Bocaditos de alubias blancas y brócoli

bocaditos de alubias blancas

Unos bocaditos de alubias blancas y brócoli que te van a hacer olvidar que estás comiendo legumbres. Y es que, aunque nos encantan los cocidos y los potajes, el hummus y las ensaladas con alubias o garbanzos, de vez en cuando nos encanta cambiar de formato. No son los únicos bocaditos que he hecho, tienes otra receta aquí.

Los nuggets son un formato de deshecho, normalmente con la peor calidad de producto, pero muy fáciles de comer. Esta versión vegana es todo lo contrario: muy nutritivos, saludables y con productos de proximidad y temporada.

Como veréis, lo de añadir el brócoli es para aprovechar los troncos sus troncos de alguna forma que no sea un puré, y para daros ideas de que, en como en las croquetas, en los bocaditos vale todo.

Receta de Bocaditos de alubias blancas y brócoli

Ingredientes

  • 250 gr de alubias blancas con su aquafaba
  • 50 gr de tallos de brócoli al vapor
  • 100 gr de harina de garbanzos
  • 100 gr de harina de centeno
  • 20 ml de aceite de oliva
  • panko o pal rallado
  • 1 cucharadita rasa de ajo en polvo
  • 1 cucharadita rasa de pimienta molida
  • sal

Los bocaditos se pueden freír, hacer la plancha o al horno. En los ingredientes no se incluye el aceite de freír, que sería, como en el caso de unas croquetas, de mínimo un dedo de aceite de oliva dentro de la plancha.

Indicaciones

  1. Ponemos en un bol las alubias y un par de cucharadas de aguafaba o líquido de gobierno. En muchos botes de alubias suele estar gelatinoso, ponemos el que corresponde a la cantidad de alubias.
  2. Añadimos la sal, el aceite de oliva, el ajo en polvo y las especias que queramos.
  3. Las aplastamos con un tenerdor o las trituramos un poco, con cuidado de que no quede un puré.
  4. Picamos muy fino el brócoli y lo añadimos a la las alubias blancas, mezclando.
  5. Tamizamos las harinas y las añadimos poco a poco. Es posible que, por la diferencia del agua que pueda contener el brócoli y el aquafaba, necesites más o menos harina.
  6. La masa ha de quedar algo húmeda y pegajosa, pero no sin exceso y no líquida. Recuerda que son bocaditos, no croquetas.
  7. Refrigerar la masa al menos durante dos horas. Si es para congelar, también es imporante que la masa esté fría.
  8. Damos forma a los bocaditos.
  9. Empanamos con panko, pan rallado o harina de almendras.
  10. Estos bocaditos de alubias blancas se pueden freír en aceite abundando bien caliente o hacer al horno a 180ºC, teniendo en cuanta que hay que darles la vuelta.
bocaditos de alubias blancas
Así quedan los bocaditos de alubias fritos en aceite abundante.

10 consejos para no tirar comida

Mercado de La boquería

Empiezo el año con estos consejos para no tirar comida porque creo que esta debe ser una de nuestras metas este 2020. Producir aquello que nos comemos es muy costoso para el medio ambiente: la tierra no tiene nutrientes infinitos, el agua potable es un bien escaso, el terreno de cultivo roba terrenos a otros ecosistemas necesarios para la vida animal. Y para la nuestra propia.

Una alimentación vegetal contamina menos que una alimentación que incluya alimentos de origen animal, eso es algo que sabemos. También necesita de menos recursos para producirse, ya que al final estos dos temas son vasos comunicantes y están íntimamente relacionados. Aunque seamos veganas, llevar una vida con menos residuo o cercana al zero waste es importante.

Son los productos vegetales sin preparar los que más se desechan

Lo que nos muestran estos gráficos es que la fruta y la verdura, así como muchas preparaciones vegetales que suelen ser «baratas de adquirir» son las que acaban en la basura con más frecuencia. Me temo que, además, muchas de esas ensaladas de la gráfica son embolsas: se compran con la intención de «comer sano» pero se acaban tirando porque nadie las consume.

El porcentaje de lentejas y ensaladas que acaban en la basura es muy elevado.

La crisis climática no se va a solucionar solo por un gesto, pero es que tenemos una gran responsabilidad en los hogares. Aunque la industria agroalimentaria también desaprovecha muchos alimentos y es responsable de parte del desaprovechamiento familiar con muchos de sus formatos de venta, no podemos no hacer nada y dejarlo todo en manos de empresas y administraciones.

Esta imagen es con estadísticas europeas. Más info.

Es complicado que se legisle en contra de esto, la única forma de que las grandes empresas hagan algo, si no empezamos por la práctica en nuestra vida. Así que que esto no te sirva como excusa para no hacer nada, pero sí para recordarte que no siempre lo vas a poder hacer.

