Cirugía de lipedema: me sigo viendo gorda

Cómo la mayoría ya sabéis, me han sacado un montón de litros de grasa, he tenido que rehacer todo mi armario pero, a pesar de la cirugía de lipedema, me sigo viendo gorda. De hecho, no es que me vea con más o menos peso, es que me siento igual. En mi cabeza, sigo siendo la misma. Mi autoimagen no ha cambiado del todo.

Digo gorda, porque antes de saber qué era el lipedema era el adjetivo que empleaba para mira brazos y piernas, no es que lo sintiera como un insulto. Ni ahora ni antes me estaba comparando con otras personas con obesidad o con lipedema mucho más avanzado. Solo trato de explicar algo que me ocurre a mi.

Por resumir, lo que pasa es que me siento, y me sigo viendo, las piernas enormes cuando no las comparo con las que tenía antes. Es como si el último año y las cirugías no hubiesen pasado nunca.

Además, me veo muchísima más barriga y menos «forma». La guitarra ha desaparecido. Tengo que coger y revisar las medidas que me toma la dietista para ver que estoy igual de abdomen. Y recordar que llevo 4 tallas menos de pantalones, que se dice pronto.

Me sigo viendo gorda
Vestida así, me veo igual que antes de las cirugías.

Cuando te vas a realizar las cirugías, es muy probable que te centres en el post operatorio: encontrar un fisio, revisar si tienes que cambiar de medias de compresión, las marcas de los puntos, evitar la fibrosis, la flaccidez… Por no hablar de si estás en otra ciudad, entonces la logística es una preocupación de primer orden. Nuestras energías son para intentar averiguar los días que necesitas post operación antes de viajar, la mejor forma de hacerlo, donde quedarte, quién te acompaña. Es un proceso que desgasta mucho.

Por supuesto, una de las cosas que también se mira es el tipo de resultado, tanto médicos como estéticos, del cirujano que nos va a operar. A pesar de saber esto, y de haber visto muchas fotos, es muy diferente ver ese cambio en ti.

Una vez pasan las primeras semanas, el flipe de verte los huesos de las rodillas y de los tobillos y los codos sin mollete, te das cuenta de que pasan también otras cosas.

Al menos en mi caso, no reconocía mi propio reflejo en los escaparates. Doy gracias a los tatuajes, porque mirándome al espejo lo tenía algo más fácil. Pero es muy extraña la sensación de no reconocerte en los reflejos o las fotos.

Al mismo tiempo, ves ropa de tu nueva talla y no crees que vayas a entrar. Acabas teniendo que hacer muchos viajes al probador.

Nunca pensé que me quedase bien el tiro alto
Se me olvida que ahora me queda bien el tiro alto.

Aclaro que no todo el mundo pasa por esto. No todas las afectadas se operan y pierden el mismo volumen. No a todas se les retrae igual la piel. Las experiencias son muy variadas y todas válidas.

Sin embargo, hablando con personas operadas por las mismas fechas, todas comentamos lo mismo: «a veces no me reconozco», «en mi cabeza la grasa del lipedema sigue ahí»… Hay un período de adaptación en la que debemos reconectar con nuestro nuevo cuerpo y las nuevas medidas, incluso nuestra nueva forma.

La cirugía no deja de ser un procedimiento muy agresivo. En mi caso, en 5 meses me ha cambiado completamente la figura. Así que debemos entender que ese proceso necesita tiempo y que debemos aprender a reconocernos, a reescribir la autoimagen que teníamos de nosotras mismas.

Incluso a darnos un tiempo de duelo por lo que hemos sido y ya no somos.

Es posible que pase el tiempo y nos reconozcamos ya en el espejo, pero tener la mala suerte de que nuestro cerebro decida que esa nueva normalidad no existe aún. En mi caso, estando ahora en normopeso y con muchas tallas menos, a veces me sorprendo imaginándome aún con la figura de antes, y con las piernas y brazos «gordos».

Me sigue pareciendo mentira verme en algunas fotos recientes, pero cada vez conecto mejor con el ahora físico.

Si nos pasa esto y vemos que no mejora, si se convierte en un problema, es importante acudir a un especialista que nos ayude a pasar esta etapa. No tienes porqué pasar por esto sola. Nuestra salud mental es importante.

Dismorfia y lipedema: un problema de salud mental

antes de la cirugía de lipedema

La dismorfia corporal no es precisamente uno de los temas de los que se suela hablar cuando tenemos lipedema, aunque muchas personas la puedan padecer. Nos suelen preocupar los síntomas más graves, como el dolor, la pesadez o los problemas de movilidad. La mayoría de las pacientes ni se plantean que la sufran (antes de las cirugías) o la puedan sufrir (después de las cirugías).

Sin embargo, no es extraño que haya personas que sufran dismorfia debido al lipedema. Nuestra autoimagen puede estar realmente dañada por culpa de esta enfermedad del tejido adiposo, que nos da una forma corporal poco o nada normativa. Por decirlo de una forma llama: nos rebosa grasa de zonas poco comunes, no tenemos forma en lugares como rodillas o tobillos, se nos formas pliegues de grasa característicos… Sin contar con celulitis y los hematomas, que son muy frecuentes y que la mayoría de las veces no sabemos ni de donde salen.

Aunque no tengamos un lipedema muy desarrollado, hay muchas personas que lo pasan realmente mal por todas esas imperfecciones propias de la enfermedad.

No ayuda que dieta y ejercicio solo nos permitar, como mucho mantenernos pero no mejorar la situación. Es decir: podemos ganar músculo, perder grasa no lipedémica y frenar (con la ayuda de la compresión) el crecimiento de la enfermedad, pero revertirlo es harina de otro costal. Conseguir un diagnóstica y las medias de compresión es toda una gincana médica y burocrática que no le deseo ni a mi peor enemiga.

Además, muchas afectadas de lipedema recurren a tratamientos de estética que no funcionan bien en nosotras. Suelen ser personas que desconocen que sufren la patología y no tiene herramientas para enfrentarse a ella.

Estos tratamiento generan un coste y unas esperanzas que no van a verse traducidos los resultados esperados. Es cierto que hay algunos centros que hacen tratamientos muy específicos que tienen beneficios visibles, como el Dr Simarro en Madrid, pero no es lo habitual. Las personas que acuden a ellos normalmente ya tiene diagnóstico y valoración.

En resumen, Todos estos factores suman para que, al final, nos encontremos con afectadas de lipedema con dismorfia corporal.

Lo mismo puede ocurrir al final del tratamiento quirúrjico. Por muy bien que haya ido la operación, así como el post operatorio, es posible que queden algunas pequeñas marcas, también flacidez. En casos específicos, eso se traducirá en piel colgando. En estos casos, se suele recomendar que nos esperemos un año a ver como se retrae la piel y valorar una intervención para retirarla si se cree conveniente o la paciente lo quiere así.

También hay que tener en cuenta que nuestra idea de cómo va a quedar nuestro cuerpo después de un proceso tan agresivo y la realidad pueden no coincidir.

La dismorfia corporal se puede dar en pacientes de lipedema
Las expectativas juegan un papel importante en el post operatorio

Si no tenemos unas expectativas realistas, es posible que de repente nos encontremos con flacidez no deseada, con manchas o cicatrices que tardan en irse y también con una forma corporal muy diferente que puede no gustarnos.

