Tortilla vegana de calabacín y champiñones

Tortilla vegana de calabacín y champiñones

Nada como aprender a hacer esta tortilla vegana de calabacín y champiñones con cebolla. La podrás tunear al gusto y con ingredientes de temporada, echándole creatividad y todo aquello que sobre de tu nevera.

Y es que se trata de una receta de reparovechamiento, ideal para todos aquellos vegetales que sobran después de hacer otras recetas. Que no se te seque en la nevera esa cebolla que has partido para sofrito o ese calabacín que vas a poner en las hamburguesas.

Decidí poner en práctica esta receta después de hacer pizza la noche anterior. Me encanta poner diferentes verduras y hortalizas en la pizza, pero no me suele caber un calabacín o una cebolla entera, ni mucho menos un pimiento, otro posible y fantástico ingrediente para esta tortilla.

Si ya tienes casi todos los ingredientes cortados y salteados o pochados, dedícales unos minutejos más a esta tortilla de calabacín y champiñones. Te va a alegrar el desayuno, solucionar una cena o rellenarte el táper del día siguiente.

¿Dónde está la proteína? En el garbanzo, pero no habrá mucha. Le puedes añadir medio scoop de proteína en polvo.

Receta de Tortilla vegana de calabacín y champiñones

Ingredientes para 1 ración

  • 100 g de champiñones
  • 1/2 calabacín grande
  • 1/2 cebolla
  • 4 cucharadas colmadas de harina de garbanzo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita rada de pimienta
  • 1 cucharadita rasa de orégano
  • agua
  • sal o sal kala namak

Indicaciones

Vamos a hacer como que no tenemos esas verduras ya en la nevera pochadas, a la sartén, al wok o cocidas y empezamos de 0 por si alguien la quiere probar.

  1. Pelamos la cebolla, la cortamos en aros finos o en cuadraditos.
  2. En un sartén, con una cucharada de aceite y el fuego bajo, la pochamos. Muy útil la tapa para aquí para que se haga antes y no pierda el líquido.
  3. Mientas, lavamos el calabacín y los champiñones con agua, que no quede nada de tierra. Lo que no peléis, lo frotáis con un cepillo de verduras.
  4. Echadle un ojo a la cebolla. Cuando esté, se reserva en un recipiente.
  5. Fileteamos el calabacín y los champiñones. También podéis cortados a cubos o dados.
  6. En la misma sartén, ponemos otra cucharada de aceite y añadimos el calabacín y los champis. Con el fuego medio o bajo y la tapa, sin perderlos de vista. Reservamos cuando ya están pochados o doraditos, al gusto. Lo importante es que no queden crudos o pasados. Reservamos junto a la cebolla.
  7. Aquí empieza la tortilla de sobras. En un bol grande donde vaya a caber todo, ponemos el harina de garbanzo tamizada, un pellizco de sal, la pimientas y el oréganos. Mezclamos.
  8. Ahora añadimos el agua para hacer la masa líquida que nos hará de huevo. Empezamos por añadir el líquido que hayan podido soltar las verduras. Ten en cuenta que a veces el cabalacín suelta a posteriori una gran cantidad de agua. Mejor usarla ahora.
  9. Añade entre 6 y 8 cucharadas de agua. Ves de dos en dos, hasta que te quede un líquido ligerito, pero no tanto como el huevo.
  10. Añade la verdura sin líquido (si no lo has puesto ya, deséchalo) y mezcla bien.
  11. Es una tortilla de harina, así que tiene que cuajar. Mi recomendación es que empieces a fuego bajo-medio uno de los lados, con tapa, que le des la vuelta y sigas con el fuego bajo. Cuando ya tenga consistencia, sube el fuego y que te quede doradita.
  12. No hace falta freíla ni cocerla en aceite, con un par de cucharadas más de aceite de oliva o con una cucharada de margarina tendría este aspecto.
Tortilla vegana de calabacín y champiñones
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Hummus con mantequilla de cacahuete y mandarina

Hummus con mantequilla de cacahuete y mandarina

El hummus con mantequilla de cacahuete no es hummus, pero la mantequilla de cacahuete tampoco es mantequilla sino crema y aquí estamos. Le llamamos así en casa porque un día Rafa se equivocó de bote y en vez de tahina usó crema de cacahuete.

Otro día yo no tenía limón y usé una mandarinas entera. Y así tenemos una alternativa igual de sana y rica al hummus habitual, que podemos usar también en desayunos y meriendas dulces.

