10 consejos para no tirar comida

Mercado de La boquería

Empiezo el año con estos consejos para no tirar comida porque creo que esta debe ser una de nuestras metas este 2020. Producir aquello que nos comemos es muy costoso para el medio ambiente: la tierra no tiene nutrientes infinitos, el agua potable es un bien escaso, el terreno de cultivo roba terrenos a otros ecosistemas necesarios para la vida animal. Y para la nuestra propia.

Una alimentación vegetal contamina menos que una alimentación que incluya alimentos de origen animal, eso es algo que sabemos. También necesita de menos recursos para producirse, ya que al final estos dos temas son vasos comunicantes y están íntimamente relacionados. Aunque seamos veganas, llevar una vida con menos residuo o cercana al zero waste es importante.

Son los productos vegetales sin preparar los que más se desechan

Lo que nos muestran estos gráficos es que la fruta y la verdura, así como muchas preparaciones vegetales que suelen ser «baratas de adquirir» son las que acaban en la basura con más frecuencia. Me temo que, además, muchas de esas ensaladas de la gráfica son embolsas: se compran con la intención de «comer sano» pero se acaban tirando porque nadie las consume.

El porcentaje de lentejas y ensaladas que acaban en la basura es muy elevado.

La crisis climática no se va a solucionar solo por un gesto, pero es que tenemos una gran responsabilidad en los hogares. Aunque la industria agroalimentaria también desaprovecha muchos alimentos y es responsable de parte del desaprovechamiento familiar con muchos de sus formatos de venta, no podemos no hacer nada y dejarlo todo en manos de empresas y administraciones.

Esta imagen es con estadísticas europeas. Más info.

Es complicado que se legisle en contra de esto, la única forma de que las grandes empresas hagan algo, si no empezamos por la práctica en nuestra vida. Así que que esto no te sirva como excusa para no hacer nada, pero sí para recordarte que no siempre lo vas a poder hacer.

Consejos para no tirar comida

1 – Planifica las comidas

Planificar las comidas nos obliga a hacer una lista de la compra. Esta debe ser flexible, ya que muchas veces nos encontraremos ofertas que merecen la pena o ingredientes que no están disponibles. Improvisar está muy bien, pero siempre que seamos capaces de hacerlo para aprovechar o reaprovechar lo que tenemos.

Este primer punto es sin duda uno de los consejos para no tirar comida más importantes.

2 – Las sobras son comida

Nunca pensé que tendría que escribir esto, pero hay mucha gente que no se come las sobras nunca. Muchas preparaciones duran varios días, así que no hay motivo para guardarlas en un táper y comerlas otro día.

Tampoco quiere decir que siempre haya que comerse todo lo que sea ha cocinado o lo que hay en el plato, obligarse o sentir culpa por no hacerlo no es una conducta saludable. De aquí que el segundo punto de los consejos para no tirar comida sea congelar.

3 – Congela

El congelador es uno de los grandes inventos del siglo pasado, úsalo sabiamente. Si cocinas de más, si te has pasado de cantidades, si simplemente pesabas que ibas a comer en casa y resulta que no vas a poder pasar a comer ni llevarte táper, congela. Sé que este punto podría estar incluido en muchos otros, pero de verdad que muchas personas solo usan el congelador para alimentos ya congelados y se pierden la potencia que este tiene.

Acuérdate de etiquetar con contenido y fecha, ya que el congelador retarla la putrefacción, pero no es un baúl mágico.

4 – Cocina en cantidades razonables

Aprender a cocinar en cantidades razonables nos evitará tener que tirar comida. Es posible que algo no nos quede tan rico o que simplemente no nos apetezca repetir 5 días seguidos, o que descongelado no nos parezca bueno. A mi me pasa con la pasta: debe estar hecha del día. Así que, en vez de echar cualquier cantidad, peso lo que voy a necesitar y así me ahorro problemas.

5 – Fíjate en la fecha de caducidad

Algo que si eres una persona vegana o en tránsito seguro que haces con la lista de ingredientes, y que hay que hacer también con la fecha de caducidad o de consumo preferente. Ya sea una lata, un refrigerado o un congelado, debemos tener en cuenta esta fecha y no darla por supuesta. Dale una vuelta a la nevera cada dos o tres días, aprovecha para pasar un pañito, y pon delante aquello que haya que consumir primero. Con la despensa igual, vigila esos tarros y latas del final, que esperan su turno.

6 – Compra los perecederos que necesites

La fruta y la verdura no se pueden comprar una vez al mes, a veces ni siquiera una vez a la semana. Tenemos que vigilar especialmente en esta sección, especialmente si son productos de cámara que una vez en casa van a tener una vida muy corta. O bien compramos más a menudo o invertimos en productores locales que nos venden la verdura y la fruta de temporada. Esta última aguanta mucho más si la conservamos correctamente.

Consejos para no tirar comida más importantes

Si eres de esas personas que no sabe como va a ser su semana, además de recomendarte el batch cooking (o cocina de planificación en una tarde), te sugiero que compres congelados. Los congelados vegetales mantienen perfectamente la mayoría de propiedades y nos ayudan mucho. Además, muchos de pueden comprar a granel y se conservan bien en botes de cristal de boca ancha.

7 – Conserva la comida como corresponde

Paquetes abiertos sin cerrar, fruta sensible al frío en la nevera, patatas y cebollas guardadas junta, comida en platos dentro de la nevera… Tener lo alimentos conservados correctamente les alarga la vida a ellos y a nosotras, ya que no conservar la comida correctamente nos puede llevar a una intoxicación alimentaria.

Colocar la comida a refrigerar en tápers cerrados, igual que pasar a un bote hérmetico las harinas, la pasta o el arroz, nos ayudarán a disponer de ellos por más tiempo. En verano, por ejemplo, los frutos secos es mejor comprarlos en pequeñas cantidades y guardarlos en la nevera.

Y sí, las patatas y los boniatos deben de estar en un ambiente frío y oscuro, lejos de las cebollas.

8 – Cocina de reparovechamiento y bath cooking

Algunos de nuestros platos preferidos pueden ser, en origen, cocina de reaprovechamiento, como la empanada o las croquetas. Para ser más eficientes, basta con pensar en como conservar lo que hemos cocinado de la mejor manera y en qué lo podemos volver a utilizar. Por ejemplo, si hemos hecho una gran cantidad de boloñesa, es mejor no guardarla mezclada con la pasta, sino por separado y en el congelador. Nos la podremos comer con unas patatas o dentro de unas empanadillas.

Lo mismo con muchas preparaciones de verduras, que podemos utilizar como acompañamiento para otros platos o para hacer un «puré de sobras».