Es decir, podemos quedarnos «completamente» sin forma a nuestros ojos, acostumbradas a vernos con unas proporciones muy específicas. Quizá nos disgusta la nueva forma de las caderas, o vernos ciertos huesos marcados. Quizá la piel en un estado que vemos pero que antes de la operación. Son cambios tan brutales que es muy fácil no reconocerse en el espejo, a veces para bien, a veces para mal. Y ahí puede aparecer la dismorfia corporal.

Aunque podemos tener una disconformidad legítima con los resultados estéticos de la operación, si estos se convierten en una obsesión, lo mejor es que pidamos ayuda. Aunque, bajo mi punto de vista, debería ser obligatorio después de este tipo de cirugías el acompañamiento psicológico de los cambios.

Por todo esto, a parte de una buena comunicación con el cirujano y la clínica, es importante acudir a un psicólogo, que nos de herramientas para hacer frente al trastorno. Sé que no es un tema popular, porque la salud mental es la gran olvidada, pero creo de corazón que podemos mejorar la recuperación si tenemos en cuenta que necesitamos un acompañamiento y un seguimiento también de nuestro cambio emocional.

Lipedema en brazos: un año después de la cirugía

lipedema en brazos resultados

El 17 de junio hizo un año de mi primera cirugía de lipedema en brazos. De la operación ya os conté como fue en un otra publicación.

En Medplast siempre me dejaron muy claro que el post operatorio era esencial para los resultados estéticos. Nunca han sido los resultado que me han interesado, pero se trata de quedar lo mejor posible después de una intervención tan dura.

A las pocas horas de salir de la cirugía, recuerdo los dedos, los brazos, el pecho y la cara hinchados, de color amarillento, y después los hematomas. En el post operatorio es esencial el papel del fisioterapeuta. A las 48h ya me estaba haciendo tratamiento, en aquel caso en Sanamanzana (Madrid) y posteriormente drenajes linfáticos en un centro en Barcelona.

Los primeros días no podía hacer nada por mi misma y necesité la asistencia constante de mi marido. No podía subir los brazos, pero tampoco bajarlos del todo, ni doblar bien los codos. Eso incluye uno días en los que necesitaba que me diesen de comer, además de hacerme la comida, y también que me ayudasen a asearme y vestirme.

A levantarme no, porque de aquellas tenía una mejores abdominales que ahora, pero sin la fuerza de las piernas y el abdomen, aún hubiese sido peor.

El post operatorio de este tipo de operaciones depende mucho de cada paciente, pero puede ser muy duro. En mi caso, el post operatorio de la cirugía de lipedema en brazo fue el más doloroso de los tres. Hasta el día 16 necesité analgesia y calmantes. A partir de ese día, la mejora que parecía que no llegaba llegó.

No solamente tuve mucho dolor, también una sensación de quemazón muy desagradable y calambres, porque prácticamente no podía mover los brazos los primeros días.

Durante un mes, dormía con los brazos apoyados en dos almohadas, colocadas una a cada lado. Nada de tener los brazos hacia abajo, por eso andar no me resultaba agradable.

Un mes depués de la cirugía de lipedema en brazos.

Durante unos meses casi no tenía sensibilidad en los brazos. La verdad es que es una sensación muy incómoda. Al principio las molestias hace que no sea un tema importante, pero cuando ya no hay dolor se convierte en algo extraño. Hay que tener en cuenta que recuperar la sensibilidad es una cuestión de tiempo

Visualmente, cómo se ve en la foto, una vez desaparece el edema gracias a la compresión, la piel de los brazos queda «rara». Hay que esperar al menos 6 meses para ver una piel más tersa. Por supuesto, hay que cuidar esa piel con especial atención.

Lo mismo que con las pequeñas cicatrices que quedan: si no las queremos ver, hay que cuidarse del sol e hidratar consistentemente. En algunos casos, también hay que utilizar cremas que ayuden a una mejor cicatrización, siguiendo las directrices del especialista.

Lipedema en brazos
Arriba, un año después de la cirugía.

Estéticamente, he necesitado todo el año para tener la piel otra vez tersa. Queda un poco de flaccidez, pero es que ya veis como estaba en la foto de antes de la operación. Recordad que en mi intervención no se eliminó piel, simplemente se extrajo la grasa. Tampoco hubo cortes, como hace en otro tipo de intervenciones como la braquioplastia.

Lo más destacable para mi, como siempre, es que una vez desapareció el dolor y el malestar del post operatorio, ya no volvieron ni el dolor ni los problemas de movilidad en manos y codos que tenía.

Tienes una publicación donde contesté a las preguntas más frecuentes. Siempre hay que tener en cuenta siempre la fecha. Yo os hablo en base a mi experiencia y a lo que encontré en el momento, pero la medicina avanza y ha pasado mucho tiempo, deberás buscar otras fuentes. Como consejo general, siempre mejor acudir a asociaciones como Adalipe.

Dudas habituales sobre la Cirugía de lipedema – FAQS

proceso cirugia de lipedema en piernas

En este post trato de resolver tus dudas sobre la cirugía de lipedema. Vas a encontrar respuesta a las preguntas más habituales sobre las intervenciones que me he realizado en Med-plast Madrid. Mis comentarios son en base a mi experiencia personal, en esta clínica, en las 3 operaciones que me ha realizado el doctor Burgos de la Obra. El centro hospitalario donde se llevaron a cabo es el Hospital Virgen del Mar de Madrid.

¿Cómo saber si necesito una cirugía de lipedema?

Sin duda, es la principal pregunta y la más compleja. Para empezar, debemos tener un diagnóstico médico que nos confirme que tenemos lipedema.  Esperemos que sea cada vez más fácil acceder al diagnóstico.

Este lo puede realizar un médico especializado en vascular o un plástico especializado en lipedema, así como un médico rehabilitador, pero lo ideal sería que la primera criba la pudiese hacer un médico de familia.

Una vez tenemos el diagnóstico, es el cirujano especilista en cirugía de lipedema quién ha de pautar la intervención como tratamiento. Es posible que en algunos casos, las personas con lipedema no sean candidatas. Desde a tener pocos síntomas y presentar un estadio muy inicial a necesitar bajar peso antes de la cirugía. También se puede dar el caso que, por problemas médicos de la paciente, otras patologías o intervenciones anteriores, la cirugía no sea segura y se descarte.

¿La cirugía de lipedema es el único tratamiento?

Existe un tratamiento conservador, no invasivo, para mejorar o al menos no empeorar el lipedema: las medias de compresión de tejido plano. Además, se pueden realizar dietas y actividad física para perder peso (aunque no grasa lipedémica) o para al menos contener el lipedema. Este tipo de tratamientos se utilizan para que la condición no vayan a más.

Es posible que con los años aparezcan nuevas posibilidades, nuevas técnicas, especialmente para estadios iniciales, y las cirugías se reserven para casos concretos. Ahora mismo, es la opción más definitiva y óptima.

¿Cuánto cuesta la cirugía de lipedema?

Actualmente, se trata de un tratamiento que no se está tratando en la sanidad pública, por lo que es habitual recurrir a las clínicas privadas. En el caso de que la sanidad pública acepte el lipedema como enfermedad y que los seguros médicos también lo incluyan en sus coberturas, el coste no tendrá que ser asumido íntegramente por la paciente.