Consejos para no tirar comida

1 – Planifica las comidas

Planificar las comidas nos obliga a hacer una lista de la compra. Esta debe ser flexible, ya que muchas veces nos encontraremos ofertas que merecen la pena o ingredientes que no están disponibles. Improvisar está muy bien, pero siempre que seamos capaces de hacerlo para aprovechar o reaprovechar lo que tenemos.

Este primer punto es sin duda uno de los consejos para no tirar comida más importantes.

2 – Las sobras son comida

Nunca pensé que tendría que escribir esto, pero hay mucha gente que no se come las sobras nunca. Muchas preparaciones duran varios días, así que no hay motivo para guardarlas en un táper y comerlas otro día.

Tampoco quiere decir que siempre haya que comerse todo lo que sea ha cocinado o lo que hay en el plato, obligarse o sentir culpa por no hacerlo no es una conducta saludable. De aquí que el segundo punto de los consejos para no tirar comida sea congelar.

3 – Congela

El congelador es uno de los grandes inventos del siglo pasado, úsalo sabiamente. Si cocinas de más, si te has pasado de cantidades, si simplemente pesabas que ibas a comer en casa y resulta que no vas a poder pasar a comer ni llevarte táper, congela. Sé que este punto podría estar incluido en muchos otros, pero de verdad que muchas personas solo usan el congelador para alimentos ya congelados y se pierden la potencia que este tiene.

Acuérdate de etiquetar con contenido y fecha, ya que el congelador retarla la putrefacción, pero no es un baúl mágico.

4 – Cocina en cantidades razonables

Aprender a cocinar en cantidades razonables nos evitará tener que tirar comida. Es posible que algo no nos quede tan rico o que simplemente no nos apetezca repetir 5 días seguidos, o que descongelado no nos parezca bueno. A mi me pasa con la pasta: debe estar hecha del día. Así que, en vez de echar cualquier cantidad, peso lo que voy a necesitar y así me ahorro problemas.

5 – Fíjate en la fecha de caducidad

Algo que si eres una persona vegana o en tránsito seguro que haces con la lista de ingredientes, y que hay que hacer también con la fecha de caducidad o de consumo preferente. Ya sea una lata, un refrigerado o un congelado, debemos tener en cuenta esta fecha y no darla por supuesta. Dale una vuelta a la nevera cada dos o tres días, aprovecha para pasar un pañito, y pon delante aquello que haya que consumir primero. Con la despensa igual, vigila esos tarros y latas del final, que esperan su turno.

6 – Compra los perecederos que necesites

La fruta y la verdura no se pueden comprar una vez al mes, a veces ni siquiera una vez a la semana. Tenemos que vigilar especialmente en esta sección, especialmente si son productos de cámara que una vez en casa van a tener una vida muy corta. O bien compramos más a menudo o invertimos en productores locales que nos venden la verdura y la fruta de temporada. Esta última aguanta mucho más si la conservamos correctamente.

Consejos para no tirar comida más importantes

Si eres de esas personas que no sabe como va a ser su semana, además de recomendarte el batch cooking (o cocina de planificación en una tarde), te sugiero que compres congelados. Los congelados vegetales mantienen perfectamente la mayoría de propiedades y nos ayudan mucho. Además, muchos de pueden comprar a granel y se conservan bien en botes de cristal de boca ancha.

7 – Conserva la comida como corresponde

Paquetes abiertos sin cerrar, fruta sensible al frío en la nevera, patatas y cebollas guardadas junta, comida en platos dentro de la nevera… Tener lo alimentos conservados correctamente les alarga la vida a ellos y a nosotras, ya que no conservar la comida correctamente nos puede llevar a una intoxicación alimentaria.

Colocar la comida a refrigerar en tápers cerrados, igual que pasar a un bote hérmetico las harinas, la pasta o el arroz, nos ayudarán a disponer de ellos por más tiempo. En verano, por ejemplo, los frutos secos es mejor comprarlos en pequeñas cantidades y guardarlos en la nevera.

Y sí, las patatas y los boniatos deben de estar en un ambiente frío y oscuro, lejos de las cebollas.

8 – Cocina de reparovechamiento y bath cooking

Algunos de nuestros platos preferidos pueden ser, en origen, cocina de reaprovechamiento, como la empanada o las croquetas. Para ser más eficientes, basta con pensar en como conservar lo que hemos cocinado de la mejor manera y en qué lo podemos volver a utilizar. Por ejemplo, si hemos hecho una gran cantidad de boloñesa, es mejor no guardarla mezclada con la pasta, sino por separado y en el congelador. Nos la podremos comer con unas patatas o dentro de unas empanadillas.

Lo mismo con muchas preparaciones de verduras, que podemos utilizar como acompañamiento para otros platos o para hacer un «puré de sobras».

