Ciberactivimo en tiempos de confinamiento: abillionveg

abillionveg te pone muy fácil hacer un poco de ciberactivismo desde el sofá de casa (o desde donde quiera que estés). Se trata de hacer críticas o comentarios de los platos veganos de los restaurantes a los que vayas, pero también de cualquier producto vegano que utilices y del que quieras dar tu opinión. Para nosotros como usuarios, se trata de hacer comunidad, pero para santuarios y organizaciones para los animales es una forma de conseguir donaciones (sin que a ti te cueste un duro).

  • Bájate la aplicación abillionveg
  • Usa mi código: MIDIETAVEGANA
  • Haz 10 críticas constructivas de productos veganos con foto.
  • Dona 10 $

Recuerda que, para que la nueva crítica cuenta para donación, tiene que llevar foto, y no hace falta que lleves una dieta vegetal. De hecho, cuando te hagas el perfil, dará muchas opciones y podrás escoger la que más se ajuste a ti.

abillionveg app

La aplicación abillionveg te la puedes descargar aquí. No te olvides de utilizar mi código de embajadora MIDIETAVEGANA, así yo también sumaré junto a ti y podré hacer más donaciones.

¡No puede ser más fácil! Aunque lo de irnos de restaurante ahora mismo es imposible, por el confinamiento, seguro que tenemos muchas cosas en la cocina para evaluar y poner una opinión. Lo mismo que hacemos, muchas veces, en Instagram o en grupos de Facebook.

Ahora mismo, tienes 5 santuarios españoles entre las organizaciones a las que puedes donar, entre todos los beneficiarios a nivel mundial:

  • EL Valle Encantando, Madrid
  • Espíritu Libre, Murcia
  • El Hogar Animal Sanctuary, Cataluña
  • Fundación Santuario Gaia, Cataluña
  • Santuario Vegan, Madrid

También tenéis a organizaciones tan bien conocidas como el Sea Shepherd o Mercy for Animals.

abillionveg app

9 cosas que hacer cuando no puedes salir de casa

Otro artículo con 9 cosas que hacer cuando no puedes salir de casa por culpa del coronavirus, sí.

#yomequedoencasa #staysafe

Lo cierto es que esta no es mi primer confinamiento involuntario. Estuve bastante más tiempo en una situación similar por culpa de una depresión, y la culpa en aquel caso era de la medicación, que no podía retirarme alegremente aunque me dejara para el arrastre. También he tenido muchas épocas en las que no he podido salir de casa por culpa del Síndrome del Intestino Irritable. O más bien por culpa de la diarrea (o al miedo a tenerla).

Y, por supuesto, también me tocó quedarme en casa muchos días en los post operatorios del lipedema. Especialmente en el tercero, que estaba mucho más débil. Salía a darle una vuelta al bloque, a comprar el pan, al médico o al fisio.

Todo esto sin contar con las semanas de entregas de los máster, en las que me he encerrado días sin salir para poder cumplir con las fechas de la universidad y del trabajo. Un encierro voluntario pero que también me ha permitido aprender a gestionarme en un espacio minúsculo (el minipiso donde vivo) durante días.

Mis 9 cosas que hacer en confinamiento o reposo

1. No hacer nada

Lo mejor que se puede sacar de un momento así: no hacer nada, sin culpa.

Seguramente sea lo que más me ha costado aprender a hacer en toda mi vida. Nada de nada. Dejar pasar las horas. Aburrirme. Estar conmigo misma sola sin más. Es un buen momento para conocerte, hacer preguntas, divagar o soñar despierta. Para mi es el paso previo al resto de cosas que hacer, porque me obliga a romper con inercias y rutinas que en estas situaciones no tienen porqué ser necesarias.

2. Conecta contigo misma

Pasar tiempo sola te obliga a conocerte más, a hablar contigo misma, a parar y pensar. La primera vez que frenamos en seco es probable que esto sea algo incómodo, incluso desagradable. Nuestro ritmo de vida es muy rápido y muchas veces nos movemos por inercia. ¿Recuerdas porqué haces lo que haces?

Es un buen momento para meditar, (re)conocerte y (re)organizarte. Dibuja, escribe, canta. Busca nuevas formas de comunicarte contigo y con los demás.

Si necesitas apoyo psicológico, busca consultas online que se puedan adaptar a ti.

3. Descansa

Domir o descansar no suelen estar muy alto en nuestra lista de prioridades. Sin embargo, nuestro cuerpo lo necesita para repararse. Eso no implica estar sin movernos todo el día, sino aprovechar que tienes la oportunidad de dormir en un momento del día en el que no puedes y disfrutarlo.

Es importante observar la higiene del sueño. Cuestiones tan sencillas de poner en práctica como irnos a dormir pronto, no tomar estimulantes como el café ni tampoco alcohol después de media tarde o cuidar del entorno en el que dormimos y habitamos. Mantener la habitación limpia y ordenada e intentar utilizar la cama solo para dormir (aquellas personas que podáis, en pisos compartidos esto es más complicado).

Si tienes un ritual para dormir, síguelo. Si no lo tienes, es un buen momento para adoptar uno.

9 cosas que hacer: dormir

4. Cocina

Cocinar es una actividad que te permite estar sin el móvil en la mano, sin recibir miles de mensajes, sin consumir contenido simplemente por consumirlo. Y comer es algo que vas a tener que hacer. Además, es posible que tengas un alijo de garbanzos o de otros alimentos que quieras gastar. Repasa lo que tienes en la despensa y en la nevera y ponte primero con los frescos.

En esta web tienes un apartado de recetas veganas para ponerte a practicar desde ya. En mi libro Guía Vegana para el vegano (im)perfecto tienes un recetario y varios menús para que veganices tu día a día y saques tu creatividad.

Si no sabes cocinar, es un buen momento para aprender. Yo sabía lo justo y mírame ahora 🙂

5. Muévete

Una de las cosas que siempre he hecho en todos mis encierros, cuando la salud me lo ha permitido, ha sido ejercicio. Oxidarse y perder músculo no es lo peor que nos puede pasar por no movernos. A mi me cuesta hasta pensar con claridad, ya no hablemos de descansar bien, si me paso más de dos días entre el sofá y la cama.

Tienes cientos de aplicaciones, tutoriales de youtube y directos en instagram de todo tipo de actividades físicas para hacer en espacios reducidos. Es posible que ahora eches de menos unas bandas rígidas o unas mancuernas de poco peso, pero siempre hay opciones.

5. Escucha música

Sin hacer nada más. O quizás bailando. La música puede ser más que una banda sonora que nos acompaña del camino al trabajo o en los entrenamientos. Puedes aprovechar para hacer arqueología musical, revisar discos y CD’s olvidados o hacer nuevas listas de reproducción de Spotify (o cualquier otro servicios de streaming).