Eso sí, sigue llevando garbanzos, que ya sabéis que bien en versión picante, en hamburguesas o marinados son uno de los alimentos que más comemos en casa.

Se trata de una variación muy sencilla. Recuerda que la mantequilla de cacahuete ha de ser natural, sin azúcar añadido. ¡Solo cacahuetes!

Receta sorprendente de hummus con mantequilla de cacahuete

Nosotros usamos una batidora Nutribullet o un robot de cocina en casa, según la ocasión. Esta receta la podrás hacer si tienes una batidora capaz de hacer crema de cacahuete solo con cacahuetes, sin agua. Revisa si necesita líquido, ya que podrías acortar de forma extrema la vida del electrodoméstico. Es decir, se te quemaría y lo tendrías que llevar al punto verde.

Puedes cambiar la mantequilla de cacahuete por un par de puñados de cualquier fruto seco, como almendras o anacardos. O por otras cremas de frutos secos qeu tengas por casa.

Ingredientes

  • 400 g de garbanzos cocidos escurridos
  • 2 cucharadas grandes colmadas de mantequilla de cacahuete
  • 1 mandarina dulce
  • 1 pizca de sal
  • agua

Indicaciones

  1. Escurrir bien los garbanzos, te recomiendo descascarillarlos.
  2. Pela la mandarina, desgájala y sácale as hebras y toda la parte blanca que puedas a los gajos.
  3. Como en todos lo hummus, lo que viene es batir todos los ingredientes, hasta obtener la textura deseada.
  4. Puedes eliminar la sal y ponerle un toco dulce con unas cucharadas de compota de manzana.
  5. Dependerá de tu batidora si puedes hacerlo más o menos espero. Aunque lo ideal es que no lleve nada de agua, puede añadir un dedo o menos para que tu batidora no sufra.
  6. Se pude conservar un par de días en la nevera en un bote limpio de cristal, con tapa.

Este hummus con mantequilla de cacahuete lo puedes disfrutar con pan, con crudités. Si lo has tenido que hacer líquido porque tu batidora no te permitía la otra opción, puedes alargarlo un poco más con zumo de limón y será una estupenda salsa para ensalada.

Hummus con mantequilla de cacahuete con palitos de zanahoria
Así de cremoso queda

Hamburguesas de lentejas y calabacín

Hamburguesa de lentejas y calabacín

Las hamburguesas de lentejas y calabacín, o cualquier otra verdura u hortaliza similar, son un clásico de la cocina vegetal. También es cierto que es muy fácil que este tipo de hamburguesa se deshaga si no ponemos ingredientes que ayuden a amalgamar.

Aunque ya tenéis una receta de hamburguesa que no se deshace, de garbanzos, quería hacer una que quedase jugosita por dentro. Aquí entran el calabacín, la cebolla (o el puerro) y el frío.

A una hamburguesa rápida de hacer no le podemos pedir muchas cosas, y si no vamos a tener tiempo de enfríar la masa, para que quede firme lo que hacemos es comprometer la jugosidad.

En este caso, la receta es para que hagáis una prueba y, si os gusta, hagáis en cantidad, ya que es una receta que necesita unas horas de nevera. En estas situaciones, hacer solo 3 raciones (que serán 2 o 3 hamburguesas según vuestras necesidades) no tiene mucho sentido, ya que lo ideal es hacer unas 8. El mismo trabajo y, sin duda muchas más comidas y cenas resueltas.

Receta de hamburguesas de lentejas y calabacín

He utilizado lentejas de bote, que suelen estar más firmes que las que hacemos en casa, ya que suelen entender que las vamos a calentar o acabar de cocer con otros ingredientes. Para esta receta, tus lentejas han de estar firmes, como si fuesen para ensalada, evitando que la masa de la hamburguesa quede como paté.

La harina de garbanzo se puede sustituir por maíz o arroz. O por trigo, avena o espelta en el caso que no os importe que lleven gluten. Pero a más cambios, más se nos moverán las proporciones.