El tratamiento quirúrgico del lipedema ha de ser pautado por el especialista, que nos dirá si es lo indicado en nuestro caso y cuantas intervenciones nos tiene que hacer. El precio de las clínicas varía y siempre es por intervención, nunca por tratamiento completo.

En la página de Medplast se indica que el precio de cada liposuccion WAL es de 5000 euros, aproximadamente. Los precios pueden cambiar con el paso del tiempo.

¿El coste de las cirugías es el coste total?

Se ha de tener en cuenta tanto las pruebas preoperatorios, las medias de compresión de tejido plano, las sesiones de fisioterapia y, en el caso de no residir en la misma ciudad, los desplazamientos y la estancia.

Es importante remarcar que lo más habitual es que se necesita la ayuda de una personas muy cercana, tanto para salir del hospital como en los días posteriores.

¿Por qué no hacerlo todo de una vez, porqué tantas operaciones?

Sois muchas las que preguntáis por qué no se hace todo en una operación. Puede parecer que se hacen más operaciones por motivos económicos, pero no es así. El porcentaje de volumen que podemos perder en la operación tiene un límite de seguridad para que no nos pase nada. Así, este suele situarse en un 10% por del peso. Esa será la cantidad de litros de grasa que podrán succionar en la operación. Así que teniendo en cuenta el peso y la cantidad de lipedema de la paciente, así como otras variables, como posibles patologías, nos darán el número de cirugías totales del tratamiento.

Normalmente, para hacer las piernas enteras, incluyendo glúteos, hay que hacer un mínimo de 2 operaciones. Pero puede ser que el cirujano nos comente que son 3 o más. Los brazos se operarían en otra intervención, anterior o posterior a las piernas.

¿Por qué ponen un límite de peso?

Los límites de peso para realizar las operaciones tienen que ver con la seguridad. El riesgo de la cirugía de lipedema es muy bajo, pero si se realiza un intervención sin tener en cuenta los límites de seguridad relativos a la cantidad de volumen a retirar, ese riesgo aumenta. Ni el cirujano ni la pacientes quieren que esta se despierte en la UCI.

Aunque hay un límite de peso más o menos orientativo que podemos encontrar en webs y foros, será el cirujano el que nos diga si las operaciones son viables en nuestro caso. Se han de tener en cuenta la altura, la cantidad de lipedema o la de músculo y otras muchas variables.

¿Qué tipo de anestesia utilizan?

En el caso de las operaciones del doctor Burgos de la Obra en el Hospital Virgen del Mar, anestesia general. Pero el tipo de anestesia es una cuestión que decide el equipo médico: pregunta siempre, ya que en muchas ocasiones se realiza sedación y anestesia local.

¿Los resultados de la cirugía de lipedema son inmediatos?

En la cirugía se extrae la grasa, por lo que esa extracción sí es algo drástico, de tener a no tenerla. Pero los resultados no se ven al momento. Es por ello que habitualmente los cirujanos nos muestran las imágenes que captan para documentar las intervenciones: así podemos ver como queda la zona.

A las pocas horas de la intervención, hay edema e inflamación, por lo que podemos ver las piernas o lo brazos aún más hinchados que antes de entrar en quirófano. La recuperación es larga y la piel tarda más en recuperarse de lo que puede parecer.

También debemos tener en cuenta qué tipo de resultados buscamos. Se trata de una cirugía reparadora, en la que prima ser una solución de salud: menos dolor, más movilidad… Los resultados estéticos no son automáticos y varían en cada paciente. Seguir la pauta de postoperatorio de la cirugía de lipedema es muy importante para que la recuperación sea óptima.

¿Hay que cambiar de medias de compresión para el post operatorio?

El número de medias de compresión de tejido plano que nos puede hacer falta depende mucho de la cantidad que nos retiren, así como de la inflamación y el edema posteriores.

Las medias han de hacer su trabajo, tanto en el pre operatorio de la posible siguiente operación como en el post operatorio. De un caso a otro varía mucho, es algo a comentar con el fisio que nos trate y con el cirujano.

¿Es doloroso el post operatorio?

El dolor es algo siempre muy relativo a la paciente. De las tres operaciones, tuve mucho dolor los primeros días del primer post operatorio, aunque mejoraba mucho con la pauta de analgesia.

La última operación tuvo un postoperatorio mucho más tranquilo y llevadero en lo que se refiere al dolor. Sin embargo, al ser ya la tercera, con dos anteriores muy cercanas, y al quitar tanto líquido, me quedé muy débil.

¿Cuando recuperaste tu vida normal?

¿Cuando puedes volver a hacer deporte? ¿O a conducir? O más sencillo, ¿cuando puede salir sola a la calle? Lo cierto es que es cada testimonio que leáis va a ser diferente. Para mi, cada operación fue diferente y necesitó unos tiempo diferentes. Hay que intentar avanzar un poquito cada día, no agobiarse y tener claro que al final se consigue.

Para mi, fueron vitales las medias de tejido plano y los drenajes linfáticos, especialmente en la primera y en la última operación.

¿Cuanto tiempo de baja has estado en cada operación?

Es seguramente la pregunta más difícil de contestar y al mismo tiempo la que más nos preocupa. En mi caso, para la primera operación estuve dos semanas, pero tendría que haber estado 3. En las siguientes, las de piernas, estuve 4 semanas. Os encontraréis personas que han estado más y otras que han estado solo una semana de baja.

Mucha gente coge vacaciones para no tener que pedir baja, ya que pueden poner pegas para darlas. En Cataluña, no se dan bajas por operaciones de estética, así que es importante hablar antes con el médico de cabecera, comentarle el tipo de operación, llevarle el diagnóstico y comentarle que necesitaremos unas dos semanas de baja.

 

*** Este post se irá actualizando con dudas que se planteen en los comentarios o en las redes sociales.

Cirugía de lipedema en muslos: antes y después

Esta cirugía de lipedema en muslos ha sido la última de todas. La tercera y también la mejor y la peor a la ver a nivel postoperatorio. Ahora os explico porqué os digo esto.

Recordaros que antes de este artículo, he ido explicando mi experiencia en otros.

Cirugía de lipedema en muslos

La técnica WAL es la que realiza el Dr. Burgos de la Obra de Medplast para esta intervención. Es muy importante distinguir entre el procedimiento de estética, la liposucción convencional, y este tipo de liposucción WAL, específico para lipedema. Al emplear agua pulverizada, la eliminación de los adipocitos afectados de lipedema es mucho más suave. Además, se preserva el sistema linfático, evitando las peligrosas. complicaciones derivadas de la liposucción convencional.

La cirugía de lipedema en muslos puede realizarse en una intervención o en más. Eso dependerá de los factores ya comentados en otros artículos: peso, altura, distribución de la grasa o estado de la paciente. Cuando se trata de una sola operación, va de rodilla a cadera, incluyendo glúteos. En dos operaciones, lo más habitual es que se hagan muslos anteriores por una parte y posteriores y glúteos por otra.

Cirugía de lipedema en muslos Comparativa

El antes y el después con las mismas medias (aunque con una talla menos, ahora gasto la M) ayuda a entender el gran cambio que han experimentado mis piernas.

La ventaja de la segunda operación de piernas es que la operativa de como va a ser todo ya la sabes, porque es la misma. Además, las medias de tejido plano ya llevan tiempo contigo. Es posible que no haya hecho falta adquirir otro par, como ha sido mi caso, o que sí. En todo caso, es una ventaja llevar las medias de compresión durante tanto tiempo para que el tejido adiposo esté más blando y la extracción sea mejor.