Es un momento complicado para la gente que se dedica a este tipo de sector, así que si puedes, recuerda que seguramente el merchandising es de donde más beneficio sacan los grupos. Puedes también comprarte alguna canción o disco online, aunque lo tengas en tu servicio de streaming.

Te puedes también apuntar a ver iniciativas como el Yo me quedo en casa festival.

6. Películas y series reconfortantes

A mi en estas situaciones me gusta ver aquellas que me hagan sentir bien. No hace falta ponerse al día con nada. Para mi es el momento de ver series coreanas larguísimas con tantos episodios que cuando la acabas no sabes ni como ha empezado. También es ideal para pseudo maratones: volver a ver todo Harry Potter o Star Wars seguido puede ser una buena idea.

Simplemente, escoge según tu estado de humor.

8. No te aisles

Quizá con el confinamiento de estos días no ha pasado que haya tanta aislamiento porque estamos muchos igual: en casa teletrabajando o afectados con un ERTE.

Esto hace que de repente mucha gente estemos en casa, con necesidad de comunicarnos. De hecho, igual nos estamos comunicando más de lo que necesitas, contagiándonos del miedo y la inseguridad que sea crea en una situación de incertidumbre y alarma mundial.

Pero esta situación no es siempre la habitual. Si es por alguna patología o situación personal, quedarnos en casa nos impide socializar. Es posible que además no tengas muchas ganas, pero es importante no llegar a aislarnos del todo.

Aprovecha la tecnología a tu favor: desde apps como Hourse Party o Zoom, a simplemente llamarnos por teléfono o escribirnos correos. Mantén el contacto con las personas importantes para ti.

9. Desconecta del ruido

Haz «limpieza» de redes sociales. También de la televisión, los programas de telerealidad, el salseo, la información sobre la pandemia o los directos de instagram. Seguramente sigues a mucha gente que no te aporta y ahora es un buen momento para quedarte con aquello que realmente te aporta y te hace sentir bien.

Además, en un momento en el que estamos con tanta exposición a la sobre información, dejar de recibir nuevas noticias, muchas contradictorias, de forma constante a mi me genera estrés. Sin embargo, me gusta recibir memes y contenido divertido, que me ayuda a sentirte mejor. Pero quiero saber elegir cuando lo veo.

10. Aprende algo nuevo

Ya sea escuchando un podcast, con un curso de Udemy o de Domestika o viendo vídeos de youtube. Aprovecha el tiempo, si te apetece, para aprender algo nuevo por el gusto de aprenderlo. Sin que sea una obligación.

Puede ser algo que requiera atención u otra cosa que simplemente nos entretenga y nos divierta. En todo caso, es una buena forma de evadirnos de la situación.

En una situación de reposo por enfermedad, es muy posible que no te sientas con mucha fuerza para algo así, pero puedes simplemente escuchar un podcast interesante, que te aporte algo nuevo. Aprender no tiene porqué ser siempre algo productivo.

10 cosas que hacer: respira
Respira.

Este decálogo es personal. Lo que me ha funcionado a mi igual no te funciona a ti. Pero lo que sí o sí necesita nuestro sistema inmunológico es descansar y dormir bien, comer de forma saludable y hacer ejercicio. Lo cual no quita que te comas unas patatas fritas o que un día te hagas un maratón de tu serie favorita.

Sin embargo, cuando son tantos días seguidas, tenemos que proponernos intentar seguir bien. Para mucha gente es importante vestirse cada día como para salir a la calle, otra puede ir en pijama sin problema. Lo importante es cambiarse de ropa y asearse de forma diaria, lo demás dependerá de tus necesidades.

¿Qué añadirías a estas 9 cosas que hacer cuando no puedes salir de casa? ¡Que no sea trabajar!

Discriminación en el comedor escolar

EL derecho del niños a ser educado en valores

En muchos municipios se están viviendo situaciones de discriminación en el comedor escolar que está dificultando la escolarización de las familias veganas. En primeras etapas, hay zonas en las que no hay posibilidad de dieta 100% vegetal ni tampoco se puede llevar la comida para los peques. Por lo tanto, se está obligando a estos a consumir animales sí o sí si quieren estar escolarizados.

La elección de una dieta 100% vegetal por parte de las personas veganas que educan así a sus hijos no es una simple elección personal. Forma parte de la educación en valores antiespecistas que se dan dentro de esas familias.

El no consumo de animales en ninguna situación es una forma de objeción de consciencia y debería ser un derecho reconocido. El artículos 14 de la Constitución Española recoge lo siguiente:

Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Si nos vamos al 27.3 de la Constitución esta es aún más clara: Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.

Desde enero de 2020, la justicia inglesa ha avalado el veganismo como creencia filosófica, lo cual ampara a las personas veganas para poder vivir conforme a sus principios sin ser discriminadas.

Por desgracia, los problemas que se encuentran muchas familias educar en el veganismo no acaban ahí. Los materiales escolares suelen representar a los animales como objetos de consumo, especialmente a los denominados de granja. En ellos se explican como las vacas «nos dan» su leche o que las hamburguesas vienen de los cerdos, con animales felices que nos ofrecen estos alimentos gustosos. Nada más lejos de la realidad que viven realmente los animales, pero una forma más sencilla, y tramposa, de explicarles que están comiéndose a esos animales.

niño quiere fresas

Sin embargo, estas situaciones son más fáciles de resolver con la educación que reciben en casa. Algo que no puede subsanar, por desgracia, el hecho de normalizar el consumo de animales a través del comedor escolar.

De hecho, muchas familias solo están pidiendo poder llevar comida preparada al centro educativo, para no tener que poner al menos en el conflicto moral de tener que hacer algo que en el seno de la familia no se considera aceptable.

En estos momentos, las familias que padecen esta discriminación ideológica se han organizado en la FEUMVE y están trabajando activamente para que en todas las comunidades autónomas se reconozca el derecho de estas familias a comer vegano en las escuelas. En muchas de ellas, tampoco existe opción vegetariana, cuando sí que se respetan las opciones que tiene que ver con las creencias religiones. Estas consideraciones morales son las recogidas en la constitución y lo que se está pidiendo es una equiparación.

Imposición del veganismo a los niños

Es habitual que, en muchas ocasiones, se vea el veganismo en las familias como un capricho de los adultos, que imponen a sus hijos su alimentación.

No conozco aún a ninguna familia que no imponga la alimentación a sus hijos. Y es que es imposible que los bebés escojan aquello que van a comer. Siempre son los padres, madres, familiares o tutores legales los que eligen por ellos. La alimentación no es solo una cuestión de salud, sino que forma parte intrínseca de nuestra sociabilización cultural. Es de pequeños cuando aprendemos qué comer y qué no comer, qué es apto y qué no.

Niño y perro
La interacción entre niños y animales suelen ser amistosa

En nuestra sociedad, se normaliza que unos animales son mascotas y no se comen, otros son objetos de consumo por su carne, su piel o su trabajo, y otros son animales a proteger, o a cazar. Esta clasificación es una convención humana que se impone durante la infancia sin que sea un problema al ser la mayoritaria.