Ingredientes para 3 raciones

  • 600 gr de lentejas cocidas
  • 50 gr de calabacín
  • 50 gr de cebolla
  • 2 cucharadas rasas de semillas de lino
  • 4 cucharadas de de agua
  • 2 cucharada colmadas de harina de garbanzos
  • 6 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada rasa de sazonador al gusto
  • 1 cucharadita de pimienta
  • sal
  • Opcional: harina de almendras para empanar

Indicaciones

  1. Empezamos haciendo el huevo vegano: batimos las semillas de lino con las 4 cucharadas de agua. Es mejor que el lino esté molido al momento, para que no se oxide, y no dejar la semilla entera, para no andar encontrándonosla. Reservamos o esperamos hasta que esté denso.
  2. Cortamos la cebolla a dados pequeños.
  3. En una sartén caliente, ponemos dos cucharadas de aceite de oliva y la cebolla, a fuego bajo.
  4. Lavamos bien el calabacín, lo cortados a cuadraros pequeñitos y lo echamos a la sartén con la cebolla.
  5. La intención es que el calabacín y la cebolla estén pochaditos, así que podemos usar la tapa para que no se evapore todo el agua que desprenden.
  6. En un bol, ponemos las lentejas cocidas escurridas y las machacamos. Os recomiendo no hacerlas puré ni batirlas, ni machacarlas del todos.
  7. Añadimos el sazonador de vuestra elección (pueden ser las especies que queráis, el curry suele queda genial), la sal y la pimienta.
  8. Escurrimos bien el calabacín y la cebolla y lo añadimos al bol de lentejas junto al huevo vegano, removiendo bien todo para que se mezcle.
  9. Ahora es el momento de añadir la harina de garbanzo. Debemos comprobar que no nos quede una masa húmeda del todo, sino ligeramente enganchosa, que se pueda trabajar con ella. Eso va a depender mucho de la harina y de las verduras, así que puede necesitar más o menos cantidad. Ves incorporando poco a poco y anota en tu caso la cantidad exacta.
  10. Es el momento de meter la masa en un táper cerrado y dejarla reposar al menos 2 horas en la nevera. No pasa nada si es de un día para otro. También puedes dejarlas reposar ya formadas.
  11. A mi me gusta empanarlas con harina de almendra, pero no es necesario. Si usas harina de almendra, ha de ser una capa muy bien ya que quede perfectamente enganchada o se irá todo al aceite (que ha de estar muy, muy caliente).
  12. Aunque las podéis freír, es mejor opción hacerlas a la plancha con unas pocas cucharadas de aceite, o al horno.

Aquí veis el acompañamiento que le di a mis hamburguesas de lentejas y calabacín: hortalizas a la plancha.

Patatas en salsa verde con tofu

patatas en salsa verde con tofu

¿Te apetecen unas patatas en salsa verde? Estas además llevan ración de proteínas gracias al tofu, así que es una se trata de una gran combinación. Y una forma excelente de comer el tofu de otra forma si te pasa como a mi, que no eres nada fan del sabor y la textura de este procesado (saludable) a base de soja.

La elaboración de esta receta es sencilla y la gracia se la da la salsa verde. También es verdad que podéis añadir unos guisantes y unas zanahorias al vapor, y un poco de seitán o soja texturizada (previo paso por la sartén, no así a lo loco), y os queda un platazo de aúpa.

Sin embargo, para a provechar que la salsa ya nos proporciona gusto para meter a mi queridísimo tofu. La salsa verde es, evidentemente, una variación, y le vamos a poner algo de hoja verde para que mejore. Y de aceite de girasol nada, aceite de oliva.

El truco de la receta: el alga wakame para darle sabor a mas. Mejor en copos para estos casos. Igualmente, siempre poca cantidad por su contenido en yodo, de los más bajos que hay en algas pero aún elevado.

No es la primera ni tampoco será la última receta con patata que os vais a encontrar.

Receta de Patatas en salsa verde con tofu

Ingredientes

  • 400 g de patata cocida 
  • 300 g de tofu
  • 250 ml de caldo de verduras suave
  • 1 cucharada rasa de copos de alga wakame
  • 1/2 manojo de perejil fresco
  • 200 g de espinacas de espinacas 
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharada de harina de garbanzo
  • 40 ml de aceite de oliva virgen
  • 2 cucharadas de aceite oliva
  • medio vaso de vino blanco
  • sal