9 – No todas las ofertas son una ganga

Que esté muy barato no implica que lo vayamos a utilizar. A veces el precio baja al llevarnos una gran cantidad, que nos vamos a consumir. Otras, simplemente está al mismo precio que en otros establecimiento pero nos dejamos llevar por el cartel de oferta.

Si bien para mi es todo un acierto la flexibilidad a la hora de escoger vegetales que estén de ofertas, ten en cuenta que tienen una vida corta y que si no los vas a consumir rápido los tendrás que tirar.

Lo mismo con otros productos, que puede que estén de oferta porque su fecha de caducidad o consumo preferente está cerca. Revisa si ese 2×3 al final va a ser tirar 2 porque realmente no has tenido tiempo de usarlos.

Consejos para no tirar comida más importantes: no compres por comprar

Ten cuidado también con los alimentos milagro o los super alimentos. Cuando cambiamos de hábitos es habitual también introducir nuevos alimentos. Ves poco a poco y desconfía de aquellos que sean muy caro y tengan mucha promo detrás. También de aquellos que parece que puedan ayudarte a todo, incluso a hacer la declaración de la renta. Ni un armario más con el paquete de chía entero esperando su turno para ir a la basura.

No compres por comprar, especialmente si no lo has utilizado o has aprendido a usarlo antes o si nunca ha entrado en tu planificación, es posible que se quede esperando.

10 – Fuera de casa, reduzce

A veces nos venimos arriba en el restaurante y pedimos de más. Llega la comida y vemos que no vamos a ser capaces de comérnoslo todo. ¡Pidamos que nos pongan el resto para llevar! Incluso, llévate tu táper para no generar más residuos si puedes.

Aunque no siempre sabemos como van a ser las raciones, también podemos intentar no pasarnos con la comanda. Lo de que la comida sobre o quede en el plato como signo de riqueza está muy pasado de moda.

Esto también aplica a cuando vamos a comer a casas ajenas o vienen a las nuestras. No hace falta montar una banquete inacabable para agasajar a los invitados, muchas veces insistiendo en que coman más, que hay mucha comida. Está claro que en celebraciones y ocasiones especiales hay más abundancia de platos, pero podemos reducir hasta que sea algo razonable. Y con lo que sobre, ser creativos.

No vas a poder hacerlo perfecto

Recuerda que es importante intentar reducir el consumo en todos los ámbitos, pero es una carrera ni una competición. De nada sirve que haya 5 personas que lo hagan perfecto cuando somos millones que podemos, con nuestras imperfecciones, sumar mucho más, aprender mucho más y, finalmente, exigir mucho más. La práctica nos ayuda a tener más información, a conocer el impacto y las problemáticas a pequeña escala y a ser mucho mucho más exigentes.

Espero que estos consejos para no tirar comida te hayan sido útiles. Si tienes otros, no dudes en dejarlos en comentarios.

10 libros veganos para regalar

Esta es mi lista de 10 libros veganos cuando estamos cerrando el 2019. Está claro que faltan muchos, y que me he centrado en la cocina. Pero, ¡por algún sitio hay que empezar!

1. Veganomicon de Isa Chandra Moskowitz y Terry Hope Romero

Para mi, uno de los libros más importantes de mi biblioteca de libros de cocina, por eso ocupa el primer puesto del top 10 libros veganos . Hace unos años no teníamos prácticamente ningún libro de cocina vegano en español. A Isa hacía años que la conocía por su antiguo blog y siempre ha sido una institución dentro del mundillo.

Ahora lo tenemos traducido y, aunque por los ingredientes no es un libro sencillo de seguir, es un buen ejemplo de cocina internacional y fusión. Isa Chandra Moskowitz tiene un montón de libros veganos de recetas, échales un ojo.

2. Cocina vegana casera de Zaraida Fernández

Todo lo contrario al anterior, este libro es genial para el día a día y la cocina de mercado. Cocina vegana caera es el primer libro de la emprendedora vegana y cocinera Zaraida Fernández. La responsable del take away vegano más antiguo de Barcelona, el Vegetart. ¡Ya tenemos ganas de que salsa su segundo libro!

3. Recetas veganas fáciles de Gloria Carrión

El primero libro de la La Gloria Vegana fue todo un éxito en 2018 y ya tenemos ganas de que salga el segundo. Seguramente es una de las instagrammers veganas más conocidas de España.

Este libro de Gloria es exactamente lo que promete su título: recetas muy sencillas, 100% vegetales, que salen muy bien y están riquísimas.

4. No matarás de Reinas y repollos

Uno de los libros más esperados de este año era No matarás para Ediciones Akal. Este manifiesto y recetario de las chicas de Reinas y repollos viene con recetas desde cero que ahondan también en el zero waste. Además, Jessica y Carla también gestionan la tienda online Rebellum.

5. Begin Vegan Begun, dos semana de recetas veganas

Mi amiga Aida Lídice es una de las decanas de los blogs veganos de cocina en España. Lleva tanto tiempo que parece extraño que su primer libro con una editorial haya salido este año.

El subtítulo es muy claro: dos semanas de recetas veganas. Se trata de dos semanas de menús completos, con recetas muy asequibles, ideales para transicionar a una dieta vegetal.

5. Zero waste para salvar el mundo de Ally Vispo

Ally Vispo lleva tiempo divulgando sobre veganismo y, durante los últimos años, sobre zero waste y consumo responsable. Es una de las personas con las que más coincido a la hora de encarar el binomio veganismo + zero waste y me hizo especial ilusión recibir su libro,

Se trata de una guía ilustrada para aquellas personas que quieran vivir de forma más sostenible. Y, por supuesto, si no quieres consumir papel tienes la versión digital.

SI te interesan más contenido, tienes muchos contenidos más en su web, Viamalama.

7. Slow Vegan

Nacho Sánches es el chef de mi restaurante favorito de Madrid: el Pizzi&Dixie. Las recetas de este libro no son vegetales, sino que son todas gourmet. Con una edición y unas fotografías preciosas, es una oportunidad para aprender un poco más. ¡Atrévete a ponerlo en práctica!

8. Recetas veganas para peques de Patricia Menéndes ilustrado por The Wild Rocks.

A Patricia Menéndez la podéis conocer del blog Patri Medio Limón. Este año se ha marcado un libro de recetas veganas muy fáciles, para cocinar para los peques y con los peques. En realidad es un libro de básico, muy chulo porque viene ilustrado y con consejos de una nutricionista.

No te pierdas los ebooks y cursos de bathcooking de Patri si te interesa empezar con buen pie en la alimentación vegetal.