Mi experiencia en el postoperatorio

Al venir de dos operaciones muy cercanas en el tiempo, a pesar de esperar 8 semanas desde la segunda (pantorrillas) hizo que estuviese aún acabando de recuperar. Entre otras cosas, porque tenía el hierro bastante bajo. Por supuesto, siempre dentro del límite aceptable para poder realizar la operación.

Por lo tanto, debemos tener en cuenta que a más operaciones seguidas llevemos, más cansadas estaremos. Estar acompañada de alguien que pueda con mi peso, en el caso de que necesitar ayuda, fue básico los primeros días.

Ha sido en la operación en la que más grasa me han extraído: casi 8 litros. Eso implica que a nivel vascular lo pasé peor. Por ejemplo, me mareaba al incorporarme, me costaba mucho levantarme o permanecer de pie y andar me costó mucho. Por todo esto, esta vez el ingreso no fue de una noche, sino de dos. También me tuve que quedar dos días más en Madrid, ya que la recuperación fue más lenta. Lo cierto es que me era imposible, ingresando el sábado para la operación, volver el martes a Barcelona tal y como hice en las anteriores.

Sobre el dolor, esta ha sido sin ninguna duda la intervención en la que menos dolor he tenido. De hecho, ha sido fantástico porque realmente he podido descansar. Casi no he tenido pinchazos, tampoco picores o ardor como en la primera de brazos.

Cirugia de lipedema primera comparativa

La recuperación fue buena y mi piel ha ido mejorando con el paso de los días. Lo hematomas se fueron bastante rápido pero las marchas y las marcas de los puntos aún están. También es cierto que me ha quedado piel colgando. Ha pasado muy poco tiempo aún, y el Dr Burgos ya me ha indicado que queda mucho tiempo de mejora.  Así que en unos meses tendréis otro post para ver como ha acabado esta historia.

Las medias de tejido plano

Una vez más, las medias de tejido plano son muy importantes. Sin ellas, no sé que hubiera hecho las primeras semanas. Es cierto que esta vez ha sido más difícil el momento de ponerlas y que me he llegado a marear algunas veces por el cambio de presión. Pero el bienestar de llevarlas es muy notable.

Si hay que volver a encargar unas nuevas después de que baje la inflación y el edema es algo que hay que ir comentando con el cirujano. Este tema es muy diferente en cada paciente y no podemos extrapolar las experiencias de otras. Es mejor contar con que vamos a tener que realizar el cambio por unas nuevas.

La buena noticia para mi es que esta vez no me ha causado ninguna erosión, aunque la que tenía en la pierna derecha ha tardado mucho en curar. Simplemente, siguiendo las directrices del Dr Burgos de la Obra, he usado los apósitos correspondientes.

Drenajes linfáticos: imprescindibles

Si las medias de tejido plano son absolutamente imprescindibles en la cirugía de lipedema en muslos, los drenajes linfáticos son básicos. Hay que tenerlos en cuenta con antelación y buscar a especialistas en postoperatorios de lipedema o, al menos, de liposucción convecional.

Los drenajes linfáticos manuales no han de doler, así que, si te duele, házselo saber al fisioterapetura. Si lo considera «normal», busca a otro.

Como en las anteriores cirugías de lipedema, es importante que la primera sesión se de a las 40 horas y que la primera semana se hagan unas 2-3 sesiones. El número total de sesiones dependen de la evolución y nos orientará tanto el cirujano como el especialista que nos trate. Es habitual que se hagan un mínimo de 9. Las dos primeras sesiones esta vez fueron en el Instituto Fisiomédico de Curro Millán, en Madrid, donde realizan método Godoy. Gracias a su trabajo pude volver en tren a Barcelona sin muchos problemas.

En esta imagen podéis ver que, a pesar de haber hecho ya parte de la sesión de fisioterapia, la inflamación y el edema son muy evidentes.

Estas primeras sesiones deberemos tener en cuenta la necesidad de que alguien nos acompañe. Nos podemos marear al quitarnos o volvernos a poner las medias. Si hacemos una sesión de 4 horas, igual necesitamos que nos acerquen algo de comer o que nos acompañen al baño. Tener cubiertas estas necesidad nos ayudará a tener mejor experiencia.

 

Cirugía de lipedema en piernas: antes y después

Este pasado agosto me sometí a la cirugía de lipedema en piernas de rodilla a tobillo. Volví a confiar en Medplast y a ponerme en manos del Dr Burgos de la Obra, especialista en lipedema y el primero en España en utilizar la liposucción WAL. Para mi, poder operarme en Madrid y con esta técnica puntera específica para el tratamiento del lipedema fueron dos poderosos motivos a la hora de escoger clínica.

La primera cirugía en brazos fue un éxito así que esperaba un resultado similar. ¡Y no me equivocaba! No me refiero solo al aspecto estético, que salta a la vista que es excelente. Una vez pasadas las primeras semanas y ya no hay molestias de la propias de la operación, tampoco tengo ya los síntomas propios del lipedema en la zona. Especialmente, ni dolor ni pesadez.

Cirugía de lipedema en piernas: antes

En estas imágenes anteriores a la cirugía se puede ver la distribución de la grasa al rededor de la rodilla y por encima de la rótula. Es el aspecto de mis rodillas que recuerdo de siempre.

antes de la cirugía de lipedema

Cirugía de lipedema en piernas: después

En las fotos justo al acabar la cirugía se puede apreciar el gran cambio. En este caso, también se trabajó una parte de los muslos, la que está más cerca de la rodilla. proceso cirugia de lipedema en piernas

El cirujano suele hacer unas fotos antes y después de la intervención para documentar el proceso. Estas sirven también para que las pacientes podamos ver el resultado, ya que al despertar estamos completamente vendadas. El Dr. Burgos de la Obra al finalizar la operación me colocó las medias de tejido plano definitivas, la que traía ya de casa, y un vendaje compresivo por encima.

resultado cirugia de lipedema en piernas

Cirugía de lipedema en piernas: postoperatorio

Para rebajar el edema y la inflamación, pasadas 48 horas de la intervención me di el primer drenaje linfático estando aún en Madrid. Fui a uno de los centros recomendados por Medplast, el Instituto Fisiológico, donde realizan la técnica Godoy para estos casos. Son 3 o 4 horas y la verdad es que el antes, con los pies totalmente hinchados, y el después, siendo capaz de caminar, se nota muchísimo.

El resto de drenajes linfáticos manuales me los dieron ya en Barcelona, y las últimas semanas, ya sin edema, los masajes han sido de tipo muscular. Aunque ando cada día, tengo la musculatura agarrotada.

Otras cosas a tener en el cuenta para el postoperatorio:

  • no beber alcohol.
  • comer de forma saludable, evitando los refinados, el azúcar, los fritos y los procesados.
  • caminar cada día.
  • intentar hacer vida normal dentro de las posibilidades que tengamos.
  • cuidar la piel y evitar golpes.

antes y después de la cirugia de lipedema

En estas dos imágenes comparativas se aprecia hasta a que altura llegó la intervención. También se aprecian algunos hematomas, ya bastante difuminados. Es habitual que salgan hematomas incluso en la parte superior de los muslos, que van desapareciendo con los días. También puede ocurrir que debido a algún golpe o a la fricción con las medias de compresión tengamos alguna mancha o alguna «herida». Las erosiones en la piel son frecuentes y cuando salen lo mejor es utilizar el apósito adecuado para poder seguir llevando las medias de compresión con normalidad.