Teniendo en cuenta que las dietas vegetales bien planificadas son aptas para todas las etapas de la vida, incluyendo el embarazo, la lactancia y la infancia, algo que la ADA lleva años diciendo en base a los amplios estudios científicos que hay, educar a nuestros pequeños en el respeto a la vida de todos los animales no debería verse como una mera imposición.

10 consejos para no tirar comida

Mercado de La boquería

Empiezo el año con estos consejos para no tirar comida porque creo que esta debe ser una de nuestras metas este 2020. Producir aquello que nos comemos es muy costoso para el medio ambiente: la tierra no tiene nutrientes infinitos, el agua potable es un bien escaso, el terreno de cultivo roba terrenos a otros ecosistemas necesarios para la vida animal. Y para la nuestra propia.

Una alimentación vegetal contamina menos que una alimentación que incluya alimentos de origen animal, eso es algo que sabemos. También necesita de menos recursos para producirse, ya que al final estos dos temas son vasos comunicantes y están íntimamente relacionados. Aunque seamos veganas, llevar una vida con menos residuo o cercana al zero waste es importante.

Son los productos vegetales sin preparar los que más se desechan

Lo que nos muestran estos gráficos es que la fruta y la verdura, así como muchas preparaciones vegetales que suelen ser «baratas de adquirir» son las que acaban en la basura con más frecuencia. Me temo que, además, muchas de esas ensaladas de la gráfica son embolsas: se compran con la intención de «comer sano» pero se acaban tirando porque nadie las consume.

El porcentaje de lentejas y ensaladas que acaban en la basura es muy elevado.

La crisis climática no se va a solucionar solo por un gesto, pero es que tenemos una gran responsabilidad en los hogares. Aunque la industria agroalimentaria también desaprovecha muchos alimentos y es responsable de parte del desaprovechamiento familiar con muchos de sus formatos de venta, no podemos no hacer nada y dejarlo todo en manos de empresas y administraciones.

Esta imagen es con estadísticas europeas. Más info.

Es complicado que se legisle en contra de esto, la única forma de que las grandes empresas hagan algo, si no empezamos por la práctica en nuestra vida. Así que que esto no te sirva como excusa para no hacer nada, pero sí para recordarte que no siempre lo vas a poder hacer.

Consejos para no tirar comida

1 – Planifica las comidas

Planificar las comidas nos obliga a hacer una lista de la compra. Esta debe ser flexible, ya que muchas veces nos encontraremos ofertas que merecen la pena o ingredientes que no están disponibles. Improvisar está muy bien, pero siempre que seamos capaces de hacerlo para aprovechar o reaprovechar lo que tenemos.

Este primer punto es sin duda uno de los consejos para no tirar comida más importantes.

2 – Las sobras son comida

Nunca pensé que tendría que escribir esto, pero hay mucha gente que no se come las sobras nunca. Muchas preparaciones duran varios días, así que no hay motivo para guardarlas en un táper y comerlas otro día.

Tampoco quiere decir que siempre haya que comerse todo lo que sea ha cocinado o lo que hay en el plato, obligarse o sentir culpa por no hacerlo no es una conducta saludable. De aquí que el segundo punto de los consejos para no tirar comida sea congelar.

3 – Congela

El congelador es uno de los grandes inventos del siglo pasado, úsalo sabiamente. Si cocinas de más, si te has pasado de cantidades, si simplemente pesabas que ibas a comer en casa y resulta que no vas a poder pasar a comer ni llevarte táper, congela. Sé que este punto podría estar incluido en muchos otros, pero de verdad que muchas personas solo usan el congelador para alimentos ya congelados y se pierden la potencia que este tiene.

Acuérdate de etiquetar con contenido y fecha, ya que el congelador retarla la putrefacción, pero no es un baúl mágico.

4 – Cocina en cantidades razonables

Aprender a cocinar en cantidades razonables nos evitará tener que tirar comida. Es posible que algo no nos quede tan rico o que simplemente no nos apetezca repetir 5 días seguidos, o que descongelado no nos parezca bueno. A mi me pasa con la pasta: debe estar hecha del día. Así que, en vez de echar cualquier cantidad, peso lo que voy a necesitar y así me ahorro problemas.

5 – Fíjate en la fecha de caducidad

Algo que si eres una persona vegana o en tránsito seguro que haces con la lista de ingredientes, y que hay que hacer también con la fecha de caducidad o de consumo preferente. Ya sea una lata, un refrigerado o un congelado, debemos tener en cuenta esta fecha y no darla por supuesta. Dale una vuelta a la nevera cada dos o tres días, aprovecha para pasar un pañito, y pon delante aquello que haya que consumir primero. Con la despensa igual, vigila esos tarros y latas del final, que esperan su turno.

6 – Compra los perecederos que necesites

La fruta y la verdura no se pueden comprar una vez al mes, a veces ni siquiera una vez a la semana. Tenemos que vigilar especialmente en esta sección, especialmente si son productos de cámara que una vez en casa van a tener una vida muy corta. O bien compramos más a menudo o invertimos en productores locales que nos venden la verdura y la fruta de temporada. Esta última aguanta mucho más si la conservamos correctamente.

Consejos para no tirar comida más importantes

Si eres de esas personas que no sabe como va a ser su semana, además de recomendarte el batch cooking (o cocina de planificación en una tarde), te sugiero que compres congelados. Los congelados vegetales mantienen perfectamente la mayoría de propiedades y nos ayudan mucho. Además, muchos de pueden comprar a granel y se conservan bien en botes de cristal de boca ancha.

7 – Conserva la comida como corresponde

Paquetes abiertos sin cerrar, fruta sensible al frío en la nevera, patatas y cebollas guardadas junta, comida en platos dentro de la nevera… Tener lo alimentos conservados correctamente les alarga la vida a ellos y a nosotras, ya que no conservar la comida correctamente nos puede llevar a una intoxicación alimentaria.

Colocar la comida a refrigerar en tápers cerrados, igual que pasar a un bote hérmetico las harinas, la pasta o el arroz, nos ayudarán a disponer de ellos por más tiempo. En verano, por ejemplo, los frutos secos es mejor comprarlos en pequeñas cantidades y guardarlos en la nevera.

Y sí, las patatas y los boniatos deben de estar en un ambiente frío y oscuro, lejos de las cebollas.

8 – Cocina de reparovechamiento y bath cooking

Algunos de nuestros platos preferidos pueden ser, en origen, cocina de reaprovechamiento, como la empanada o las croquetas. Para ser más eficientes, basta con pensar en como conservar lo que hemos cocinado de la mejor manera y en qué lo podemos volver a utilizar. Por ejemplo, si hemos hecho una gran cantidad de boloñesa, es mejor no guardarla mezclada con la pasta, sino por separado y en el congelador. Nos la podremos comer con unas patatas o dentro de unas empanadillas.