9 – No todas las ofertas son una ganga

Que esté muy barato no implica que lo vayamos a utilizar. A veces el precio baja al llevarnos una gran cantidad, que nos vamos a consumir. Otras, simplemente está al mismo precio que en otros establecimiento pero nos dejamos llevar por el cartel de oferta.

Si bien para mi es todo un acierto la flexibilidad a la hora de escoger vegetales que estén de ofertas, ten en cuenta que tienen una vida corta y que si no los vas a consumir rápido los tendrás que tirar.

Lo mismo con otros productos, que puede que estén de oferta porque su fecha de caducidad o consumo preferente está cerca. Revisa si ese 2×3 al final va a ser tirar 2 porque realmente no has tenido tiempo de usarlos.

Consejos para no tirar comida más importantes: no compres por comprar

Ten cuidado también con los alimentos milagro o los super alimentos. Cuando cambiamos de hábitos es habitual también introducir nuevos alimentos. Ves poco a poco y desconfía de aquellos que sean muy caro y tengan mucha promo detrás. También de aquellos que parece que puedan ayudarte a todo, incluso a hacer la declaración de la renta. Ni un armario más con el paquete de chía entero esperando su turno para ir a la basura.

No compres por comprar, especialmente si no lo has utilizado o has aprendido a usarlo antes o si nunca ha entrado en tu planificación, es posible que se quede esperando.

10 – Fuera de casa, reduzce

A veces nos venimos arriba en el restaurante y pedimos de más. Llega la comida y vemos que no vamos a ser capaces de comérnoslo todo. ¡Pidamos que nos pongan el resto para llevar! Incluso, llévate tu táper para no generar más residuos si puedes.

Aunque no siempre sabemos como van a ser las raciones, también podemos intentar no pasarnos con la comanda. Lo de que la comida sobre o quede en el plato como signo de riqueza está muy pasado de moda.

Esto también aplica a cuando vamos a comer a casas ajenas o vienen a las nuestras. No hace falta montar una banquete inacabable para agasajar a los invitados, muchas veces insistiendo en que coman más, que hay mucha comida. Está claro que en celebraciones y ocasiones especiales hay más abundancia de platos, pero podemos reducir hasta que sea algo razonable. Y con lo que sobre, ser creativos.

No vas a poder hacerlo perfecto

Recuerda que es importante intentar reducir el consumo en todos los ámbitos, pero es una carrera ni una competición. De nada sirve que haya 5 personas que lo hagan perfecto cuando somos millones que podemos, con nuestras imperfecciones, sumar mucho más, aprender mucho más y, finalmente, exigir mucho más. La práctica nos ayuda a tener más información, a conocer el impacto y las problemáticas a pequeña escala y a ser mucho mucho más exigentes.

Espero que estos consejos para no tirar comida te hayan sido útiles. Si tienes otros, no dudes en dejarlos en comentarios.

Col asada al horno: dos recetas fáciles

col asada al horno

Aquí van 2 formas diferentes de hacer col asada al horno, para que veas que hay más de una forma de comer repollo y que no siempre ha de ser hervida o al vapor.

La col, como la coliflor, tiene bastante mala fama. Evidentemente, te puede no gustar el sabor, pero es posible que tu problema tenga más que ver con el olor. La col asada no tiene nada que ver con la cocina, hervida o al vapor, así que le puedes dar una oportunidad.

Puedes hacerla cortada en juliana con bechamel, esa es la opción más fácil pero a mi me parece la menos interesante.

Y es que las dos opciones que te dejo aquí, mi favorita es la del picadillo, pero seguro que la que lleva queso, si eres quesero, te atrapa.

Receta de Col asada al horno

Ingredientes

  • 1/2 col repollo.

Opción 1

  • 1/2 cucharadita rasa de pimienta negra molida
  • 1/2 cucharadita rasa de nuez moscada
  • 1 cucharadita rasa de comino molido
  • 1 cucharadita colmada de orégano
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen
  • 20 ml de crema de soja
  • Opcional: 2 puñados de queso vegano rayado
  • sal

Opción 2

  • 1 tomate fresco picado
  • 1 pimiento rojo pequeño o dos verdes cortado a cuadraditos muy pequeños
  • 1 cebolla blanca mediana cortada a cuadraditos muy pequeños
  • 3 cucharadas de aceite de olivas virgen
  • 2 cucharadas de vinagre de manzana o de arroz
  • 1 punta de cucharadita de pimienta
  • Opcional: 1 cucharadita rasa de pimentón dulce o picante, al gusto
  • sal