9. El rescate de Tina de Ismael López y Laura Nualart Gambin

Los libros infantiles puede ser especistas. De hecho, es muy habitual que si ojeamos libros para peques estos estén en granjas o en circos, siendo explotados. Sin embargo, ya contamos con algunos libros infantiles con sensibilidad antiespecista.

El rescate de Tina, de Diversa Ediciones, explica como un animal de granja es rescatado de la mano de Ismael López Dobarganes, fundador de la Fundación Santuario Gaia.

10. Guía para el vegano (im)perfecto

Para acabar con esta lista de los 10 libros veganos que puedes regalar, te invito a le eches un ojos a mi segundo libro. Este salió a principios del 2019 y me ha dado ya muchas alegrías, entre ellas una segunda edición. Cuenta con un recetario, pero su intención es cubrir todas las dudas y preguntas que le surjan a una persona que está interesada en el veganismo.

Aunque mi intención fue encarar la guía a personas en transición, sé que también le ha sido útil a persona ya veganas y a personas que no lo son pero tienes amigos y familia que sí.

Top 10 de restaurantes de Barcelona para veganos

Aquí está mi top 10 de restaurantes de Barcelona para veganos, totalmente subjetivo y con lo que yo creo que es más significativo. En el vais a encontrar restaurantes veganos, vegetarianos y con opciones (pero con muchas opciones). En una lista de 10 siempre se quedan opciones por el camino, pero en muy poquito haré otras listas más específicas.

Lo cierto es que en Barcelona hay menos restaurante veganos de los que parece. Durante algunos años uno un boom de oferta que, por el motivo que fuese, no prosperó. Así que ahora nos encontramos con muchos menos locales que en Madrid. Y, a mi parecer, menos variados.

Pero eso no significa que Barcelona no siga siendo una ciudad con opciones gastronómicas estupendas para las personas veganas. Simplemente, que nos queda mucho camino por recorrer.

Como esto es un top 10 de andar por casa, de esos que escribes con las crocks y el pijama puesto, ni voy a poner sitios a los que no he ido, ni restaurantes con buena prensa pero que a mi me parecen meh. Ni voy a priorizar el estilo o el tipo de cocina.

Eso sí, tenéis los comentarios para poner vuestros añadidos o vuestros tops, sin ningún problema, porque compartir es lo mejor que nos ha dado internet.

Los números indican el orden por el que los he recordado, pero nada más.

Top 10 de restaurantes de Barcelona veganos o con opciones

1. Rasoterra

Empezamos el Top 10 de restaurantes de Barcelona con Rasoterra, un vegetariano en el corazón del Barri Gòtic. Hay que callejar hasta llegar a él, pero sentarse en una de las mesita del Rasoterra merece la pena. Cocina de mercado, con interés principal en el producto, con muchas opciones veganas. Tienen menú del día. Especialmente indicado para pedir de carta platos a compartir.

Como se mueven por temporadas, es importante revisar la carta.

Carrer del Palau, 5, 08002 Barcelona

Precio medio.

2. Biocenter

Top 10 de restaurantes de Barcelona - Biocenter

Uno de los clásicos de Barcelona, en la calle Pintor Fortuny, al rededor de la cual encontramos la mayor concentración de restaurantes vegetarianos y veganos de toda Barcelona. Un poco más arriba están el Flax&Kale y muy cerca el Veggie Garden, pero es que en la misma calle hay algunos más.

La carta del Biocenter ha cambiado mucho a lo largo de los años y ahora hay un montón de opciones veganas. Pero es un restaurante vegetariano, así que es importante preguntar qué platos son vegetales del buffet de ensaladas. Para el buffet hay que levantarse.

Al mediodía hay diferentes opciones de menú y también hay un menú especial de fin de semana.

Carrer del Pintor Fortuny, 25, 08001 Barcelona

Precio bajo-medio.

3. Veg World India

Para mi, el Veg World India mejor restaurante indio de Barcelona. Aunque este también es vegetarino, ahora mismo disponen de queso vegano. Simplemente, avisa de que quieres la opcion vegana. Tiene un thali tradicional y un buffet de ensaladas al mediodía, pero para mi destacada la carta.

Un lugar ideal tanto para ir en pareja o en grupo y pedir platillos para compartir. Soy muy fan de su chana masala y de sus panes con queso vegano. El servicio es super atento.

Carrer de Bruniquer, 24, 08012 Barcelona

Precio medio, aunque el menú de mediodía es precio asequible en Gracia.

4. Alive

El restaurante Alive se encuentra en el distrito de Les Corts, en una zona donde el veganismo pocas veces ha metido la patita. Sin embargo, en este restaurante vegano la carta es espectacular. Y una opción que claramente no ha pasado desapercibida para los turistas que van a ver el Camp Nou y comer vegetal.

Se puede comer perfectamente de tapas, es un lugar fantástico para hacer unas bravas y unas croquetas con unas cervezas. Pero también se puede disfrutar de una paella o una fideuá. Los segundos platos son generosos.

Mi postre favorito aquí es, sin duda, el triffle.

Travessera de les Corts, 180, 08028 Barcelona

Precio medio – buen precio de menú.

5. l’Hortet

Otro de los restaurantes de la calle Pintor Fortuny. Antes de la explosión de restaurantes vegetarianos y veganos, ellos ya estaba ahí. L’Hortet es un restaurante heredero del naturismo y el vegetarianismo histórico en Barcelona. Es la hija de Nicolás Capo, Odina, quien lo dirige junto a sus hijas. El doctor Capo impulsó el naturismo y el vegetarianismo en España, y tuvo que pagar con la cárcel y el exilio por sus ideas.

Este restaurante familiar, de menú diario asequible para la zona, también con buffet de ensalada, incorpora platos veganos desde hace años. Su carta, como la del resto de restaurantes de la zona, tiene muy bien señalizados alérgenos, con diferentes opciones sin gluten.

Carrer del Pintor Fortuny, 32, 08001 Barcelona

Precio medio.

6. Rangoli

Otro restaurante de comida india, esta vez en la Barceloneta. El Rangoli es un restaurante omnívoro con carta vegana, en una de las zonas más turísticas de Barcelona. La idea de tener una carta separada con todas las opciones vegetales es, sin duda, un concepto poco habitual en Barcelona, pero muy cómodo para las personas veganas. Especialmente en este tipo de locales, donde muchas opciones con vegetales pueden ser vegetarianas pero contener lácteos, como el ghee.

Passeig de Joan de Borbó, 78, 08039 Barcelona

Precio alto.