Indicaciones

  1. Las patatas las tendremos ya hechas, cocidas o al vapor con la piel, y esperando en la nevera.
  2. Lavamos bien las espinacas y el perejil y lo picamos todo muy fino y pequeño.
  3. Pelados los ajos y los laminamos.
  4. En una sartén mediana, ponemos a calentar los 40 ml de aceite.
  5. Echamos a la sartén los ajos laminados y esperamos a que se doren.
  6. Una vez dorados, añadimos la harina de garbanzo tamizada. Removemos.
  7. Añadimos el caldo de verdura y los copo de wakame. Si el alga no es en copos, tendremo que hidratarla antes y picarla fina ¡Poquita cantidad, que luego crece! 
  8. Removemos bien para integrar la harina con el caldo, y cuando ya lo tengamos, echamos el perejil y las espinacas picados
  9. Lo dejamos todo a fuego baja que reduzca pero que quede caldo. Habitualmente aquí iría también medio vasito de vino blanco, que os dejo como opcional. Ya tenéis la salsa, que podéis dejar hecha para cuando sea menester.
  10. En ese ratito, podemos filetear el tofu y dorarlo en otra sartén con las dos cucharadas de aceite de oliva. El tofu está más rico si lo habéis fileteado antes y puesto a marinar en tamari y cebollino.
  11. Una vez esté dorando el tofu, a mi me gustar partir las patatas a cuartos y dorarla un poquito. Aquí podéis parar la reducción de la salsa no sea que se os seque.
  12. Ponemos el tofu y las patatas en la sartén con la salsa y cocinamos a fuego bajo durante 5 minutos. Si es necesario, se puede añadir un poco de caldo.
  13. Otra opción es emplatar el tofu y las patatas y añadir la salsa verde por encima.

¿Te animas a probarla? Esta receta era un contenido exclusivo de la newsletter pero se ha venido al blog por petición de mi amiga y fotógrafa Carolina Álvarez.

Salpicón con falso pollo desmigado

Ensalada con proteína desmigada estilo falso pollo desmigado

Una opción fácil, rápida y sencilla de comer sano es esta salpicón con proteína desmigada, que podemos hacer estilo falso pollo desmigado.

No se trata de un salpicón tradicional, pero he querido añadir el brócoli, por ejemplo, para hacerla más completa. La patata cocida es opcional y la podemos incluir si nos resulta interesante.

No confundir la proteína de guisante texturizado con la proteína en polvo para batidos proteicos. El guisante texturizado es similar a la de soja o a la de girasol, aunque su uso es ligeramente diferentes.

Puedes usar soja texturizada, pero no quedará desmigada y parte de las indicaciones no aplicarían.

Receta de salpicón de proteína desmigada

He creído conveniente separar los ingredientes entre la parte «vegetal» y la parte de la proteína texturizada para desmigar.

Ingredientes de la ensalada de hortalizas para dos personas

  • 200 g de judías verdes cocidas
  • 200 g de patata cocida (opcional)
  • 1 tomate
  • 1 pimientos rojo
  • 200 g de brócoli
  • 50 g de cebolla encurtida
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen
  • Sal

Ingredientes para la proteína desmigada estilo falso pollo desmigado

  • 60 g de guisante texturizado
  • caldo vegetal
  • 1 cucharada sopera rasa especias de pollo asado en polvo: ajo, comino, romero, orégano, hinojo, cilantro, pimentón dulce, pimienta y cúrcuma
  • 2 cucharadas de aceite de oliva

Las especias para pollo se venden ya molidas y son muy útiles para condimentar proteínas vegetales. Las podríamos llamar especias para asado, pero es que si no nombramos al pollo sería difícil encontrarlas.

Indicaciones

  1. Empezamos por la proteína de guisante texturizado que vamos a hacer estilo pollo asado: hidratamos con un poco de caldo vegetal. No hace falta inundar la proteína, la de guisante con un poco de líquido ya queda blanda.
  2. La escurrimos y la ponemos en un bol.
  3. Añadimos el aceite y las especias y mezclamos bien.
  4. Ponemos la proteína en una sartén, que ya tiene aceite.
  5. Lo hacemos a fuego media y nos quedará como una tortillita.
  6. Desmigamos la tortillita de proteína cuando esté atemperada y reservamos.
  7. En un bol grande, ponemos la patata cortada a dados, el pimiento crudo y el tomate cortado a cuadraditos, el brócoli en arbolitos y la cebolla encurtida.
  8. Añadimos la cucharada de aceite y mezclamos con cuidado. La cebolla nos aporta vinagre.
  9. Antes de servir, mezclamos con la proteína de guisante desmigada.
  10. Servimos a temperatura ambiente.

Wok de verduras con soja texturizada satay

wok de verduras con soja texturizada estilo satay

Un plato rápido y sencillo de hacer en casa es el wok de verduras con soja texturizada.