Lo mismo con muchas preparaciones de verduras, que podemos utilizar como acompañamiento para otros platos o para hacer un «puré de sobras».

9 – No todas las ofertas son una ganga

Que esté muy barato no implica que lo vayamos a utilizar. A veces el precio baja al llevarnos una gran cantidad, que nos vamos a consumir. Otras, simplemente está al mismo precio que en otros establecimiento pero nos dejamos llevar por el cartel de oferta.

Si bien para mi es todo un acierto la flexibilidad a la hora de escoger vegetales que estén de ofertas, ten en cuenta que tienen una vida corta y que si no los vas a consumir rápido los tendrás que tirar.

Lo mismo con otros productos, que puede que estén de oferta porque su fecha de caducidad o consumo preferente está cerca. Revisa si ese 2×3 al final va a ser tirar 2 porque realmente no has tenido tiempo de usarlos.

Consejos para no tirar comida más importantes: no compres por comprar

Ten cuidado también con los alimentos milagro o los super alimentos. Cuando cambiamos de hábitos es habitual también introducir nuevos alimentos. Ves poco a poco y desconfía de aquellos que sean muy caro y tengan mucha promo detrás. También de aquellos que parece que puedan ayudarte a todo, incluso a hacer la declaración de la renta. Ni un armario más con el paquete de chía entero esperando su turno para ir a la basura.

No compres por comprar, especialmente si no lo has utilizado o has aprendido a usarlo antes o si nunca ha entrado en tu planificación, es posible que se quede esperando.

10 – Fuera de casa, reduzce

A veces nos venimos arriba en el restaurante y pedimos de más. Llega la comida y vemos que no vamos a ser capaces de comérnoslo todo. ¡Pidamos que nos pongan el resto para llevar! Incluso, llévate tu táper para no generar más residuos si puedes.

Aunque no siempre sabemos como van a ser las raciones, también podemos intentar no pasarnos con la comanda. Lo de que la comida sobre o quede en el plato como signo de riqueza está muy pasado de moda.

Esto también aplica a cuando vamos a comer a casas ajenas o vienen a las nuestras. No hace falta montar una banquete inacabable para agasajar a los invitados, muchas veces insistiendo en que coman más, que hay mucha comida. Está claro que en celebraciones y ocasiones especiales hay más abundancia de platos, pero podemos reducir hasta que sea algo razonable. Y con lo que sobre, ser creativos.

No vas a poder hacerlo perfecto

Recuerda que es importante intentar reducir el consumo en todos los ámbitos, pero es una carrera ni una competición. De nada sirve que haya 5 personas que lo hagan perfecto cuando somos millones que podemos, con nuestras imperfecciones, sumar mucho más, aprender mucho más y, finalmente, exigir mucho más. La práctica nos ayuda a tener más información, a conocer el impacto y las problemáticas a pequeña escala y a ser mucho mucho más exigentes.

Espero que estos consejos para no tirar comida te hayan sido útiles. Si tienes otros, no dudes en dejarlos en comentarios.

10 libros veganos para regalar

Esta es mi lista de 10 libros veganos cuando estamos cerrando el 2019. Está claro que faltan muchos, y que me he centrado en la cocina. Pero, ¡por algún sitio hay que empezar!

1. Veganomicon de Isa Chandra Moskowitz y Terry Hope Romero

Para mi, uno de los libros más importantes de mi biblioteca de libros de cocina, por eso ocupa el primer puesto del top 10 libros veganos . Hace unos años no teníamos prácticamente ningún libro de cocina vegano en español. A Isa hacía años que la conocía por su antiguo blog y siempre ha sido una institución dentro del mundillo.

Ahora lo tenemos traducido y, aunque por los ingredientes no es un libro sencillo de seguir, es un buen ejemplo de cocina internacional y fusión. Isa Chandra Moskowitz tiene un montón de libros veganos de recetas, échales un ojo.

2. Cocina vegana casera de Zaraida Fernández

Todo lo contrario al anterior, este libro es genial para el día a día y la cocina de mercado. Cocina vegana caera es el primer libro de la emprendedora vegana y cocinera Zaraida Fernández. La responsable del take away vegano más antiguo de Barcelona, el Vegetart. ¡Ya tenemos ganas de que salsa su segundo libro!

3. Recetas veganas fáciles de Gloria Carrión

El primero libro de la La Gloria Vegana fue todo un éxito en 2018 y ya tenemos ganas de que salga el segundo. Seguramente es una de las instagrammers veganas más conocidas de España.

Este libro de Gloria es exactamente lo que promete su título: recetas muy sencillas, 100% vegetales, que salen muy bien y están riquísimas.

4. No matarás de Reinas y repollos

Uno de los libros más esperados de este año era No matarás para Ediciones Akal. Este manifiesto y recetario de las chicas de Reinas y repollos viene con recetas desde cero que ahondan también en el zero waste. Además, Jessica y Carla también gestionan la tienda online Rebellum.

5. Begin Vegan Begun, dos semana de recetas veganas

Mi amiga Aida Lídice es una de las decanas de los blogs veganos de cocina en España. Lleva tanto tiempo que parece extraño que su primer libro con una editorial haya salido este año.

El subtítulo es muy claro: dos semanas de recetas veganas. Se trata de dos semanas de menús completos, con recetas muy asequibles, ideales para transicionar a una dieta vegetal.

5. Zero waste para salvar el mundo de Ally Vispo

Ally Vispo lleva tiempo divulgando sobre veganismo y, durante los últimos años, sobre zero waste y consumo responsable. Es una de las personas con las que más coincido a la hora de encarar el binomio veganismo + zero waste y me hizo especial ilusión recibir su libro,

Se trata de una guía ilustrada para aquellas personas que quieran vivir de forma más sostenible. Y, por supuesto, si no quieres consumir papel tienes la versión digital.

SI te interesan más contenido, tienes muchos contenidos más en su web, Viamalama.

7. Slow Vegan

Nacho Sánches es el chef de mi restaurante favorito de Madrid: el Pizzi&Dixie. Las recetas de este libro no son vegetales, sino que son todas gourmet. Con una edición y unas fotografías preciosas, es una oportunidad para aprender un poco más. ¡Atrévete a ponerlo en práctica!

8. Recetas veganas para peques de Patricia Menéndes ilustrado por The Wild Rocks.

A Patricia Menéndez la podéis conocer del blog Patri Medio Limón. Este año se ha marcado un libro de recetas veganas muy fáciles, para cocinar para los peques y con los peques. En realidad es un libro de básico, muy chulo porque viene ilustrado y con consejos de una nutricionista.

No te pierdas los ebooks y cursos de bathcooking de Patri si te interesa empezar con buen pie en la alimentación vegetal.