7. Amaltea

Otro de esos restaurantes vegetarianos de toda la vida es el Amaltea, en el Eixample. Menús (cuidado con pedirlo entero, igual no te lo acabas), platos combinados y cocina casera es lo que encuentras en este local modesto y concurrido.

Las raciones son generosas, con muchos platos que ya son típicos dentro de la cocina vegetariana catalana, aunque vengan de muy lejos.

Carrer de la Diputació, 164, 08011 Barcelona

Precio bajo.

8. The Green Spot

Top 10 de restaurantes de Barcelona The Green Spot

De todos los restaurantes que en Barcelona hacen una comida que se sale de lo habitual, el The Green Spot es seguramente el mejor y más característico. Platos muy cuidado, ingredientes de primerísima calidad, cocineros expertos y mucha dedicación. Disponen de una carta con muchas opciones vegetales, donde destaca la pizza vegana con queso de anacardos y su plato de tempeh casero.

Muy recomendable para ocasiones especiales y celebraciones.

Carrer de la Reina Cristina, 12, 08003 Barcelona

Precio medio-alto.

9. Ruta 42

El Ruta 42 lleva años engordando veganos desde l’Hospitalet de Llobregat, mi ciudad natal. Se trata de un bar manolo convertido en hamburguesería vegana, donde encuentras todo aquello que jamás relacionarías con la comida vegetal de primeras. Hamburguesas imposibles de varios pisos, algunas coronadas por perritos, bombas veganas, bravas con queso y bacon… Los trampantojos se suceden en la carta del Ruta, donde siempre hay nuevas incorporaciones, como la Beyond Buguer o el hot dog de Moving Mountains en su momento.

Si os digo que de postre hay un donut con galleta y nata vegana dentro y chocolate por encima, creo que ya os lo explico todo.

Av. del Carrilet, 330, 08901 L’Hospitalet de Llobregat, Barcelona

Precio bajo.

10. Vegetart

Vegetart Take away

No puedo acabar este top 10 de restaurantes de Barcelona para veganos sin mencionar el Vegetart. Con mi amiga la cheffe Zaraida Fernández Altabás al frente, fue mi salvación durante los años que pasé en el coworking de Gracia donde trabajaba.

Se trata de un local de comida para lleva básica, sencilla y casera a muy buen precio. Aunque lo más famosos es, sin duda, la tortilla, mi plato favorito son los canelones de «rostit». No hay menú ni carta, las opciones varían cada día, aunque siempre podemos encontrar platos de pasta, legumbre y bizcochos. En verano, es habitual el gazpacho y el resto del año, las cremas.

Todo es vegano, aunque igual alguna cosa no te lo parezca.

Carrer del Torrent de l’Olla, 138, 08012 Barcelona

Precio bajo. No hay sitio para comer, es un take away.

Cómo regalar zero waste

Cómo regalar zero waste

Aunque pueda parecerlo, esto no trata de ser una lista de regalos sino de una mini guía de cómo regalar zero waste. Porque ¿qué es un regalo zero waste pensado por otra persona? 

Y no, no se trata de regalar cosas «zero waste», eso sería volver a caer en el consumismo. Pasar de consumir unas cosas a consumir otras no es una solución si seguimos acumulando.

Una de las máximas de este movimiento es el decrecimiento de consumo. Así que, igual que no hace falta que nos compremos todo lo que se etiquete de zero waste, lo mismo ocurre con los regalos. Y también con los regalos veganos.

La pirámide invertida de cómo regalar zero waste

Aquí va una lista de las opciones que tenemos de más sostenibles a menos sostenibles «en teoría». Y digo en teoría porque habrá que valorar caso por caso, y pensar bien en si estamos tomando una buena decisión.

Regala experiencias

No todos los regalos tiene que durar y perdurar físicamente. Podemos regalar entradas para conciertos, obras de teatro… O cenas en restaurantes.

También es una buena regalar actividades. A mi me hace mucha ilusión navegar, a otra persona le puede flipar hacer rafting. O pasar un fin de semana en la montaña, haciendo trekking. Por lo hablar de los cursos: uno de fermentados, o de quesos veganos, de swing o de programación.

Este tipo de regalos pueden ser muy caros, así que debemos acertar bien y no dar fechas cerradas, para que no se pierdan.

Y que los regalos no acaben por ser un auténtico desperdicio o un gasto medio ambiental.

Experiencias - Cómo regalar zero waste

Regala tu tiempo

Todos necesitamos ayuda. Puede ser para pintar las pareces de la casa, también para redecorar la casa, o para prestar otro tipo de ayuda.

También puedes regalar tu tiempo y tu talento: un tatuaje, una sesión de fotos o una ilustración de tu creación son también un buen plan.

Echar una mano es un buen regalo.

Cómo regalar zero waste

Regala comida

Sí, tan fácil: comida. Por supuesto, teniendo en cuenta que la comida no se pierda. Si vas a regalar una cesta de fruta y verdura, que la persona pueda elegir el día y la hora de entrega y el contenido, para que nada se pierda.

También podemos regalar una delicatessen con la que vayamos a triunfar. Yo siempre estoy feliz de recibir un buen queso vegano artesano.

Importante: si vamos a regalar comida, que sean productos locales y sostenibles.

Regalos reciclados

Sí, un regalo reciclado también es un buen regalo. No hay necesidad de que todo esté siempre nuevo. En el caso de los peques, podemos reciclar juguetes. Pero también ropa, menaje, mobiliario, libros u objetos que ya no necesitemos.

Aquello que ocupa espacio en casa pero otra persona necesita siempre es un buen regalo.

Regalos hechos a mano

Desde un pastel hasta a cualquier cosa hecha a mano, como un jersey tejido por ti, usa tu talento para hacer el regalo.

A mi son regalos que me hacen especial ilusión.

Compra de segunda mano

Igual no está en tu casa, pero sí en la de otra persona. O en Wallapop, eBay o Vinted. Comprar de segunda mano es la forma más ética de comprar.

A algunas personas les parece que comprar de segunda mano no merece la pena por el precio, especialmente con la ropa. El gasto de producción de la mayoría de bienes de consumo es inasumible a nivel medio ambiental. El decrecimiento también es comprar de segunda mano.

Compra ética

No siempre vamos a poder comprar de segunda mano, reciclar o regalar tiempo o talento. Hay casos en los que toca comprar, puede que por la persona que recibe o, simplemente, porque se trata de algo que es mejor que sea nuevo.

Si es así, hagamos una compra en una empresa ética y con valores, que se preocupe de la sostenibilidad, de tener una producción ética y un buen trato a sus empleados.