En esta receta he usado una salsa a base de cacahuete muy típica del sudeste asiático, pero es muy probable que no tengas salsa satay a mano.

Aunque el plato cambia muchísimo, puedes usar pasta de curry para hacerlo y también queda riquísimo. Las pastas de curry son una maravilla para hacer que un plato quede sabroso en segundos.

Vigila al comprar el bote de salsa, ya que hay muchos currys que no son veganos. Es habitual encontrarnos que llevan salsa de marisco, por ejemplo. Al ser un alérgeno, aparecerá resaltado, pero tendremos que leer bien la etiqueta. 

Tampoco es probable que dispongas de un auténtico wok en casa, y mucho menos de un fogón para wok. Así que no será un plato de wok auténtico, pero nos conformaremos con aplicar una de las técnicas de cocción típicas del wok con una sartén alta y una tapa.

La tapa (y el vasito de agua) es el truco de todo esto. Es lo diferencia entre tener verdura pochada o al dente. No hace falta que sea una tapa que encaje, la mítica de aluminio multiusos te vale.

wok tradicional
Esto es un wok y si quieres uno, necesitas un fogón especial.

Receta de wok de verduras con soja texturizada satay

Ingredientes para el Wok de verduras

  • 2 zanahorias medianas
  • 1 cebolla
  • 1 o 2 pack choi
  • 1 pimiento rojo
  • 2 cabezas de ajo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva extra
  • 1 vaso de agua
  • Sal
  • Aquí queda muy bien el calabacín y el maíz.
  • Opcionales: podéis cambiar la sal por yondu, salsa de soja o tamari.

Si no encontráis pak choi, que es una verdura que viene de Asia pero que ya se cultiva en España, puedes usar acelgas o espinacas. Las espinacas se quedan en nada y la formas de cocinadarlas es más similar entre acelgas y pak choi.

Indicaciones para el Wok de verduras

  1. Lavamos muy bien la verdura de hoja verde, hoja por hoja.
  2. Separamos la penca de la acelga o el pak choi de las hojas.
  3. Cortamos las hojas muy finas y reservamos la mitas para comer crudas.
  4. Pelamos la cebolla y la cortamos fina.
  5. Lavamos muy bien las zanahorias y o bien fortamos con un cepillo la piel, o bien las pelamos.
  6. Las cortamos a bastoncitos.
  7. Si vas a poner calabacín, bien lavado y también a bastoncitos.
  8. El pimiento lo podemos cortar tambien a bastoncitos, pero a mi me gusta más a cuadraditos. Para el wok, se puede hacer a aros finos, del tamaño de los bastoncitos de zanahoria.
  9. Pelamos el ajo y lo laminamos.
  10. Ponemos dos cucharadas de aceite de oliva virgen en una sartén alta o un wok a fuego medio.
  11. Doramos el ajo.
  12. Añadimos el resto de verduras (recordad que hemos reservado parte de las hojas verdes, pero no las pencas).
  13. Al mismo tiempo, añadimos un vaso de agua y ponemos la tapa.
  14. Cocinamos de esta forma durante unos 3-5 minutos a fuego bajo – medio. Podemos ir removiendo y vigilando el agua, ya que depende de vuestra sartén y tipo de fuego.
  15. La idea es que no se cueza la verdura del todo, así que mejor menos que más.
  16. Quitamos la tapa, subimos el fuego y vamos removiendo hasta que el agua se haya evaporado.
  17. ¡Ya lo tenemos! Reservamos en un recipiente a parte, porque sino se seguirían haciendo.

Ingredientes para la Soja Satay

  • 80 gramos de soja texturizada gruesa o media
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 2 cucharadas rasas de pasta para salsa satay
  • 1 cucharada de nata de coco o 3 cucharadas de crema de soja
  • 1 vaso de agua
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • 1 cucharadita de ajo en polvo
  • Opcional: 1 cucharadita de chile picante en polvo o copos
  • Opcional: 1 hoja verde lavada y picada (acelga, pak choi, espicanas)