Los hematomas, las manchas y las erosiones pueden tardar más de lo normal en curarse o desaparecer debido a que el cuerpo también

Las medias de compresión son una parte muy importante del postoperatorio. No solo hay que llevarlas antes, también hay que hacerlo al menos durante dos meses después de la intervención. Al principio, la pauta habitual es llevarla durante 24 horas. En verano puede ser un problema, pero previenen la posible aparición de más edema y ayudan a mejorar el estado de la piel. Si queremos reducir todo lo posible la flaccidez, las medias son la mejor herramienta.

piernas después de la cirugía de lipedema en piernas

Así han quedado mis rodillas una vez el edema y la inflamación han desaparecido, pasado más de un mes de la operación. Se puede apreciar perfectamente la formal de la rodilla y que ya no hay grasa cubriendo la rótula.

rodillas después de la cirugía de lipedema en piernas

Ahora tengo que seguir llevando las medias ya que me encuentro en el preoperatorio de la siguiente intervención.

Cirugía de lipedema en piernas: expectativas

Dependiendo de la distribución de grasa que tengamos y de su cantidad, es posible que haya zonas que queden fláccidas. En la parte de las pantorrillas, la piel suele mejorar mucho mejor que en los muslos. Es posible que en la parte interna de los muslos queden algunas pequeñas irregularidades. La piel es esa zona no responde tan bien.

Como os comentaba en otro post, las expectativas han de ser realistas. Después de llevar esas grasa durante años, yo no espero tener unas piernas de modelo. Soy consciente de que las cicatrices que van a quedar son muy pequeñas y que casi no se van a ver, pero algunas son algo más visibles que otras. Lo mismo ocurre con la flaccidez. Depende de la edad, la cantidad de grasa eliminada, nuestro tipo de piel, si hemos seguido las pautas de postoperatorio… Hay una parte que depende de nosotras y otra que no están en nuestras manos.

La piel va mejorando con los meses y no podemos hacer valoraciones tempranas. El proceso de recuperación es largo hay que tener paciencia. Al menos yo, no pienso preocuparte por el aspecto estético hasta pasado un año.

 

También tenéis un vídeo en youtube con la información:

Medias de compresión: imprescindibles para la cirugía de lipedema

¿Ya sabes qué son las Medias de compresión de tejido plano? No son unas medias comunes, pero si eres una afectada de lipedema deberías empezar a familiarizarte con ellas.

Después de la cirugía de brazos, llega el turno de las medias. En mi caso, son dos cirugías. En muy pocas ocasiones se realiza una sola cirugía de piernas y suele ser porque hay un solo tramo afectado.

En mi caso, la primera cirugía será de rodillas a tobillos, de las dos piernas. La segunda, de rodillas a cadera, es decir, será la de muslos. No sé realiza una cirugía completa de piernas porque los riesgos al tratar una zona tan amplia se multiplican. En otros casos, las cirugías totales para piernas pueden ser 3 o más. Es el cirujano el que las pauta, teniendo en cuenta el peso, la altura, la complexión, el grado de lipedema y muchos otros factores.

¿Qué medias necesitamos?

Las medias de compresión linfática que se utilizan para tratar el lipedema son medias de tejido plano, habitualmente de compresión 2. Son las mismas que se utilizan para tratar el linfedema. Han de fabricarse a medida y no se deben confundir con las de tejidos circular, que son las recetadas para problemas circulatorios.

Los médicos rehabilitadores y los vasculares pueden recetarlas, aunque depende de si reconocen la enfermedad que lo hagan. Es un gasto importante, que no siempre vamos a conseguir que la seguridad social reconozca. Como todo lo relativo al lipedema, es posible que tengas que pasar por diferentes médicos, llevar ya un diagnóstico o algún folleto de la asociación a la que pertenezcas. Sin embargo, la enfermedad cada vez es más conocida y empieza a ser menos difícil conseguir diagnóstico y medias de compresión en la sanidad pública.

Hay una gran cantidad de modelos. En España se pueden encontrar, entre otras, las marcas Medi y Jobst.

En mi caso, llevo unas Mediven 550 de color Arena de tejido plano. Hay muchas afectadas que prefieren el negro, pero a mí me parece que los colores más claros son más fáciles de llevar en verano. También hay colores alegres, como azul y fucsia, e incluso modelos con cenefas, como si se tratasen de leggins. Esta gran variedad se debe a que las afectadas de linfedema necesitan llevar medias siempre, igual que algunas afectadas de lipedema.

En nuestro caso, lo habitual es pedir las medias en formato panty y con corte en el empeine. Es decir, con los dedos al descubierto. Ya que el lipedema no afecta al pie, no es necesario llevarlo completamente cubierto.

Las medias de compresión de tejido plano en el preoperatorio

Para muchas de nosotras, la primera cirugía de piernas, que suele ser la de pantorrillas, es nuestra primera vez con estas medias.

Hay que tener en cuenta que son un producto de ortopedia, y que debemos ir a una para pedirlas. Allí nos tomarán las mediciones pertinentes para poder hacerlas a medida. En mi ortopedia me piden siempre que acuda a primera hora de la mañana, nada más abrir, para poder realizar la medición correctamente. La idea es siempre tomar medidas con la menor inflamación y/o edema posible.

En las mediciones, veremos que el ortopedista aprieta un poco al medir y que cruza la cinta métrica. Es habitual que lo hagan porque las medias han de apretar un poco.

La primera vez que nos las pongamos nos vamos a tener que armar de paciencia, porque no se colocan como unas medias normales. Yo uso la misma técnica que he usado siempre para subir un neopreno, llevando la tela hacia arriba pliegue a pliegue, nada de sin estirar hacia arriba sin más. Este tipo de tejido es bastante áspero y no nos conviene arrastrar los nudillos al subir la tela.

Para el preoperatorio, el Dr. Burgos de la Obra de Med-plast Madrid me pautó que llevase estas medias durante el mes previo a la intervención durante 16 horas al día. Aunque no nos parezca importante, la grasa del lipedema suele estar “dura” o “fibrosa”. Las medias no solo nos ayudan con la sintomatología propia del lipedema, sino que ablanda nuestra grasa. Por lo tanto, tendremos una mejor recuperación si seguimos las recomendaciones.

Las medias de compresión de tejido plano y el postoperatorio

Una vez nos quitemos las vendas que nos ponen en quirófano, sobre las 48 horas de la operación, tendremos que ponernos nuestras medias de tejido plano. Las medias del postoperatorio forman parte importante de la recuperación. Si no seguimos las indicaciones, comprometemos los resultados finales, por muy bien hecha que haya estado la cirugía.

La primera semana nos va a costar mucho llevarlas, ya no solo por tener que ponérnoslas, sino por la incomodidad y las molestias propias de la recuperación. Pero gracias a ellas limitamos la aparición de más edema, mejoraremos la calidad de la piel, ayudando a que se coloque “en su sitio”. Las tendremos que lleva 24 horas y en el caso de que nos queden grandes, deberemos encargar otras con las nuevas medidas.