Cuidado con las grandes marcas, que se lavan el nombre a base de greenwashing y se incluyen en listas y premios hechos a medida. Hay muchos artesanos y pequeñas empresas locales que tiene productos únicos: ayuda a que el tejido social de tu barrio siga vivo.

Cómo regalar zero waste

Compra

La última opción. Esta ya sabes cómo funciona.

Los mejores desayunos veganos en Barcelona

Los mejores desayunos veganos en Barcelona

Hoy te quiero explicar los que son los mejores desayunos veganos en Barcelona para mí. Los hay saludables, los hay caprichosos, los hay tradicionales y también los hay internacionales. Ya sabéis que a mi me encantan los desayunos, tenéis ideas para gofres, overnight oats, tostadas y mucho más en el apartado de recetas.

Barcelona fue la ciudad con más y mejores locales veganos durante un tiempo, pero Madrid no has pasado la mano por la cara. Pero es que la mayor parte de la restauración barcelonesa vive de cara al turismo y es este el que dicta gran parte de la oferta de la ciudad.

Así que esto no es una lista de locales veganos de Barcelona, algo que podéis encontrar de forma más actualizada en Happy Cow, sino de 5 desayunos que a mi personalmente me hacen muy feliz.

Mis 5 desayunos veganos favoritos

ODACOVA

Este restaurante situado en el Eixample, a pocas calles del Paseo de Gracia, y tiene muchas opciones veganas muy bien señalizadas para desayunar, comer o cenar. Las raciones tienen muy buen tamaño y la calidad-precio es ideal.

Mi favorito es el bocata margarita con queso vegano, pero también tienes tortitas, tostadas y boles de desayuno muy completos.

Atención al apartado de bebidas, porque tienen diferentes tés y cafés, y también un matcha latte buenísimo, que te pueden preparar con la bebida vegetal de tu elección.

Dirección: Carrer d’Aragó, 238, 08007 Barcelona

CHÖK

En CHÖK se dedican al chocolate: bombones, donuts, kronuts y muchos más. No va a ser la propuesta más saludable ni la que tu nutricionista quiere para el día a día. Pero es que ser flexible y poder disfrutar de un dulce indulgencia también es salud.

Aunque en todas sus tiendas tienes opciones veganas, en la tienda de Ramalleres es donde más opciones encontrarás. Desde el donut relleno de chocolate hasta las mini tartas pasando por los muffins, ahora también los kronuts. Tentaciones que puede acompañar de café con leche vegetal.

Para mi, es uno de los mejores desayunos veganos de Barcelona si lo que buscas es un donut o un pedazo de tarta a primera hora de la mañana.

Aunque suele ser para llevar, puede consumirlo en el local si encuentras espacio.

Dirección: Carrer de les Ramelleres, 26, 08001 Barcelona

Equilibrium Café

¿Y si nos apetece un desayuno inglés vegano? Si hemos viajado por Reino Unido, si simplemente hemos estado en Londres, es posible que nos hayamos tomado un desayuno inglés. Los suelen servir durante todo el día y la versión vegana es ya muy fácil de encontrar. De hecho, es ideal para hacer un brunch (eso que no es ni un desayuno ni una comida, que se queda muy entre horas).

Y es por eso que Equilibrium Café entra en esta lista: tienes un Full English Breakfast vegano.

Además de muchas otras opciones, como tortillas (sin huevo), donuts, pancakes o bollería. Para mí, una de las mejores opciones de desayunos veganos en Barcelona.

Dirección: Carrer de València, 352, 08009 Barcelona

Itácate Café

Muy cerca de una de mis tiendas de referencia, The Living Food, se encuentra Itácate Café. Se trata de un pequeño local que sirve desayunos, comidas y meriendas con opciones veganas tanto en carta como en menú.

La pareja encantadora que lleva el local pone mucho cuidado en el detalle, tanto en el trato como en la comida, así que la experiencia siempre es agradable. No solo tienen tostadas de aguacate, también boles muy completos para empezar el día con energía.

Dirección Comte Borrell 107, 08015 Barcelona

Honest Greens

Aunque Barcelona se colgó el título de ciudad Vegan Friendly hace ya unos años, lo cierto es que las opciones para desayunar dejan mucho qué desear. Especialmente por el centro de Barcelona. A parte de la opción de pedir pan con tomate, que es algo que podemos hacer en prácticamente cualquier sitio, y del croissant del Starbucks, que a veces está fresco y otras es un arma arrojadiza, poco más hay.

En el Honest Green de Rambla Catalunya, tocando Plaça Catalunya, tienes 7 opciones de desayunos veganos. Y sí, hay pan con tomate pero lleva queso vegetal. Tienen otras tostadas y boles muy diferentes. Quizá el más famoso sea el de açaí, pero mi favorito es el de avena remojada a tope de proteínas.

El precio del café es el habitual de la zona, pero al menos aquí está rico y el local es muy agradable.

Dirección: Rambla de Catalunya, 3, 08007 Barcelona

¿Cuáles son tus mejores desayunos veganos barceloneses?

Cuéntame en los comentarios donde disfrutas del desayuno para que sigamos descubriendo opciones.

Vivir con un carnista sin morir en el intento

Vivir con un carnista

Vivir con un carnista, convivir con un no vegano, es lo que hago desde hace 10 años con mi pareja. De hecho, aunque conozco a personas veganas y vegetarianas desde hace muchos años, nunca he vivido en la misma casa que alguien vegetariano o vegano. Sin embargo, quitando contadas ocasiones, siempre hemos encontrado un punto de encuentro.

Lo que sigue a continuación es mi opinión y mi experiencia personal, que explico porque creo que puede ayudar a otras personas. Podéis dejar vuestras experiencias en comentarios.