Indicaciones para la Soja Satay

  1. Remojamos la soja texturizada en agua caliente durante 10-15 minutos. También podemos usar caldo vegetal suave.
  2. Una vez esté blanda, la escurrimos muy bien, aprentándola para que suelte toda el agua.
  3. La colocamos en un bol y le añadimos el aceite de oliva y la soja y las especias de nuestra elección.
  4. En una sartén caliente, rehogamos la soja texturizada hasta que esté doradita.
  5. En ese momento, añadimos el resto de ingredientes: la salsa, la nata de coco, el vaso de agua y la hoja verde picada.
  6. Mezclamos todo bien y a fuego lento dejamos que se evapore el agua, sin perder la textura de salsa.
  7. Reservamos

Montado el plato de Wok de verduras con soja texturizada

  1. Si le vas a añadir pasta, cuécela el tiempo indicado con agua abundante y una pizca de sal.
  2. Escurre bien la pasta. Yo le pongo uno 30 – 40 g en seco por persona.
  3. En una de las sartenes o en un wok, mezclamos las verduras con la soja texturizada.
  4. Añadimos la pasta, mezclamos.
  5. Corregimos de sal y servimos.
  6. Por últimos, añadimos las hojas crudas cortadas finas.

Podemos añadir por encima pimienta o picante, como se ve en la foto.

Albóndigas de tempeh veganas y sin gluten

Albóndigas de tempeh

Estas riquísimas albóndigas de tempeh unen algo tan nuestro y tradicional como las albóndigas con un producte típico del sudeste asiático como es el tempeh. Hasta hace un tiempo, solo encontrábamos tempeh de soja, pero ahora lo podemos encontrar de garbanzos o de guisantes, como el que tiene Vegetalia.

También lo hay de azukis y artesano, como el que preparan en The Living Food y que es el que he utilizado siempre con esta receta. El sabor del tempeh casero o artesano cambia muchísimo, así que te recomiendo probar con diferentes especias para encontrar tu receta si usas tempeh comercial.

El tempeh es un fermentando de legumbre, habitualmente de soja, con un hongo, que es esa parte blanquita que queda entre los granos. En el proceso, la legumbre se vuelve más digerible y sus nutrientes más fáciles de asimilar. Incluir el tempeh en tu dieta puede ser una gran idea, ya que son proteínas de alto valor biológico.

Receta e ideas para albóndigas de tempeh

Ingredientes para 2 personas o 6 albóndigas

  • 250 g de tempeh de legumbres
  • 4 cucharadas de harina de almendras rasas
  • 1 cucharada colmada de harina de garbanzos
  • 2 huevos de lino (2 cucharadas rasa de lino molino con 4 cucharadas de agua)
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen
  • 1 cucharadita rasa de ajo en polvo
  • 1 cucharadita de café de aminos de coco
  • 1 cucharadita de café de sal o de Yondu o de salsa de soja o de tamari
  • harina de garbanzos u otra para enharinar las albóndigas
  • Opcional: si te va el picante, añade una cucharada de salsa Sriracha o copos de chile. Cuidado con la salsa que le añade humedad.

Entiendo que mucha gente no tiene algunas cosas «raras» de las que yo dispongo en casa. Las especias y los aderezos, como es de lógica, los podéis hacer al gusto. Si no tienes harina de almendras, que no deja de ser harina de almendras muy fina, la puedes cambiar por harina de garbanzos o de garbanzos con maíz, o arroz o trigo.

El huevo de lino es muy deseable utilizarlo y muy sencillo de hacer. Ahora, si no se usa ni el huevo de lino ni la harina de garbanzos, seguramente se despedace.

Albóndigas de tempeh enharinadas
Albóndigas de tempeh enharinadas con harina de garbanzos.

Indicaciones

  1. Si no tienes huevo de lino en la nevera, empiezar por hacerlo. Mezcla una cucharada rasa de lino molido con dos de agua en un vasito de cristal y deja que se convierta en una sustancia gomosa. Lo puedes dejar hecho en la nevera, en un bote cerrado, con anterioridad.
  2. En un bol, pon el tempeh troceado y desmígalo con las manos.
  3. A continuación, añade el huevo y el resto de ingredientes de la receta y mezcla bien. Te ha de quedar una masa pegajosa pero no en exceso.Masa para albóndigas de tempeh
  4. Cuando ya lo tengas, separa la masa en 6 albóndidas de tempeh medianas u 8 pequeñas.
  5. Ahora ya solo te queda pasarlas por harina y cocinarlas. Como siempre, puedes freír, hacer a la plancha con muy poco aceite y mucha paciencia o hacerlas al horno.
  6. Una ver las tengas hechas, te las puedes comer tal cual, o con pasta y salsa de tomate, o con verduras típicas del sudeste asiático. ¡Buen provecho!