Indicaciones

  1. Lavamos la col y descartamos las primeras hojas. Estas nos pueden servir para hacer vapor, por ejemplo.
  2. Cortamos la mitad en juliana o en tiras más gruesas. Si la queremos al dente, mejor más gruesa. Si las quieres más cocinadas, en juliana.
  3. Precalentamos el horno a 180ªC.
  4. En un recipiente de horno grande, que ocupe casi toda la bandeja, colocamos la col.
  5. Mezclamos los ingredientes de la opción escogida en un bol.
  6. En el caso de la primera opción, verteremos en la col antes del horneado.
  7. Horneamos unos 30 minutos, en la parte de abajo vigilando que no se queme pero que quede suficientemente hecha.
  8. Con la primera opción, es mejor servir caliente.
  9. Con la segunda opción, el picadillo, esperamos a que la col se atempere y lo añadimos. A más tiempo lo dejemos, más gusto tendrá.
col asada al horno
Col con crema de soja y queso vegano.

Salsa de champiñones a la cerveza

champiñones borrachos en salsa

La salsa de champiñones a la cerveza viene de una receta anterior, necesaria para poder hacer esta con éxito. He creído conveniente separar de la otra receta para que no fuese excesivamente larga, y porque es posible que a mucha gente no le interese. Se puede desechar o reducir el líquido sobrante, o añadirlo a un puré o a cualquier salsa.

Sin embargo, el hecho de poner cerveza era, precisamente para hacer esta salsa estilo gravy que va a quedar genial con cualquier asado o filete vegetal, también con los hojaldrados.

Si hacéis verduras al horno con vino blanco, podéis hacer algo muy parecido.

Receta de la Salsa de champiñones

Ingredientes

  • Base de la salsa: todo el líquido, la mitad de la cebolla, los ajos y tres o cuatro champiñones de esta receta.
  • 1 cucharada rasa de maicena o 1 cucharadira colmada de kuzu en polvo.
  • 1 cucharadita pasta de levadura (estilo Marmite)
  • 1 chorrito de salsa de soja
  • agua
  • Opcional: 20 ml de crema vegetal para suavizar
  • Opcional: una taza de verdura del caldo de Navidad (zanahoria, chirivias, nabo)

Os doy las dos opciones, la maicena, que es lo más habitual que podemos encontrar, o el kuzu, que a mi me parece mucho mejor opción pero es posible que no encontréis fácilmente. Puede que necesites un poco más, pero también puede reducir el líquido.

Indicaciones

  1. Calentamos un vaso de agua.
  2. Disolvemos el espesante, la maceina o el kuzu, vigilando de que no queden grumos. Puedes usar un colador de maya fina si ves que no consigues desacerlos.
  3. Aprovechamos para disolver también la pasta de levadura.
  4. Colocamos en un vaso de batidora la base de la salsa y, si tenemos, algunas verduras del caldo de Navidad o del caldo de verduras que hayamos hecho.
  5. Lo batimos todo bien.
  6. En un cazo, olla pequeña o sartén, calentamos el resultado a fuego bajo.
  7. Añadimos el espesante y la salsa de soja.
  8. Si vas a añadir crema vegetal, este es el momento.
  9. Removemos con barillas.
  10. No tiene que quedar muy espeso, sino más bien ligero.
  11. Servir caliente

En la foto inicial tienes el resultado de la salsa de champiñones la cerveza acompañando a los champis al horno. Por su sabor potente, es ideal darle sabor al seitán o al tofu.

Champiñones a la cerveza

champiñones borrachos encebollados

Los champiñones a la cerveza son champiñones al horno con cerveza, y no tiene mucho secreto pero quedan deliciosos.

En este caso le vamos a poner una cama de cebolla porque con el líquido sobrante haremos una salsa. Se puede hacer la cama con patata, batata, zanahoria o lo que más nos guste.

Con 20 minutos de hornos, el alcohol de la cerveza se habrá evaporado, aunque es posible que aún estén más tiempo, en mi horno son unos 40 minutos. También puedes usar cerveza sin alcohol o cerveza sin gluten, en el caso de que lo necesites. Piensa que si usas una cerveza con toques cítricos, estos estarán en la salsa.

Receta de Champiñones a la cerveza

Ingredientes

  • 500 g de champiñones enteros
  • 1 cebolla blanca grande o una manojo de cebollitas
  • 3 dientes de ajo
  • 20 ml de cerveza (un quinto, en Cataluña)
  • el zumo de medio limón
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • sal
  • pimienta negra molida

Usa una cerveza de tu elección. Para saber si es vegana, visita barnivore.com o tu foro vegano habitual.