9. El rescate de Tina de Ismael López y Laura Nualart Gambin

Los libros infantiles puede ser especistas. De hecho, es muy habitual que si ojeamos libros para peques estos estén en granjas o en circos, siendo explotados. Sin embargo, ya contamos con algunos libros infantiles con sensibilidad antiespecista.

El rescate de Tina, de Diversa Ediciones, explica como un animal de granja es rescatado de la mano de Ismael López Dobarganes, fundador de la Fundación Santuario Gaia.

10. Guía para el vegano (im)perfecto

Para acabar con esta lista de los 10 libros veganos que puedes regalar, te invito a le eches un ojos a mi segundo libro. Este salió a principios del 2019 y me ha dado ya muchas alegrías, entre ellas una segunda edición. Cuenta con un recetario, pero su intención es cubrir todas las dudas y preguntas que le surjan a una persona que está interesada en el veganismo.

Aunque mi intención fue encarar la guía a personas en transición, sé que también le ha sido útil a persona ya veganas y a personas que no lo son pero tienes amigos y familia que sí.

Top 10 de restaurantes de Barcelona para veganos

Aquí está mi top 10 de restaurantes de Barcelona para veganos, totalmente subjetivo y con lo que yo creo que es más significativo. En el vais a encontrar restaurantes veganos, vegetarianos y con opciones (pero con muchas opciones). En una lista de 10 siempre se quedan opciones por el camino, pero en muy poquito haré otras listas más específicas.

Lo cierto es que en Barcelona hay menos restaurante veganos de los que parece. Durante algunos años uno un boom de oferta que, por el motivo que fuese, no prosperó. Así que ahora nos encontramos con muchos menos locales que en Madrid. Y, a mi parecer, menos variados.

Pero eso no significa que Barcelona no siga siendo una ciudad con opciones gastronómicas estupendas para las personas veganas. Simplemente, que nos queda mucho camino por recorrer.

Como esto es un top 10 de andar por casa, de esos que escribes con las crocks y el pijama puesto, ni voy a poner sitios a los que no he ido, ni restaurantes con buena prensa pero que a mi me parecen meh. Ni voy a priorizar el estilo o el tipo de cocina.

Eso sí, tenéis los comentarios para poner vuestros añadidos o vuestros tops, sin ningún problema, porque compartir es lo mejor que nos ha dado internet.

Los números indican el orden por el que los he recordado, pero nada más.

Top 10 de restaurantes de Barcelona veganos o con opciones

1. Rasoterra

Empezamos el Top 10 de restaurantes de Barcelona con Rasoterra, un vegetariano en el corazón del Barri Gòtic. Hay que callejar hasta llegar a él, pero sentarse en una de las mesita del Rasoterra merece la pena. Cocina de mercado, con interés principal en el producto, con muchas opciones veganas. Tienen menú del día. Especialmente indicado para pedir de carta platos a compartir.

Como se mueven por temporadas, es importante revisar la carta.

Carrer del Palau, 5, 08002 Barcelona

Precio medio.

2. Biocenter

Top 10 de restaurantes de Barcelona - Biocenter

Uno de los clásicos de Barcelona, en la calle Pintor Fortuny, al rededor de la cual encontramos la mayor concentración de restaurantes vegetarianos y veganos de toda Barcelona. Un poco más arriba están el Flax&Kale y muy cerca el Veggie Garden, pero es que en la misma calle hay algunos más.

La carta del Biocenter ha cambiado mucho a lo largo de los años y ahora hay un montón de opciones veganas. Pero es un restaurante vegetariano, así que es importante preguntar qué platos son vegetales del buffet de ensaladas. Para el buffet hay que levantarse.

Al mediodía hay diferentes opciones de menú y también hay un menú especial de fin de semana.

Carrer del Pintor Fortuny, 25, 08001 Barcelona

Precio bajo-medio.

3. Veg World India

Para mi, el Veg World India mejor restaurante indio de Barcelona. Aunque este también es vegetarino, ahora mismo disponen de queso vegano. Simplemente, avisa de que quieres la opcion vegana. Tiene un thali tradicional y un buffet de ensaladas al mediodía, pero para mi destacada la carta.

Un lugar ideal tanto para ir en pareja o en grupo y pedir platillos para compartir. Soy muy fan de su chana masala y de sus panes con queso vegano. El servicio es super atento.

Carrer de Bruniquer, 24, 08012 Barcelona

Precio medio, aunque el menú de mediodía es precio asequible en Gracia.

4. Alive

El restaurante Alive se encuentra en el distrito de Les Corts, en una zona donde el veganismo pocas veces ha metido la patita. Sin embargo, en este restaurante vegano la carta es espectacular. Y una opción que claramente no ha pasado desapercibida para los turistas que van a ver el Camp Nou y comer vegetal.

Se puede comer perfectamente de tapas, es un lugar fantástico para hacer unas bravas y unas croquetas con unas cervezas. Pero también se puede disfrutar de una paella o una fideuá. Los segundos platos son generosos.

Mi postre favorito aquí es, sin duda, el triffle.

Travessera de les Corts, 180, 08028 Barcelona

Precio medio – buen precio de menú.

5. l’Hortet

Otro de los restaurantes de la calle Pintor Fortuny. Antes de la explosión de restaurantes vegetarianos y veganos, ellos ya estaba ahí. L’Hortet es un restaurante heredero del naturismo y el vegetarianismo histórico en Barcelona. Es la hija de Nicolás Capo, Odina, quien lo dirige junto a sus hijas. El doctor Capo impulsó el naturismo y el vegetarianismo en España, y tuvo que pagar con la cárcel y el exilio por sus ideas.

Este restaurante familiar, de menú diario asequible para la zona, también con buffet de ensalada, incorpora platos veganos desde hace años. Su carta, como la del resto de restaurantes de la zona, tiene muy bien señalizados alérgenos, con diferentes opciones sin gluten.

Carrer del Pintor Fortuny, 32, 08001 Barcelona

Precio medio.

6. Rangoli

Otro restaurante de comida india, esta vez en la Barceloneta. El Rangoli es un restaurante omnívoro con carta vegana, en una de las zonas más turísticas de Barcelona. La idea de tener una carta separada con todas las opciones vegetales es, sin duda, un concepto poco habitual en Barcelona, pero muy cómodo para las personas veganas. Especialmente en este tipo de locales, donde muchas opciones con vegetales pueden ser vegetarianas pero contener lácteos, como el ghee.

Passeig de Joan de Borbó, 78, 08039 Barcelona

Precio alto.

7. Amaltea

Otro de esos restaurantes vegetarianos de toda la vida es el Amaltea, en el Eixample. Menús (cuidado con pedirlo entero, igual no te lo acabas), platos combinados y cocina casera es lo que encuentras en este local modesto y concurrido.

Las raciones son generosas, con muchos platos que ya son típicos dentro de la cocina vegetariana catalana, aunque vengan de muy lejos.