A mi las albóndigas de tempeh me encanta con pak choy y chile picante, como en la foto.

Jackfruit estilo pulled pork vegetal

Pulled pork vegetal

El pulled pork vegetal a base de jackfruit es uno de los platos estrella con esta fruta. Sí, el jackfruit es una fruta, aunque igual no te suena de nada porque en muchos países no es algo habitual. De hecho, se suele importar.

Hace ya unos meses que os expliqué algo más de la jaca, como se puede llamar en castellano, aprovechando una receta de croquetas.

Ahora me atrevo con un trampantojo muy especiado y picante. En realidad es muy fácil de hacer, pero necesitas También puedes adaptar las especias a tu gusto, como siempre, aunque la base de salsa de tomate es realmente importante.

Piensa que hay que sacarle el gusto de la salmuera y que, no nos vamos a engañar, no tiene casi sabor, es muy neutro. Por lo tanto, la gracia aquí va a ser marinarlo durante unas 4 horas para que coja un sabor que nos guste.

Receta de pulled pork vegetal

Ingredientes

  • 1 lata de jackfruit, unos 480 g
  • 3 cucharadas de tomate doble concentrado
  • 1/2 litro de caldo de verduras
  • 3 cucharadas de salsa de soja o tamari
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de salsa HP
  • 1 cucharada rasa de ajo en polvo
  • 1 cucharada rasa de pimienta en polvo
  • 1 cucharada rasa de comido
  • 1 cucharada de pimentón de la vera ahumado
  • 1 cucharadita de chile picante en copos o molido (opcional)
  • 1 cucharadita de orégano (opcional)
  • sal (para corregir en caso de ser necesario)

Indicaciones

  1. Retirar el líquido del jackfruit.
  2. Deshilachar todos los trozos de jackfruit con las manos, para que se asemeje lo más posible a carne.
  3. Colocar en un bol y añadir todos los ingredientes menos el caldo y la sal (que solo usaremos al final para corregir si es necesario).
  4. Si no tienes tomate doble concentrado, puedes usar tomate triturado, pero entonces no lo añadas ahora, sino cuando lo pongas al fuego.
  5. Mezclar muy bien.
  6. Reservar en la nevera durante unas 4 horas.
  7. En una sartén alta o en una ollita, a fuego bajo, colocar toda la mezcla y añadir agua o caldo de verduras suave hasta cubrir un dedo o dos. Si usas Aneto, pon la mitad de agua.
  8. Dejar que reduzca a fuego muy bajo, removiendo cada cierto tiempo, con cuidado de que no se queme.
  9. Cuando ya haya reducido todo el líquido, puedes poner a fuego vivo, en una sartén con un poco de aceite, el falso pulled pork para que acabe de coger color. Yo lo hago durante unos 5 minutos sin parar de remover.
  10. ¡Ya está listo! Añádelo a un panecillo para comerlo de la forma tradicional, aunque lo puedes disfrutar con unas patatas cocidas, o dentro de unas empanadas. Y por supuesto, también sirve de relleno de croquetas.
Pulled pork vegetal a base de jackfruit
Con patata es mi versión favorita.

Garbanzos marinados, dos ideas muy sabrosas

garbanzos marinados

¿Te apetece cambiarle un poco el sabor a tus platos con estos garbanzos marinados? Lo cierto es que estas dos recetas garbanzos marinados sirven también para marinar tofu o seitán. Aunque si el seitán es poroso, te recomiendo que pongas la mitas de salsa de soja y la otra mitad de agua.

También, si lo vas a dejar varios días o no lo quieres muy fuerte, cambia una parte de la salsa de soja por agua.

No le vamos a poner sal en ninguno de los dos casos ya que la salsa de soja tiene un alto contenido en sal. Si es necesario, usa una salsa de soja baja en sal. Puedes acompañar estos garbanzos de arroz o patata sin aliño para suavizarlo.

Te dejo dos ideas muy diferentes y con medidas orientativas. Puedes probar los garbanzos a las 3-4 horas, igual ya están bien de sabor para ti. Añade el picante con precaución y según tus gustos.