Indicaciones

  1. Haz zumo con medio limón y cuélalo, que no tenga pepitas.
  2. Cortamos parte del tallo de los champiñones.
  3. Los limpiamos bien, debajo del chorro de agua.
  4. Pelamos los dientes de ajo y la cebolla.
  5. Cortamos la cebolla en juliana y los ajos en dos o tres partes.
  6. En un recipiente grande de horno, repartimos la cebolla y los ajos, haciendo la cama para los champiñones. Si quieres poner patata o zanahoria, ahora es el momento.
  7. Añade la cerveza y el zumo de limón.
  8. Coloca los champiñones enteros repartidos por el recipiente.
  9. Pon las 3 cucharadas de aceite por encima de los champiñones.
  10. Salpimienta los champiñones.
  11. Precalentar el horno a 220ºC.
  12. Bajamos a 180ªC y horneamos durante al menos 20 minutos, con la bandeja del horno en la mitad.
  13. Podemos darle la vuelta a los champis y subir la bandeja, horneando 5 minutos más.
  14. Nos quedamos con el líquidos, la mitad de la cebolla y todo el líquido para hacer una salsa.
  15. Servimos los champiñones a la cerveza calientes, con o sin la salsa como tapa o guarnición.

La receta de la salsa la tienes aquí.

champiñones a la cerveza en salsa
Champiñones a la cerveza en su salsa.

Galletas de jengibre y canela veganas

Galletas de jengibre

Las galletas de jengibre son un clásico de las Navidades, aunque yo no tengo el molde de muñequito. Aquí mucha gente conoce esas galletas por Jengi, de Shreck, o por las pelis navideñas americanas.

Aquí ya le habían comida las piernas al pobre Jengi.

Sea como sea, son unas galletas que van muy bien con el café o con el té, que pueden tomar muchas formas y que puedes decorar al gusto.

A mi el glaseado me parece demasiado, pero si os apetece poneros a decorar galletas, os recomiendo echarle un ojo a este post de In My Vegan Kitchen. Es un actividad muy relajante.

Si buscas más recetas navideñas o festivas, no te pierdas el artículo Navidad Vegana.

Receta de Galletas de jengibre

Galletas de jengibre
Mi molde de gatito nunca defrauda.

Ingredientes para dos bandejas de galletas

  • 450 g de harina de trigo integral
  • 200 g de margarina
  • 50 g de azúcar blanquilla
  • 60 ml de agua
  • 15 g de levadura química
  • 1 cucharada sopera colmada de jengibre molido
  • 1 cucharada sopera colmada de canela molida
  • 1 cucharadita rasa de nuez moscada o de clavo molido
  • sal

Podrás añadir más o menos especias, pero para el resto de ingredientes es mejor pesar y hacerlo tal cual. El azúcar ya está al mínimo, y no va a ser mejor por usar siropes o panela (van por la misma ruta metabólico, al cuerpo le parecen casi lo mismo).

Sobre la levadura química, si usas harina de trigo refinada, entonces necesitas 12 g. Con la integral siempre hay que tener en cuenta que necesita un poco más de ayuda para subir.

Indicaciones

  1. Sacamos la margarina de la nevera y la pomamos. Es decir, le quitamos el frío y la dejamos muy blanda. Lo podemos conseguir de diferentes formas, puedes usar el microondas 10 segundos con la opción descongelar, por ejemplo.
  2. En un bol grande, ponemos todos los ingredientes secos y mezclamos bien.
  3. Añadimos el agua y la margarina pomada.
  4. Nos lavamos bien las manos, cepillando las uñas, porque vamos usarlas para amasar.
  5. Incorporamos los ingredientes líquidos y amasamos con las manos.
  6. En una superficie lisa y muy limpia, ponemos nuestra masa.
  7. La estiramos bien con un rodillo, que quede bien fina. Si no tienes, lo puedes hacer con paciencia y las manos.
  8. Saca la bandeja del horno, coloca papel de horno o una silicona de horno.
  9. Precalienta el horno a 180ºC.
  10. Usa los cortadores de galleta que más te apetezcan. A mi me gustan gorditas, pero las puedes hacer finas. Ten en cuenta que van a crecer.
  11. Ves colocando las galletas con algo de espacio en la bandeja (con papel o con silicona).
  12. Con los recortes que queden, vuelve a hacer una pelota y a estirarla.
  13. Con la cantidad de la receta necesitarás mínimo dos horneados.
  14. Hornea durante 15 minutos si son finas o 20-25 si son más gruesas.
  15. Déjalas enfriar sin apilarlas.
  16. Decóralas si te apetece. Yo les hes puesto un poco de azúcar glas, usando un colador y golpecitos.

Estas galletas de jengibre se conservan muy bien en un tala hermética de galletas, es posible que tengas alguna en casa de galletas compradas.

Galletas de jengibre

10 libros veganos para regalar

Esta es mi lista de 10 libros veganos cuando estamos cerrando el 2019. Está claro que faltan muchos, y que me he centrado en la cocina. Pero, ¡por algún sitio hay que empezar!