Carrer de la Diputació, 164, 08011 Barcelona

Precio bajo.

8. The Green Spot

Top 10 de restaurantes de Barcelona The Green Spot

De todos los restaurantes que en Barcelona hacen una comida que se sale de lo habitual, el The Green Spot es seguramente el mejor y más característico. Platos muy cuidado, ingredientes de primerísima calidad, cocineros expertos y mucha dedicación. Disponen de una carta con muchas opciones vegetales, donde destaca la pizza vegana con queso de anacardos y su plato de tempeh casero.

Muy recomendable para ocasiones especiales y celebraciones.

Carrer de la Reina Cristina, 12, 08003 Barcelona

Precio medio-alto.

9. Ruta 42

El Ruta 42 lleva años engordando veganos desde l’Hospitalet de Llobregat, mi ciudad natal. Se trata de un bar manolo convertido en hamburguesería vegana, donde encuentras todo aquello que jamás relacionarías con la comida vegetal de primeras. Hamburguesas imposibles de varios pisos, algunas coronadas por perritos, bombas veganas, bravas con queso y bacon… Los trampantojos se suceden en la carta del Ruta, donde siempre hay nuevas incorporaciones, como la Beyond Buguer o el hot dog de Moving Mountains en su momento.

Si os digo que de postre hay un donut con galleta y nata vegana dentro y chocolate por encima, creo que ya os lo explico todo.

Av. del Carrilet, 330, 08901 L’Hospitalet de Llobregat, Barcelona

Precio bajo.

10. Vegetart

Vegetart Take away

No puedo acabar este top 10 de restaurantes de Barcelona para veganos sin mencionar el Vegetart. Con mi amiga la cheffe Zaraida Fernández Altabás al frente, fue mi salvación durante los años que pasé en el coworking de Gracia donde trabajaba.

Se trata de un local de comida para lleva básica, sencilla y casera a muy buen precio. Aunque lo más famosos es, sin duda, la tortilla, mi plato favorito son los canelones de «rostit». No hay menú ni carta, las opciones varían cada día, aunque siempre podemos encontrar platos de pasta, legumbre y bizcochos. En verano, es habitual el gazpacho y el resto del año, las cremas.

Todo es vegano, aunque igual alguna cosa no te lo parezca.

Carrer del Torrent de l’Olla, 138, 08012 Barcelona

Precio bajo. No hay sitio para comer, es un take away.

Cómo regalar zero waste

Cómo regalar zero waste

Aunque pueda parecerlo, esto no trata de ser una lista de regalos sino de una mini guía de cómo regalar zero waste. Porque ¿qué es un regalo zero waste pensado por otra persona? 

Y no, no se trata de regalar cosas «zero waste», eso sería volver a caer en el consumismo. Pasar de consumir unas cosas a consumir otras no es una solución si seguimos acumulando.

Una de las máximas de este movimiento es el decrecimiento de consumo. Así que, igual que no hace falta que nos compremos todo lo que se etiquete de zero waste, lo mismo ocurre con los regalos. Y también con los regalos veganos.

La pirámide invertida de cómo regalar zero waste

Aquí va una lista de las opciones que tenemos de más sostenibles a menos sostenibles «en teoría». Y digo en teoría porque habrá que valorar caso por caso, y pensar bien en si estamos tomando una buena decisión.

Regala experiencias

No todos los regalos tiene que durar y perdurar físicamente. Podemos regalar entradas para conciertos, obras de teatro… O cenas en restaurantes.

También es una buena regalar actividades. A mi me hace mucha ilusión navegar, a otra persona le puede flipar hacer rafting. O pasar un fin de semana en la montaña, haciendo trekking. Por lo hablar de los cursos: uno de fermentados, o de quesos veganos, de swing o de programación.

Este tipo de regalos pueden ser muy caros, así que debemos acertar bien y no dar fechas cerradas, para que no se pierdan.

Y que los regalos no acaben por ser un auténtico desperdicio o un gasto medio ambiental.

Experiencias - Cómo regalar zero waste

Regala tu tiempo

Todos necesitamos ayuda. Puede ser para pintar las pareces de la casa, también para redecorar la casa, o para prestar otro tipo de ayuda.

También puedes regalar tu tiempo y tu talento: un tatuaje, una sesión de fotos o una ilustración de tu creación son también un buen plan.

Echar una mano es un buen regalo.

Cómo regalar zero waste

Regala comida

Sí, tan fácil: comida. Por supuesto, teniendo en cuenta que la comida no se pierda. Si vas a regalar una cesta de fruta y verdura, que la persona pueda elegir el día y la hora de entrega y el contenido, para que nada se pierda.

También podemos regalar una delicatessen con la que vayamos a triunfar. Yo siempre estoy feliz de recibir un buen queso vegano artesano.

Importante: si vamos a regalar comida, que sean productos locales y sostenibles.

Regalos reciclados

Sí, un regalo reciclado también es un buen regalo. No hay necesidad de que todo esté siempre nuevo. En el caso de los peques, podemos reciclar juguetes. Pero también ropa, menaje, mobiliario, libros u objetos que ya no necesitemos.

Aquello que ocupa espacio en casa pero otra persona necesita siempre es un buen regalo.

Regalos hechos a mano

Desde un pastel hasta a cualquier cosa hecha a mano, como un jersey tejido por ti, usa tu talento para hacer el regalo.

A mi son regalos que me hacen especial ilusión.

Compra de segunda mano

Igual no está en tu casa, pero sí en la de otra persona. O en Wallapop, eBay o Vinted. Comprar de segunda mano es la forma más ética de comprar.

A algunas personas les parece que comprar de segunda mano no merece la pena por el precio, especialmente con la ropa. El gasto de producción de la mayoría de bienes de consumo es inasumible a nivel medio ambiental. El decrecimiento también es comprar de segunda mano.

Compra ética

No siempre vamos a poder comprar de segunda mano, reciclar o regalar tiempo o talento. Hay casos en los que toca comprar, puede que por la persona que recibe o, simplemente, porque se trata de algo que es mejor que sea nuevo.

Si es así, hagamos una compra en una empresa ética y con valores, que se preocupe de la sostenibilidad, de tener una producción ética y un buen trato a sus empleados.

Cuidado con las grandes marcas, que se lavan el nombre a base de greenwashing y se incluyen en listas y premios hechos a medida. Hay muchos artesanos y pequeñas empresas locales que tiene productos únicos: ayuda a que el tejido social de tu barrio siga vivo.

Cómo regalar zero waste

Compra

La última opción. Esta ya sabes cómo funciona.

Los mejores desayunos veganos en Barcelona

Los mejores desayunos veganos en Barcelona

Hoy te quiero explicar los que son los mejores desayunos veganos en Barcelona para mí. Los hay saludables, los hay caprichosos, los hay tradicionales y también los hay internacionales. Ya sabéis que a mi me encantan los desayunos, tenéis ideas para gofres, overnight oats, tostadas y mucho más en el apartado de recetas.