Mis consejos para (con)vivir con un carnista

  • Si tienes que compartir piso, busca alojarte en pisos de veggies. Si quién busca compañeros eres tú, especifica que han de ser personas vegetarianas. Convivir solo con personas veganas es más complicado, pero vivir de forma totalmente independiente a veces no es realista.
  • No esperes que el carnista se «convierta» al veganismo en una semana. De hecho, la convivencia no debe convertirse en una evangelización, ya que lo más posible es que eso acabe en conflicto.
  • Eso sí, deja claro desde el principio que es el veganismo para ti y como lo vives, porque la otra persona igual no tiene toda la información.
  • Negocia las reglas y los límites desde el principio, para que no haya malos entendidos. Eso implica qué entra en casa, que hay en la nevera, qué estantes y qué utensilios usa cada persona.
  • Ojos que no ven… ya sabes cómo sigue. Si decidís que que va a haber carne y pescado en casa, igual no quieres verla. Recuerda que hay tápers oscuros y que todo lo que se coloque en el congelador con etiqueta, mucho mejor.
  • Pactar los alimentos prohibidos. Igual no es buena idea traer una langosta, o cabezas de merluza. En mi casa no entra jamón ni nada que huela a chorizo, pero, ¡sorpresa! no es mi norma, es la de mi marido carnista. Así que cuando compro o hago chorizo vegano, lo he de comer cuando él no está en casa y airear la casa. ¿A que no os lo esperabais? Yo tampoco.
  • Llenar la nevera de opciones vegetales ricas para los dos. Si no te gusta cocinar, igual puede comprar básicos y sustitutos, pero sin duda cocinar abarata mucho la cesta de la compra. Hacer seitán casero, boloñesa vegana, hamburguesas, hummus, guacamole… o su tarta de manzana favorita.
  • En general, demostrar con el ejemplo que esto no tiene nada que ver con hacer sacrificios y que quedan muy atrás los años en los que no nos podíamos comer una hamburguesa, casera o procesada, con queso vegano y salsas. Así es cómo ha ido desapareciendo la carne y el pescado de mi casa sin tener que decir ni mú.
  • ¿Naciste en una familia vegana o vegetariana? Si no es así, recuerda que tú también estuviste ahí. Cada persona tiene sus tiempos y sus procesos.
  • Cuidado con las imágenes escabrosas. A muchas personas les puede ayudar con el clic y verlo todo diferentes, pero a muchas otras les genera tal rechazo que se cierran en banda.
  • El refuerzo positivo genera un mejor ambiente. Mejor celebrar que la otra persona aprende una nueva receta y animarla, y no atacar por algo que es una convención social.
  • Buscar opciones de aquello que, por norma, no suele ser vegano. La persona no vegana no va a caer fácilmente en que la lana, la cera y el cuero no son aptos, y que no todos los champús nos valen
  • El respeto va en ambos lados. Y, aunque no se respeten todas las ideas de otra persona, a la persona sí que hay que respetarla. Al menos, si la intención es convivir en harmonía.
  • Si no puedes vivir con un carnista, no lo hagas. Para mi no es necesaria la convivencia en una pareja ni en ningún tipo de relación, especialmente si esa convivencia va a convertirse en un campo de batalla.
  • Reevaluar el «contrato» de convivencia cuando algo chirríe, y no esperar a que este esté roto.
La tortilla de patatas vegana siempre ayuda a limar diferencias.

Nota. Igual se entendería mejor el título con omnívoro, pero he decidido utilizar carnista, ya que omívoros somos todos. Este término viene de «carnism», acuñado por Melanie Joy para hablar del sistema de pensamiento que se ha creado alrededor de la idea de que explotar a los animales es un derecho y comérnoslos algo normal.

A mi me parece justo usarlo porque, de otra forma, estamos contraponiendo el veganismo a «lo normal», y lo normal también tiene un marco ideológico, aunque sea invisible. Lo opuesto a la normalidad es siempre «el otro», un otro que se visualiza de forma negativa o peyorativa. Dotando al veganismo de un antagónico, podemos ponernos en igualdad de condiciones.

10 motivos para comer hamburguesas vegetales

Las personas veganas comemos hamburguesas vegetales. Hay gente que prefiere las de arroz y tofu de las marcas eco de toda la vida, hay quién se las hace en casa y también hay quién busca el sabor de la carne en las nuevas hamburguesas tecnológicas.

También las puedes hacer en casa. Aquí mismo tienes varias recetas, desde las típicas de garbanzos a las de avena con legumbres, también sin gluten.

Hamburguesas de garbanzos
Las hamburguesas vegetales pueden ser así de apetecibles.

El caso es que parece que a muchas personas, incluso dentro del veganismo, le sorprende que por un lado se rechace el consumo de carne y por el otro coma una “hamburguesa vegetal” con las reminiscencias animales que conlleva.

Parece que llamarlas hamburguesas ha generado malestar en la industria de la carne. Sinceramente, durante mucho tiempo se han hecho hamburguesas de todo tipo de ingredientes sin que generase ningún debate. Hay hamburguesas de atún o de arroz con cosas desde hace años. Pero, ¡ay!, que ahora las tenemos que compiten en sabor y textura con las clásicas de carne. Lo era un formato de comida rápida sin mucho interés ha pasado a ser algo que «proteger».

El tema para mi está claro: los consumidores distinguen perfectamente unas de otras, pero las hamburguesas vegetales que antes no tenían casi distribución, ahora están por todas partes y suponen una competencia real. El bolsillo, como siempre, el motivo que hay detrás de este tipo de campañas de protección de un producto que no lo necesita.

Sin embargo, las hamburguesa vegetales triunfan como formato dentro y fuera del veganismo por muchos y variados motivos.

10 motivos para comer hamburguesas vegetales

  1. Una hamburguesa hace en pocos minutos. Como vegana, no pienso renunciar a la rapidez y la comodidad de hacer algo rico vuelta y vuelta.
  2. Es una comida que reconocemos y de la que tenemos muy buenos recuerdos. En general, asociamos las hamburguesas a momentos de disfrute y ya nos predispone positivamente.
  3. Son muy fáciles de cocinar. Vuelta y vuelta y ya las tenemos. .
  4. También las podemos comer versión gourmet con una guarnición de patatas gajo o como opción de comida basura vegana, con todo lo que se supone que lleva un hamburguesa «guarra», con su queso Violife y todas las salsas que nos podamos imaginar.
  5. Si decidimos hacerlas en casa, son una gran opción para hacer cantidad y congelar. Si las compramos congeladas, ya las tenemos listas. Nos salvan cuando no hay tiempo o ganas.
  6. Son muy económicas si las hacemos en casa. Cuando las hacemos de legumbre o soja texturizada, el precio baja estrepitosamente. Y siguen siendo muy nutritivas y altas en proteínas.
  7. Quedan muy bien en bocadillo, algo que nos ayuda cuando comemos fuera. Mucha gente no sabe que meterle al bocata cuando empieza con una dieta vegetal (aunque hay miles de opciones). Y seguramente te guste más que ponerle filetes de tofu.
  8. Te ayuda a camuflarte en una barbacoa o un picnic. Si te llevas Frys, Linda McCarthy, Beyond Meat o Moving Mountains, es posible que quieran probarlas. Especialmente las Beyond, que parece que sangren.
  9. Te ayudan con las tentaciones, si las tienes. Algunas personas, aunque sean veganas, echan de menos el sabor de la carne o la experiencia de comer una hamburguesa. Las hamburguesas trampantojo, como la Beyond, salen al rescate. Porque soy vegana por los animales, no por el sabor de la carne.
  10. Son mejores para el medio ambiente que tradicionales de carne. Incluso las compradas. Sin embargo, las ganadores por goleada son las hamburguesas de legumbre y las de proteínas texturizadas. Baratas, ricas, con mucha proteína y respetuosas con el planeta.
Este es el impacto de diferentes dietas en EEUU según Shrink that Footprint.