1. Veganomicon de Isa Chandra Moskowitz y Terry Hope Romero

Para mi, uno de los libros más importantes de mi biblioteca de libros de cocina, por eso ocupa el primer puesto del top 10 libros veganos . Hace unos años no teníamos prácticamente ningún libro de cocina vegano en español. A Isa hacía años que la conocía por su antiguo blog y siempre ha sido una institución dentro del mundillo.

Ahora lo tenemos traducido y, aunque por los ingredientes no es un libro sencillo de seguir, es un buen ejemplo de cocina internacional y fusión. Isa Chandra Moskowitz tiene un montón de libros veganos de recetas, échales un ojo.

2. Cocina vegana casera de Zaraida Fernández

Todo lo contrario al anterior, este libro es genial para el día a día y la cocina de mercado. Cocina vegana caera es el primer libro de la emprendedora vegana y cocinera Zaraida Fernández. La responsable del take away vegano más antiguo de Barcelona, el Vegetart. ¡Ya tenemos ganas de que salsa su segundo libro!

3. Recetas veganas fáciles de Gloria Carrión

El primero libro de la La Gloria Vegana fue todo un éxito en 2018 y ya tenemos ganas de que salga el segundo. Seguramente es una de las instagrammers veganas más conocidas de España.

Este libro de Gloria es exactamente lo que promete su título: recetas muy sencillas, 100% vegetales, que salen muy bien y están riquísimas.

4. No matarás de Reinas y repollos

Uno de los libros más esperados de este año era No matarás para Ediciones Akal. Este manifiesto y recetario de las chicas de Reinas y repollos viene con recetas desde cero que ahondan también en el zero waste. Además, Jessica y Carla también gestionan la tienda online Rebellum.

5. Begin Vegan Begun, dos semana de recetas veganas

Mi amiga Aida Lídice es una de las decanas de los blogs veganos de cocina en España. Lleva tanto tiempo que parece extraño que su primer libro con una editorial haya salido este año.

El subtítulo es muy claro: dos semanas de recetas veganas. Se trata de dos semanas de menús completos, con recetas muy asequibles, ideales para transicionar a una dieta vegetal.

5. Zero waste para salvar el mundo de Ally Vispo

Ally Vispo lleva tiempo divulgando sobre veganismo y, durante los últimos años, sobre zero waste y consumo responsable. Es una de las personas con las que más coincido a la hora de encarar el binomio veganismo + zero waste y me hizo especial ilusión recibir su libro,

Se trata de una guía ilustrada para aquellas personas que quieran vivir de forma más sostenible. Y, por supuesto, si no quieres consumir papel tienes la versión digital.

SI te interesan más contenido, tienes muchos contenidos más en su web, Viamalama.

7. Slow Vegan

Nacho Sánches es el chef de mi restaurante favorito de Madrid: el Pizzi&Dixie. Las recetas de este libro no son vegetales, sino que son todas gourmet. Con una edición y unas fotografías preciosas, es una oportunidad para aprender un poco más. ¡Atrévete a ponerlo en práctica!

8. Recetas veganas para peques de Patricia Menéndes ilustrado por The Wild Rocks.

A Patricia Menéndez la podéis conocer del blog Patri Medio Limón. Este año se ha marcado un libro de recetas veganas muy fáciles, para cocinar para los peques y con los peques. En realidad es un libro de básico, muy chulo porque viene ilustrado y con consejos de una nutricionista.

No te pierdas los ebooks y cursos de bathcooking de Patri si te interesa empezar con buen pie en la alimentación vegetal.

9. El rescate de Tina de Ismael López y Laura Nualart Gambin

Los libros infantiles puede ser especistas. De hecho, es muy habitual que si ojeamos libros para peques estos estén en granjas o en circos, siendo explotados. Sin embargo, ya contamos con algunos libros infantiles con sensibilidad antiespecista.

El rescate de Tina, de Diversa Ediciones, explica como un animal de granja es rescatado de la mano de Ismael López Dobarganes, fundador de la Fundación Santuario Gaia.

10. Guía para el vegano (im)perfecto

Para acabar con esta lista de los 10 libros veganos que puedes regalar, te invito a le eches un ojos a mi segundo libro. Este salió a principios del 2019 y me ha dado ya muchas alegrías, entre ellas una segunda edición. Cuenta con un recetario, pero su intención es cubrir todas las dudas y preguntas que le surjan a una persona que está interesada en el veganismo.

Aunque mi intención fue encarar la guía a personas en transición, sé que también le ha sido útil a persona ya veganas y a personas que no lo son pero tienes amigos y familia que sí.

Pastel de carne hojaldrado vegano

Esta receta de pastel de carne hojaldrado no es muy elaborada. Se trata más de bien de una receta sencilla para tener un plato principal de cara a fiestas y eventos.