Barcelona fue la ciudad con más y mejores locales veganos durante un tiempo, pero Madrid no has pasado la mano por la cara. Pero es que la mayor parte de la restauración barcelonesa vive de cara al turismo y es este el que dicta gran parte de la oferta de la ciudad.

Así que esto no es una lista de locales veganos de Barcelona, algo que podéis encontrar de forma más actualizada en Happy Cow, sino de 5 desayunos que a mi personalmente me hacen muy feliz.

Mis 5 desayunos veganos favoritos

ODACOVA

Este restaurante situado en el Eixample, a pocas calles del Paseo de Gracia, y tiene muchas opciones veganas muy bien señalizadas para desayunar, comer o cenar. Las raciones tienen muy buen tamaño y la calidad-precio es ideal.

Mi favorito es el bocata margarita con queso vegano, pero también tienes tortitas, tostadas y boles de desayuno muy completos.

Atención al apartado de bebidas, porque tienen diferentes tés y cafés, y también un matcha latte buenísimo, que te pueden preparar con la bebida vegetal de tu elección.

Dirección: Carrer d’Aragó, 238, 08007 Barcelona

CHÖK

En CHÖK se dedican al chocolate: bombones, donuts, kronuts y muchos más. No va a ser la propuesta más saludable ni la que tu nutricionista quiere para el día a día. Pero es que ser flexible y poder disfrutar de un dulce indulgencia también es salud.

Aunque en todas sus tiendas tienes opciones veganas, en la tienda de Ramalleres es donde más opciones encontrarás. Desde el donut relleno de chocolate hasta las mini tartas pasando por los muffins, ahora también los kronuts. Tentaciones que puede acompañar de café con leche vegetal.

Para mi, es uno de los mejores desayunos veganos de Barcelona si lo que buscas es un donut o un pedazo de tarta a primera hora de la mañana.

Aunque suele ser para llevar, puede consumirlo en el local si encuentras espacio.

Dirección: Carrer de les Ramelleres, 26, 08001 Barcelona

Equilibrium Café

¿Y si nos apetece un desayuno inglés vegano? Si hemos viajado por Reino Unido, si simplemente hemos estado en Londres, es posible que nos hayamos tomado un desayuno inglés. Los suelen servir durante todo el día y la versión vegana es ya muy fácil de encontrar. De hecho, es ideal para hacer un brunch (eso que no es ni un desayuno ni una comida, que se queda muy entre horas).

Y es por eso que Equilibrium Café entra en esta lista: tienes un Full English Breakfast vegano.

Además de muchas otras opciones, como tortillas (sin huevo), donuts, pancakes o bollería. Para mí, una de las mejores opciones de desayunos veganos en Barcelona.

Dirección: Carrer de València, 352, 08009 Barcelona

Itácate Café

Muy cerca de una de mis tiendas de referencia, The Living Food, se encuentra Itácate Café. Se trata de un pequeño local que sirve desayunos, comidas y meriendas con opciones veganas tanto en carta como en menú.

La pareja encantadora que lleva el local pone mucho cuidado en el detalle, tanto en el trato como en la comida, así que la experiencia siempre es agradable. No solo tienen tostadas de aguacate, también boles muy completos para empezar el día con energía.

Dirección Comte Borrell 107, 08015 Barcelona

Honest Greens

Aunque Barcelona se colgó el título de ciudad Vegan Friendly hace ya unos años, lo cierto es que las opciones para desayunar dejan mucho qué desear. Especialmente por el centro de Barcelona. A parte de la opción de pedir pan con tomate, que es algo que podemos hacer en prácticamente cualquier sitio, y del croissant del Starbucks, que a veces está fresco y otras es un arma arrojadiza, poco más hay.

En el Honest Green de Rambla Catalunya, tocando Plaça Catalunya, tienes 7 opciones de desayunos veganos. Y sí, hay pan con tomate pero lleva queso vegetal. Tienen otras tostadas y boles muy diferentes. Quizá el más famoso sea el de açaí, pero mi favorito es el de avena remojada a tope de proteínas.

El precio del café es el habitual de la zona, pero al menos aquí está rico y el local es muy agradable.

Dirección: Rambla de Catalunya, 3, 08007 Barcelona

¿Cuáles son tus mejores desayunos veganos barceloneses?

Cuéntame en los comentarios donde disfrutas del desayuno para que sigamos descubriendo opciones.

Vivir con un carnista sin morir en el intento

Vivir con un carnista

Vivir con un carnista, convivir con un no vegano, es lo que hago desde hace 10 años con mi pareja. De hecho, aunque conozco a personas veganas y vegetarianas desde hace muchos años, nunca he vivido en la misma casa que alguien vegetariano o vegano. Sin embargo, quitando contadas ocasiones, siempre hemos encontrado un punto de encuentro.

Lo que sigue a continuación es mi opinión y mi experiencia personal, que explico porque creo que puede ayudar a otras personas. Podéis dejar vuestras experiencias en comentarios.

Mis consejos para (con)vivir con un carnista

  • Si tienes que compartir piso, busca alojarte en pisos de veggies. Si quién busca compañeros eres tú, especifica que han de ser personas vegetarianas. Convivir solo con personas veganas es más complicado, pero vivir de forma totalmente independiente a veces no es realista.
  • No esperes que el carnista se «convierta» al veganismo en una semana. De hecho, la convivencia no debe convertirse en una evangelización, ya que lo más posible es que eso acabe en conflicto.
  • Eso sí, deja claro desde el principio que es el veganismo para ti y como lo vives, porque la otra persona igual no tiene toda la información.
  • Negocia las reglas y los límites desde el principio, para que no haya malos entendidos. Eso implica qué entra en casa, que hay en la nevera, qué estantes y qué utensilios usa cada persona.
  • Ojos que no ven… ya sabes cómo sigue. Si decidís que que va a haber carne y pescado en casa, igual no quieres verla. Recuerda que hay tápers oscuros y que todo lo que se coloque en el congelador con etiqueta, mucho mejor.
  • Pactar los alimentos prohibidos. Igual no es buena idea traer una langosta, o cabezas de merluza. En mi casa no entra jamón ni nada que huela a chorizo, pero, ¡sorpresa! no es mi norma, es la de mi marido carnista. Así que cuando compro o hago chorizo vegano, lo he de comer cuando él no está en casa y airear la casa. ¿A que no os lo esperabais? Yo tampoco.
  • Llenar la nevera de opciones vegetales ricas para los dos. Si no te gusta cocinar, igual puede comprar básicos y sustitutos, pero sin duda cocinar abarata mucho la cesta de la compra. Hacer seitán casero, boloñesa vegana, hamburguesas, hummus, guacamole… o su tarta de manzana favorita.
  • En general, demostrar con el ejemplo que esto no tiene nada que ver con hacer sacrificios y que quedan muy atrás los años en los que no nos podíamos comer una hamburguesa, casera o procesada, con queso vegano y salsas. Así es cómo ha ido desapareciendo la carne y el pescado de mi casa sin tener que decir ni mú.
  • ¿Naciste en una familia vegana o vegetariana? Si no es así, recuerda que tú también estuviste ahí. Cada persona tiene sus tiempos y sus procesos.
  • Cuidado con las imágenes escabrosas. A muchas personas les puede ayudar con el clic y verlo todo diferentes, pero a muchas otras les genera tal rechazo que se cierran en banda.
  • El refuerzo positivo genera un mejor ambiente. Mejor celebrar que la otra persona aprende una nueva receta y animarla, y no atacar por algo que es una convención social.
  • Buscar opciones de aquello que, por norma, no suele ser vegano. La persona no vegana no va a caer fácilmente en que la lana, la cera y el cuero no son aptos, y que no todos los champús nos valen
  • El respeto va en ambos lados. Y, aunque no se respeten todas las ideas de otra persona, a la persona sí que hay que respetarla. Al menos, si la intención es convivir en harmonía.
  • Si no puedes vivir con un carnista, no lo hagas. Para mi no es necesaria la convivencia en una pareja ni en ningún tipo de relación, especialmente si esa convivencia va a convertirse en un campo de batalla.
  • Reevaluar el «contrato» de convivencia cuando algo chirríe, y no esperar a que este esté roto.
La tortilla de patatas vegana siempre ayuda a limar diferencias.