Así que ya ves que hay multitud de motivos diferentes para comer hamburguesas vegetales. Aunque hay una muy importante que no está en la lista: no haber tenido que matar al animal por su carne.

Ojo: algunas hamburguesas vegetales comerciales o caseras son muy bajas en proteínas.

A veces, relacionamos hamburguesa con comida proteica y no revisamos los macronutrientes. Ni la quinoa ni los champiñones son fuentes de proteína al nivel de las legumbres. Incluso si son de cereal con tofu, revisa el porcentaje de este, igual tampoco cubre la parte proteica.

Esto no debe es un problema en sí mismo, siempre que lo tenemos en cuenta si la acompañamos con un hummus de cualquier legumbre o le añadimos tofunesa. ¡La creatividad y la variedad de la cocina vegetal nunca se acaba!

Mi bolso zero waste para el día a día

Una de las acciones que he tomado, incluso antes que la cocina, ha sido revisar qué llevo encima para conseguir un bolso zero waste para el día a día.

Es decir, como conseguir que todo lo de usar y tirar se reemplace por objectos zero waste: esas cosas que llevamos camino de la oficina, la uni, el momento en el que vamos de camino al gimnasio o a llevar al niño al cole. Bueno, esto último a mi no me ha pasado nunca, pero es una realidad, aunque yo no tengo ni hijas ni hijos.

Vamos a empezar por decir dos cosas:

  • El Zero waste no existe, es la meta pero no vivimos en una sociedad que esté preparada para ello. Acepta que serás Low Waste y siempre que te sea posible.
  • No es una competición. Repito: no-es-una-competición.

No se trata tanto de sustituir una cosa por otra como de prever qué cosas se usar y tirar utilizas cada día. Así podemos acompañarnos de opciones duraderas y que, además, suelen tener otros beneficios.

Como yo no soy ninguna experta en el tema, como sí lo es Ally Viamalama, lo que voy a hacer es enseñarte lo que llevo en el bolso. Bueno, ya lo has visto, está en la foto que abre el artículo.

Por supuesto, no va todo esto siempre en el bolso, aunque lo cierto es que quién me conoce sabe que soy un poco Mary Poppins y que es sencillo que haya aún más

La botella de agua

No soy de beber mucho líquido, porque mi alimentación me aporta agua en cantidad, pero llevar una botella, la mía es de aluminio, me evita comprar bebidas en envases de usar y tirar.

Mi botella es una Chilly’s de flores y flamencos que me autoregalé unas Navidades. En verano mantiene el agua o lo que le metas dentro fresquito y que también conserva el calor, así de maravillosa es.

Hay muchas opciones de marcas, tipos de cierres y tamaños. También de materiales. Lo más importante en este caso es que sea resistente, robusta y duradera.

El vaso del café

A mi me gusta mucho eso de poder conseguir un té o un café en cualquier parte y poder tomarlo en el camino al trabajo o a una quedada.

Así que una vez te das cuenta de que los vasos de un solo uso son una abominación, sean del material que sean, busqué una solución.

Un amigo me habló de las KeepCup y me compré una de plástico sin BPA. Aquella tiene ya años y la uso para llevarla de viaje, porque pasa cualquier arco.

Actualmente, tengo una de vidrio y corcho, con tapa de plástico, que me suelo llevar a todas partes. Para mi, es la mejor opción si os importa el sabor. No me suelen poner problemas, y aguanta altas temperaturas sin problema.

De estos vasos para el café o mugs los tenéis de infinidad de marcas, colores, tamaño y precios. Es algo que puede durar muchos años, así que gastar un poco más a mi me compensa.

Os recomiendo que sea de un tamaño estándar barista, para que no os pongan pegas, si lo vais a usar para pedir “para llevar” y no para bebidas caseras.

Los cubiertos

O el ajuar cono le llamo a una bolsita de algodón, que antes usaba para llevarme una fruta o comprar un panecillo, que va con cubiertos y pajitas.

Los cubiertos de madera son una muy buena solución que vas a necesitar más de lo que parece. Incluso más que las pajitas, que también hacen de agitadores para granizados, bebidas y cafés. Los míos son de Coco and Mensch.

Si tienes pajititas de plástico duro, ¡no las tires! Precisamente de lo que se trata es de no generar residuo. Si ya las tienes, ¡úsalas! Esto no es una competición a ver quién tiene menos plástico sino un movimiento que nos ayuda a concienciarnos.

Si no tienen ninguna, te recomiendo comprar de aluminio, porque si son un poco frágiles en el bolso se te pueden partir. La mía es de Masonjar Spain, de la época que me dio por los batidos.

Algo muy básico y muy necesario si te gusta el sushi es llevarte tus propios palillos. El impacto que tiene la industria del usar y tirar ha hecho de los palillos un auténtico problema ecológico en Asia, de magnitudes inimaginables en Europa. No contribuyas a la deforestación.

La bolsa para la compra

Creo que a nadie se le escapa que llevar una bolsa de tela por si nos paramos a comprar nos evita coger bolsas de plástico o de papel indeseadas.

Sí, las bolsas de papel también son el mal. Su producción gasta mucha más energía que la producción de las bolsas de plástico. Y es que cuando hablamos de contaminación, no cuenta solo el residuo que dejamos, sino todo el proceso para obtener el objeto: desde las materias primas hasta el desecho.

Recordad: el problema no es el material, es el modelo de consumo. Así que atesorar 200 bolsas de telas tampoco es sostenible. Seguramente con las que tenéis ya podéis funcionar el resto de vuestras vidas.

En mi caso, tengo muchas por acumulación y las que más uso son las que realmente están pensadas para la compra: grandes, robustas, con buenas asas y buen fondo. Como para ir al mercado y volver con verdura para una semana.

Bolsas para pan o fruta

Estas no las llevo siempre, pero si sé que voy a comprar fruta o pan, me llevo mis bolsas Rebellum, que también son las personas que detrás de Reinas y Repollos y que hacen una gran labor de activismo vegano y medioambiental.