 

Cirugía de lipedema en brazos

Como ya sabéis las personas que me seguís en Instagram y en otras redes sociales, mi cirugía de lipedema en brazos fue un auténtico éxito.  La afectación de los brazos es inferior al 30%, por lo que somos muchas menos personas afectadas y hay menos casos con los que comparar.

No tenía muy claro que esperar y tampoco me quería hacer grandes expectativas a nivel estético. También sé que los postoperatorio son duros. Por eso mismo, antes de la primera cirugía de piernas, quiero explicar el postoperatorio de la cirugía de lipedema de brazos hasta ahora, que estoy ya casi plenamente recuperada.

Sobre el lipedema a nivel general ya tenéis otro post y sobre el preoperatorio también.

Cirugía de lipedema en brazos: intervención

Ingresé a primera hora, así que no tuve tiempo de ponerme muy nerviosa. Es importante llevar el consentimiento médico, el consentimiento para el anestesista y todas las pruebas médicas que nos han pedido.

Una vez está todo en orden a nivel de papeles, solo queda desvestirse y ponerse la bata. El cirujano vendrá a hacernos unas fotos para documentar el antes y el después de la zona a tratar. También nos hará el marcaje con un rotulador. El Dr. Burgos de la Obra me explicó cómo se iba a desarrollar todo el proceso y como era la intervención.

A partir de ahí, es esperar que nos lleven en la camilla a quirófano, nos levantaremos para que nos puedan aplicar un desinfectante/antiséptico estilo Betadine. Entonces por nuestro propio pie nos pondremos en la mesa de operaciones y el anestesista nos podrá la vía o las vías necesarias para la intervención.  En mi caso, al suministrarme anestesia general, no recuerdo nada más, me desperté en la habitación con mi marido. El Dr, Burgos de la Obra se acercó a explicarme como había ido la intervención y enseñarme las fotos tomadas allí.

Como vamos a estar dos días con un bolero compresivo y unas vendas encima, sin vernos los brazos, ver estas fotos ayudan mucho a hacernos una idea del cambio y de cómo ha ido todo. Nunca me había visto los brazos tan finos. Me sacaron 3,2 litros de grasa con la técnica WAL. Como me explicó el equipo de Medplast, en la cirugía de lipedema en brazos solo hay un punto por cada entrada de cánula, por lo que la cicatriz que queda es muy pequeña y si queda bien puede ser imperceptible.

Cirugía de lipedema en brazos: postoperatorio

Es vital seguir las instrucciones que nos da el cirujano. En algunos momentos nos puede parecer imposible cumplirlos, pero a mí me dejaron muy claro que el postoperatorio era crítico para el resultado final.

Las primeras 24 horas estuve ingresada así que fue todo bastante sencillo de cumplir. Durante esas horas estamos especialmente débiles y no debemos intentar hacer nada solas. No es el único día que vamos a necesitar ayuda para todo, así que es importante que en el hospital nos acompañe una persona de total confianza.

Al no ser de Madrid, una vez nos dieron el alta, mi marido y yo nos fuimos a un apartamento no muy lejos del hospital. Pude ir por mi propio pie, ya que, como os explicaba en los otros posts, las cirugías van por zonas y en la de brazos no se toca nada más. Viajar el día que nos dan el alta no está aconsejado, así que nos quedamos dos días más para volver a Barcelona con todas las garantías.

Drenaje linfático manual

El edema va apareciendo según pasan las horas. Nada más despertar tenía las manos normales, sin embargo al día siguiente tenía los dedos hinchadísimos. También se me hinchó el pecho y la cara debido al edema, y la piel cogió una tonalidad amarilla.

Normalmente, a las 48 horas nos podemos retirar los vendajes quedándonos solo con la compresión de postoperatorio. Es así la primera vez que nos vamos a ver la piel, si es que nos sacamos el bolero. Aunque yo me vi ya muy diferente, tenía muchos hematomas, los puntos estaban cicatrizando y estaba llena de hematomas de las muñecas al pecho.

Los Drenajes linfáticos manuales (DML) nos ayudarán a que el postoperatorio de la cirugía de lipedema en brazos sea mucho más corto. Me hice el primero a las 48 horas de la operación, como me indicaron en Medplast, en Sanamanzana. Son masajes muy suaves para ayudar a nuestro sistema linfático a drenar todo el edema que se genera.

Las dos primeras semanas podemos necesitar 3 masajes y a partir de ahí va bajando. Una vez en Barcelona, busqué un centro donde este tipo de terapia estuviera enfocada para postoperatorio y para linfedema y que me quedase cerca. Los DML ayudan a que el edema desaparezca, así como la hinchazón y los hematomas.

Compresión

La parte más difícil para mí fue estar con el bolero de compresión las 24 horas. Lo cierto es que al principio le echaba parte de la culpa de mis incomodidades a la compresión. En realidad, la compresión es muy importante para que el tejido se recupere de la cirugía de lipedema en brazos. Si no la usamos apropiadamente, la piel nos quedará más fláccida y es posible que se genere más edema del que tenemos.

Además, sin la compresión notaremos el edema mucho más. Es cierto que quitarla es sencillo y que ponerla puede ser incómodo y algo doloroso las primeras veces. Pero los beneficios merecen la pena.

Recalcar que no se necesita unas medias de tejido plano a medida, sino que el bolero de compresión nos lo colocan en el quirófano y ese es el que vamos a utilizar para el postoperatorio. En las cirugías de piernas sí necesitaremos las medias de tejido plano tanto antes como después de la intervención.

Medicación

En mi caso, el equipo de Medplast me facilitó la medicación que debía tomar los 4 primeros días. Hay que ser muy prudente y tener en cuenta que no podemos dejar de tomar aquello que nos han prescrito. En el caso de que algo no nos siente bien, o no nos haga el efecto deseado, o notemos algo extraño, hay que ponerse en contacto con el cirujano y seguir sus instrucciones.

Dolor e incomodidades

Suena mal, pero después de una cirugía de lipedema en brazos a hay que prepararse para tener unos días un poco difíciles. Además de necesitar la ayuda de alguien que nos asista durante al menos una semana, también hay que saber que no nos podremos incorporar al trabajo en seguida. En mi caso, estuve dos semanas de baja. Depende muchísimo de la persona, de la recuperación, de la tolerancia al dolor y del trabajo que realicemos. Lo cierto es que hasta la tercera semana no recuperé la movilidad del todo.

Como me comentó el Dr. Burgos de la Obra, ente el día 14 y 18, hay un día en el que de repente, mejoramos de golpe y todo se hace más llevadero. Y así fue. Los primeros 4 días fueron los peores, por el dolor y la poca o nula movilidad. Después el dolor va bajando y lo cierto es que anima ver que cada día estás un poquito mejor.

Ayudaron mucho las bolsas de gel frío para poder dormir, ya que sentía sensación de quemazón, algo habitual y que el frío soluciona fácilmente.

Sobre cuando retirar los puntos, empezar a nadar o hacer deporte, cuando hacer vida normal, debemos ir consultándolo ya que dependerá del caso. Aunque hay unos criterios estándares, siempre deberemos tener en cuentas qué se nos dice a nosotras en concreto. Ante la duda, nunca hacer algo que no se nos ha pautado porque lo hayamos leído o escuchado de otras pacientes, y comentarlo con nuestro cirujano o en el centro de salud que nos lleven (según que duda tengamos).