Así que no aspiro a que esta sea ni la mejor receta ni la más saludable. Te aviso ya de que no se trata de una receta bien balanceada nutricionalmente. Pero hay ocasiones en las que lo importante es la experiencia: la presentación en la mesa, compartir un plato, sorprender.

No se trata de una receta «casera». Vamos a tener que leer muchas etiquetas y elegir el sabor que más nos convenga. Recuerda esto cuando condimentes, porque la «carne» que elijas va a marcar el plato.

Sobre la «carne». Ahora mismo hay muchas opciones ya en el mercado. Algunas de «mice» llevan tiempo entre nosotros en tiendas especializadas y están muy ricas, pero es posible que no tengan consistencia para hacer este plato, como si la tienen las hamburguersas de Beyond Meat, de Foods for Tomorrow o de Lidl. Piensa que están ya condimentadas y que tiene los ingredientes para amalgamar integrados.

Si queréis algo más casero, teneís otras opciones con seitán o con soja o chanpiñones, en otros blogs. Pero si no tienes tiempo, si no puedes dedicarle muchas horas a una receta tan larga desde 0 pero quieres poner en tu mesa un trampantojo, esta receta de pastel de carne hojaldrado puede ser para ti.

Espero, con más tiempo, poder hacer una receta donde elaborar la «carne». Si lo que buscas son hamburguesas, en este blog tienes unas cuantas.

Receta de pastel de carne hojaldrado

Ingredientes para 4 – 6 raciones

  • 1 paquete de hojaldre o pasta filo 100% vegetal
  • 400 g de carne vegetal de hamburguesa
  • 100 g de ciruelas pasas u orejones
  • 10 g de piñones
  • Aceite de oliva o margarina 100% vegetal
  • Opcional: mostaza

Para esta receta, escogí una masa hojaldrada sin gluten (de ahí que no sea muy hojaldrada) y hamburguesas Next Level de Lidl.

Indicaciones

  1. Si las ciruelas pasas son con hueso, las deshuesamos.
  2. Si están muy duras, las podemos hidratar un par o tres de horas.
  3. Pesamos la carne falsa que necesitamos.
  4. La amasamos y hacemos un cilindro.
  5. Aplanamos el cilindro, teniendo en cuenta que ha de caber en la masa.
  6. Colocamos las ciruelas y los piñones y cerramos.
  7. Opcional: Pintamos con mostaza el exterior, con una capa muy fina.
  8. Extendemos la masa y colocamos el cilindro, con la zona más próxima a las ciruelas boca bajo (para que no coincida con la costura).
  9. Toca envolver y cerrar por completo el cilindro.
  10. Recortamos los pedazos de masa que sobran.
  11. Precalentamos el horno a 180ºC.
  12. Pintamos nuestro hojaldrado con aceite de oliva o con margarina, a poder ser con una brocha de silicona.
  13. Horneamos durante al menos media hora.´Cuenta que con algunos hornos puede tardar hasta una hora en hacerse.
  14. Sabremos que está porque el pan o el hojaldre queda perfectamente hecho, con aspecto de cocinado.

Así quedó mi pastel de carne hojaldrado vegano. Recomiendo servirlo con alguna salsa, exactamente igual que se hace con la receta original.

Pastel de carne hojaldrado vegano

Paté de cabracho vegano

Paté de cabracho vegano

Una de las peticiones navideñas ha sido el paté de cabracho vegano. Es uno de los platos tradicionales de las cocinas asturiana, cántabra y vasca.

Es muy típico acompañarlo de veganesa, aunque a mi no me convence mucho, pero también puedes hacer una tofunesa si buscas que sea una combinación muy proteica.

Un plato casi desconocido para mi, pero del que tenía un buen recuerdo de haberlo probado en Distrito Vegano.

Me parece una muy buena opción para servir en un pica pica, con otros patés o con una tabla de quesos. Está hecho a base de garbanzos, tomate concentrado (os recomiendo Hida, alga nori y agar agar.

Si no tenéis alga nori en copos, podéis usar una hoja de alga nori de sushi triturada. También pueden usar wakame, pero siempre en coposo o muy bien triturada. No querrás hebras en el paté.

El agar agar es un alga, pero también un gelificante. Es importante que el agar agar sea en polvo, muy fino, y no en versión alga, ya que no nos dará el mismo resultado. Cuidado con poner de más, porque con muy poco ya gelifica bien. El horno es necesario ya que el agar agar necesita una temperatura de 85ºC o más para cambiar al estado que nos interesa.

