y es posible que se genere más edema del que tenemos.

Además, sin la compresión notaremos el edema mucho más. Es cierto que quitarla es sencillo y que ponerla puede ser incómodo y algo doloroso las primeras veces. Pero los beneficios merecen la pena.

Recalcar que no se necesita unas medias de tejido plano a medida, sino que el bolero de compresión nos lo colocan en el quirófano y ese es el que vamos a utilizar para el postoperatorio. En las cirugías de piernas sí necesitaremos las medias de tejido plano tanto antes como después de la intervención.

Medicación

En mi caso, el equipo de Medplast me facilitó la medicación que debía tomar los 4 primeros días. Hay que ser muy prudente y tener en cuenta que no podemos dejar de tomar aquello que nos han prescrito. En el caso de que algo no nos siente bien, o no nos haga el efecto deseado, o notemos algo extraño, hay que ponerse en contacto con el cirujano y seguir sus instrucciones.

Dolor e incomodidades

Suena mal, pero después de una cirugía de lipedema en brazos a hay que prepararse para tener unos días un poco difíciles. Además de necesitar la ayuda de alguien que nos asista durante al menos una semana, también hay que saber que no nos podremos incorporar al trabajo en seguida. En mi caso, estuve dos semanas de baja. Depende muchísimo de la persona, de la recuperación, de la tolerancia al dolor y del trabajo que realicemos. Lo cierto es que hasta la tercera semana no recuperé la movilidad del todo.

Como me comentó el Dr. Burgos de la Obra, ente el día 14 y 18, hay un día en el que de repente, mejoramos de golpe y todo se hace más llevadero. Y así fue. Los primeros 4 días fueron los peores, por el dolor y la poca o nula movilidad. Después el dolor va bajando y lo cierto es que anima ver que cada día estás un poquito mejor.

Ayudaron mucho las bolsas de gel frío para poder dormir, ya que sentía sensación de quemazón, algo habitual y que el frío soluciona fácilmente.

Sobre cuando retirar los puntos, empezar a nadar o hacer deporte, cuando hacer vida normal, debemos ir consultándolo ya que dependerá del caso. Aunque hay unos criterios estándares, siempre deberemos tener en cuentas qué se nos dice a nosotras en concreto. Ante la duda, nunca hacer algo que no se nos ha pautado porque lo hayamos leído o escuchado de otras pacientes, y comentarlo con nuestro cirujano o en el centro de salud que nos lleven (según que duda tengamos).

Es un proceso lento, del que no vemos resultados finales hasta pasado meses, así que hay que armarse de paciencia y ser muy disciplinada, ya que el postoperatorio está totalmente en nuestras manos.

En este vídeo tenéis más imágenes:

Mil gracias al equipo de MedPlast por la colaboración.