Sobre las bolsas, lo cierto es que no me suelen decir nada porque me tienen muy vista y soy de las que hace un gasto importante en la frutería. Tampoco me han dicho nada por comprar pan así.

Las mallas reutilizables para fruta van a volver a convertirse en norma, no hay más que ver las noticias.

Si eres de las que no compra online, seguro que tienes una buena opción cerca como Bolseta Barcelona, que se encuentra ya en muchas tienda físicas. Estas además son un producto solidario, algo muy a tener en cuenta.

Compresas y salvaslips

Para mi es básico llevar una compresa o un salvaslip. Compré las reutilizables de Rebellum (porque Carla y Jessica son unas cracks), que vienen con un neceser impermeables, y cuando se acerca la fecha se vienen un par conmigo en el bolso.

La sensación es muy diferente a las compresas desechables convencionales, mucho más suaves y nada irritantes. Aparte de ser bonitas y durar más.

Las compresas reutilizables de Rebellum son de edición limitada. Hay muchas personas fabricando compresas de tela de forma casi artesanal con productos muy buenos y perfectamente acabados. Es algo que ha de durar y que, además,

Mi bolso Back to eco

Y, por último, el propio bolso. Se acabó hace tiempo lo de comprar bolsos plasticosos, los de piel ni pensarlo. No os vayáis a pensar que la piel es más «natural». El proceso de curtir piel es altamente contaminante y elegir cuero o piel no es más sostenible que un plástico reciclado.

Vimos el tenderete de Back to eco en las fiestas navideñas y nos gustó ver una empresa con adn ecologista y zero waste con una estética no hippie. Sus productos son pura economía circular: bolsos, mochilas, faldas o delantales hechos con tejanos de segunda mano.

Tienen talleres en su tienda para aprender a convertir tus tejanos viejos en otros prendas y complementos.

Además, si ves algo que parezca cuero, no te asustes: todo lo hacen es también vegano.

Mi bolso zero waste para el día a día

Mi bolso zero waste para el día a día
Cuando ya te conocen y te lavan el vaso en la propia cafetería.

¿El tinto de verano es vegano?

Aunque parezca increíble hay tinto de verano vegano pero también hay mucho que no lo es.  ¿Es que no son veganos los vinos, por defecto? Pues resulta que, como todo lo que tiene que ver con el consumo de animales, nos encontramos con sorpresas poco agradables más allá de las etiquetas.

Por desgracia, que hay muchos vinos y cervezas que no son aptos para el consumo de las personas veganas. Así que si sois de esas personas que acompañan con vino ciertas comidas o que se sirven un tinto de verano para hacer el vermut en agosto, este artículo es para ti.

Tinto de verano Sandevid

¿Qué es un vino vegano?

Hace poco, en Twitter, algunos usuarios se burlaban del vino etiquetado vegano.

“¡Qué se creen que lleva el vino! Vaya estupidez.” Era la opinión generalizada. Sin embargo, aunque en la mayoría de vino, cervezas y licores de alta graduación solo encontremos ingredientes vegetales, esto no implica que sean aptos para veganos.

Un vino, o una cerveza, o cualquier otra cosa que te lleves a la boca, se considera apto para el consumo de personas veganas cuando ni en sus ingredientes ni en su proceso de fabricación se han utilizado o explotado animales.

Es por este motivo que no es suficiente con mirar los ingredientes, también nos tenemos que fijar en el proceso de fabricación. En el caso del vino y la cerveza, en el proceso de clarificación. Hay varias sustancias de origen animales que se pueden usar en este proceso: la cola de pescado o la albúmina de huevo son las más probables.

¿Por qué no aparecen cómo ingredientes? Porque no llegan al producto final, sino estarían declarados, ya que los dos son alérgenos. Esto quiere decir que, aunque sean parte del proceso, no hay ni siquiera trazas. Al ser el veganismo una cuestión ética, y no gastronómica o alimentaria, necesitamos información extra para saber si lo que consumimos está alineado con nuestros ideales.

Por lo tanto, sí que es importante que los vinos, cervezas y licores declaren que son veganos, para hacernos la vida más fácil.

También nos encontramos con marcas que deciden veganizar sus productos. Por ejemplo, Sandevid ha veganizado toda su línea y ya encontramos todas las variedades en Barnivore.  Barnivore es un imprescindible para aquellas bebidas alcohólicas que no llevan algún certificado o leyenda visible.

TInto de verano Sandevid

Sandevid una de las marcas más conocidas y consumidas en España, aunque se trata de una empresa familiar con su bodega ubicada en el entorno de las Tablas de Daimiel, en Castilla La Mancha, tierra vinícola por excelencia.

Además, se han preocupado de obtener la certificación oficial V-label, que nos facilita mucho las existencias al ser visible y reconocible fácilmente. Así que para los veganos es una buena noticia tener un tinto de verano vegano, como el de Sandevid .

En este caso, el tinto de verano Sandevid se elabora a base de tempranillo. Al estar en Barnivore, ahora sabemos que es apto para veganos con un par de clics. Sandevid, además, tiene variedades con y sin alcohol, todas ellas certificadas. Mi favorito es el tinto de verano Sandevid 0 + 0 , sin alcohol y sin azúcar.

*Publicación patrocinada.

El especial de verano de Bacoa es Vegano

Hamburguesa de tofu espcecial verano BACOA

Una de mis hamburguesas favoritas en Barcelona es la Gran Vegano de Bacoa. Tener opciones veganas en restaurantes no veganos es una gran ventaja en una ciudad en la que no tenemos tantos restaurantes veganos como nos parece. Desde luego, Barcelona aún no se puede comparar con otras capitales europeas aunque hemos avanzado mucho.

Este enero nos sorprendía The Economist con aquello de que iba a ser el año del veganismo como tendencia. La visibilidad ganada en España durante los últimos años ha sigo espectacular, así que no me ha extrañado nada que el especial de verano de este año en Bacoa sea una hamburguesa vegana.

La puedes acompañar de patatas o ensalada.

Aunque ya tiene dos en carta, y una opción vegetariana, han apostado porque el especial veraniego sea también 100% vegetal: la “Burger especial de vegano

Como todas nuestras hamburguesas veganas y vegetarianas, esta nueva hamburguesa es también casera. Se trata de una burger hecha en su cocina con ingrediente de máxima calidad: tofu ecológico, curry y jengibre. Está acompañada de aguacate triturado y un chutney de remolacha y naranja. El pan de esta hamburguesa es integral.

Yo no me he podido resistir y ya les he hecho la primera visita del verano.

Hamburguesa vegana de tofu del bacoa
Yo ya me he comido la mía

*Contenido promocionado