Es un proceso lento, del que no vemos resultados finales hasta pasado meses, así que hay que armarse de paciencia y ser muy disciplinada, ya que el postoperatorio está totalmente en nuestras manos.

En este vídeo tenéis más imágenes:

Mil gracias al equipo de MedPlast por la colaboración.

¡Preparada! Básicos para el preoperatorio de la cirugía de lipedema

Preoperatorio de cirugía de lipedema

El preoperatorio de la cirugía de lipedema no tiene nada de complicado. Es importante que tengamos en cuenta que, al igual que la intervención, ni el pre ni el postoperatorio ni los cuidados que deberemos tener el entran necesariamente por la seguridad social.

¿Cómo empezamos?

Deberemos prever que o bien contamos con un seguro médico que nos lo facilite, o bien pagamos de forma puntual todo lo que vamos a necesitar. Por comodidad, hace ya meses, contraté un seguro médico que me ha hecho la vida bastante más fácil a la hora de programar las pruebas de preoperatorio desde Barcelona.

Una vez tengas el diagnóstico y el tratamiento, es posible que te recomienden la cirugía. Como recomendación general, date un tiempo para pensártelo bien, escoger una fecha adecuada y adaptar tu vida a todo lo que va a venir.

Yo lo tenía muy claro porque reposé toda la información hace tiempo, así que ya salí con la idea clara de operar, solo me quedaba decirme donde. Igualmente, tenía mi carpeta de Med-Plast Madrid con todo absolutamente indicado y me ha resultado muy sencillo conseguir las pruebas mediante mi mutua de salud. Hay un tiempo de validez de las pruebas y es posible que no te sea posible conseguirlas por la seguridad social. En la mayoría de hospitales, si no tienes mutua, te ofrecen realizarte todas las pruebas por un precio cerrado. Si estás en esas situación, en la que no puedes acudir a tu médico de família para tratar el lipedema ni tienes mutua, no dudes en consultarlo a tu cirujano.

Lipedema

Preoperatorio de la cirugía de lipedema

En la consulta que realices, además de la valoración concreta de tu caso, te indicarán el número de intervenciones que necesitas, que también puede ser ninguna. En el caso en que sea clara la necesidad de cirugía y quieras dar ese paso, se te dará toda la información de cómo es la operación y tendrías que tener una carpeta con documentación donde se te indicarán las pruebas de preoperatorio de cirugía de lipedema necesarias.

Las pruebas

Si eres una personas sana y sin otras patologías, las pruebas más habituales en España para la primera cirugía son:

  • Analítica de sangre de preoperatorio. No es la analítica de control que pide tu médico de cabecera una vez al año, en este caso se piden otro valores que tiene que ver con la coagulación o el hierro, por ejemplo. Te especificarán que necesitan.
  • Electrocardiograma. Tanto el papel del electro como el informe, por si acaso.
  • Una radiografia de tórax de preoperatorio.
  • Ecodopler e informe del vascular en el caso de las operaciones de piernas. Si hay varices problemáticas, se deben operar antes y que el vascular nos asegure que se puede seguir adelante una vez curadas las piernas.
  • Valoración del anestesista.
  • El consentimiento firmado. Es un trámite necesario que no podemos olvidar, ya que es necesario para que podamos entrar en quirófano.
  • Con parte de esas pruebas deberá verte el anestesista y dar el visto bueno

En el caso de que además tengas otras patologías, es posible que se añadan otras pruebas, algo que tiene que valorar el cirujano.

Deberás tener en cuenta tanto la ropa que has de llevar para la noche de ingreso en el hospital (piensa en el edema que se genera post operación en brazos y manos, o en piernas y pies). Importante recordar que antes de la operación hay medicamentos que no podemos tomar, como la aspirina, ni tampoco podemos utilizar cremas corporales.

Aunque no sea algo propio del preoperatorio, muchos cirujanos estipulan el número de cirugías en función del peso que tengamos. Suelen tener un límite de extracción de grasa, en función de nuestro peso. Además, si pesas más de 75 u 80 kilos, es muy probable que se añada alguna intervención más debido a ese límite. En mi caso, el Dr. Burgos de la Obra me recomendó 3 operaciones. Si mi peso corporal fuese superior a 80 kilos, con seguridad me hubiera recomendado 4, 3 de piernas-muslos y una de brazos.

También hay que tener en cuenta que las intervenciones son mucho más efectivas si la mayoría de grasa que acumulamos en extremidades es debida al lipedema. Por lo tanto, en algunos casos es posible que sea conveniente seguir una dieta específica y controlada para bajar los quilos de grasa no lipedémica.

Las medias

En el caso de los brazos, no es necesario el tratamiento de compresión antes de la operación, pero las piernas es absolutamente imprescindible.

Por lo tanto, como parte del preoperatorio necesitaremos estar un mes con las medias de compresión puestas durante el día. Estas medias de compresión de tejido plano han de ser a medida. Su precio ronda los 400e y son las que usan también las paciente de linfedema. Es decir, hay pacientes a las que sí que les entra una subvención de la seguridad social para sus medias. El rehabilitador o el vascular, si está actualizado, te las puede pautar y por lo tanto en esos casos irán con receta.

Una vez te operes te van a hacer falta otras para el post, porque ese par ya no comprimirá de forma suficiente. Así que cuenta que puede necesitar 2 pares por operación de medias.

Acorta el postoperatorio

Otra cuestión importante, que no es una tarea del preoperatorio pero sí debemos prever son los drenajes linfáticos manuales. La primera semana después de la operación nos tienen que realizar dos o tres drenajes linfáticos, el primero dos días después de la intervención. Será el especialista el que nos vaya pautando cuando ya solo necesitamos uno y cuando ya hemos acabado. La primera sesión puede durar de dos horas hasta tres, aunque si es con el método Godoy incluso 5. Por lo tanto, hay que preveer bien el tiempo que vamos a tener que invertir.

Buscar la persona o el centro donde nos lo realicen es algo que debemos hacer con tiempo.

Y aquí lo tienes en versión vídeo, después de pasar por una cirugía:

Luchando contra el lipedema

Si me seguís de hace tiempo, ya sabréis que estoy luchando contra el lipedema y recordaréis perfectamente esta foto. 

Yo no sabía que tenía lipedema porque no sabía que era el lipedema. A pesar de ser una enfermedad extremadamente común, parece ser que alrededor del 11% de la población femenina la padece, es muy poco conocida en nuestro país. Se podría decir que de forma inversamente proporcional, aunque las cosas parecen estar cambiando.

En Julio de 2016 yo, como la mayoría de mujeres que lo sufren, no sabía que era el lipedema, hasta que subí aquella foto y recibí el mensaje privado de otra afectada explicándomelo. Me quedé de piedra. Empecé a buscar por internet, a leer y a mirar fotos. Estuve una noche entera mirando fotos. Me costó un tiempo aceptar que realmente era eso lo que me pasaba a mi. No os voy a engañar: me sentó muy mal. Lloré un montón.

Aunque a la larga es un alivio saber que ni eres vaga ni perezosa ni una mala paciente, es duro encarar que tienes una enfermedad crónica. Aunque hay tratamientos eficaces para mejorar los síntomas, como las medias o las cirugías. Quizá lo más difícil es ver que no tenemos cabida aún en la seguridad social, que si no fuera por las asociaciones y grupos de afectadas estaríamos solas y perdidas.