Garbanzos marinados picantes

Ingredientes para un bote grande de garbanzos

  • salsa de soja hasta que cubra
  • 1 cucharada rasa de copos de chile picante
  • 1 cucharadita de pimienta
  • 1 cebolla pequeña picada
  • 3 dientes de ajo pelados y picados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen
  • medio manojo de cebollino

Garbanzos marinados con jenjibre

Ingredientes para un bote grande de garbanzos

  • salsa de soja hasta que cubra
  • el zumo de 1 limón
  • la piel del limón
  • el zumo de 1 naranja
  • la piel de la naranja
  • 1 cucharadita de en polvo jengibre
  • 2 cucharadas de aceite de sésamo
  • medio manojo de cebollino
  • opción picante: una cucharadita colmada de wasabi

Indicaciones

  1. En cualquiera de los dos casos, mezclan todos los ingredientes, con un poco de salsa de soja.
  2. Se colocan los garbanzos escurridos y cocidos (o el tofu a filetes) en un táper ancho plano.
  3. Añadir el marinado.
  4. Añadir salsa de soja justo hasta cubrir.
  5. Puedes poner la mitad de salsa de soja y la mitad agua.
  6. Guardar en la nevera y pasar por la plancha a las 24 horas.
  7. A más tiempo, más fuerte estará.
  8. El marinado te puede servir de base para una salsa o para marinar otro par de tandas.
  9. Los garbanzos los podemos pasar por la plancha, añadirlos a una ensalada o hacerlos al horno.

Es una forma de que los socorridos garbanzos tengan otro gusto.

garbanzos marinados con arroz y verduras

Guiso rápido de lentejas y patata

Guiso rápido de lentejas y patata

Este guiso rápido de lentejas no es la receta casera y de fuego lento que te haría fardar con orgullo de lo bien que dominas los platos de cuchara.

Esta receta es para todas esas situaciones en las que no tenemos tiempo, o no tenemos producto fresco, o simplemente no queremos cocinar.

¿Porqué pisto y no tomate? Normalmente, los botes de pisto no llevan azúcar y suelen llevar mucho menos aceite que el tomate frito, y más verdura. Muchos tomates fritos, especialmente los que se anuncian como tradicionales, no son precisamente saludables.

Sin embargo, hay mucho menos mercado en los pistos. Para mí, los mejores son los de la marca Hida, en lata y sin azúcares añadidos. Me parece una opción digna y no me pagan por decirlo, es una de las marcas fáciles de encontrar que me dan más confianza.

Ahora, si tienes botes de tomate frito casero o de pisto casero, entonces por supuesto que puedes usarlos. Exactamente igual que si has cocido tus propias lentejas.

Receta del guiso rápido de lentejas y patata

Ingredientes

  • 1 lata de pisto de 400 g.
  • 1 bote de lentejas pequeño, de los que son de unos 300g
  • 3 dientes de ajo
  • 1 puñadito de cebolla deshidratada
  • 1 cucharita de pimienta
  • 1 cuchadara de orégano
  • 1 cucharada de tomillo
  • 2 cucharadas de aceite
  • Sal
  • 2 – 3 patatas cocidas
  • Opcional: un puñado de proteína texturizada fina, de soja o guisante

Las patatas las podemos cambiar por arroz, incluso por pasta, espaguetis de calabacines o verdura cocida.

Indicaciones

  1. Pelamos los ajos y los cortados a dados.
  2. En una sartén caliente, ponemos las dos cucharadas de aceite y esperamos a que coja temperatura,a fuego medio.
  3. Cuando estén dorados, añadimos el bote de pisto.
  4. Como siempre quedan restos, ponemos agua a la lata, como un tercio de la capacidad, enjuagamos y añadimos el líquido a la sartén.
  5. Vaciamos el bote de lentejas en la sartén, sin enjuargar, porque el aquafaba (el líquido de gobierno) nos ayudará con la textura.
  6. Añadimos a la sartén la cebolla deshidratada, las especias y la sal. También es el momento para echar la proteína texturizada.
  7. A fuego medio, y removiendo para que no se pegue, dejamos que se evapore el líquido. Cuidado con evaporar todo el liquido, en caliente, siempre parecerá más lígero, pero luego espesa.
  8. Cuando ya lo tengas, agreda las patatas cocidas, sin piel, cortadas, el arroz o la pasta. Remueve y deja reposar unos minutos antes de servir.
  9. También puedes servir la base de patata o arroz y añadir el guiso por encima, como si se tratase de una boloñesa.

Si quieres que aún quede más resultón, puedes añadirle unas hojas de espinacas crudas u orégano por encima, para darle contraste y color.

Guiso rápido de lentejas y patata