Nota. Igual se entendería mejor el título con omnívoro, pero he decidido utilizar carnista, ya que omívoros somos todos. Este término viene de «carnism», acuñado por Melanie Joy para hablar del sistema de pensamiento que se ha creado alrededor de la idea de que explotar a los animales es un derecho y comérnoslos algo normal.

A mi me parece justo usarlo porque, de otra forma, estamos contraponiendo el veganismo a «lo normal», y lo normal también tiene un marco ideológico, aunque sea invisible. Lo opuesto a la normalidad es siempre «el otro», un otro que se visualiza de forma negativa o peyorativa. Dotando al veganismo de un antagónico, podemos ponernos en igualdad de condiciones.

10 motivos para comer hamburguesas vegetales

Las personas veganas comemos hamburguesas vegetales. Hay gente que prefiere las de arroz y tofu de las marcas eco de toda la vida, hay quién se las hace en casa y también hay quién busca el sabor de la carne en las nuevas hamburguesas tecnológicas.

También las puedes hacer en casa. Aquí mismo tienes varias recetas, desde las típicas de garbanzos a las de avena con legumbres, también sin gluten.

Hamburguesas de garbanzos
Las hamburguesas vegetales pueden ser así de apetecibles.

El caso es que parece que a muchas personas, incluso dentro del veganismo, le sorprende que por un lado se rechace el consumo de carne y por el otro coma una “hamburguesa vegetal” con las reminiscencias animales que conlleva.

Parece que llamarlas hamburguesas ha generado malestar en la industria de la carne. Sinceramente, durante mucho tiempo se han hecho hamburguesas de todo tipo de ingredientes sin que generase ningún debate. Hay hamburguesas de atún o de arroz con cosas desde hace años. Pero, ¡ay!, que ahora las tenemos que compiten en sabor y textura con las clásicas de carne. Lo era un formato de comida rápida sin mucho interés ha pasado a ser algo que «proteger».

El tema para mi está claro: los consumidores distinguen perfectamente unas de otras, pero las hamburguesas vegetales que antes no tenían casi distribución, ahora están por todas partes y suponen una competencia real. El bolsillo, como siempre, el motivo que hay detrás de este tipo de campañas de protección de un producto que no lo necesita.

Sin embargo, las hamburguesa vegetales triunfan como formato dentro y fuera del veganismo por muchos y variados motivos.

10 motivos para comer hamburguesas vegetales

  1. Una hamburguesa hace en pocos minutos. Como vegana, no pienso renunciar a la rapidez y la comodidad de hacer algo rico vuelta y vuelta.
  2. Es una comida que reconocemos y de la que tenemos muy buenos recuerdos. En general, asociamos las hamburguesas a momentos de disfrute y ya nos predispone positivamente.
  3. Son muy fáciles de cocinar. Vuelta y vuelta y ya las tenemos. .
  4. También las podemos comer versión gourmet con una guarnición de patatas gajo o como opción de comida basura vegana, con todo lo que se supone que lleva un hamburguesa «guarra», con su queso Violife y todas las salsas que nos podamos imaginar.
  5. Si decidimos hacerlas en casa, son una gran opción para hacer cantidad y congelar. Si las compramos congeladas, ya las tenemos listas. Nos salvan cuando no hay tiempo o ganas.
  6. Son muy económicas si las hacemos en casa. Cuando las hacemos de legumbre o soja texturizada, el precio baja estrepitosamente. Y siguen siendo muy nutritivas y altas en proteínas.
  7. Quedan muy bien en bocadillo, algo que nos ayuda cuando comemos fuera. Mucha gente no sabe que meterle al bocata cuando empieza con una dieta vegetal (aunque hay miles de opciones). Y seguramente te guste más que ponerle filetes de tofu.
  8. Te ayuda a camuflarte en una barbacoa o un picnic. Si te llevas Frys, Linda McCarthy, Beyond Meat o Moving Mountains, es posible que quieran probarlas. Especialmente las Beyond, que parece que sangren.
  9. Te ayudan con las tentaciones, si las tienes. Algunas personas, aunque sean veganas, echan de menos el sabor de la carne o la experiencia de comer una hamburguesa. Las hamburguesas trampantojo, como la Beyond, salen al rescate. Porque soy vegana por los animales, no por el sabor de la carne.
  10. Son mejores para el medio ambiente que tradicionales de carne. Incluso las compradas. Sin embargo, las ganadores por goleada son las hamburguesas de legumbre y las de proteínas texturizadas. Baratas, ricas, con mucha proteína y respetuosas con el planeta.
Este es el impacto de diferentes dietas en EEUU según Shrink that Footprint.

Así que ya ves que hay multitud de motivos diferentes para comer hamburguesas vegetales. Aunque hay una muy importante que no está en la lista: no haber tenido que matar al animal por su carne.

Ojo: algunas hamburguesas vegetales comerciales o caseras son muy bajas en proteínas.

A veces, relacionamos hamburguesa con comida proteica y no revisamos los macronutrientes. Ni la quinoa ni los champiñones son fuentes de proteína al nivel de las legumbres. Incluso si son de cereal con tofu, revisa el porcentaje de este, igual tampoco cubre la parte proteica.

Esto no debe es un problema en sí mismo, siempre que lo tenemos en cuenta si la acompañamos con un hummus de cualquier legumbre o le añadimos tofunesa. ¡La creatividad y la variedad de la cocina vegetal nunca se acaba!