¿Os acordáis del artículo sobre el lipedema que ya publiqué?

 

¿Qué es el lipedema?

Se trata de una enfermedad del tejido graso, parece ser que debido a temas genéticos. La grasa del lipedema no se puede eliminar con ejercicio o dieta, ni estos tienen que ver en su formación. Así que el estilo de vida no es determinante pero la herencia genética sí. Las células adiposas sanas tienen la capacidad de almacenar o liberar grasa según el cuerpo lo requiere, pero las nuestras están enfermas y no lo hacen

La grasa del lipedema suele aparecer asociada a un cambio hormonal: primer período, embarazo, menopausia, aborto… La grasa del lipedema se distribuye de forma simétrica en las extremidades, de forma mucho más habitual en piernas que en brazos.

lipedema

www.adalipe.es

No es una grasa “normal”, blandita. Es una grasa fibrosa que puede perjudicar tanto al sistema linfático como al circulatorio, también a las articulaciones.

El lipedema tiene multitud de síntomas. Os voy a poner en negrita los que yo padezco.

  • Descompensación física y visual entre piernas gruesas y pies delgados.
  • Extremidades de grosor desproporcionado en comparación al peso y cuerpo en general.
  • Facilidad para tener hematomas.
  • Los pies y manos no están afectados, no hay edema.
  • Apariencia simétrica y bilateral.
  • Aparición de venas varicosas o arañas vasculares.
  • Alta sensibilidad al dolor en las zonas afectadas. MI VERDADERA CRUZ.
  • Fóvea negativa, si se presiona la piel de la pierna con un dedo, la presión NO provoca una hendidura en la piel que persiste.
  • Signo de Stemmer negativo en pies y manos, es decir SÍ se puede pellizcar la piel en la primera articulación de un dedo del pie o de la mano.
  • Dolor en el tejido blando de las piernas, al andar, en reposo o al tacto.
  • Dolor en las rodillas, que puede llevar a  presentar problemas al andar.
  • La edad de aparición o empeoramiento es durante la pubertad, embarazo o menopausia.
  • Acumulación de grasa (fat pads) encima, por dentro y por debajo de las rodillas, y en la región exterior de los muslos/caderas.
  • Acumulación de grasa de lipedema en los brazos.
  • Pérdida de elasticidad en la piel.
  • Progresivo deterioro de la movilidad si no se trata.
  • Las dietas restrictivas en calorías no tienen apenas efecto en la grasa de lipedema.
  • Temperatura más baja en las extremidades.
  • Hipermovilidad o hiperlaxitud.

Son un montón, ¿verdad? También es cierto que una vez pasado el Estadio I, es fácil de reconocernos en las imágenes de otras afectadas.

lipedema

¿Quién nos puede diagnosticar?

El diagnóstico nos lo tiene que realizar un especialista en lipedema. Puede ser un cirujano vascular, un flebólogo, un cirujano plástico o también un fisioterapeuta. Al ser una enfermedad catalogada de forma reciente a nivel internacional y fuera del sistema sanitario español, es muy complicado que tu médico de cabeza sepa que es el lipedema. Por desgracia, es probable que tampoco lo sepa el especialista que tienes asignado. Si sospechais que lo tenéis, contactar con la asociación de vuestra zona, ya que suelen contar con un listado de médicos que sí están actualizados y conocen (y reconocen) esta enfermedad.

¿Y qué vas a hacer ahora?

Lo reconozco: yo ya había aceptado mi cuerpo mal proporcionado. Pero de repente todo cobró sentido, especialmente el dolor. Los diferentes dolores con el que tantos años he convivido tenía una explicación. De repente el no tratarlo suponía un riesgo a largo plazo, ya que la pérdida de movilidad o incluso el lipolinfedema pueden acechar a la vuelta de la esquina si no se le pone remedio.

Después de muchos meses recopilando información, de ver imágenes de “antes y después” de otras afectadas y pensármelo mucho, decidí que lo mejor era operarme. El dolor que tengo en los brazos es constante, así que realmente mi calidad de vida va a cambiar mucho después de las operación.

Entonces, ¿te vas a hacer una liposucción?

A estas alturas seguro que ya has googleado a ver cómo se opera el lipedema. Se tratase una liposucción, pero no de la convencional que se utiliza en cirugía estética, la cual está completamente desaconsejada en nuestro caso. Ha de ser una liposucción que respete la situación en la que nuestra enfermedad deja los tejidos, como es la liposucción WAL.

Si buscamos cirujanos de referencia de esta enfermedad, veremos que la lipo WAL es de las más utilizadas y que da unos resultados estupendos. Nada que ver con otras técnicas quizás menos invasivas de estética pero completamente ineficientes para tratarnos.

Aquí hay que tener claro que, a día de hoy, nada de lo que vayamos a hacer tiene porqué entrar por la seguridad social. Tenedlo en cuenta.

¿Dónde te vas a operar?

Al empezar a mirar cirujanos, mi punto de mira se centró en Alemania desde el primer momento, ya que es donde más españolas se han operado y donde hay también más especialistas. Claro, es que en Alemania hace 15 años que operan.

Empecé a contactar con diferentes clínicas, después de leer muchos foros, y cuando ya estaba mirando billetes de avión, algunas de esas clínicas nos da el notición: van a empezar a operar en España. Además, eran las dos clínicas que había contactado: LipoClinic y Med-Plast.

Así que hice las consultas en Madrid, con las dos, con los especialistas que van a realizar las intervenciones y me tomé un tiempo para decidirme. No os voy a explicar todo el proceso de decisión pero fue muy complejo porque son muchos factores a tener en cuenta. Tampoco descarté operarme en Alemania o en otro país en ningún momento, ya que al vivir en Barcelona el desplazamiento en muchos casos era parecido.

Los motivos para elegir dónde y quién te opera pueden ser muchos, pero para mi siempre ha sido primordial:

  • Que se trate de un cirujano especialista en lipedema.
  • La técnica que se utiliza en la intervención.
  • El número de litros a extraer.
  • La claridad en el trato con el cirujano y con su equipo.
  • Las instalaciones, ya se es una cirugía que puede tener complicaciones.
  • El precio.
  • Dónde se encuentra (accesibilidad, idioma, facilidades de estancia).

Finalmente, me decido por el Dr Burgos de la Obra de Med-Plast (la clínica de Frank Labschies), el primer cirujano español especializado en tratamiento de lipedema mediante liposucción WAL. El tratamiento en este caso son 3 cirugías. Empezamos por los brazos, para seguir con las dos piernas, de tobillos a rodilla y acabar de rodilla a muslos/cadera.

Así que en nada dejaré atrás mis “alas de murciélago” y podré usar camisas de mi talla. Sí, uno de los problemas del lipedema es que no estamos proporcionadas para la ropa que hay. ¿Qué no es un problema? Me tendríais que haber visto en algunos momento de vida laboral con uniformes que me iban prietos de piernas y brazos y absolutamente enormes en la cintura.

¿Y que sigue a este post?

Pues otro sobre el preoperatorio de brazos y piernas. Después de toda la investigación y de hablar con muchas mujeres afectadas, creo que lo más justo es compartir toda la información que tengo. En MedPlast también lo ven así, así que colaboro con ellos en la visibilización de esta patología y me van a ayudar a dar datos fidedignos.

¡Aquí tenéis el primer vídeo!