Receta de paté de cabracho vegano

Ingredientes

  • 500 g gramos de garbanzos cocidos pelados
  • 75 g de nata de vegetal
  • 3 cucharadas soperas rasas de tomate doble concentrado
  • 1 cucharada sopera rasa de algas nori en copos
  • 3 cucharaditas de café rasas de agar agar en polvo
  • 4 cucharadas soperas rasas de lino
  • 1/2 taza de agua
  • 1/2 cucharadita rasa de pimienta
  • 1 cucharadita rasa de nuez moscada
  • 1 cucharadita rasa de sal

Las cucharaditas siempre mejor con medidores, y no con las cucharas que tengamos por casa. Invierte en medidores de acero inoxidable que te durarán toda la vida.

Indicaciones

  1. Empezamos haciendo el huevo vegano.
  2. En el vaso de la batidora, ponemos las semillas de lino o de chía con las 8 cucharadas de agua y batimos. En el caso de tener semillas de lino en polvo, lo podemos mezclar con una cuchara en un bol pequeño. Necesitamos que tenga consistencia chiclosa. Reservamos.
  3. Pelamos los garbanzos de bote. Los puedes poner en agua con bicarbonato para que se desprenda más fácilmente.
  4. En un bol, ponemos todos
  5. Añadimos el alga nori en copos, una pizca de sal y pimienta.
  6. Trituramos los garbanzos con un robot de cocina.
  7. Añadimos el resto de ingredientes y mezclamos bien, podemos también batirlo en con el robot de cocina.
  8. Precalentamos el horno a 180ºC.
  9. Utilizaremos un molde alargado estilo plum cake para la forma de «pastel».
  10. Colocamos papel de horno. No os recomiendo engrasar.
  11. Rellenamos el molde con la masa.
  12. Colocamos en la bandeja del horno, puesta en la parte inferior.
  13. Horneamos entre 30 y 45 minutos, depende de tu horno
  14. Este paté de cabracho vegano se desmoda en frío.
  15. Sírvelo a temperatura ambiente con pan y crackers.
Paté de cabracho vegano
La parte superior siempre queda más oscura.

A menos nori uses, más rosadito va a quedar el paté, en vez de tan anaranjado. Aunque es habitual ponerle veganesa, a mi me gusta más sin.

paté de cabracho vegano
El paté queda con una textura estupenda.

Setas en adobo

setas adobadas con patatas

Estas setas en adobo te harán olvidar el típico lomo adobado. No en vano, el sabor característico de la receta de toda la vida tiene mucho que ver con el adobo y menos con la carne que se usa.

Para esta receta hemos usado las setas cardo (Pleurotus eryngii) coreanas, que tienen el pie largo, grueso y blanco. Son las que van mejor porque se pueden filetear, aunque seguro que con otras variedades también está delicioso.

Más que una receta es una idea para acabar de montar otro plato o para hacer un bocadillo. Yo se lo vi, precisamente, en un bocadillo a la gente de Peace Love Vegan que lo tienen como vídeo receta. Eso sí, los adobos en cada casa son diferentes, así que os subo la receta del adobo y de cómo lo hago yo.

Si tienes otro adobo favorito, no dudes en probarlo con las setas: absorben tanto el sabor que merece la pena.

Receta de Setas en adobo

setas adobadas

Ingredientes

  • 400 g de setas cardo (Pleurotus eryngii)
  • 1 vaso de vino tinto
  • 1 cucharada sopera rasa de pimentón de la Vera dulce
  • 1 cucharada rasa de romero en polvo
  • 1 cucharada rasa de comino
  • 1 cucharada rasa de ajo o cebolla en polvo
  • 1 cucharada rasa de pimienta
  • 1 cucharadita de sal
  • 1/2 taza aceite de oliva virgen extra

Puedes cambiar el pimentón dulce por el picante, o hacer mitad y mitad. Al gusto.

También se puede cambiar el vino por agua, aunque si se cocina correctamente (al horno es la mejor opción), no os quedará alcohol.

Indicaciones

  1. Limpia bien las setas, cuidando que no tengan tierra.
  2. Filetea las setas. Puedes hacerlas más o menos gruesas, según el uso que le vayas a dar. A mi me gustan finitas.
  3. En un bol, mezcla todos los ingredientes secos del adobo.
  4. Añade el vino y el aceite y remueve.
  5. Adobamos cada filete de seta y lo colocamos en un táper. Si te queda adobo, échaselo por encima
  6. Le puedes añadir un chorro de aceite de oliva al final. Ten en cuenta que las setas lo van a absorber y que no tratamos de confitarlas en aceite.
  7. Déjalas reposar unas horas en la nevera. Lo puedes preparar de un día para otro. Igual te parecen secas, pero tendrán el vino y el aceite dentro.
  8. Finalmente, cocina como prefieras: al horno, a la plancha o en fritura. Para mi, la mejor opción es al horno, seguida por la plancha.

Si conseguimos unas setas de tallo largo, podemos envolver un dátil con cada lámina de seta, a modo de aperitivo.

setas con dátiles y patatas
En este caso, el dátiles está sin freír.